Los test que se están usando para detectar el SARS-CoV-2 no tienen fiabilidad

El continuo crecimiento en todo el mundo de presuntos infectados y muertos por el coronavirus SARS-CoV-2 que dicen provoca la enfermedad infecciosa bautizada como Covid-19 llevó a la otrora independiente Organización Mundial de la Salud (OMS) a convencer a los gobiernos de casi todo el mundo de que lo mejor para impedir la expansión de la inexistente pandemia -que ella misma declaró tras haber cambiado injustificadamente en 2009 las cifras para poder hacerlo- era confinar en sus casas a la población para evitar el contagio. Y lo logró al convencer a sus dirigentes y a la mayoría de la sociedad de que quien da “positivo” a los test que se usan para detectar a los “contagiados” están “infectados” por el coronavirus obviando que uno puede ser “portador” de un virus y no llegar por ello a padecer enfermedad alguna, algo que «resolvieron» definiendo tales casos como “asintomáticos”. Lo más lamentable sin embargo es que la fiabilidad de tales test es NULA.

TEST

Las cifras de presuntos contagiados y muertos por el coronavirus SARS-CoV-2 se basan en una sola cosa: los test. Si uno da “positivo” hoy a cualquiera de ellos se le incluye en la cifra de “contagiados” y si muere habiendo dando “positivo” se le incluye en la relación de fallecidos por el coronavirus… aunque en realidad se haya muerto de senectud, ictus, ataque cardíaco, cáncer terminal o cualquier otra patología. Una completa memez que sin embargo aceptaron acríticamente nuestros sesudos e inteligentes representantes políticos y sanitarios. En pocas palabras: la alarma mundial se basa en la convicción de que las cifras de contagiados y muertos son fiables, creíbles y significativas cuando eso depende exclusivamente de una sola cosa: de la fiabilidad de los test y de que no se haya manipulado su recuento. De eso depende saber si estamos ante una pandemia real provocada por un peligroso coronavirus o ante una completa farsa.

La primera pregunta que cabe hacer pues es si los test son fiables, cuál es su base científica y si se han llevado a cabo comprobaciones rigurosas que permitan afirmar que si alguien da positivo a uno es porque está infectado; algo que nosotros pusimos en duda desde el principio por las razones y argumentos que ya dimos a conocer en la revista del pasado mes. De hecho no se entiende que no se hayan practicado ante todo pruebas tan simples como hacérselos el mismo día a un pequeño grupo de -por ejemplo- 10 personas de forma que a cada una de ellas se le hagan diez pruebas de cada test: 10 PCR, 10 de antígenos y 10 de anticuerpos. Bastaría para saber si al menos dan siempre los mismos resultados y si no es así descartarlos. ¿Por qué algo tan sencillo no se ha comprobado? Luego, si alguno –o todos- funcionan porque el resultado se repite una y otra vez sin fallos habrá que demostrar ¡qué es lo que detectan! Y para saberlo hay que conocer los fundamentos de cada prueba o test porque en realidad pueden estar detectando algo muy distinto de lo que los propios expertos y médicos que lo usan piensan. Hay por tanto que asegurarse de que esos test y pruebas realmente detectan el llamado SARS-CoV-2 que dicen provoca la Covid-19 o, en su defecto, los antígenos o los anticuerpos. Y eso exige por encima de todo demostrar que ese coronavirus existe y que tras haberlo aislado y purificado se ha secuenciado su genoma (en este caso su ARN). Y eso es lo que nuevamente vamos a analizar tras recordar cómo empezó todo esto.

¿ES LA COVID-19 UNA NUEVA ENFERMEDAD VIRAL CONTAGIOSA?

La Organización Mundial de la Salud emitió el primer comunicado sobre la enfermedad en un documento titulado Informe de situación nº 1 fechado el 21 de enero (1) y en él se cuenta que el 31 de diciembre de 2019 su sede en China informó de “casos de neumonía de etiología desconocida detectados en la ciudad de Wuhan” entre el 12 y 29 de diciembre y que, a pesar de que todos habían dado positivo a distintos tipos de virus de enfermedades respiratorias -influenza, rinovirus, virus respiratorio sincitial y otros- el 3 de enero se llegó a la conclusión de que el “agente causal” se desconocía. Sorprendentemente, el informe agrega apenas 4 días después -el 7 de enero- que ya habían detectado la causa: un nuevo coronavirus que además ¡habían logrado aislar! Como igual de sorprendente es por cierto -dada la inmediatez- que la prestigiosa revista Science publicara solo dos días después -el 9 de enero- un artículo (2) en el que se presionaba a los chinos para que compartiesen rápidamente esa información ¡cuando aún no se había producido ninguna muerte ni se tenían pruebas de que el citado virus pudiera trasmitirse entre humanos! Y más sorprendente aún es que al día siguiente de publicarse ese artículo el jefe del comité de evaluación que asesora al Gobierno chino, Xu Jianguo, asegurara a Science (3) que incluso ¡ya tenían la secuencia del virus! Una rapidez inusitada y muy poco creíble cuando la mayoría de los virus conocidos ¡aún no han sido aislados y secuenciados a día de hoy! Según contaría Xu Jianguo los centros para el control de enfermedades de su país habían detectado a 59 personas con neumonía entre las cuales había 15 que eran “portadoras” de virus y en 19 no había evidencia de virus; de las 25 restantes no daba información alguna. El periodista de Science le preguntaría entonces si habían podido reproducir la enfermedad en animales de laboratorio para comprobar que ese virus era la causa respondiendo Jianguo que para eso se necesitaba más tiempo.

