Nueva terapia de síntesis: la Hipnosis Clínica Floral

El hipnoterapeuta gijonés Lucas Rubiera ha desarrollado una nueva forma de practicar la hipnosis con la que está obteniendo sorprendentes resultados en casos de ansiedad, depresiones, anorexia, bulimia, adicciones, fobias y ciertos trastornos de la personalidad. Sin efectos secundarios y compatible con cualquier otro tratamiento psicológico o farmacológico. La hipnosis practicada por Rubiera busca mejorar los resultados de la convencional con recursos obtenidos de la Medicina Energética como son las pautas emocionales asociadas a las Flores de Bach y los recursos que el dispositivo bioenergético Quantec pone hoy a disposición de los terapeutas. Lo explicamos.

¿Porqué negarlo? La verdad es que lo de combinar la hipnosis con la terapia vibracional de las Flores de Bach como terapia para el tratamiento de la depresión, la ansiedad y otros problemas conductuales suena bastante raro, diferente. Y si resulta que además ésta se complementa con el uso de un dispositivo bioenergético como el Quantec puede que más de uno la rechace ya sin averiguar nada más de ella con una comprensible sonrisa de escepticismo. Sin embargo ninguna herramienta terapéutica debiera ser rechazada a priori por el mero hecho de ser demasiado novedosa o difícilmente asumible. Que a nadie se le haya ocurrido anteriormente combinar en un mismo tratamiento la hipnosis, las flores de Bach y la bioenergética como ha hecho el gijonés Lucas Rubiera no significa nada por sí mismo. Lo importante es que éste, con tan singular tratamiento de síntesis, intentando profundizar en el interior del ser humano para ayudar a personas que sufren a aliviarles de las cargas psicoemocionales que suelen dan lugar a complejos problemas como la ansiedad o la depresión, está obteniendo sorprendentes resultados. La prueba de que su apuesta funciona está en los testimonios de sus pacientes. Y, obviamente, en el hecho de que tanto la hipnosis como las Flores de Bach han demostrado por separado y durante mucho tiempo ser de gran ayuda terapéutica a la hora de solucionar trastornos emocionales mientras que el Quantec está diseñado, entre otras posibilidades, para diagnosticar posibles alteraciones psíquicas y emocionales y tratarlas por biorresonancia a nivel energético. Por lo que es razonable pensar que la sinergía entre las tres terapias pueda mejorar los resultados que se obtienen con ellas por separado.

HIPNOSIS Y DEPRESIÓN

Es evidente que con el paso del tiempo el interés por la hipnosis y las técnicas de sugestión ha ido aumentando tanto en el ámbito clínico como en el académico. Y a poco que se rastree un poco en la bibliografía científica disponible se encuentran ya estudios que avalan su eficacia en distintos ámbitos de la Psicología y la Medicina como el control y tratamiento del dolor, los problemas de ansiedad, los trastornos alimentarios, la depresión, las disfunciones sexuales, las adicciones, el tabaquismo, etc. Incluso puede ser utilizada por los pacientes de cáncer (lea por ejemplo en nuestra web –www.dsalud.com-el reportaje que con el títuloSe cura de un cáncer grado III en sólo un mes… ¡con hipnosis! publicamos en el nº 54). La mayor parte de los trabajos evalúan la utilización de la hipnosis en el contexto de una terapia de carácter cognitivo o conductual, tipo de psicoterapia que ayuda a reconocer determinados patrones de pensamiento -calificados como distorsiones cognitivas capaces de provocar efectos adversos sobre las emociones y la conducta- y reemplazarlos con ideas sustitutivas inducidas por el terapeuta que se ajustan más a la realidad de la persona.

En el 2007 el Journal of Clinical and Experimental Hypnosis publicó un estudio titulado La hipnoterapia cognitiva para la depresión: una investigación empírica escrito por Assen Alladin y Alisha Alibhai en el que se investigó por primera vez la eficacia de la hipnoterapia cognitiva comparada con la psicoterapia convencional para el tratamiento de la depresión. Los 84 pacientes del estudio, diagnosticados con depresión mayor, se dividieron de forma aleatoria en dos grupos y se les trató durante 16 semanas. Al final del tratamiento los pacientes de ambos grupos habían mejorado significativamente pero en los del grupo tratado con hipnosis los niveles de depresión, ansiedad y desesperanza eran menores. El estudio demostró así que la hipnosis conductual reúne los criterios para ser considerado un tratamiento eficaz para la depresión.

