Médicos y estudiantes de Medicina exigen una formación y ejercicio profesional independientes

La Plataforma No Gracias y un grupo de estudiantes de Medicina agrupados en Farmacriticxs ha iniciado en España una campaña para lograr que tanto la carrera de Medicina como la investigación y el ejercicio profesional sean realmente independientes y poder recuperar en el futuro la libertad perdida asumiendo que hoy casi todo ello se encuentra condicionado –cuando no directamente dirigido- por los grandes laboratorios farmacéuticos. Una loable iniciativa.

La influencia de la industria farmacéutica en los profesionales sanitarios –además de en los administradores y gestores públicos, cuya importancia es cada vez mayor- puede ser sutil, discreta o explícita. Comienza en las facultades de Medicina y continúa a lo largo de toda su vida profesional porque a fin de aumentar su cuota de mercado la industria necesita influir constantemente en médicos, enfermeras y farmacéuticos. Y sin embargo la prioridad de estos profesionales debería ser la salud de sus pacientes y no promocionar entre ellos fármacos que ni previenen ni curan enfermedades ya que la inmensa mayoría son paliativos. ¿La consecuencia? Un claro conflicto de intereses que afecta a la independencia de los profesionales.

 “El contacto de los médicos con los laboratorios farmacéuticos es muy estrecho. El 94% reconoce tener relaciones con la industria, más de un tercio recibe fondos por conferencias o educación médica y un 28% recibe pagos de consultoría o están enrolados en algún ensayo clínico. Todo ello, más las comidas, viajes y regalos asocian al prescriptor con el patrocinador. Además la industria patrocina más de las 2/3 partes de la educación e información médicas con inversiones gigantescas mientras el sistema nacional sanitario apenas dedica esfuerzos a la formación e información independiente de los prescriptores”, explica Carlos Ponte, médico internista coordinador de la Plataforma No Gracias yJefe de Servicio de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital General de Asturias de Oviedo en el informe de 2010 de la Fundación 1º de Mayo titulado Crisis y perspectivas del mercado farmacéutico.

Por eso -entre otros motivos- la Facultad de Ciencias de la Salud y Medicina de la Universidad de Oviedo acogió a finales de noviembre pasado un seminario bajo el título Ciencia y marketing. Conflictos en la educación, la práctica profesional y las políticas de los medicamentos en el que distintos especialistas se unieron con el propósito de estudiar el creciente conflicto entre los intereses comerciales -habitualmente relacionados con los fármacos y las tecnologías sanitarias- y el rigor, la honradez y la autonomía que deberían ser propios del trabajo profesional y científico al servicio de las necesidades de la salud. En él el médico y profesor de Salud Pública Juan Gérvas, los farmacéuticos Galo Agustín Sánchez y Lourdes Girona, el profesor de Economía Joan Rovira, el presidente de la Comisión de Sanidad del Congreso de los diputados Gaspar Llamazares y varios estudiantes de Medicina analizarían lo que nos ha enseñado la respuesta a la gripe A, las relaciones entre la educación médica y la industria y qué pueden y deben hacer los sistemas autonómicos ante la influencia de ésta o las políticas de los medicamentos en el marco del pacto por la Sanidad.

La novedad residió en que éste ha sido el primer evento que sus organizadores –Farmacriticxs y la Plataforma No Gracias– han calificado como Libre de humos industriales/empresariales. Sin patrocinio de ninguna industria: ni medicamentos, ni alimentos, ni tecnologías ni asesorías, ni otras. Dos entidades pues que promueven la transparencia y las relaciones independientes y proporcionadas de profesionales y estudiantes con respecto a las industrias y empresas sanitarias y que han iniciado esta campaña para distinguir entre los eventos científicos, médicos y sanitarios financiados con dinero proveniente de las industrias inmersas en el ámbito de la salud y los que se organizan de manera independiente.

