Presentación oficial de la Asociación Mundial para la Investigación del Cáncer

La World Association for Cancer Research (Asociación Mundial para la Investigación del Cáncer) fue presentada oficialmente el pasado 26 de Mayo ante algo más de mil personas –la mayoría médicos y profesionales de la salud- al inicio del II Congreso Internacional sobre Tratamientos Complementarios y Alternativos en Cáncerque, organizado por la propia asociación en colaboración con Discovery DSALUD, se celebró en el PalacioMunicipal de Congresosde Madrid.

La World Association for Cancer Research –constituida el 5 de Diciembre del 2006 e inscrita oficialmente a primeros de este año- es una entidad de ámbito internacional que preside nuestro director, José Antonio Campoy, siendo Presidente de su Consejo Científico el doctor Ramón Cacabelos, catedrático de Biotecnología y Genómica de la Universidad Camilo José Cela, especialista en Proteómica, Farmacogenética, Farmacogenómica y Nutricéutica, Director General del Centro de Investigación Biomédica EuroEspes, presidente de EuroEspes Biotecnología y presidente de la Fundación Ebiotec además de asesor de 24 organizaciones internacionales. Consejo al que pertenecen ya personalidades de diversas nacionalidades entre cuyos miembros están José Luis Bardasano –Presidente de la Fundación Europea de Bioelectromagnetismo y Ciencias de la Salud-, Mariano Bueno Cortés –Presidente de la Sociedad Española de Fitoterapia (SEF)-, Arturo Teruel Valero –Presidente de la Asociación Universitaria Terapias Alternativas y Complementarias (AUTAC)-, Antonio Carlos Nogueira Pérez –Patrón de la Fundación Europea de Medicinas Alternativas-, Nuria Lorite Ayán -Presidenta de la Asociación Española de Medicina Biológica (AMEBA)-, José Ramón Llorente López –Presidente de la Sociedad Española de Nutrición Ortomolecular-, José Olalde Rancel -Presidente delCentro Médico Docente Adaptógeno, red de 30 clínicas ambulatorias integrales que cuenta con 150 médicos-, Luis Bertelli -Presidente de la Fundación Justicia Responsable e Independiente (JUREI)-, Salvador Capistrán –Fundador y Director del Instituto Médico Fundación Dr. Salvador Capistrán Alvarado para el Tratamiento e Investigación de las Enfermedades Alérgicas y de Autoinmunidad.-, Eduardo Sanz –bioquímico y biólogo molecular graduado en Oncología Molecular y asesor científico de Laboratorios Catalysis- yTanos T. Pappas profesor de Física y Matemáticas en el Instituto Tecnológico del Pireo especializado en Electromagnetismo y Electrodinámica y creador del PAPIMI-. A ellos se unirán en breve varias personalidades más de notable prestigio que daremos a conocer en el próximo número.

UN MILLAR DE ASISTENTES

La World Association for Cancer Research (WACR) nace, como explicó José Antonio Campoy a los más de mil asistentes al congreso –la mayoría profesionales de la salud, muchos de ellos médicos, oncólogos incluidos- “ante la constatación del fracaso de los actuales tratamientos oncológicos” y “la necesidad de afrontar el fenómeno conocido como ‘cáncer’de forma multidisciplinar y holística” valorando “las aportaciones efectuadas desde todos los ámbitos del conocimiento humano”.

“En España -denunció José Antonio Campoy-mueren cada año 100.000 españoles a causa del cáncer mientras son atendidos en los hospitales, es decir, sin contar a quienes son enviados a morir a sus casas. Tal es la escalofriante cifra de mortalidad que ofrece el Instituto Nacional de Estadística (INE).Ha llegado pues el momento de afrontar el problema del cáncer de forma holística”.

Campoy recordó a continuación que el propio Director del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, Mariano Barbacid -máximo responsable de la investigación oficial sobre esta enfermedad en España-, ha declarado varias veces públicamente que salvo la cirugía en casos de tumores aislados y muy pequeños ningún tratamiento oncológico es eficaz. Llegando a aseverar ya en el 2003 que la mitad de los españoles padecerá la enfermedad y de ellos un 50% morirá. Es decir, que uno de cada cuatro españoles fallecerá de cáncer. Los oncólogos, obviamente, le criticaron con dureza de inmediato. Sin embargo, Campoy recordaría a los asistentes que el Premio Nobel de Medicina 2001, Timothy Hunt, acababa de reconocer públicamente en una conferencia dada en Bilbao que para vencer al cáncer hay que conocer bien los mecanismos de control del crecimiento celular y que aún se estaba “a miles de kilómetros” de lograrlo.Una afirmación hecha por quien recibió el Nobel por identificar las proteínas que actúan como reguladoras fundamentales del ciclo celular: las ciclinas. Timothy Hunt agregaría: “Estamos ante una enfermedad que todavía no tiene cura. Me gustaría pensar en un fármaco mágico pero no lo hay».

“Bueno, pues a pesar de ello hay personas e instituciones–añadiría Campoy– que afirman desde hace años de forma gratuita que entre el 50 y el 70% de los enfermos de cáncer se cura. Y yo pregunto:¿cómo va a ser eso verdad cuando no existe en el mundo un solo producto quimioterápico -ni combinación de productos- usado por los oncólogos que haya demostrado en ensayo clínico con humanos haber curado jamás un solo caso de cáncer? ¿En qué se basan pues quienes hacen esa afirmación? Y se trata de un asunto muy grave porque quienes tal cosa aseveran están incitando a millones de enfermos a seguir tratamientos cuya eficacia no ha sido demostrada científicamente jamás con un resultado bien conocido: sólo en España mueren 100.000 personas cada año en los hospitales mientras son tratados con esos fármacos. Es obvio que alguien terminará teniendo que responder ante los tribunales de lo que está pasando”.

