Cómo saber en 5 minutos nuestro estado de salud

 

Una de las mayores dificultades con las que se encuentran hoy médicos y terapeutas es saber qué disfunciones tiene un paciente, especialmente cuando sus síntomas pueden deberse a distintas causas. Porque es cierto que contamos ya con aparatos de la moderna tecnología que nos permiten -en la mayor parte de los casos- averiguar cuál es la causa de una dolencia pero no es menos cierto que se tarda bastante tiempo –a veces días- y suele ser costoso. Pues bien, existe un aparato de diagnóstico ultrarrápido –el AMSAT- que permite saber en menos de 5 minutos dónde está el desequilibrio energético en un enfermo.

El AMSAT –como tantos otros inventos de vanguardia- es un moderno aparato fruto de la necesidad. Y es que su tecnología está basada en la que desarrollaron los científicos soviéticos para poder controlar a distancia la salud de los cosmonautas soviéticos de la estación espacial MIR. Un trabajo que sería posteriormente ampliado por investigadores de varios otros países -sobre todo, europeos- y que daría lugar a un producto tan singular que permite efectuar el diagnóstico energético de cualquier persona en menos de cinco minutos.

¿Y cómo lo hace? Pues se trata de un sistema de diagnóstico automático que mide objetivamente los parámetros del enfermo con sorprendente precisión detectando si hay o no desequilibrio energético en cada uno de sus órganos y sistemas. El lector ya sabe que la enfermedad no es sino la consecuencia de una desarmonización energética (independientemente de que puedan existir otros factores coadyuvantes de carácter medioambiental, de terreno, genéticos o adquiridos, etc-), desequilibrio que puede dar lugar a cualquiera de los síntomas clásicos conocidos y a diversas dolencias o patologías. De ahí que una medición como la que realiza el AMSAT permita no sólo detectar dónde está el origen de un problema que ya se ha manifestado sino avisar con antelación de que puede somatizarse uno que aún no ha dado señales físicas de estar incubándose. Es más, el AMSAT determina objetivamente los cambios fisiológicos que se producen también tanto en los casos de patologías agudas como crónicas. Y ello con la ventaja añadida de que no hay subjetivismo en el diagnóstico –como ocurre en otros casos en los que el experto es quien interpreta los resultados del aparato- ya que el operador no influye para nada en el mismo.

PERO, ¿EN QUÉ CONSISTE EL AMSAT?

El AMSAT –creado para el diagnóstico clínico y fisiológico del estado funcional del organismo humano- se basa en la evaluación o medición inmediata de las corrientes eléctricas que circulan por las zonas reflejas y biológicamente activas de la piel. Un método que permite efectuar la evaluación integral y diferencial del estado del organismo en general, de la columna vertebral y del correspondiente segmento neural así como de los distintos órganos. Es decir, que proporciona en 5 minutos amplia información sobre el estado del organismo humano -en forma de imágenes- reflejando su situación fisiológica y las posibles alteraciones patológicas que pueda haber en órganos y sistemas. Evaluación del estado del organismo que puede visualizarse inmediatamente en el ordenador tanto en forma de texto como en imágenes.

Y no sólo eso: el programa informático incorporado permite orientar al médico o terapeuta sobre la eficacia de los métodos clínicos y fisiológicos a aplicar dándole sugerencias precisas tanto si quiere usar remedios de la medicina convencional o alopática como si prefiere utilizar terapias como la fitoterapia, la fisioterapia, la acupuntura, la reflexoterapia o la terapia milimétrica (microondas), entre otras. Y ello con la posibilidad de detallar cuantitativamente en el tiempo -en tanto por ciento- los cambios que haya provocado en el enfermo la terapia aplicada. Lo que permite evaluar si el tratamiento está siendo o no adecuado. Es más, permite testar con anterioridad si un fármaco o cualquier otro producto –incluso los naturales- va a serle útil al enfermo o si, por el contrario, tomarlo puede resultarle indiferente o, incluso, perjudicial. 

