Tras ser desahuciado mejora espectacularmente con la vacuna biológica autóloga CIMT-54

Al empresario español José Acevedo se le diagnosticó un cáncer de próstata incurable e intratable pero como tenía medios económicos y la búsqueda de respuestas en la Medicina convencional fue un fracaso buscó otras alternativas siendo así como se enteró al leer nuestra revista de la existencia de la vacuna biológica autóloga CIMT-54 creada por el investigador colombiano Hugo Ramiro Segura. Viajó hasta Colombia e impresionado por lo que vio en la Universidad Manuela Beltrán y los casos de cáncer curados decidió probar. Y hoy se encuentra tan mejorado –es pronto para decir curado- que ha puesto en marcha la Asociación Colombia-Españacontra el Cáncer (ACOESCAN) para difundir la existencia de la vacuna.

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“He tenido siempre la precaución –nos diría José Acevedo- de no considerar la palabra del médico como ’palabra de Dios’. De hecho estoy seguro de que si me hubiera fiado sólo de algunas de las cosas que me dijeron ahora estaría muerto”.

A José Acevedo su oncólogo le dio -en el mejor de los casos- año y medio de vida. Hoy, catorce años después, sigue con nosotros.

La vacuna CIMT-54 contiene un antígeno asociado al tumor que se extrae de la sangre del paciente, ADN de un virus atenuado para hacer reaccionar al sistema inmune y unos aminoácidos que sirven para regenerar los tejidos, bloquear la enzima colagenasa y estimular la producción de colágeno.

La vacuna CIMT-54 reactiva, modula y potencia el sistema inmune consiguiendo que en el 76% de los pacientes tratados los tumores detuvieran su crecimiento y en el 9% se redujera el tamaño o desaparecieran.

La vacuna CIMT-54 ha mostrado su eficacia sobre todo en melanomas, cánceres de mama, próstata, cérvix y leucemias aunque dados los buenos resultados obtenidos se mantienen grandes esperanzas de su utilidad en otros cánceres, especialmente en linfomas.

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135
Febrero 2011
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