Yan Xin Do: nuevo arte marcial de desarrollo interior

yan xin do

El Yan Xin Do es un arte marcial de desarrollo interior de muy reciente creación que ya puede practicarse en España. Según sus creadores aprovecha lo mejor de técnicas milenarias como el yoga, el tai-chi, o la acupuntura incorporando los nuevos conceptos de la moderna medicina energética. Su objetivo es desbloquear y liberar las tensiones acumuladas así como revelar las sensaciones y emociones soterradas que inciden en nuestra salud. Sus técnicas, en las que los movimientos se acompañan de luz y sonido, son adecuadas tanto para hombres como para mujeres sin importar su estado de forma física.

Desde hace unas décadas Occidente vive con cierta fascinación la llegada de numerosas “artes marciales” procedentes de Oriente -Taekwondo, Judo, Aikido, Karate, Kenpo, Kung-Fu…- pero la verdad es que de la filosofía originaria de cada una de ellas o de la importancia de conceptos como movilización de energías, aumento de la conciencia o iluminación poco ha acabado realmente calando. Para muchos el “maestro” es el que enseña cómo golpear mejor y más fuerte mientras “progresión” se identifica sólo con conseguir mejores resultados en los combates y obtener así un nuevo color en el fajín, aspecto que denota el mayor o menor nivel del practicante. Y es que la inmersión oriental en Occidente no incorporó la filosofía y se redujo inicialmente casi a difundir las artes marciales, es decir, los aspectos más físicos, centrándolo en la práctica deportiva o en su utilización como herramienta de defensa personal. Quizás el problema haya estado en la dificultad de adaptar algunos conceptos orientales a una cultura y a un tipo de vida completamente diferentes en la que todo aquello que no se ve o no se toca… no existe. Afortunadamente las cosas están cambiando; muy lentamente, eso sí. Además, ese largo período de asimilación ha servido -entre otras cosas- para que en los años noventa germinara y creciera en Francia un nuevo arte marcial: el Yan Xing Do. Expertos en artes marciales, artes curativas, médicos, osteópatas, psicólogos, acupuntores y profesionales de la medicina energética se encargaron de recopilar lo mejor de cada tradición, investigaron su puesta en común y elaboraron un nuevo cuerpo de técnicas diferente a todos los demás y al que no dudaron en aplicar la expresión “arte marcial” en cuanto que su práctica conlleva decisión, acción y combate interior para mantener el equilibrio, y conservar la salud física y mental. Nació así una nueva herramienta de crecimiento personal y evolución espiritual, conceptos que comienzan ya a no sernos tan ajenos.

Pues bien, también hoy en España se puede acceder al conocimiento del Yang Xing Do cuyo significado es “preserva la salud a través del cultivo de los dones naturales”. Es más, existe una Asociación Yang Xing Do que preside nuestro compatriota Ángel Sánchez quien, junto a su compañera Anahís Asenjo, trató de ayudarnos a entender esta nueva herramienta de conocimiento y autoayuda.

DE ORIENTE A OCCIDENTE

Todo “arte marcial” es difícil de describir. En cualquier caso, el Yang Xing Do se caracteriza porque presenta una estructura más occidentalizada que el resto de las artes marciales de origen oriental, un método de trabajo más adaptado a la mentalidad occidental, lo que le confiere algunas peculiaridades en sus formas. Así, los movimientos han sido adoptados por experimentación en lugar de por tradición, los maestros han sido sustituidos por transmisores en el convencimiento de que una buena ejecución en un momento determinado puede conseguir mejor resultado que un montón de diplomas. Y además existe un solo color para el cinturón. Es decir, los colores no se utilizan para marcar diferencias de nivel. Aunque donde quizás más se nota la manera occidental de contemplar el trabajo es en su método para proporcionar resultados de forma rápida y efectiva a través de movimientos muy simples y memorización fácil con el fin de mantener la motivación del practicante en un mundo en el que todos se quejan de falta de tiempo. “La cantidad de información-nos comenta Ángel Sánchez-, de perturbaciones que recibimos no tiene comparación con las recibidas hace siglos ni con el ritmo de vida de las personas que utilizaban estas artes en el momento de su iniciación por lo que uno de los objetivos fundamentales ha sido crear una práctica que sea actual, que sea potente en estos momentos en los que no tenemos mucho tiempo, ni para aprender, ni siquiera para practicar. El Yang Xing Do está pensado, en suma, para que se pueda aprender en relativamente poco tiempo, para que se sientan los cambios de forma rápida y, sobre todo, para que podamos incorporarlo a nuestra rutina diaria sin tener que hacer un hueco de horas. Los primeros niveles se pueden practicar en diez minutos al día, tiempo fácil de conseguir a pesar del ritmo de vida que llevamos”.