Para Juan Gérvas, promotor de la idea y miembro fundador de la Plataforma No Gracias y de HealthySkepticism,el objetivo es sensibilizar a los médicos y estudiantes de Medicina acerca de la omnipresencia industrial en las actividades docentes y de formación continuada así como promover la realización de las actividades sin dicho patrocinio a través de un lema que permita hacer visible la independencia en este ámbito”. Una acciones que se enmarcan en la línea de crítica a la medicalización de la vida que lleva produciéndose con especial ahínco durante los últimos años por las presiones de la industria farmacéutica sobre todo pero también de la de aparatos médicos, aseguradoras sanitarias, etc.

Y es que empieza a haber cada vez más profesionales sanitarios cansados de ver cómo los intereses privados copan el lugar que le corresponde al ciudadano a la hora de decidir sobre su salud. Siendo la gota que colmó el vaso la inexistente “pandemia de gripe A” porque a raíz de ello el descrédito de los científicos ha aumentado notablemente como constatan diversas encuestas y trabajos realizados entre los lectores de publicaciones como Nature o Scientific American.

Scientific Americanpor ejemplo comenta al respecto que ya en el año 2004 un comité de la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó que los gobiernos almacenasen medicamentos antirretrovirales “para tiempos de pandemia” y luego se comprobó que entre sus miembros había varios que tenían vínculos con las compañías farmacéuticas. Lo mismo que acaeció con quienes recomendaron la vacunación masiva para protegerse de la gripe A y a cuyos miembros la OMS se negó a identificar en un primer momento. Pues bien que ese lamentable comportamiento ha influido en la opinión pública europea de manera notable lo reconoce esa publicación: “Casi el 70% de las personas que encuestamos en Estados Unidos –aseveran- creen aún en lo que dijeron los científicos sobre la pandemia de la gripe. En Europa sólo el 31% opinaba lo mismo. Las cifras representan la mayor división entre Estados Unidos y Europa sobre cualquier tema en la encuesta”.

FARMACRITICXS 

Es evidente que el nacimiento en marzo de 2008 de la Plataforma No Gracias abrió un importante espacio de crítica a la presión que sobre los médicos -y, en general, sobre todos los actores del sistema sanitario-ejerce la industria farmacéutica. Plataforma que fue ampliando apoyos y cuyo mensaje ha terminado afortunadamente calando entre los estudiantes de Medicina y Farmacia hasta el punto de haberse creado el proyecto Farmacríticxs, iniciativa que ha partido de la Federación de Asociaciones de Estudiantes de Medicina para la Cooperación Internacional (IFMSA-SPAIN) que hoy forma parte de la Plataforma No Gracias. De modo que no sólo están apareciendo asociaciones profesionales o de estudiantes críticos con lo que está sucediendo en el ámbito sanitario sino que están uniéndose y comenzando a hacer cosas juntas. Es más, que Farmacríticxs ha nacido con fuerza lo prueba que están desarrollando multitud de eventos de reflexión crítica. De hecho ya han realizado jornadas de reflexión en las que han invitado a personas de relevancia del mundo de la salud -blogueros médicos, profesionales sanitarios, farmacéuticos, representantes de asociaciones profesionales, científicas o cívicas, etc.- en la Universidad Autónoma de Madrid y en universidades de Zaragoza, el País Vasco y Castilla y la Mancha.

Entendemos –nos explicaría June Udaondo, estudiante de sexto de Medicina en la Universidad del País Vasco de Bilbaoque ejerce de portavoz de la asociación-que es necesario analizar la relación de los profesionales sanitarios con los laboratorios farmacéuticos en términos críticos desde el ámbito sanitario, bioético y económico buscando converger en el desarrollo de unas exigencias de responsabilidad médica y farmacéutica y un compromiso de las autoridades públicas competentes en la relación con la industria farmacéutica y el Sistema Nacional de Salud. Queremos crear un marco común de reflexión para todos los colectivos que directa o indirectamente se ven influidos por esta industria”.