Datos, por otra parte, que no hacen sino confirmar lo que ya se sabía. En el año 2000, por ejemplo, los profesores José L. Besteiro González y Eduardo García Cueto -de laUniversidad de Oviedo– realizaron un estudio publicado bajo el título Utilización de la hipnosis en el tratamiento de la depresión mayor que básicamente adelantaba los resultados obtenidos siete años después. “En conclusión –explicaron ya entonces-,los pacientes más sugestionables sometidos a hipnosis obtienen tras tres meses de tratamiento una puntuación más baja en la escala de ansiedad del Test de Millon que los pacientes tratados con relajación o terapia cognitiva aislada. Igualmente este grupo de pacientes altamente sugestionables tras el tratamiento obtienen una puntuación más baja en las escalas de Neurosis Depresiva y Depresión Mayor del Test de Millon que los pacientes tratados con relajación o terapia cognitiva aislada. La tendencia observada en las escalas de Ansiedad, Histeriforme, Neurosis Depresiva, Pensamiento Psicótico y Depresión Mayor indican puntuaciones menores en el grupo de pacientes tratados con hipnosis respecto a la observada en el grupo de relajación muscular y terapia cognitiva aislada. En definitiva, y como era de esperar, el uso de la hipnosis con los sujetos altamente sugestionables parece más efectiva que la relajación o la terapia cognitivo-conductual aislada en el tratamiento de la depresión mayor, aplicadas éstas en sujetos menos sugestionables”.

FLORES DE BACH Y QUANTEC 

Las Flores de Bach (lea en nuestra web –www.dsalud.com- el reportaje que publicamos sobre ellas en el nº 8) pueden encuadrarse dentro de lo que hoy se conoce como Medicina Energética y la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce sus propiedades y las recomienda desde 1976. La terapia consiste en obtener la información vibracional de la flor –única en cada caso- no mediante su ingesta física sino mediante un delicado proceso en el que sus propiedades se transmiten al agua para después convertirse en tintura madre y posteriormente en el extracto o esencia que se comercializa habitualmente y podemos encontrar en herboristerías, farmacias y establecimientos especializados.

El creador de la terapia, Edward Bach(1886-1936), fue médico, bacteriólogo y homeópata. Tras una primera etapa en la medicina convencional -donde trabajó en la fabricación de vacunas derivadas de bacterias- pasó a elaborar esas mismas vacunas pero en dosis homeopáticas. Nacerían así las “vacunas orales” elaboradas a partir de las bacterias intestinales de los pacientes. Más tarde Bach comprobaría que las enfermedades tienen un componente común con el carácter de los enfermos y terminó postulando que tras la enfermedad y sus síntomas físicos se encuentran generalmente causas psicoemocionales que pueden ser tratadas de manera homeopática pero con principios extraídos de las flores convencido de que éstas concentran aún más el poder energético de la planta. Así que lo investigó… y lo constató. Antes de su muerte Bach había catalogado 38 esencias florales, cada una con sus propiedades características y diferentes. Desde entonces uno puede tomarse -por ejemplo- en caso de angustia mental extrema unas gotas de esencia de castaño dulce o en caso de exceso de culpabilidad una de pino. El lector tiene en otros artículos qué problemas puede tratarse con cada esencia pero lo que nosotros queremos manifestar ahora es que en la práctica de Rubiera su uso tiene como objeto equilibrar emocionalmente al paciente.

El Quantec, por su parte, es un dispositivo informático de biocomunicación –es decir, de comunicación entre ordenadores y entidades vivas- capaz según sus creadores de detectar el estado físico de la entidad biológica examinada a través de su campo vibracional o energético y luego corregir los desequilibrios detectados actuando sobre él. Sobre sus bases teóricas nos detuvimos ampliamente en el nº 79 de la revista por lo que para el objeto de este artículo entendemos que basta decir que en unos minutos el programa que incorpora permite examinar el campo vibracional del paciente y detectar por biorresonancia con las más de 30.000 frecuencias registradas en su banco de datos cuáles le están afectando negativamente calculando incluso el grado de afectación. El Quantec no ofrece por sí mismo diagnósticos pero sí facilita al terapeuta o médico que lo maneja la suficiente información como para que él pueda realizarlo. Y además sugiere los remedios que pueden tratar la raíz del problema, entre ellos las Flores de Bach que necesita el paciente una vez testado su campo vibracional.