IMÁGENES HOLOGRÁFICAS

El AMSAT, una vez tiene la información en su poder, plasma gráficamente en una pantalla la imagen virtual del cuerpo humano mostrando dónde existe hiperfuncionamiento o hipofuncionamiento de los órganos y sistemas. E, incluso, merced a una escala de evaluación algorítmica, proyecta la probable evolución de la enfermedad.

Imágenes virtuales que se presentan de forma global pero también por partes. Y así, puede verse de forma independiente el estado de lacolumna vertebral, del sistema metamérico, de la integración postural, de los músculos superficiales y de los dientes. El aparato permite incluso hacer 6 tipos de medidas diferentes:simple, adaptada, de esfuerzo -según las indicaciones del médico o terapeuta-, medida de Gench, maximal y automática.

Pues bien, efectuada la medición el programa del ordenador muestra en pantalla las disfunciones existentes en el organismo tanto a nivel global como -a nivel más específico- en once zonas concretas del cuerpo. Indicando cómo se encuentra energéticamente cada órgano y cada uno de los sistemas del organismo. Algo para lo que compara el estado energético del paciente con los valores medios incorporados en la base de datos especificando en porcentajes de tantos por ciento el grado de hiperfunción o de hipofunción de los mismos.

¿EN QUÉ SE BASAN LAS MEDICIONES?

El AMSAT se basa -como ya he comentado- en la determinación de la conductibilidad eléctrica de las zonas biológicamente activas de la piel. Para lo cual efectúa automáticamente la exploración de las 11 zonas biológicamente activas en piel, cabeza, cuerpo y extremidades con impulsos de una frecuencia de 10 Hz. Sin riesgo eléctrico alguno porque la corriente que actúa sobre el paciente es del orden de 0/50 microamperios y la tensión de 0/2 voltios. Y lo hace durante 100 milisegundos por cada ciclo de medida. El riesgo, pues, es nulo. Es más, cuando se conecta a la red el aparato para cargarlo –momento en que no se está además tratando a paciente alguno- se desconectan automáticamente por seguridad incluso las baterías del aparato de medición.

Pues bien, las señales eléctricas recibidas del aparato de medición pasan en el ordenador al subsistema de diagnóstico donde, en base a reglas matemáticas algorítmicas programadas, se realiza el reconocimiento del estado del paciente. Luego la información pasa al subsistema de adopción de decisiones donde se efectúa el análisis de los indicadores eléctricos de la piel y el grado de desviación para, posteriormente, representarlo en forma gráfica con imágenes de los órganos y sistemas.

La información puede ser impresa. El formato gráfico permite presentar además las imágenes de los órganos y tejidos del paciente con distintos colores representativos según su porcentaje de desviación sobre el valor estándar.

Eso sí, cabe añadir que el AMSAT, por su singular sistema de medición, no permite diagnosticar el estado de las personas a las que les falta un miembro -o más- ni en el caso de que padezcan alteraciones considerables de la epidermis como quemaduras, grandes cicatrices, enfermedades cutáneas, etc.

En suma, se trata de un aparato -su precio ronda los diez mil euros- de enorme utilidad para médicos y terapeutas, especialmente quienes poseen consultas particulares y no tienen acceso a otros métodos de diagnóstico al alcance sólo de grandes clínicas y hospitales. Y ello con la tranquilidad de que su fiabilidad está demostrada. No en vano se comercializa ya en numerosos países de Europa.

José Antonio Campoy

 Recuadro:


 

PARA QUÉ SIRVE EL AMSAT 

El AMSAT –basado en un método que fue posible desarrollar gracias a los trabajos y descubrimientos de científicos de la talla de R. Voll, H. Pflaum o H. Planck– permite, entre otras cosas:

 -Evaluar el estado de funcionamiento del organismo y el grado de influencia de los factores patógenos.
-Controlar y evaluar la eficacia de un tratamiento, terapia o ejercicio de rehabilitación.
-Usarse como método complementario en la terapia y valoración de las alteraciones vertebrales así como en patologías y distrofias de la columna vertebral.
-Determinar en la investigación científica las posibilidades funcionales y adaptativas del organismo humano.
-Realizar el diagnóstico diferencial de los mecanismos etiopatogénicos del desarrollo de las alteraciones en los órganos y sistemas del organismo determinando la localización de las alteraciones iniciales en los órganos o en los segmentos de la columna vertebral.
-Determinar la dirección del proceso patológico en los órganos y sistemas del organismo (desde la inflamación hasta la degeneración).