Pues bien, el artículo según el cual el aislamiento del virus se realizó (4) –aunque ese supuesto trabajo nunca ha sido publicado ni por ellos ni por nadie- termina con estas esclarecedoras palabras: “Aunque nuestro estudio no cumple los postulados de Koch el análisis aporta evidencia que implica al 2019-nCoV (el nuevo coronavirus) en el brote de Wuhan. La evidencia adicional para confirmar la etiología del 2019-nCoV en el brote de Wuhan debe incluir experimentos con animales (monos) a fin de aportar las evidencias de su patogenicidad” (la negrita y los subrayados son nuestras).

En otras palabras: ese trabajo postula, propone o sugiere –no demuestra- la existencia de un nuevo virus -cuyo genoma dicen haber secuenciado sin publicar el trabajo que lo demuestra- que provocaría una nueva enfermedad y hay que hacer experimentos con animales para comprobar si es patógeno. Y sobre tal posibilidad no demostrada se ha construido ¡toda una pandemia! Bastó que los científicos chinos aseguraran haberlo aislado y secuenciado sin demostrarlo para que al día siguiente de la entrevista Science publicara -el 11 de enero de 2020- el agradecimiento de los científicos occidentales por hacer público un “borrador” de la secuencia. Y a partir de ahí la bola nieve comenzó a rodar.

¿SE HA DESCUBIERTO, AISLADO Y CARACTERIZADO EL NUEVO VIRUS?

En artículos publicados en meses anteriores en nuestra revista –los tiene en los números 235 y 236- ya analizamos en profundidad todo esto así que a ellos nos remitimos recordando solo que tanto un virólogo como una biofísica y un patólogo y amplia experiencia y capacitación en los procedimientos de purificación y aislamiento de virus coincidieron en aseverarnos que no hay pruebas de que el aislamiento del nuevo coronavirus que dicen haber hecho los chinos se haya efectuado de la forma rigurosa que exigen los protocolos científicos. De hecho si así hubiera sido, ¿por qué no lo han publicado?

Pues bien, tras la aparición de esos artículos en la revista varios médicos, biotecnólogos, biólogos y otros profesionales contactaron con nosotros para asegurar que el SARS-CoV-2 sí se ha aislado enviándonos imágenes o estudios que a su entender lo corroboraban. Por razones de espacio no podemos dar aquí las respuestas pormenorizadas que dimos a cada uno de ellos pero sí recordar algunos criterios generales que permiten valorar la seriedad de los estudios que aseguran haber aislado el coronavirus:

1) Para valorar si la imagen de un virus es auténtica debe indicarse en ella a qué estudio pertenece. Una micrografía por sí misma no prueba nada. Debe ir acompañada de los experimentos y manipulaciones que permitieron obtenerla. Recordemos además que las partículas virales y las celulares son indistinguibles pudiendo incluso compartir propiedades biológicas.

2) No es lo mismo aislar un virus por primera vez que el resto de las veces. Si el primer aislamiento -cuando se descubre el virus- es correcto pueden prepararse herramientas específicas para detectarlo luego -como la PCR- que obviamente no están disponibles la primera vez, cuando aún no se conoce el virus ni sus componentes. La confusión en este ámbito es enorme porque muchos científicos hablan de “aislar” cuando lo que realmente hacen es “detectar”. Y solo se puede detectar con seguridad algo previamente conocido, es decir, algo que se aisló siguiendo un rigoroso protocolo.

3) Ni uno solo de los estudios que nos han aportado o circulan por las redes sociales corresponden a aislamientos sino a presuntas secuenciaciones; además en ninguno se demuestra que el ARN secuenciado provenga de un virus.

LO PRIMERO, PURIFICAR/AISLAR

Vamos a insistir en algo que es crucial: para poder analizar un virus, secuenciar su ADN o ARN, caracterizar sus proteínas o hacer cualquier manipulación o experimento con él es requisito previo indispensable -y en el caso del nuevo coronavirus no hay según nuestra investigación artículo científico alguno que demuestre que se ha realizado- purificarlo y aislarlo, operaciones que algunos consideran sinónimas y otros con diferentes en matices pero que en lo esencial significan que se deben llevar a cabo una serie de procedimientos que permitan dejar totalmente aislados cierta cantidad de virus y no haya en la muestra ninguna otra partícula semejante a un virus. Además hay que descartar fehacientemente que los virus aislados no son virus, retrovirus o virus endógenos (de origen interno) ya conocidos o que en realidad se trata de microvesículas celulares. Y luego secuenciar el material genético y las proteínas para confirmar que efectivamente estamos ante un nuevo virus. Son muchas las publicaciones especializadas que explican estos procedimientos de laboratorio y vamos a extraer -textualmente- algunas de las cosas que según las mismas requiere cualquier aislamiento:

1) El aislamiento y la purificación de partículas virales a partir de especímenes (por ejemplo tejidos o sangre) es esencial para la caracterización de los virus que sean de interés. Con ese propósito las partículas virales se purifican habitualmente mediante dos tipos de métodos: o bien métodos biológicos, como las placas de aislamiento, o bien métodos físicos como la centrifugación” (5).

