Cómo afrontar el insomnio de forma natural

Una de cada tres españoles sufre algún trastorno del sueño. La mayor parte, insomnio. Altísimo porcentaje. Y, sin embargo, casi nadie acude al médico o al psicólogo a consultar este problema a pesar de que afecta a nuestra vida de manera notable. ¿Las causas? Muchas y variadas: psicológicas, psiquiátricas, laborales, orgánicas, emocionales, alimenticias, farmacológicas, geopatógenas…  Generalizar sería siempre equivocarse. Por tanto, cada persona deberá analizar su situación y buscar solución individual a su problema. En cualquier caso, ello no impide que podamos dar algunas indicaciones de carácter general que sean útiles a quienes padecen de insomnio, especialmente cuando no parece haber causa aparente para ello. Porque además de las soluciones farmacológicas existen otras maneras de afrontar el problema del insomnio, especialmente el cambio de hábitos, la alimentación, el ejercicio físico, la vigilancia del lugar en el que descansamos o el uso de remedios naturales, entre otros. Estas son, pues, nuestras recomendaciones:

EL LUGAR DONDE DORMIMOS

-Compruebe que su casa -o, cuando menos, el dormitorio- no esté en una zona geopatógena. Es decir, que no haya corrientes subterráneas en el subsuelo, que sobre el lugar donde reposa su cabeza no haya un cruce de líneas Hartman, que la corriente eléctrica que pasa por detrás del cabecero si tiene lámparas o enchufes en las mesilla tenga una buena toma de tierra y que su cama está orientada hacia el Norte o, en su defecto, hacia el Este.

-Procure aislarse de sonidos externos.

-Si puede, intente que los colores del dormitorio sean suaves, en tonos pastel, especialmente verde claro o azul.

-Procure que la temperatura sea la adecuada.

-Si el ambiente es muy seco, use un humificador. Si muy húmedo, un deshumificador.

-Asegúrese de que la oxigenación es la adecuada. Ventile la habitación antes de dormir.

-No tenga aparatos electrónicos cerca de la cama. Mucho menos en la mesilla de noche.

-Recuerde que la ausencia de luces exteriores facilita el sueño.

-Elija adecuadamente el colchón y el somier. Son fundamentales.

LA HIGIENE VITAL PARA FACILITAR EL SUEÑO

-Si duerme siesta, hágala en su justa medida: lo ideal es no sobrepasar los 30 minutos.

-Haga alguna actividad física suave: pasear, nadar, hacer estiramientos, yoga, tai-chi, etc.

-Deje los proyectos de futuro fuera del dormitorio y aparque los detalles del día pasado para otra ocasión.

-Relaje el cuerpo con alguna de las numerosas técnicas que existen para ello.

-Cene el menos dos o tres horas antes de acostase.

-Establezca un horario tanto para acostarse como para levantarse a fin de acostumbrar al cuerpo a un ritmo.

ALIMENTACIÓN

-Elimine los excitantes: café, alcohol, té, etc.

-Ingiera diariamente fruta y verdura.

-Elimine el azúcar blanco refinado de su vida y sustitúyalo por miel o edulcorantes.

-Cene siempre de manera frugal y no beba líquidos en exceso

para no tener que ir al baño por la noche.

-Procure que la cena no contenga carne y evite especias y otros condimentos que alteren la buena digestión.

-No tome fruta o dulce si ingiere otros alimentos porque la fermentación alteraría su descanso.

-Evite las bebidas gaseosas.

FITOTERAPIA

Las plantas medicinales pueden ser un buen aliado para facilitar el descanso nocturno. Podemos encontrarlas en cualquier herboristería o farmacia y su presentación puede ser en cápsulas, extracto, tintura o planta seca para infusión. Decidirse por una u otra sólo depende de nuestro gusto y del tiempo de que dispongamos.

Las plantas más utilizadas para estos casos son:

-Valeriana.

-Tila

-Pasiflora.

-Manzanilla romana.

-Azahar.

También podemos encontrar preparados específicos con la combinación de algunas de estas plantas.

Las dosis corrientes son 2 comprimidos o 15 gotas tres veces al día.

HIDROTERAPIA

El uso del agua para relajarnos está muy extendido y para el insomnio recomendamos baños relajantes con agua caliente y baños vitales de pies.

-Baño relajante: llene la bañera con agua caliente, vierta en ella 20 gotas de aceite esencial de Melisa o de lavanda e introdúzcase en ella hasta que el agua comience a enfriarse.

-Baños alternos de pies: disponga dos baldes frente a usted, uno con agua fría y otro con agua caliente, y sumerja alternativamente ambos pies en ellos. Comience introduciéndolos en el de agua caliente durante 5 ó 6 minutos y luego en el de agua fría unos cuantos segundos para volver al de agua caliente. Repita la operación 3 ó 4 veces.

HOMEOPATÍA

Es difícil recomendar remedios homeopáticos concretos para el insomnio sin determinar el problema de cada persona. No obstante, indiquemos que existen preparados específicos para estos casos compuestos por distintos remedios que se comercializan en las farmacias con distintos nombres comerciales según los laboratorios elaboradores. En todo caso, los que pueden ayudarnos a conciliar el sueño son, en función de la causa, los siguientes:

Por intolerancia a los ruidos: Theridion 9CH

-Por exceso de alcohol o calambres musculares: Nux vomica 9CH.

-Por tomar café o en caso de neuralgia: Coffea 9CH.

-Durante las reglas: Actea racemosa 9CH.

-Por causas inespecíficas: Belladona 9CH .

FLORES DE BACH

Las esencias que recomiendo para el insomnio están en función de las cuestiones psicológicas y emocionales. Así,

-Para los pensamientos obsesivos: WHITE CHESTNUT.

-Por miedo a la oscuridad o para quienes sufren pesadillas: ASPEN.

-Por miedos (a la muerte, a los ladrones, a la enfermedad, etc.): MIMULUS

-Por exceso de responsabilidad: ELM

-Por excesivo entusiasmo ante los proyectos: VERVAIN

-Por sentirse solo: CHICORY

OTRAS RECOMENDACIONES

-Elija música relajante o que a usted le inspire y escúchela antes de dormir.

Impregne el dormitorio con fragancias relajantes: valeriana, melisa, lavanda, etc.

-Ilumine la estancia con luz azul mientras se relaja.

-Coloque un paño de seda azul sobre la almohada en la zona donde apoya la cabeza.

-Visualice, mientras respira profundamente, paisajes tranquilos en la naturaleza y descanse.

-Practique alguna técnica de autohipnosis.

Luis Jiménez

Este reportaje aparece en
16
Mayo 2000
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