LA HIPNOSIS, UN CAMINO HACIA EL INTERIOR

En suma, Hipnosis, Flores de Bach y Quantec, tres elementos sobre los que actuar en lo inconsciente, lo físico y lo energético o vibracional que Lucas Rubiera se atrevió a unir en una única terapia tras un período de búsqueda de soluciones a sus problemas personales. Y es que en junio de 1998 a Rubiera, próspero empresario dueño de varias clínicas dentales en Asturias, se le trastocó la vida cuando tras separarse de su mujer cayó en un estado depresivo con episodios de ansiedad. Viendo que no se recuperaba decidió entonces tratarse pero tras 10 sesiones y unas 100.000 de las antiguas pesetas gastadas se dio cuenta de que mas le valía explorar otros caminos. Búsqueda que le llevaría al conocimiento de otras posibilidades como la Programación Neurolingüística (PNL), la Medicina Bioenergética, las Flores de Bach, la Meditación, la Visualización Creativa, la terapia con hologramas activos y, por supuesto, la hipnosis. Conocería así a profesionales –algunos de reconocido prestigio- como Fernando Sampedro, Howard Lee, Mantak Chía, Gustavo Bertolotto o Jesús Genarode los que aprendería de primera mano mucho de lo que hoy sabe. En febrero del 2006 se desprendería de la última de sus clínicas dentales, se tomaría un descanso de varios meses y en octubre de ese mismo año comenzaba a trabajar como hipnoterapeuta convencional (www.hipnosalud.es). Hasta que un día se planteó incorporar una tecnología nunca antes utilizada para problemas emocionales: el Quantec; y con él, las Flores de Bach. Con tal éxito que al saberlo decidimos hablar con él.

-Pongamos al lector en antecedentes: ¿en qué consiste la Hipnosis Clínica que usted practica?

-Como sin duda usted sabe la hipnosis es un proceso de relajación profunda que permite llevar a una persona a un estado en el que mente y cuerpo se disocian permitiendo así inducir sugestiones de forma directa en la mente. La persona entra en un estado de duermevela. No está despierta pero tampoco está dormida. La parte consciente del individuo queda como desconectada y es entonces cuando el terapeuta aplica sus inducciones sobre el inconsciente. Pues bien, la Hipnosis Clínica es la aplicación práctica de un conjunto de técnicas de contrastada eficacia que permiten resolver de forma duradera los problemas emocionales que más afectan al paciente en su vida diaria y en su relación con los demás. El mensaje para superar lo que le ocurre entra en el inconsciente, se reorganiza con lo que ya hay y le ayuda a superar los estados emocionales negativos. Sin embargo la Hipnosis clásica, desde mi punto de vista, tiene limitaciones ya que está planteada para resolver problemas emocionales del paciente –y debo decir que funciona muy bien- pero no aporta al individuo las cualidades del carácter y la personalidad necesarias para desarrollarse armónicamente en un entorno cambiante que precisa de más herramientas que el simple “querer estar bien”. Y en mi caso pretendo aportárselas con los beneficios que se obtienen con las Flores de Bach. Ahora bien, debe quedar muy claro algo: la hipnosis, por sí sola, no cura nada ni tiene efectos resolutivos sobre la salud del paciente. Lo que tiene el poder curativo de transformar un estado emocional negativo en un estado emocional positivo es la terapia diseñada por el terapeuta, confeccionada a la medida de las necesidades del enfermo y plasmada en mensajes que le son leídos una vez éste entra en estado hipnótico.

-¿Y cómo elabora esos mensajes específicos que necesita el paciente?

-A partir de la entrevista inicial determino qué causas profundas son las que están provocando lo que le sucede. Normalmente es una mezcla entre todo lo que el paciente echó en falta en su vida más todo lo que le sucedió negativamente de forma intensa. En la fase de la entrevista yo ya voy haciendo pequeñas sugestiones hipnóticas que le van dando las pautas, que la afianzan en que lo que le pasó es lo que le está causando el problema y lo va a superar. Luego, bajo hipnosis, le sugiero lo que tiene y lo que le pasa, le evoco una parte de autoestima para que el paciente se vea recuperado, una parte de autocontrol para que dirija su vida con voluntad propia y una parte de autoconcepto que le va a permitir que sus juicios sean claros, que no tenga dudas sobre lo que tiene que hacer sin importarle lo que digan los demás. Luego tenemos otra parte de la hipnosis en la que inducimos la orden directa que va a facilitar el cambio y la integración de todo el mensaje. Durante la sesión, mientras el paciente está en estado hipnótico, nunca habla conmigo de sus experiencias. En todo caso las comentamos cuando está otra vez en estado de vigilia.