2) Se requiere previamente purificar el virus (…). Para purificar virus se requiere de centrífugas y ultracentrífugas” (6).

3) “La caracterización de las proteínas virales requiere la previa concentración del virus mediante alguna técnica; como la precipitación. Cuando se requiere aislar y caracterizar una proteína estructural es importante disponer de partículas virales separadas de los componentes celulares (…) El aislamiento de un virus es requisito esencial para su estudio. La realización y propagación de un virus requiere células vivas -provengan de animales de experimentación, huevos, embriones o células cultivadas in vitro- y tras su aislamiento debe realizarse la identificación. Luego ya sí puede realizarse la cuantificación y determinación de sus propiedades biológicas, bioquímicas y serológicas” (7).

4) “En la naturaleza los microorganismos se encuentran en comunidades más o menos complejas y son diversos los procedimientos existentes para su estudio que dependen del tipo y del período de tiempo de conservación que se requiera. Para ello existen técnicas de siembra, conservación y mantenimiento de los cultivos microbianos. Una técnica esencial en Microbiología es la de obtención de cultivos puros a partir de los cuales podemos realizar estudios sobre las propiedades de los microorganismos. Un cultivo puro es aquel que contiene una sola clase de microorganismo y para poder obtenerlo es necesario concurrir a las técnicas conocidas como aislamiento (…) El objeto es obtener cultivos en estado puro, operación imprescindible y previa al estudio e identificación de una especie bacteriana. Se pueden realizar aislamientos por métodos generales y por métodos especiales” (8).

¿QUÉ SON LOS EXOSOMAS?

Pues bien, el doctor Andrew Kaufman -médico, psiquiatra, oncólogo, hematólogo y biólogo de la Duke University (EEUU)- afirma también que el equipo chino que dijo haber aislado por primera vez el SARS-CoV-2 no ha demostrado en absoluto haber llevado a cabo el paso previo de purificación. Y recuerda que en nuestro organismo -especialmente en los fluidos- hay grandes cantidades de ARN suelto procedente de la división celular y el reciclaje que puede ser detectado por diferentes técnicas, incluyendo la PCR, herramienta tan potente que amplifica lo que se busca pero también el “ruido -es decir, secuencias similares a la que se busca- y al ser una herramienta de ampliación cualquier mínimo error en el aislamiento hace que también esos ARN circulantes se amplifiquen con lo que la fiabilidad de la PCR basada en el resultado sería nula (9).

El doctor Kaufman se refiere a un tipo especial de microvesículas celulares denominadas exosomas que intercomunican las células del cuerpo y además transportan materiales de desecho con su ARN. Vesículas que tienen el mismo diámetro que el supuesto coronavirus (100 nanómetros fuera de las células y hasta 500 nanómetros dentro), el mismo contenido (ARN), se encuentran ambas en el fluido broncoalveolar y tienen la misma enzima como receptor: la Enzima Convertidora de Angiotensina (ACE-2) que se encarga de regular la presión de la sangre en los riñones. Existen ya gran cantidad de estudios dedicados a los exosomas pero el doctor Kaufman recuerda sobre todo una frase contundente al respecto del prestigioso presidente del Mehary Medical College de Nashville (Tennessee, EEUU), el doctor James Hildreth: Un virus es un exosoma en todos los sentidos de la palabra”.

Pues bien, saber qué son los exosomas y por qué se producen puede arrojar luz no ya sobre el SARS-CoV-2 -que también- sino sobre todos los coronavirus y virus considerados patógenos. Y es que los exosomas los producen nuestra células cuando se estresan debido a la presencia de sustancias tóxicas, radiaciones electromagnéticas, infecciones y reacciones defensivas del sistema inmune; de hecho se detectan entre las personas enfermas de casi todas las patologías, desde el  asma hasta el cáncer (vea el recuadro con las  referencias). Bueno, pues resulta que el trabajo chino en el que se asegura haber aislado el SARS-CoV-2 se hizo además cultivando tejidos de una paciente operada de cáncer de pulmón. Y eso obliga a preguntarse si lo que detectaron fueron exosomas -indistinguibles de un virus- y si el ARN que se extrajo no pertenecía en realidad a esos exosomas y no a virus alguno. Porque si fue así los test de PCR basados en ese ARN no servirían de nada y eso explicaría que den tantos «falsos positivos» y «falsos negativos». De hecho la mayoría de los propios médicos parece ignorar que en las PCR se utilizan solo unas 200 letras genéticas de las casi 30.000 de un coronavirus; se usa pues un pequeñísimo fragmento que representa menos de un 0,7% de su ARN. Sin comentarios.