PREMIO A LA INVENCIÓN DE RIESGOS O ENFERMEDADES INEXISTENTES 

El seminario realizado en Oviedo también sirvió para impulsar otra iniciativa. Se trata de un premio para destacar la mejor idea, proyecto, campaña, institución o persona en el campo de la Invención de factores de riesgo y enfermedades; es decir, cuya finalidad no es otra pues que hacer negocio y/o obtener poder.

De igual manera, pero en sentido positivo, se premiará al proyecto, institución o persona que destaque por su oposición a la medicalización de la vida y se posicione a favor de la racionalidad en la atención de la salud. “Los premios amargos (acíbar) señalarán lo más llamativo y que hubiéramos deseado no sucediera, aquello que nos avergüenza como profesionales sanitarios o estudiantes de Medicina. Los premios dulces (miel) marcarán tanto aquello que nos anima y da esperanza por promover la mejor salud y el buen uso de los recursos como por limitar el daño de la medicalización”, agregaría Ponte.

Y dicho y hecho porque los premios del año 2010 ya se han otorgado. Los premios Acíbar –cinco- se han dado en esta primera ocasión a:

Premio Acíbar a la actividad más peligrosa. Se concedió al Parlamento Europeo por permitir que la industria pueda informar directamente a los pacientes.

 -Premio Acíbar a la persona más irresponsable. Se lo llevaría Margaret Chan, Directora General de la OMS, por su nefasta gestión de la gripe A.

-Premio Acíbar a la campaña más absurda. Se concedió a la aseguradora privada Sanitas por su absurda frase publicitaria “Voy al médico porque no me pasa nada”.

-Premio Acíbar al vídeo más irrelevante y equívoco. Concedido a Pink Energy por su lamentable campaña para promover entre las mujeres la autoexploración diaria de las mamas.

-Premio Acíbar a la frase más irrepetible. Se concedió a la ministra Trinidad Jiménez por su frase “Volvería a hacer lo mismo” al hablar de su gestión de la gripe A.

En cuanto a los premios Miel fueron éstos:
-Premio Miel a la actividad más racional.Se lo llevó GripeyCalma por pedir calma, tranquilidad, hechos y ciencia ante la gripe A.

-Premio Miel a la persona más responsable. Se concedió a Carlos Álvarez Dardet por su iniciativa de solicitar una moratoria de la vacuna contra el virus del papiloma humano.

-Premio Miel a la campaña más racional. Se concedió a la revista feminista Mujer y Salud por insistir en la importancia de no abandonar los cribados para detectar el cáncer de cuello de útero frente a quienes impulsan la vacuna contra el virus del papiloma humano creando una falsa concepción de protección.

-Premio Miel al vídeo más relevante y oportuno.Se lo llevó el video titulado Campanas por la gripe A de Alicia Ninou en el que se entrevistaba a la Dra. Teresa Forcades.

-Premio Miel a la frase más repetible. Se concedería a Ray Moynihan por su frase “la profesión médica está en crisis e intoxicada por los departamentos de marketing de los laboratorios”.

Agregaremos que otra de las propuestas incluidas se refiere a la oportunidad de una campaña cuyo lema sea No más bolígrafos gratis recogiendo las medidas básicas de transparencia en la interacción de los profesionales y estudiantes con las empresas farmacéuticas y de tecnologías sanitarias.