-Y a todo ese proceso, habitual en la Hipnosis Clínica, usted le ha incorporado la bioenergética como gran novedad en la fase de diagnóstico.

-He incorporado la tecnología del Quantec para encontrar esos detalles que el paciente no acierta a comentarme en la fase de entrevista. El Quantec es un dispositivo que lee el campo energético del paciente y cruza esa información con unas bases de datos propias y otras que yo mismo he creado. El resultado me permite llegar a conocer información que en ocasiones el paciente olvida mencionar durante la entrevista o de la que simplemente no es consciente. Entre sus bases de datos está la de las Flores de Bach, que yo he ido modificando en función de mi nivel de conocimiento actual sobre ellas y su potencial en la reparación de los estados emocionales de los pacientes. Cada flor tiene sus cualidades intrínsecas con las que actualizo el potencial de la persona. A partir de esa información sé lo que el paciente sabe de sí mismo, cosas que ni siquiera sabe que sabe y, sobre todo, obtengo los resultados que más puntúan en el paciente de un cierto número de Flores de Bach de la 1ª generación. Cuando ya tengo las flores que necesita el paciente cojo mi manual –tengo una base datos propia- y saco unas frases que definen las cualidades positivas que el paciente debe incorporar en su carácter y en su personalidad conforme a las flores más valoradas como necesarias y las convierto en inducciones que le doy al paciente en estado hipnótico. Las personas que entienden de bioenergética saben que no es necesario tomar la esencia floral para lograr sus beneficios pues su información se puede enviar a distancia a través del Quantec, en meditación e incluso con la sola intención del terapeuta. Yo convierto la información de las cualidades de las Flores de Bach en sugestiones para el cambio, en sugestiones para recuperar la salud emocional.

-¿Se mejoran así los resultados que pudieran obtenerse con la suma de hipnosis y el consumo físico de la esencia floral?

No es eso exactamente. Las Flores de Bach ingeridas aportan cambios evolutivos en el nivel bioenergético del individuo. Y con las sugestiones hipnóticas basadas en ellas se intenta dotar al paciente de un amplio abanico de recursos que se integrarán en su carácter y personalidad para ayudarle en su día a día. Dicho esto entiendo que este método es más rápido y directo que la tradicional y lenta ingesta de Flores de Bach. La verdadera y modesta aportación que intento hacer consiste en unir el Quantec al proceso de diagnóstico y a esa información sumarle las cualidades positivas de las Flores de Bach y la potencia resolutiva de la Hipnosis.

Entiendo que para quien no haya trabajado nunca con el Quantec es difícil de asumir pero ese dispositivo me proporciona una valiosa información sobre el paciente y detalla rápidamente con un nivel de precisión que a mí mismo me asombra las Flores de Bach que en concreto precisa para restablecer su tono emocional y energético. Y todo ello sin el juicio subjetivo que el terapeuta haría sobre las flores que él cree necesita cada paciente. Por ejemplo, si la flor de Bach que al paciente más le resuena es la Achicoria, que es la flor que libera de los apegos, sé que la sugestión que debo elaborar para inducir bajo hipnosis tiene que invitar al paciente a darse incondicionalmente, sin esperar recibir nada a cambio. Es increíble cómo el Quantec calibra con precisión las esencias florales que el paciente necesita en ese momento. A menudo leo las cualidades del carácter y personalidad del paciente que se derivan de los resultados de las flores que necesita y éste se queda tan asombrado como yo al descubrir que le he realizado un perfecto “escáner emocional”. El resto es fácil ya que con toda esa información preparo la terapia personalizada para el paciente que, esencialmente, consiste en lo que obtengo de la entrevista más los datos del Quantec –las Flores de Bach y lo que el paciente ni siquiera sospecha de sí mismo-. La terapia suele constar de unos 4 o 5 folios que son los que yo leo al paciente cuando éste se encuentra en estado hipnótico.

-¿Cuál sería entonces, por lo que se refiere a los resultados, la gran diferencia entre la Hipnosis Clínica tradicional y la versión mejorada que usted postula?