UN VIRUS NO SE DISTINGUE DE UNA VESÍCULA CELULAR 

Lo llamativo es que el hecho de que virus y retrovirus pueden confundirse con partículas celulares hasta el punto de ser imposible distinguirlo lo ha reconocido hasta Robert Gallo -quien en 1984 dijo haber  encontrado el VIH al igual que un año antes Luc Montagnier– en un reciente artículo que firma junto a otros expertos titulado Extracellular vesicles and viruses: Are they Close relatives? (Vesículas extracelulares y virus: ¿son parientes cercanos?) (10). Entresacamos algunas frases del trabajo que dejan claro -de modo contundente- el inmenso disparate en el que estamos inmersos:

-“En este artículo enfatizamos que en el caso específico de células infectadas por virus es casi imposible distinguir las vesículas extracelulares (VEs) de los virus”.

-“Al igual que los virus con envoltura las vesículas extracelulares (VEs) están rodeadas por una membrana lipídica que contiene también proteínas de las membranas celulares. Como muchos virus las vesículas extracelulares (VEs) se forman en el sistema endosomal o en la membrana plasmática a través de caminos biogenéticos definidos (…) Al igual que los virus las vesículas extracelulares (VEs) pueden unirse a las membranas plasmáticas de otras células, penetrar en ellas mediante fusión o endocitosis y desplegar reacciones específicas desde estas células. Y, finalmente, las vesículas extracelulares (VEs) portan material genético que puede modificar funciones de las células receptoras”.

-“Misión (casi) imposible: la separación de viriones de las vesículas extracelulares (VEs). Puesto que las VEs se producen prácticamente en todas las células probablemente toda preparación viral es de hecho una mezcla de viriones y VEs. Otros materiales derivados de las membranas pueden también tener características parecidas. Por tanto, los gradientes de densidad que se utilizan habitualmente para separar las vesículas extracelulares (VEs) de agregados contaminantes basándose en las diferencias de densidad no son siempre adecuadas para separar VEs de partículas virales».

-“Los mejores criterios de purificación de preparaciones aisladas se desvirtúan al observar que las fronteras entre viriones de retrovirus -como el VIH- y las VEs- son borrosas”.

-“Hay que concienciarse de que las preparaciones de virus nunca pueden ser puras pues están contaminadas con diversas subpoblaciones de vesículas extracelulares (VEs), algunas de las cuales pueden ser indistinguibles o muy similares a los denominados virus defectivos”.

¿Son o no aseveraciones contundentes? Pues siendo así es obvio que no hay prueba alguna de que haya surgido una nueva enfermedad de causa única. No está demostrado que todas las personas a las que se considera «enfermas por coronavirus» tengan siquiera el mismo problema de salud. De hecho salvo una pequeña cantidad de casos la inmensa mayoría podría simplemente tener resfriados, gripes y neumonías habituales, infecciones que provocan cientos de miles de casos y decenas de miles de muertes cada temporada de otoño-invierno. Además existen -como ha documentado esta revista en artículos anteriores- explicaciones alternativas no contagiosas sino tóxicas para explicar el resto.

En pocas palabras: las decisiones tomadas por la OMS y los gobiernos, basadas en la supuesta existencia de un nuevo coronavirus muy contagioso y peligroso, carecen de fundamentación científica. Se trata de una mera teoría.

¿QUÉ PASA ENTONCES CON LOS TEST?

En definitiva, no hace falta ser virólogo para entender que si no se tiene un virus y sus componentes no se pueden fabricar test para detectarlo, sean del tipo que sean; y si no se ha podido demostrar que un virus causa una enfermedad detectarlo no autoriza a diagnosticarla. Es más, incluso si existiese un trabajo que demostrase que efectivamente el SARS-CoV-2 fue aislado correctamente y causa la enfermedad que padecen hoy muchas personas ¡los test seguirían sin ser fiables!; especialmente los «test rápidos» que el Gobierno español ha decidido poner en marcha de forma masiva. Veamos por qué.

En la última actualización del documento Guía para la utilización de test rápidos de anticuerpos para Covid-19 elaborado el 7 de abril por el Instituto de Salud Carlos III (11) -este reportaje se ha editado el 20 de abril- se dice que “en general las pruebas diagnósticas solo se realizarán a pacientes sintomáticos, moderados o graves en el ámbito hospitalario o leves en el ámbito extrahospitalario”. El documento añade que en el primer caso el test rápido “está indicado en pacientes con alta sospecha clínica, sin PCR o con PCR negativa, con varios días de evolución”. Es decir, a las personas que han dado negativo a la PCR y tienen síntomas en lugar de preguntarse por otras causas lo que se les hace un test de anticuerpos. ¿Y qué sucede si vuelve a dar negativo en el test rápido? Pues esto: “Si es negativo se hará la PCR”.  Sí, ha leído usted bien.

Ante tamaño dislate la pregunta es obvia: ¿hasta cuándo va a prolongarse este círculo vicioso de constantes test si uno da negativo en lugar de asumir que los síntomas deben deberse pues a otra causa y no al supuesto SARS-CoV-2? Lo ignoramos.

