Nueva técnica para eliminar miopía, hipermetropía y astigmatismo

Acaba de llegar a España una nueva técnica para resolver con láser los problemas de miopía, hipermetropía y astigmatismo que supera en precisión, seguridad y calidad de visión posterior las empleadas hasta ahora. Se trata de un láser de última generación -el Intralase FS- que posibilita realizar todo el procedimiento de forma completamente computerizada y donde el corte de la lámina corneal se realiza con láser en lugar de con una cuchilla mecánica con lo que se minimizan notablemente los riesgos asociados a este tipo de cirugía. De hecho, permite que puedan operarse incluso las personas que hasta ahora no podían beneficiarse de esta técnica por tener la córnea demasiado fina.

La Oftalmología es una de las especialidades médico-quirúrgicas que más se han beneficiado de los avances tecnológicos de los últimos años. Especialmente en lo que se refiere a los métodos que tratan de resolver quirúrgicamente los problemas de visión más comunes: miopía, hipermetropía y astigmatismo. Hasta ahora, el más avanzado y preciso era el conocido como Lasik (vea lo publicado en los números 14 y 40 en nuestra web: www.dsalud.com) que utiliza un láser Excimer para modificar la curvatura de la córnea y así corregir en una sola sesión los defectos refractivos del paciente. Para ello se hace un corte en la capa superficial de la córnea mediante una cuchilla mecánica y se levanta una fina capa de la misma -que los expertos llaman flap o colgajo- para que el láser actúe directamente sobre el lecho corneal. Entonces se aplica el láser previamente programado en el ordenador con los datos del paciente, se pule la córnea, se vuelve a colocar la lámina corneal y la fuerza adhesiva natural hace que ésta quede incorporada en su sitio en pocos minutos. Durante años esta técnica, rápida, indolora, mínimamente invasiva y de resultados espectaculares en un elevado porcentaje de casos ha sido la más precisa para realizar intervenciones en cirugía refractiva. Sin embargo, desde hace apenas unos meses varias clínicas españolas disponen de lo último en este tipo de cirugía. Se trata de un láser de última generación -importado de Estados Unidos- que permite prescindir de la cuchilla mecánica que se usa en el Lasik para cortar la lámina corneal haciéndolo el propio láser asistido por el ordenador. De esa forma el corte es menos agresivo, ¡cien veces! más preciso y se reducen los riesgos inherentes. Tan revolucionario método se denomina Intralase FS.

En Estados Unidos ya se han realizado con él más de dos millones de intervenciones en defectos de refracción de hasta 10 dioptrías, fundamentalmente en pacientes de entre 22 y 50 años que hayan tenido la vista estabilizada durante los últimos dos años.

Una de las principales ventajas de esta técnica es que incluso las personas que presentan de forma natural una córnea extraordinariamente delgada pueden operarse, cosa que no es posible con el Lasik para el que una córnea fina supone una contraindicación absoluta. De esta forma el Intralase FS amplía el número de posibles beneficiarios.

En suma, la diferencia entre el Intralase y el Lasik es que el primero aporta un plus de seguridad y precisión y reduce las posibles complicaciones al no utilizar instrumentos mecánicos en ninguna fase de la intervención. Son varios los estudios clínicos que lo demuestran comprobando que se eliminan algunos riesgos potenciales. Por ejemplo, las posibles irregularidades de la córnea al hacer el flap. Una investigación publicada en la revista especializada Journal of Cataract & Refractive Surgery concluye que con el Intralase «se consigue la creación de un flap corneal de diámetro y grosor predecible eliminando las complicaciones asociadas a la tecnología anteriormente aplicada como son los descentramientos, bordes y superficies irregulares, abrasiones epiteliales, perforaciones corneales, laceraciones y diámetros inadecuados». Según los investigadores, la precisión de este nuevo láser en el corte permite que el riesgo de generar un flap extremadamente fino o demasiado grueso pase de producirse 1 o 2 veces de cada 100 casos que se realizan con cuchilla a producirse en 1 o 2 de cada ¡100 millones de casos realizados con láser!

Y no sólo eso: también reduce los síntomas de sequedad ocular y el número de retratamientos.