-A mi juicio que la hipnosis clásica trabaja con los recursos que tiene el paciente y la hipnosis más el Quantec y la información derivada de las Flores de Bach ayuda a descubrir y añadir capacidades nuevas mejorando la capacidad del terapeuta. Si yo le digo bajo hipnosis a un paciente que se va a sentir bien en una determinada situación es probable que comience a sentirse bien pero si además le digo que tiene que aprender de las experiencias anteriores porque así me lo indica el hecho de que precise la flor del castaño es fácil que acabe dándose cuenta de que en su vida repetía determinadas situaciones con las que tropezaba una y otra vez. La esencia energética del castaño invita a aprender de las experiencias por lo que el mensaje en esa misma dirección incorpora una conducta de autoobservación que le permite a la persona darse cuenta de aquéllo en lo que se equivoca y de lo que tiene que aprender. Con los mensajes que yo deduzco que son necesarios a partir de la entrevista y los que entiendo necesarios a partir del Quantec y de la terapia floral doto a la persona de más recursos para funcionar de los que ya tenía, recursos que van aflorando a medida que pasa el tiempo y que le dan más opciones para afrontar las situaciones adversas.

-¿Su método es un curalotodo emocional?

-En absoluto. Se cura el que de verdad quiere curarse. Y no es necesario creer en la hipnosis para lograrlo. A veces me encuentro con pacientes que no responden al proceso de mejora por sus propios miedos o debido a sus resistencias internas y, consecuentemente, no se dejan relajar adecuadamente. O, sencillamente, es que en realidad no quieren sanar. Porque curarse implica a veces mucho trabajo: hacerse cargo de sus vidas, de las personas, negocios o actividades que conforman sus vidas, etc. Consecuentemente prefieren seguir de víctimas. Pero eso responde al libre albedrío de cada uno.

-¿Cuáles son los trastornos emocionales que más a menudo trata en su consulta?

-Estoy teniendo buenos resultados en pacientes con trastornos emocionales, depresivos y de ansiedad, trastornos obsesivos compulsivos, trastornos de alimentación -anorexia, bulimia, etc-, fobias, etc. Casi todos los trastornos emocionales comienzan con un proceso de ansiedad y luego derivan hacia cuadros clínicos más severos. En el caso de los pacientes que están en estado depresivo, de ansiedad, casi todos tienen un sustrato emocional que normalmente procede de algún tipo de problema ocurrido en la infancia. Todos nacemos con una dosis de autoestima que es escasa para todo lo que nos toca vivir. Autoestima que casi siempre empiezan a disminuir en la infancia ante determinadas situaciones emocionales vividas intensa y negativamente. Y hay casos en los que bastan un par de empujones más que la vida le dé a la persona para que ésta acabe cayendo en un proceso depresivo o de ansiedad que, además, puede estar mezclado con fobias -hoy muy extendidas-, comportamientos compulsivos, adicciones…

-¿Y tardan mucho los pacientes en ver resultados?

-Normalmente los trastornos emocionales se resuelven en menos de 10 sesiones pero, como en todo, hay excepciones. Especialmente en los casos más cronificados y en las adicciones -alcohol, drogas, etc.- donde no es infrecuente superar las 20 sesiones. Es una técnica poderosa, eficaz, rápida, sin efectos secundarios y que no requiere fármacos. También es muy frecuente que pasen una o dos sesiones antes de que el paciente perciba alguna mejoría en su estado. Suele deberse a que viene con miedos, resistencias inconscientes o, simplemente, con la idea de comprobar que realmente no se duerme. Y por eso cuesta más que entre en trance en la primera o segunda sesión. Luego, una vez comprueba que nada le pasa, colabora y los resultados no se hacen esperar. El paciente comienza entonces a recuperarse de esos estados emocionales tan negativos que le han condicionado largo tiempo y siente que dejan de condicionarle. Poco a poco se va encontrando más feliz, con ganas de vivir, de hacer su vida. En la mayoría de los casos los dolores remiten o desaparecen totalmente y las compulsiones por la comida o el tabaco ceden poco a poco. Ésas son las primeras señales de que estamos en el buen camino.

-¿Pueden eliminarse los ataques de ansiedad totalmente?

-Sin duda alguna. La ansiedad puede eliminarse totalmente. Y cuando digo eliminar quiero decir desaparecer, vivir sin tener que tomar pastillas para evitar síntomas. La medicación te permite vivir con los síntomas emocionales o físicos, ligeramente disminuidos, atenuados, pero por sí misma no cura el trastorno emocional subyacente. Es muy sencillo de comprender: si sus lectores preguntan a personas conocidas que estén tomando antidepresivos y/o ansiolíticos si tras años de hacerlo se sienten curados la respuesta que recibirán, con toda seguridad, será NO. La reflexión final es sencilla: si esas pastillas funcionasen de verdad a estas alturas ya estarían curados. Así de sencillo. Así de simple. De ahí que casi todos mis pacientes logren además salir de ese bucle de medicación inútil durante el tratamiento con la ayuda del profesional que se la prescribió. O bien la disminuyen hasta eliminarla por completo pasados unos meses o lo hacen tras la finalización de la terapia, cuando están seguros de que nunca más van a necesitar pastillas.