Las series de movimientos empleados –conocidos, como en otras artes, con el nombre de katas– no se realizan ni con fuerza, ni con velocidad y su amplitud se adapta a las posibilidades de cada uno. Los encadenamientos de movimientos, normalmente acompañados con música, se trabajan al mismo tiempo que la respiración, la posición de la mirada y la percepción de los sentidos pasan a tener un papel fundamental y las secuencias están especialmente pensadas para despertar emociones y sensaciones internas. Su práctica a determinado nivel puede ir acompañada de la visualización de determinados colores así como del uso de determinados sonidos.

Cabe agregar que a pesar de ser un arte marcial nuevo y de sus esfuerzos por tener un hueco propio en las sociedades occidentales el Yang Xing Do pretende recuperar la raíz espiritual que en sus orígenes tuvieron todas las artes marciales, quizás porque lo realmente nuevo es precisamente tratar de aumentar nuestra consciencia a través del cuerpo sinrecurrir a movimientos agresivos ni entrenamientos sobre como golpear o defenderse de un ataque físico.

El Yang Xing Do es un arte marcial pensado tanto para hombres como para mujeres. Y con respecto a la edad no existen prácticamente límites; siempre y cuando la persona mantenga una capacidad normal de movilidad corporal puede practicarlo.

EL YANG XING DO Y LA SALUD

Como arte interior o gimnasia energética parte de la misma consideración del organismo que la medicina energética, es decir, del entramado de canales energéticos por los que circula la energía que vitaliza el cuerpo y de cuyo buen funcionamiento y equilibrio depende nuestra salud física y mental. A fin de cuentas, los bloqueos que por distintas circunstancias afectan a esta compleja trama que relaciona todos los órganos y sistemas del organismo son la causa de todo tipo de enfermedades y desequilibrios. Ylo que hacen precisamente los movimientos de los katas es ayudar a eliminar esos bloqueos energéticos.

“El Yang Xing Do–nos dice Ángel- no actúa como una terapia a corto plazo. Se dirige al origen de muchas de las perturbaciones y bloqueos que tenemos en nuestro sistema energético. Hay toda una serie de dolencias que tienen su origen en pequeñas experiencias negativas que podemos tener energéticamente acumuladas en algún lugar del cuerpo. Y con paciencia, a través del Yang Xing Do, vamos a buscarlas, limarlas y hacerlas salir. De tal modo que en algún momento de la práctica a veces se tiene una sensación desagradable porque aflora alguna emoción intensa. Y es que los movimientos están diseñados para que todas esas emociones se vayan moviendo y podamos sacarlas fuera. Es como arrancarte una flecha que tienes clavada; no importa desde cuándo está clavada ni si es de madera o bambú, lo importante es quitártela cuanto antes y comenzar a funcionar”.

Como gran parte de nuestros lectores sabe, la energía vital -cuya existencia proclama desde hace milenios la Medicina Tradicional China y de forma mucho más reciente la moderna Medicina Bioenergética- circula a través de siete centros energéticos de distribución -o chakras– y de canales energéticos –meridianos y nadis- que recorren nuestro organismo. A fin de cuentas, vivimos inmersos en un mundo de energías que proceden de la tierra, del espacio y de nuestro propio entorno. Y todo ese flujo de energías -que pueden ser de naturaleza positiva o negativa- nos acaba afectando. Cuando además por causas emocionales o físicas la energía vital se atasca o bloquea se desencadenan a su vez una serie de desórdenes que afectan a los órganos relacionados con la zona correspondiente. Pues bien, el Yang Xing Do, en tanto que mantiene la circulación energética lo más fluida posible actúa a nivel preventivo pero, además, como arte marcial interno entrena para reconocer y eliminar los bloqueos que generan malestar, agresividad, cansancio depresión y enfermedad. Y es que los katas permiten explorar de forma segura las diferentes articulaciones, efectuar un control muscular y abrir espacios internos de reflexión que dan progresivamente lugar a una mayor percepción de todo lo que rodea al individuo, de las perturbaciones que le afectan, aumentando su capacidad de decisión y haciéndole consciente de su responsabilidad sobre todo lo que le concierne. “Es una auténtica herramienta de autoconocimiento –remarca Anahís-, algo básico para poder aprender a elegir en la sociedad en la que vivimos en la que, sobre todo los jóvenes, reciben de forma intensa todo tipo de estímulos. Lo que nos permite este arte marcial interno es aumentar nuestra capacidad de atención, de percepción para aprender a discernir entre los estímulos y construir realmente lo que podemos llegar a ser. Sé que es muy difícil de explicar, por eso yo nunca comienzo por hablar de la filosofía del Yang Xing Do. Comienzo por enseñar cuatro movimientos, dejo que sientan su resonancia –que, por otra parte, no tienen la profundidad que con el trabajo se va conquistando- y después ya contesto a las preguntas que me hacen. Al fin de al cabo, lo único que hace el Yang Xing Does abrir espacios de relación interna que le permiten a cada persona ser más claro con lo que ve, con lo que siente y con lo que puede hacer. Yo había practicado otras artes marciales y yoga, empecé a practicar el Yang Xing Dotodos los días y de repente me di cuenta de que empezaba a elegir, me daba cuenta de lo que tenía delante y empezaba a elegir, a construir mi presente. Saber elegir, tomar decisiones es fundamental porque en la vida muchas veces hacemos lo que esperan los demás que hagamos y es importante que encontremos un espacio donde aprender cuáles son nuestras necesidades reales en cada momento. El Yang Xing Dote permite liberar el espacio interior para aumentar tu conocimiento y llegar a ser una persona cada vez más completa”.