 


 

APARATOS SIMILARES AL AMSAT

El Amsat fue desarrollado en 1994 para la Agencia Espacial Rusa por un laboratorio del Ejército y todos los aparatos –aún hoy- son fabricados en él. Sin embargo, hay que decir que existen en el mercado otros aparatos similares que nacieron merced a la iniciativa de grupos privados que aprovecharon los estudios realizados en él para desarrollarlos. Ahora bien, hay una diferencia notable entre el sistema de medición del Amsat y el los demás. Y es que mientras el Amsat lo efectúa midiendo la afectación energética de los tejidos embrionarios permitiendo un resultado inigualado hasta hoy los demás aparatos se limitan a medir la energía de los meridianos según el sistema de Voll y a comparar luego los resultados con una base de datos.

En suma, ninguno de los sistemas similares –según aseguran los fabricantes del Amsat– es capaz de generar tantos datos con la precisión de éste cuya última versión -la 10.2 Beta- fue presentada en Febrero en la sede de la madrileña Clínica Rochester en presencia de una veintena de expertos y médicos. Una novedad que se complementaría con la presentación de la traducción del programa en español (hasta ahora sólo existían versiones en inglés, francés e italiano además del ruso). 

 


 

TIPOS DE IMÁGENES QUE OFRECE EL AMSAT TRAS LA MEDICIÓN

El Amsat permite, una vez efectuada la medición energética, conocer las distintas disfunciones del organismo. Algo que el programa representa mediante seis imágenes distintas.  

1) Análisis integral: se ve una imagen frontal (anterior y posterior) en la que cada segmento está conectado en función del órgano o del tejido. Permite visualizar la capacidad fisiológica en diferentes niveles reflejos.
2) Análisis de dermatomas: representa la situación de los nervios espinales.
3) Sensibilidad nerviosa: permite evaluar el estado del sistema nervioso periférico y la capacidad fisiológica a nivel neurológico.
4) Análisis osteovertebral: estima la situación funcional de la columna vertebral.
5) Análisis de los órganos internos: permite identificar y evaluar los estados interdependientes conectados entre ellos y los sistemas parasimpáticos y simpáticos así como los diferentes órganos internos.
6) Campos “focales” odontógenos: permite conocer si hay alguna alteración en la dentadura relacionada con los órganos y los nervios espinales.

 


 

Visualización de las disfunciones del organismo por zonas

Cada una de las zonas del cuerpo -expresada por un color- representa un órgano o una zona del organismo. En la imagen se puede ver qué zona está afectada, su grado y si se encuentra en hiperfunción o en hipofunción.

 


 

Visualización del estado de los órganos

Permite controlar las hiperfunciones o hipofunciones de cada órgano o grupo de ellos mediante gráficos. También se representa en forma de gráfico circular con visualización vectorial energética así como a través de “un halo” que indica la zona perturbada.

 


 

Visualización del estado de los sistemas

Este gráfico permite conocer la disfunción de cada sistema del organismo indicando si está en hiperfunción o hipofunción así como ver la zona afectada y su grado de variación. También permite verlo bajo la forma de gráfico circular. 

T1.  Órganos de la vista.
T2.  Sistema endocrino.
T3.  Oreja, nariz y garganta.
T4.  Sistema pulmonar.
T5.  Columna vertebral.
T6.  Sistema cardiovascular.
T7.  Sistema vasculo-nervioso.
T8.  Principales articulaciones.
T9.  Sistema digestivo.
T10. Sistema hematopoyético.
T11. Sistema urinario.
 

Este reportaje aparece en
38
Abril 2002
Ver número