El documento agrega que fuera de los hospitales “se priorizará la utilización de los test en residencias de personas mayores”. Y atención a esta advertencia: “Si en la institución se ha detectado más de un caso con síntomas compatibles de Covid-19 no será necesario obtener un resultado positivo en todos los casos sospechosos”. Y por si quedaran dudas se añade: “En caso de obtener al menos una prueba positiva el resultado se considerará confirmatorio de infección por SARS-CoV-2 considerándose que existe un brote en la institución y se procederá a tratar y aislar a los pacientes sintomáticos; y a los demás residentes de la institución se les considerará contactos estrechos procediendo a la cuarentena de los mismos. Finalmente, en instituciones penitenciarias se aconseja dar prioridad a la PCR pero también se realizará el test de anticuerpos en pacientes con alta sospecha clínica”.

Bueno, pues el Gobierno pretende ahora hacer test masivos a grupos cada vez más numerosos y ya se especula con obligar a aislarse a todo el que de positivo a uno de estos inútiles test. Esperpéntico.

LO QUE DICEN LOS GRANDES ORGANISMOS OFICIALES

En el número anterior de la revista ya dimos a conocer en detalle cómo funciona la PCR y cuál es su fiabilidad -escasa por no decir nula- pero ahora vamos a añadir a esa información lo que dicen sobre ella los documentos elaborados por la OMS y las agencias sanitarias estadounidenses que, no lo olvidemos, son las que acaban imponiendo sus criterios a todos los gobiernos:

-El documento CDC 2019-Novel Coronavirus (2019-nCoV) Real-Time RT-PCR Diagnostic Panel (Panel de diagnóstico con RT-PCR en tiempo real del nuevo coronavirus (2019-nCoV) de los CDC) (12) dice: La detección del ARN viral puede no indicar la presencia del virus infeccioso o bien que el 2019-nCoV sea el agente causante de los síntomas clínicos. Es decir, el test puede dar positivo sin que el virus esté en el paciente o, estando en él, no ser el causante de los síntomas.

-El documento -de la OMS- Coronavirus disease (Covid-19) technical guidance: Laboratory testing for 2019-nCoV in humans (Guía técnica para la enfermedad por coronavirus (Covid-19): pruebas de laboratorio para el 2019-nCoV en humanos) (13) explica que se están desarrollando varias pruebas, algunas de las cuales “pueden detectar el nuevo virus y otras detectar también cepas genéticamente similares; por ejemplo el SARS-CoV» (el anterior virus del SARS). Luego al no tratarse de pruebas específicas pueden dar positivo ¡a cualquier otro coronavirus! El propio documento añade: “Limitaciones en el uso del protocolo: no se han validado aún especímenes clínicos opcionales para las pruebas”. Es decir, no están seguros de en qué lugar deben tomarse las muestras para que las pruebas tengan validez.

-Según un estudio dirigido por G. H. Zhuang  (14) los «falsos positivos» de las PCR podrían estar ¡entre un 47% y un 80,33%!

-El documento de la FDA estadounidense Accelerated Emergency Use Authorization (EUA) Summary. Covid-19 RT-PCR test. Laboratory Corporation of America (Autorización rápida para uso en emergencias del test RT-PCR para Covid-19. Corporación de Laboratorios de América) (15), tras aconsejar que se establezca una correlación clínica con el historial del paciente dice: El agente detectado puede no ser la causa definitiva de la enfermedad”. Reconocimiento tácito de que se están contando los resultados positivos como casos de coronavirus sin apoyo científico real.

Terminamos este apartado citando lo que dice Creative Diagnostics, uno de los fabricantes de los kit de pruebas de PCR, en las mismas instrucciones que acompañan a su test para el SARS-CoV-2 (16): Solo para uso en investigación. No usar como procedimiento diagnóstico”. Y a continuación explican por qué: puede detectar en realidad el H1N1, el virus de la gripe B, los adenovirus respiratorios, el  micoplasma de la neumonía, clamidias y microbios. Y por si fuera poco advierten que “el resultado de este producto es solo una referencia clínica y no debe usarse como la única evidencia para diagnósticos y tratamientos… ¡que es justo lo que están haciendo las autoridades sanitarias en todo el mundo! ¿Kafkiano, verdad?

Y LOS “TEST RÁPIDOS” SON LOS MENOS FIABLES

Debemos agregar que los llamados test rápidos que propone usar el Gobierno masivamente se basan en la reacción antígeno-anticuerpo -ambos son proteínas: los primeros del virus y los segundos fabricados por nuestro cuerpo- tienen tres problemas de base en común:

1) Se basan en una concepción mecanicista y reduccionista de la inmunidad que está siendo superada por el paradigma de la nueva biología que en vez de considerar la salud/enfermedad como una lucha contra los microbios plantea una visión ecológica de la convivencia con ellos en nuestro medio interno e, incluso, que están integrados en nuestras células y en nuestro genoma cumpliendo funciones vitales cruciales para la vida y la salud.

