Las emociones y pensamientos también determinan la salud del organismo

Experimentos realizados a lo largo del siglo XX fueron interrelacionando ramas de la medicina que se consideraban -y se siguen considerando por la mayoría de los médicos- separadas: lo mental y lo físico, las emociones y las ideas, los estímulos estresantes y las reacciones inmunológicas… y así un largo etcétera. Se produjeron así dos procesos confluyentes: el acercamiento de la Psicología y la Psiquiatría al terreno de lo corporal y el de la Biomedicina al ámbito de lo mental y lo emocional dando lugar a una ciencia nueva que ha ido ampliando su nombre a medida que nuevos elementos se sumaban a una visión cada vez más compleja pasando de las Terapias Cuerpo-Mente a la Psiconeuroinmunología, luego a la Psiconeuroendocrinología y de ahí a la Psiconeuroendocrinoinmunología. ¿Cuánto tendrá que complicarse aún esa denominación hasta llegar a una medicina holística, la que siempre practicaron las medicinas naturales herederas de las ciencias tradicionales de salud?

Sumarios:

La Medicina Convencional se apoya básicamente en aquello que se puede ver, tocar, medir, calcular o expresar de modo objetivo y cuantificable pero siempre por separado manteniendo en compartimentos estancos los descubrimientos de las distintas disciplinas así como el tratamiento de los problemas que analizan. 

La Medicina actual está provocando una crisis que se caracteriza por el aumento de enfermos y enfermedades, del gasto sanitario e, incluso, por el fracaso de los sistemas de salud. Especialmente por su incapacidad para comprender y tratar las enfermedades degenerativas, crónicas y sistémicas. 

El sistema nervioso está implicado en la modulación de respuestas del sistema inmune, en particular a través del sistema límbico, el eje hipotalámico-hipofisario-adrenal y el sistema nervioso autónomo; de hecho las células del sistema nervioso contienen receptores para moléculas reguladas por el sistema nervioso central como la serotonina, la histamina, la dopamina, los andrógenos, la acetilcolina, las endocrinas y otras. 

El hipotálamo funciona conjuntamente con la hipófisis y por tanto con el sistema endocrino llevando a cabo funciones de balance homeostático y participando en la ingesta, reproducción, termorregulación, comportamiento emocional y funciones endocrinas cumpliendo asimismo un papel clave en la regulación del sistema inmune. 

A pesar del riguroso soporte teórico y experimental de la Psiconeuroinmunología y de la indudable utilidad práctica que tendría si se integrara en todas las especialidades sanitarias al aportar una necesaria mirada global de la salud y la enfermedad esta disciplina ya asentada a nivel científico sigue lejos de conseguir la aceptación académica y su puesta en práctica.

El nivel de “argumentación científica” de los autodenominados “escépticos” es inexistente. Todo lo que saben hacer es burlarse, reírse, descalificar, difamar, calumniar e injuriar. En eso son auténticos expertos.

Este reportaje aparece en
209
Noviembre 2017
Ver número