EL SISTEMA SANITARIO SE HUNDE 

Mónica Lalanda, especialista de la unidad de Urgencias del Hospital General de Segovia, escribió no hace mucho en su blog del diario El Mundo un duro alegato a favor de la independencia de los profesionales sanitarios respecto a las compañías del sector en el que denunciaba con rotundidad: “Nuestro sistema sanitario se hunde. Este sistema del que los políticos llevan tantos años pavoneándose y llamando ‘uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo’ está ahora mismo en la UCI, al borde del abismo. La deuda sanitaria española asciende a 11.000 millones de euros, las autonomías no llegan a fin de mes y hay incluso rumores de que se dejarán de pagar las nóminas a no mucho tardar”. Claro que las cifras que aportaba Lalanda son un fiel retrato de ese fracaso porque resulta que ¡el 35% del gasto sanitario se va en recetas! La factura en medicamentos de nuestro sistema sanitario en el año 2008 fue sencillamente astronómica, muy superior a la media de la Unión Europea. Y sube un 5% al año. Lalanda misma explicaba que las dos principales razones son que en España apenas se recetan genéricos -un 17.83% frente al 40% de los ingleses y el 70% de los estadounidenses- y lo que llama “la medicalización de la normalidad” que ha dado lugar a“una serie enorme de enfermedades inventadas con toda una parafernalia de tratamientos”.

El Dr. Carlos Ponte se muestra sin embargo optimista ante tan aterrador panorama: “El contrapunto a esta situación viene de la mano de una opinión pública cada vez más desengañada por los grandes escándalos farmacéuticos (la imagen de la industria se ha deteriorado de forma considerable) y del surgimiento de un movimiento regeneracionista en el ámbito científico y profesional en el que están PloS Medicine, Healthy Skepticism, Nofreeluch,Public Citizeny organizaciones afines como la Plataforma No Gracias, Farmacriticxsy otras. Con estos ingredientes cabe pensar en la posibilidad de revertir las tendencias dominantes y esperar un futuro mejor”.

Y ciertamente cada vez más profesionales sanitarios coinciden en que ha llegado la hora de ser ellos mismos “quienes nos quitemos la venda de los ojos y tomemos medidas radicales porque nuestras autoridades sanitarias prefieren seguir ciegas. Los médicos de toda España –dice Lalanda- debemos ponernos en acción. O nosotros o nadie. Es imposible institucionalizar el cambio. Nos encontramos ante una barrera difícil y poderosa, la industria farmacéutica,pero lo podemos conseguir entre todos”. Añadiendo luego que para ello “debemos soltar las anclas invisibles que nos amarran a esa industria, la obligatoriedad moral que tenemos con ellas. Ha llegado el momento de decir ‘No, gracias’a los obsequios, a las comidas de trabajo, a los viajes pseudocientíficos, a los esponsors y a las muestras. Los visitadores hacen su trabajo pero no son nuestros amigos; no lo olvidemos. Ha llegado el momento de desligar nuestra formación continuada de la industria para liberarnos del sesgo que eso produce. Prescripción y formación nunca deberían ir en la misma frase. Es aberrante”.

LAS OPINIONES DE JUNE UDAONDO Y JUAN GÉRVAS

Como puede verse la apuesta por la independencia de los médicos es fuerte. Y de ello hablamos con June Udaondo–estudiante coordinadora de Farmacriticxs- y con el doctor Juan Gérvas,fundador de la Plataforma No Gracias.

-Dígannos: ¿creen ustedes realmente que pueden cambiarse las actuales relaciones entre los médicos y la industria farmacéutica?

La influencia de la industria farmacéutica –nos respondería June Udaondo- no solo afecta a los profesionales del sector sanitario. Como estudiantes de Medicina desde que pisamos un hospital para hacer prácticas o nos hablan en clase de los posibles tratamientos para la patología “x” nos llega, de manera directa o indirecta, la publicidad en la que tanto invierte la industria farmacéutica. Aunque el panorama de los médicos residentes como nuevos prescriptores todavía nos preocupa más ya que no dejan de ser un objetivo aún más jugoso. Nuestra pregunta es, por ello, ¿qué tipo de formación tenemos para hacer frente a esa avalancha de información? Desgraciadamente ninguna. Como futuros profesionales plantear y construir alternativas reales es por tanto para nosotros la única manera de trabajar por una formación, investigación y ejercicio de la profesión independiente, libre y de calidad. Es el modo en que podemos mostrar una oposición coherente desde nuestro grupoe interiorizarlo desde que estamos aún en la facultad. Ése es sin duda el primer paso de muchos.