2) Las reacciones antígeno-anticuerpo no son específicas (17); es decir, no se fabrican anticuerpos específicos contra antígenos específicos sino que los anticuerpos pueden reaccionar en parte con determinados antígenos y en parte con otros lo que implica que puede producirse una reacción en el test sin que los anticuerpos correspondan a aquellos para los que se fabricó.

3) Las pruebas se hacen recogiendo muestras de sangre o de diversos tejidos -frotis nasales o de faringe y líquido broncopulmonar- y el test se realiza en tubos especialmente fabricados para ello en condiciones diferentes a las del interior del cuerpo y eso altera las reacciones bioquímicas pudiendo hacer que proteínas que no se unirían lo hagan y viceversa.

LOS EXPERTOS NO SE PONEN DE ACUERDO

Estas razones básicas y otras muchas que podríamos indicar en función del tipo concreto de test -en el momento de editarse este artículo había ya nada menos que 509 registrados en la web Find (18)- explican por qué los expertos no se ponen de acuerdo sobre las posibilidades, utilidades, validez y resultados de los llamados test “rápidos”. Veamos algunos ejemplos de ello.

En el Chicago Tribune del pasado 3 de abril (19) se explica que un resultado positivo de este tipo de test lo que indica es que la persona tuvo el virus y actualmente es inmune. La Dra. Elizabeth McNalluy, directora del Centro de Medicina Genética de la Facultad de Medicina Feinberg en la Universidad Northwestern de Evanston (Illinois, EEUU), afirma en él sobre los test de anticuerpos que pueden utilizarse para determinar la extensión de la enfermedad, quién puede regresar al trabajo y cómo desarrollar nuevos tratamientos aclarando que si alguien da positivo con él es que no va a enfermar ni extender el virus porque su cuerpo lo ha eliminado: “Si los anticuerpos llegan a tu sistema significa que el cuerpo ha vencido y no tienes el virus activo”. Es más, llega a afirmar que cuantas más personas lo hayan tenido más seguros estaremos todos bajo el concepto de inmunidad colectiva.

La OMS, sin embargo, no está de acuerdo; así lo recogió Russia Today el pasado 13 de abril (20): La OMS pone en duda que los pacientes recuperados de coronavirus sean inmunes a nuevos contagios”. Una declaración que, por cierto, echa de algún modo por tierra todo el concepto que hasta ahora defendía la Medicina sobre el funcionamiento de la inmunidad y sostiene la idea de la prevención de enfermedades con vacunas. Y es que si la producción de anticuerpos ante un virus no inmuniza, ¿de qué sirven las vacunas?

El profesor de Farmacología de la Universidad de Colorado (EEUU) David Kroll -que ha trabajado en las pruebas de anticuerpos- declaró a la NBC News el 4 de abril (21) que dar positivo a una de estas pruebas significa que “su sistema inmune recuerda el virus y produce los anticuerpos… pero no puede decirle si está realmente enfermo, si es contagioso o inmune o si es seguro volver a salir a la calle”. Y añade además algo inquietante:La prueba no se puede usar como test diagnóstico; necesitaría combinarse con otra información para determinar si una persona está enferma con Covid-19”.

El propio Secretario de Salud de Reino Unido, Matt Hancock, ha reconocido públicamente que actualmente «no hay ningún test de anticuerpos fiable». Así lo recogió el Business Insideren en su edición del pasado 3 de abril (22). Él mismo puso de ejemplo los miles de test devueltos por España a una compañía china al descubrir que “solo eran precisas en un 30%”. Hancock también señala que algunos test detectan anticuerpos contra coronavirus comunes produciendo así falsos positivos. Y finalizaría diciendo: “Los científicos tampoco están seguros de hasta qué punto una infección ya pasada podría prevenir la reinfección y cuánto dura realmente la inmunidad”.

Y Sir John Bell, profesor de Medicina de la Universidad de Oxford y asesor del Gobierno británico, es aún mucho más contundente. En un artículo publicado en la web de la universidad el pasado 5 de abril (24) asevera que ningún test de anticuerpos funciona bien y peor aún son los resultados de los test rápidos de antígenos: Ninguna de las pruebas que hemos validado cumpliría los criterios de una buena prueba según lo acordado con la MHRA” (Bell se refiere a Medicines and Healthcare Products Regulatory Agency, la agencia que regula los fármacos en Reino Unido).

Charles Cairns, decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Drexel (EEUU), advierte por su parte en el Science News del pasado 27 de marzo (25) que “la gran pregunta es: ¿una respuesta positiva para los anticuerpos significa que la persona está infectada activamente o que ha sido infectada en el pasado? Las pruebas debe ser precisas y evitar tanto falsos positivos como falsos negativos”.

Interrogante de alguien de indudable prestigio que nos hace preguntar a nosotros por qué se están haciendo entonces esos test rápidos dándoles una credibilidad que los expertos no le otorgan.