-¿Y puede también contribuir a mejorar o curar problemas físicos?

Sí. Los que podríamos agrupar como psicosomáticos. Cuando la relación mente-cuerpo se ve alterada en su armonía debido a trastornos de las emociones, sentimientos negativos, modificaciones del ciclo vital o situaciones de alto impacto emocional generadoras de ansiedadinevitablemente se produce un impacto que en ocasiones se manifiesta en forma de trastornos psicosomáticos. Es decir, en alteraciones orgánicas que tienen su origen en un trastorno emocional. Esto no es nuevo y en su revista lo tratan constantemente. También los procesos que inicialmente emergen desde lo orgánico pueden repercutir en la esfera psicológica-emocional como, por ejemplo, traumatismos, enfermedades endocrinas, cáncer, etc. Nadie discute ya que los estados depresivos, las situaciones de tensión emocional prolongada, producen disminución en nuestras defensas y cuando la respuesta inmunitaria se halla disminuida se pueden presentar síntomas y trastornos psicosomáticos: digestivos, dermatológicos, osteomusculares, trastornos del sueño y otros. En los trastornos psicosomáticos nuestro método puede ayudar mucho, especialmente porque no hay tratamiento convencional. Los médicos pueden saber que existe e incluso identificarlo pero carecen de medios para tratarlo. Y dejemos claro que los fármacos se limitan además a paliar síntomas. Nunca resuelven el problema. Desde mi punto de vista cuando se produce un psicosomatismo -cualquiera que sea- hay que buscar alguna patología emocional de base que sirva como elemento de partida para el desarrollo del problema. Porque al conseguir eliminar la patología original la consecuencia de la misma desaparece, pierde su fundamento, se corrige.

-Puestos a seguir innovando ¿está trabajando en algo nuevo?

-Sí, estoy trabajando con una técnica que creo que será revolucionaria llamada Coaching Floral diseñada por Fernando Sampedro y Conchita G. Palomino indicada para personas que trabajan con técnicas de meditación o en pacientes guiados por un instructor. Supone otro paso adelante. Si con la hipnosis y la información de las Flores de Bach tratamos los desequilibrios emocionales a nivel de carácter y personalidad con el Coaching Floral podremos llegar aún más lejos, al nivel celular, donde estamos convencidos de que a nivel vibracional se encuentra almacenada información, hologramas de memoria que incluyen patrones de respuesta automática no deseada a partir de vivencias, recuerdos y emociones intensas que pueden estar frenando el desarrollo evolutivo de la persona. Mediante el Coaching Floral se instalan en el individuo las cualidades de la esencia vibratoria de determinadas Flores de Bach para hacer desaparecer del pensamiento ese recuerdo junto con todas las emociones negativas que antes lo acompañaban. Un ejemplo de aplicación consiste en eliminar lo que llamamos “puntos gatillo”. Si usted imagina, evoca o se ve asaltado por una circunstancia de su pasado, un recuerdo que le produce malestar, que le produce sensaciones poco placenteras como tristeza, ansiedad o fobias, con la suma de la hipnosis que realizo y el Coaching Floral trabajando totalmente despierto podremos extraer de la memoria celular esos recuerdos que provocan respuestas no deseadas.

No deja de tener su gracia que hace apenas unas semanas la prensa se hiciera hecho eco del descubrimiento de un fármaco que dicen logra hacer desaparecer ese tipo de recuerdos desagradables cuando nosotros ya lo hacemos -y además enseñamos a hacerlo- sin necesidad de ingerir nada. Actualmente ya utilizo esta técnica con mis pacientes y muchos se quedan asombrados cuando comprueban que esos recuerdos del pasado que les han estado atormentando durante años desaparecen en unos pocos minutos. Los intentan recrear de nuevo y no pueden. No pueden porque ya no están. Y aunque es cierto que algunas veces no desaparecen del todo no lo es menos que ya no se viven con la misma intensidad negativa.

Francisco San Martín

Este reportaje aparece en
117
Junio 2009
Ver número