-Coincido con ello –intervendría el doctor Gérvas-.El desarrollo científico y económico lleva a la independencia intelectual y financiera en la educación médica. Es pues un ‘signo de los tiempos’ mantener una actitud ética. En parte es mayor riqueza y en parte mayor desarrollo intelectual, más integridad. Los estudiantes y médicos estamos hartos de esas relaciones ‘incestuosas’. ¿Y cómo lograrlo? Con reducción de gastos -menos reuniones, menos lujosas y más centradas en el intercambio de ideas y experiencias- y mayor apoyo de instituciones públicas y/o independientes. Actualmente hay un gran número de actividades docentes sin patrocinio industrial pero tienen escasa visibilidad. Por eso nuestros lemas e iniciativas pueden ayudar a hacer evidente este hecho que pasa desapercibido. Y a partir de ahora así lo recordaré yo en todas mis intervenciones públicas.

¿El movimiento que ustedes representan en España tiene realmente influencia en el mundo?

Pharmfree AMSA nació en Estados Unidos a principios de esta década con el objetivo de evitar que los estudiantes de Medicina sufrieran el acoso de la industria que había encontrado en ellos un objetivo idóneo ya que el estar menos formados son más manipulables. Pharmawarenació el año 2006 como una campaña de Medsin UK participando de ella diferentes sedes locales de esta organización. Tuvo su momento álgido en la Asamblea Internacional de Estudiantes de Medicina de agosto de 2007 en la que el tema central fue el acceso a medicamentos esenciales. No tenemos información sobre su política de financiación.Pharmafacts es por su parte un proyecto que nació de asociaciones de varios países -Reino Unido, Estados Unidos, España, Australia y Noruega como coordinadora- que tiene como objetivo recopilar en varios idiomas información y recursos internacionales sobre la relación estudiantil con la industria farmacéutica. Uno de ellos averiguar los métodos de financiación de las diferentes asociaciones estudiantiles de Medicina en el mundo. En cuanto a Farmacriticxsse gestó en el 2008 con la participación de la Plataforma No Gracias. Se trata de una iniciativa de ámbito nacional y la constituyen grupos de trabajo asentados en las facultades de Medicina de diferentes universidades españolas. Sin duda vamos por buen camino.

-Es una labor enorme –apuntillaría la explicación el Dr. Gérvas- en la que participan desde médicos generales y de familia hasta psiquiatras de España, Francia, Reino Unido, Canadá, Argentina, Bélgica, Bolivia, Brasil y muchos otros países. Estamos seguros de que el lema Libre de humos industriales se convertirá en una bandera de atractivo ‘enganche’.

-Una última pregunta:¿existen diferencias de enfoque entre los diferentes movimientos?

Creemos que lo importante –respondería de nuevo June en primer lugar- no es lo que nos diferencia sino lo que nos une.Trabajar de manera conjunta por objetivos comunes, colaborar en iniciativas de este tipo, compartir inquietudes e ideas y, sobre todo, aprender los unos de los otros es además de un objetivo en sí mismo lo que potencia los resultados de este tipo de movimientos.

-Yo añadiría –agregaría el Dr. Gérvas- que las palabras y lemas sí son importantes. En este movimiento se ha identificado un lema que ayuda a aglutinar y a hacer evidente una actitud ética de independencia. El movimiento pretende fomentar la independencia y hacerlo visible, dar ‘orgullo’ a la decisión. Además no se centra sólo en la docencia pues también promovemos que haya investigación ‘sin humo’. Y que igualmente haya centros de salud, hospitales y universidades “libres de humos industriales”.
Terminamos. Es evidente que médicos y estudiantes de Medicina de todo el mundo han decidido por fin distanciarse de la información y formación que reciben y controla hoy en exclusiva la gran industria farmacéutica. Pero nos tememos que la batalla por la independencia va a ser muy larga y dura…

Miguel Jara

Este reportaje aparece en
135
Febrero 2011
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