Claro que lo mismo ocurrió con otras enfermedades. Hablando del virus del Zika Medscape (26) decía que las pruebas de anticuerpos “pueden identificar infecciones recientes” pero también que “los resultados de los test de anticuerpos contra el virus del Zika pueden ser difíciles de interpretar debido a que también reaccionan con otros flavivirus”. Y en Medlineplus (27) podemos leer: “Un resultado positivo de la prueba del Zika probablemente significa que tienes una infección por Zika”

LOS PROTOCOLOS EN ESPAÑA

En nuestro propio país la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica publicó el pasado 30 de marzo un documento titulado Reflexiones de la SEIMC sobre el uso de la detección de antígenos y anticuerpos para el diagnóstico de Covid-19 (28) y en él dicen: “Si bien en el algoritmo que presentábamos en un documento previo (Documento de posicionamiento de la SEIMC sobre el diagnóstico microbiólogo de Covid-19) y se publicó el 23 de marzo se recogía la detección del antígeno como primer paso para detectar de una manera rápida la presencia del virus en muestras nasofaríngeas lo condicionábamos a que tuviese una sensibilidad aceptable entendiendo como aceptable superior al 70% y siempre en un contexto epidemiológico de elevada prevalencia. Hasta la actualidad las pruebas que se han realizado en España con estos kits de detección de antígeno basados en la inmunocromatografía (lateral-flow) presentan una sensibilidad inferior a un 50%”.

Mas adelante habla de problemas de “inestabilidad” que podrían resolverse “añadiendo un 20% de glicerol aunque se debería estudiar si es así y si su presencia afecta la interacción antígeno-anticuerpo”. Y añaden: “Los ensayos serológicos no se usan de forma rutinaria para el diagnóstico de Covid-19 debido a que, en la fase precoz de la enfermedad, durante los primeros 5-6 días de iniciarse la sintomatología, la respuesta inmunitaria es escasa con un tiempo medio a los 11 días”.

Agregaremos que en Preevid alguien preguntó si dar positivo para la gripe en una prueba PCR significa que hay actividad del virus y ésta fue la respuesta: “La reacción en cadena de la polimerasa con transcripción inversa (RT-PCR) es la prueba más específica y más sensible». Solo que luego añaden: «La detección del RNA del virus de la gripe no siempre indica detección de virus vivos o de replicación viral. Una detección de RNA del virus de la gripe confirma el diagnóstico de infección por virus de la gripe pero no necesariamente quiere decir que el virus esté vivo o que el paciente sea contagioso” (http://www.murciasalud.es/preevid/20370).

José Manuel Bautista, catedrático de Bioquímica y coordinador de la red de laboratorios de la Universidad Complutense de Madrid, manifestó por su parte a la Cadena Ser (29) que a su juicio el test serológico no sirve para saber si se está contagiado con certezaañadiendo que es más bien una ruleta rusa”.

En fin, el caso es que los «expertos» ya se replantean hasta si la gente que pasa la infección realmente queda inmunizada a pesar de ser algo que se ha repetido mil veces por el Gobierno. De hecho “una investigación realizada por un equipo del Shanghai Public Health Clinical Center y otras instituciones médicas de Shanghai liderado por Fan Wu y pre-publicado en Medrxiv.org plantea dudas sobre la inmunidad frente al coronavirus. El 8% de los pacientes recuperados analizados no desarrolló anticuerpos(30).

En definitiva, cada vez hay más preguntas sin respuesta pero al menos tenemos algo claro: ninguno de los test que se están usando para calificar a alguien como portador o infectado por el SARS-CoV-2  es fiable. Y por tanto, las cifras de presuntos infectados y muertos por él no son creíbles. Se está claramente engañando a la sociedad.

Robert J. Williams

 

Fuentes y referencias

(1) https://www.who.int/docs/default-source/coronaviruse/situation-reports/20200121-sitrep-1-2019-ncov.pdf?sfvrsn=20a99c10_4

(2) https://www.sciencemag.org/news/2020/01/scientists-urge-china-quickly-share-data-virus-linked-pneumonia-outbreak

(3) https://www.sciencemag.org/news/2020/01/mystery-virus-found-wuhan-resembles-bat-viruses-not-sars-chinese-scientist-says

(4) Na Zhu y otrosA Novel Coronavirus from Patients with Pneumonia in China. 2019. N Engl J Med 2020; 382:727-733. DOI: 10.1056/NEJMoa2001017 (https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa2001017).

(5) Wang-Shick Ryu. Molecular Virology of Human Pathogenic Viruses. Academic Press 2017. Capítulo 4.4 Purificación de virus (https://www.sciencedirect.com/book/9780128008386/molecular-virology-of-human-pathogenic-viruses).

(6) Fierro Corrales, Dagoberto, Mena Adriano y Jorge Daniel. Notas del curso de Bacteriología y Virología. Profesor: Juan José Ríos. Universidad Autónoma de Sinaloa. Agosto 2009. Unidad 4. Identificación de virus (https://es.slideshare.net/themena1/manual-de-bacteriologa-y-virologa).

(7) Guadalupe Carballal y José Raúl Oubiña. Virología médica. Buenos Aires, Corpus, 2014. Capítulo 1. Procedimientos físico-químicos (https://catedrabiologiamolecularusal.files.wordpress.com/2017/08/virologia-medica-4a-edicion_carballal_booksmedicos-org.pdf).