Cabe añadir que en un estudio clarificador efectuado en Estados Unidos se operó a un grupo de pacientes uno de los ojos con el Lasik y el otro con Intralase. Pues bien, la mayoría manifestó ver mejor a través del ojo operado con esta última técnica. Lo que se constataría fehacientemente luego al comprobarse que en ellos la agudeza visual era mayor.

Es más, las complicaciones son mínimas –casi inexistentes- incluso cuando se tratan al mismo tiempo todos los defectos refractivos del paciente. Es decir, cuando se opera por ejemplo a un paciente de hipermetropía y astigmatismo a la vez. O de miopía y astigmatismo. Y todo ello en una operación que dura sólo unos diez minutos y cuya recuperación comienza inmediatamente después de la intervención no siendo necesario siquiera vendar los ojos. Además, es indolora y el paciente puede volver a su vida normal nada más abandonar la clínica, algo que suele ocurrir sólo media hora después de concluida la intervención.

ABANDONAR GAFAS Y LENTILLAS

Ahora bien, recuerde que someterse a cirugía refractiva con esta técnica no exige ingreso previo pero sí un examen exhaustivo para comprobar la idoneidad del tratamiento para el caso concreto de cada paciente. Aunque es evidente que el Intralase FS ofrece numerosas ventajas respecto a otras técnicas similares no debe olvidarse que se trata de una operación quirúrgica sobre tejido vivo y, por tanto, siempre existen riesgos aunque éstos sean mínimos. Además el organismo de cada ser humano reacciona de una manera singular y única a todo tratamiento médico. Por tanto, nadie podrá darle seguridad al 100%. También ha de saber que este tratamiento no cura la condición ocular que provoca el problema refractivo del ojo, simplemente elimina las dioptrías puntualmente con lo que el problema puede volver a aparecer con los años y más aún cuanto más joven se opere. Sabedor de esto, si está pensando en operarse de sus problemas refractivos infórmese y consulte su caso. Sepa que el coste de la intervención está entre los 1.200 y 1.500 euros por ojo aunque es una interesante inversión si le permiten olvidarse para siempre de gafas y lentillas.

L. J.
Recuadro:


Ventajas del Intralase FS

El Intralase FS ha empezado a aplicarse sólo en dos países europeos, Italia y España, y las ventajas con respecto al Lasik son:

-El corte del flap o colgajo corneal es mucho menos invasivo ya que no se hace con cuchilla mecánica sino con el propio láser asistido por ordenador.
-La precisión del corte es mucho mayor lo que prácticamente elimina el riesgo de posibles irregularidades y hace que el grosor de la fina capa que se levanta sea significativamente menor.
-Disminuye el número de posibles complicaciones postoperatoriascomo es el caso de descentramientos, bordes y superficies irregulares, abrasiones epiteliales, perforaciones corneales, laceraciones y diámetros inadecuados y sequedad de ojo.
-La calidad de visión y la agudeza visual conseguidas con este láser es al parecer apreciablemente mejor.
-Pueden ser intervenidas con él las personas cuya capa corneal es tan fina que no pueden ser operadas sin riesgo con el Lasik.


La córnea

La córnea es la zona anterior transparente de la membrana exterior que recubre el globo ocular. Es transparente porque sus fibras son paralelas. En cuanto a sus funciones, además de permitir la refracción y transmisión de la luz actúa como lente biológica que junto con el cristalino focaliza las imágenes que percibe la retina. Es responsable de alrededor de un 80% de la capacidad dióptrica y de su mayor o menor curvatura depende que se produzcan o no defectos refractivos en el ojo. Además la córnea tiene un espesor específico del que en parte depende su funcionalidad. Este espesor es de 550 micras de las que sólo se pueden eliminar mediante cirugía unas 150. Este dato resulta trascendente porque a nadie se le debe dejar una córnea final más fina de 400 micras ya que ello podría provocar complicaciones visuales graves a largo plazo. De ahí que el avance conseguido con la tecnología Intratase FS sea tan importante al permitir un corte más preciso, más fino y más regular de la lámina corneal.

Este reportaje aparece en
65
Octubre 2004
Ver número