Nueva lente para cirugía vítreo-retiniana

El Centro de Oftalmología Barraquer de Barcelona acaba de crear una nueva lente óptica que permite a los cirujanos ver nítidamente el fondo del globo ocular durante y después de una intervención quirúrgica a los pacientes con implante de córnea artificial, algo que no era posible hasta ahora. Ello permite además que los pacientes tengan más posibilidades de recuperarse de un desprendimiento de retina o de cualquier otra complicación.

A mediados del pasado mes de marzo saltó en España la noticia de que un paciente de Ciudad Real había vuelto a ver después de cuarenta y dos años de ceguera absoluta gracias al implante de una córnea sintética compuesta con material biocompatible, lo que médicamente se denomina “queratoprótesis”. Existe sin embargo una alternativa a ésta -con más de 35 años de experiencia acumulada- que es realizar la nueva córnea artificial con tejidos naturales -no sintéticos aunque sean biocompatibles- obtenidos del propio paciente a fin de evitar el rechazo. Córnea que se hace con un trozo de raíz de diente o fragmentando un trozo de tibia. A esta técnica se la conoce como “osteo-odonto-queratoprótesis”.

Pues bien, a ello hay que añadir ahora la creación de unanueva lente que permite a los cirujanos ver nítidamente el fondo del globo ocular tanto durante la intervención como tras ella, algo que no era posible hasta hoy. Artífices de esta innovación mundial son el doctor Jeroni Nadal y el profesor Joaquín Barraquer.

Hemos hablado con el primero de ellos sobre este notable invento. Aunque previamente quisimos saber en qué casos es recomendable realizar un implante de córnea artificial.

-A lo largo de los años –nos diría el Dr. Nadal- ha habido muchos intentos de restablecer la visión en aquellos pacientes ciegos por opacificación corneal debido a quemaduras, causticaciones o enfermedades degenerativas de la córnea en los que un transplante tenía pocas o nulas posibilidades de éxito. Hablamos de pacientes que mantienen las estructuras internas del ojo sanas pero cuya “ventana” exterior, la córnea, por la que entra la luz al interior del ojo, no es transparente, razón por lo que la imagen no llega a la retina. Muchos cirujanos intentaron en estos casos distintas formas de trasplantes de córnea para devolver la transparencia y recuperar la visión pero siempre se acababan expulsando. Hasta que en 1962 Strampelli desarrolló la técnica quirúrgica actual que permite a estas personas volver a ver en la mayoría de los casos.

-¿Y en qué consiste la “osteo-odonto-queratoprótesis?

-Esta cirugía se basa en la utilización de una base de la raíz del diente canino o, en su ausencia, de un disco de hueso de la tibia del propio paciente que se utiliza como soporte de la prótesis óptica artificial. Prótesis que no es sino un cilindro de polimetilmetacrilato con un poder óptico de aproximadamente unas 26 dioptrías positivas. La pieza realizada con todo ello se fija agujereando centralmente la córnea y recubriéndola luego con mucosa bucal para asegurar su cicatrización. El cilindro penetra así unos milímetros en el interior del ojo y sobresale también unos pocos. Éste realiza la función de la córnea y del cristalino –la lente natural del ojo que se extirpa durante el implante- y permite recuperar de nuevo la visión.

-¿Y cuál es la importancia de la nueva lente?

-Hasta ahora, la córnea artificial impedía ver en los pacientes el interior del ojo durante la operación, lo que imposibilitaba una cirugía adecuada. Ahora, con la nueva lente, tenemos una excelente visualización del interior del globo ocular. E igualmente podemos verlo tras la operación, con lo que estos pacientes tienen más posibilidades de recuperarse de un desprendimiento de retina o de cualquier otra complicación del vítreo. Piense que los ojos que requieren una operación de este tipo suelen sufrir múltiples complicaciones después de la cirugía. Además del posible rechazo, se producen a veces infecciones postoperatorias, glaucoma y complicaciones en el fondo de ojo (vítreo y retina) en un 25% de los casos.

-Luego las ventajas respecto de las operaciones quirúrgicas que se hacían hasta ahora son notables…

-Sí, porque esta nueva lente nos permite utilizar las mismas técnicas con la que operaríamos a un paciente normal, sin córnea artificial. Así, podemos realizar una vitrectomía, valorar la retina en toda su extensión, localizar la filtración o desgarro y efectuar el sellado de la misma pudiendo posicionar la retina desprendida en su lugar. Además permite abordar otra complicación típica de estos pacientes como es la presión intraocular alta, el glaucoma, patología que padecen cerca del 65% de los casos.

-Y en esas situaciones, ¿cómo abordan el problema?

-Los pacientes afectados por causticaciones padecen con mayor frecuencia glaucoma, debido fundamentalmente a procesos inflamatorios que obstruyen el drenaje del humor acuoso del interior del ojo al exterior. La respuesta de éstos al tratamiento médico acostumbra a ser habitualmente malo siendo una de las causas más habituales de pérdida de visión. El glaucoma tiene efectos nocivos sobre la retina y el nervio óptico destruyendo estos tejidos y llegando a provocar la ceguera. En estos casos, la nueva lente, al permitir ver el interior del ojo y realizar vitrecotomías, abre la posibilidad de colocar válvulas que faciliten la circulación del humor acuoso para disminuir la presión intraocular y eliminar así sus efectos nocivos sobre las estructuras internas del ojo y evitar la ceguera por glaucoma.

El avance que representa para los afectados, pues, es considerable.

 Javier Gómez

Este reportaje aparece en
16
Mayo 2000
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