(8) Ana María Manacorda, Daniela Patricia Cuadros y Anahí Álvarez. Manual práctico de Microbiología. Buenos Aires, Universidad Nacional del Comahue, 2007. Capítulo 7. Aislamiento y siembra de bacterias aerobias (https://www.docsity.com/es/manual-practicos-de-microbiologia/3187000/).

(9) Conferencia recogida en video: https://www.youtube.com/watch?v=0YvNRno-JB8&t=1604s.

(10) Esther Nolte-‘t Hoen, Tom Cremer, Robert C. Gallo y Leonid B. Margolis. Extracellular vesicles and viruses: Are they close relatives? Edited by Peter K. Vogt. The Scripps Research Institute, La Jolla, CA, and approved June 27, 2016 (received for review April 4, 2016). https://www.pnas.org/content/pnas/113/33/9155.full.pdf.

(11) https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov-China/documentos/Guia_test_diagnosticos_serologicos_20200407.pdf.

(12) https://www.fda.gov/media/134922/download.

(13) https://www.who.int/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/technical-guidance/laboratory-guidance.

(14) Publicado en el nº 41 de Zhonghua Liu Xing Bing Xue Za Zhi el 5 de marzo de 2020 con el título Potential false-positive rate among the “asymptomatic infected individuals” in close contacts of Covid-19 patient (Ratio potencial de falsos positivos entre individuos infectados asintomáticos en contacto directo con pacientes de Covid-19).

(15) https://www.fda.gov/media/136151/download.

(16) https://www.creative-diagnostics.com/sars-cov-2-coronavirus-multiplex-rt-qpcr-kit-277854-457.htm

(17) P. F. Predki y colaboradores. Human Antibodies, n° 14, 2005, p. 7-15.
Hässig, H. Kremer, W-X. Liang y K. Stampfi. HIV: Can you be more specific? Open Questions concerning the Specificity of anti-HIV Antibodies: do they belong to the group of autoantibodies against cellular structures? Continuum, 2, vol. 4, 1996.

(18) https://www.finddx.org/covid-19/pipeline/?section=show-all#diag_tab.

(19) https://www.chicagotribune.com/coronavirus/ct-coronavirus-antibody-test-20200403-i6wzmddt5zffpeqgk4xbwmkbmy-story.html.

(20) https://actualidad.rt.com/actualidad/349789-oms-poner-duda-pacientes-recuperados-inmunes?fbclid=IwAR3bEpXOiGiPPg80quqWTXjsFQr3mcKJunMjEUj7Isxn_BavN1_mMZV07Ps.

(21) https://www.nbcnews.com/health/health-news/home-fingerprick-blood-test-may-help-detect-your-exposure-coronavirus-n1176086.

(22) www.businessinsider.com/coronavirus-antibody-test-g7-leaders-accuracy-covid-19-immunity-passports-2020-4.

(23) https://www.medicinenet.com/script/main/art.asp?articlekey=229579.

(24) https://www.research.ox.ac.uk/Article/2020-04-05-trouble-in-testing-land?mc_cid=9ace29ad74&mc_eid=de34c2af3d.

(25) https://www.sciencenews.org/article/covid-19-coronavirus-pandemic-how-antibody-blood-tests-work.

(26) https://www.medscape.com/viewarticle/864228.

(27) https://medlineplus.gov/lab-test/zika-virus-test/.

(28) https://seimc.org/contenidos/noticias/2020/seimc-nt-2020 Reflexiones_deteccion_Ag_y_AC_Covid-19.pdf.

(29) https://cadenaser.com/programa/2020/04/15/hoy_por_hoy/1586934080_139300.amp.html.

(30) https://www.businessinsider.es/coronavirus-algunos-curados-no-generan-anticuerpos-estudio-620249?amp=&amp=&utm_medium=referral&utm_source=Upday&utm_campaign=Upday.

 

ALGUNAS OTRAS REFERENCIAS IMPORTANTES

Problemas del test de anticuerpos ELISA:

Papadopulos-Eleopulos y otros. Is a positive Western blot proof of HIV infection? Bio/Technology, 11, 1993, pp. 696-702.

Sobre los exosomas:

  1. Osaki y F. Okada. Exosomes and Their Role in Cancer Progression.Yonago Acta Med. 2019;62(2):182–190. Published 2019 Jun 20. doi:10.33160/yam.2019.06.002

Estudios que relacionan el cáncer con exosomas:

https://scholar.google.es/scholar?q=contents+of+exosomes&hl=es&as_sdt=0&as_vis=1&oi=scholart

M. E. Davis Exosomes: What Do We Love So Much About Them? Circ Res. 2016;119(12):1280–1282. doi:10.1161/CIRCRESAHA.116.309942

Exosomes: Contents by Cell Type and Process

https://www.rndsystems.com/resources/posters/exosomes-contents-cell-type-and-process

Estudios que relacionan el estrés con los exosomas:

https://scholar.google.es/scholar q=exosomes+induce+by+stress&hl=es&as_sdt=0&as_vis=1&oi=scholart

Numerosas enfermedades relacionadas con exosomas:

https://scholar.google.es/scholar?hl=es&as_sdt=0,5&as_vis=1&q=disease+induced+exosomes

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