MIRADA, SONIDOS Y COLORES

No sólo los movimientos son básicos en la práctica de este nuevo arte marcial: la mirada, los sonidos y los colores se integran con elementos necesarios para alcanzar los objetivos perseguidos.

La mirada forma parte fundamental de lo que somos, sentimos y expresamos; por eso el Yang Xing Do confiere especial importancia a que los movimientos estén siempre acompañados con la energía de la mirada. A nivel del ojo, según la Medicina Energética, la retina está unida vibratoria y eléctricamente al cerebro. “Según la posición de los globos oculares –nos explica Ángel Sánchez- estimulamos las glándulas pituitaria y pineal y proyectamos un flujo energético intenso y activo. La mirada debe de seguir diez posiciones de abajo hacia arriba, sin fijarse en nada en particular sino siguiendo diez puntos ficticios a los que llamamos puntos direccionales. La armonía de cada punto con los distintos meridianos y centros energéticos ha sido verificada y se ha asociado con los katas. Cada movimiento debe ir acompañado de una mirada energética activa mediante el soporte de uno de los diez puntos direccionales, que le dará toda su potencia, en el instante y en el tiempo”. La explicación técnica la completa Anahis con una reflexión más emocional: “Es importante cambiar la mirada de frialdad y dureza que a veces tenemos sobre nosotros mismos, sobre los demás y lo que nos rodea”.
Al igual que la mirada, los sonidos -como en otros artes marciales- son importantes en la práctica del Yang Xing Do. Los sonidos utilizados han sido testados en función de la frecuencia de las consonantes y vocales asociadas a fin de que puedan tener una potente resonancia interna y puedan proyectarse en la acción para aumentar la eficacia externa. Sólo se utilizan cuando la técnica está completamente integrada y son “implosivos”, hacia el interior, en lugar de explosivos, proyectados por la voz. “No es lo mismo un ruido, un grito y un sonido. El sonido –nos explica Ángel- es la expresión de una frecuencia vibratoria emitida por un ser en plena consciencia. Y su tiempo de vida está determinado por la potencia de la frecuencia emitida en el momento en que se produce. Cuánto más largo sea, mayor será la intensidad del retorno positivo que experimenta quien lo emite. Y es más, si se ha emitido con el soporte de la consciencia el sonido seguirá difundiéndose aunque hayamos dejado de oírlo”.

La visualización de determinados colores ayuda en determinados momentos a trabajar en una determinada dirección. Así, dentro de lo que se denomina “paleta de colores” el color verde agua se visualiza mientras tratamos de abrirnos a la vida, de conseguir nuestra máxima capacidad de expresión, beneficiándose orgánicamente nuestros pulmones y nuestra garganta. Además se trabaja con el rojo burdeos, el amarillo limón y el azul cobalto.

Son todos ellos instrumentos, medios para alcanzar, como nos diría Anahís, “espacios más sutiles que no son perceptibles por nuestros ojos pero sí por nuestros otros sentidos. El Yang Sing Do nos enseña a tocar con los dedos lo que no se ve, a escuchar, ver, abrir, armonizar, expandir. Es un potente instrumento de crecimiento y evolución espiritual que nos lleva a ser cada vez más conscientes de las leyes universales”.

Helena Santos

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65
Octubre 2004
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