Campoy agregaría que la Asociación Mundial para la Investigación del Cáncer va por ello a enviar formalmente una carta a la Casa Real, al Presidente del Gobierno, al Ministerio de Sanidad y Consumo, a todas las consejerías de Sanidad de las comunidades autónomas, a la Organización Médica Colegial, a los presidentes de los Colegios Médicos y a los Decanos de las Facultades de Medicina de toda España para que respondan a ésa y a otras muchas preguntas cuyas respuestas la ciudadanía tiene derecho a conocer. Entre otras, por qué el Estado sólo sufraga los productos quimioterápicos cuando éstos jamás han demostrado su eficacia en la curación del cáncer y además la inmensa mayoría tiene efectos secundarios muy graves.

“Hace dos años, durante la cena de bienvenida a los ponentes del I Congreso Internacional sobre Tratamientos Complementarios y Alternativos en Cáncer, pedí encarecidamente a las personalidades que habían aceptado nuestra invitación para exponer sus descubrimientos -explicó Campoy luego- que escucharan lo que tenían que decir los demás, que todos tenían cosas importantes que aportar y que estaba seguro de que si colaboraban entre sí se avanzaría de forma notable en el ámbito del cáncer.Tengo que reconocer que no tuve mucho éxito. Luego intenté que se aliaran, que se juntaran en una asociación para aprovechar la sinergia pero tampoco logré gran cosa. Con el tiempo entendí que unos tenían miedo a tener problemas en sus centros universitarios, hospitalarios o de investigación, otros a que los productos que comercializaban fueran retirados por quienes desde la sombra ejercen el poder en los gobiernos y, muy especialmente, en los ministerios de Sanidad, otros a que les cerraran sus consultas, clínicas o centros de investigación… y así un largo etcétera. Tal es la razón de que finalmente propusiera a dos compañeros periodistas, Antonio Muro y Carmen Quintana, dar el paso de constituir nosotros la asociación y luego buscar el apoyo de los expertos. Y así lo hicimos. Sin embargo me encontré con que en España no se permiten presidencias colegiadas. En nuestro país toda entidad, sea una empresa, una asociación o un partido político, debe tener un solo presidente, un solo responsable. Cuando pregunté el porqué la respuesta fue clara: ‘Alguien debe asumir la responsabilidad por si hay que meterle en la cárcel’. Así que ésa es la razón de que yo sea el presidente de la nueva asociación. Lo soy pues por obligación y no por elección. Si en otras instituciones se elige al presidente por ser quien más sabe sobre algo o porque se le considera el más representativo éste no es el caso. Soy pues un presidente administrativo ya que toda entidad requiere una infraestructura que hay que dirigir pero la referencia a nivel científico la ostentarán los miembros del Consejo Científico y, de forma, especial, su presidente, el doctor Ramón Cacabelos, persona de enorme prestigio internacional a quien agradezco sincera y públicamente que haya aceptado el cargo y la responsabilidad que conlleva. Al igual, por supuesto, que al resto de quienes han aceptado generosamente acompañarle”.
“Claro que ese hecho no implica–agregaría José Antonio Campoy- que no haya otras acciones que realizar y que desde la asociación vamos a afrontar de inmediato. Hace ahora un año promoví una serie de reuniones para que también se aliaran abogados de buena parte de España que estuvieran dispuestos a poner orden en un sector tan conflictivo y corrupto como el de la Sanidad. Y a raíz de ello he asistido a lo largo de los últimos meses a numerosas reuniones para hacerlo posible. Pues bien, la operación ha culminado con éxito y se informará de ello en el momento oportuno. Pero ya adelanto que la impunidad con la que han estado actuando algunas personas desde puestos de responsabilidad política y administrativa se ha acabado. A partir de ahora muchos van a tener que explicar sus actos y decisiones o serán denunciados ante los tribunales. Y eso incluye a algunos dirigentes de grandes empresas que atentan hoy con absoluta impunidad contra la salud ciudadana. Eso sí, no vamos a plantear pleitos administrativos o civiles sólo, vamos a actuar también penalmente porque ha llegado la hora de que algunas acciones se paguen de una vez con la cárcel”.

Campoy agregaría que la asociación contará con su propia web (www.wacr.es), actualmente en construcción, que estará en la red en español, inglés, ruso, árabe y chino. Web en la que se pondrá a disposición de quienes accedan a ella amplia información sobre cáncer, incluidos los ensayos clínicos de productos y tratamientos de eficacia probada pero de los que no se habla porque no interesa a quienes manejan en la sombra los hilos de lo que puede llamarse ya “el negocio de la enfermedad”.

Asimismo anunció que en unos días se completará la relación de los capítulos que integrarán la serie para la pequeña pantalla que va a empezar a rodar Discovery DSalud Television con el título Cáncer: qué es, qué lo causa y cómo tratarlo y que, una vez editada, será distribuida en cadenas de televisión de todo el mundo en los cinco idiomas antes mencionados pero que, además, podrá uno bajarse directamente a través de Internet para visionarla en casa.

Campoy terminaría la breve presentación de la WACR agradeciendo a los oncólogos y demás médicos y profesionales de la salud asistentes su presencia porque habían demostrado con ella que eran personas abiertas que no tenían reparo en informarse por sí mismas por lo que las animó a seguir formándose y replantearse sin prejuicios sus conocimientos y convicciones. Destacando que muchos de ellos se presentaran abiertamente como oncólogos. Y otro tanto cabe decir de algunos altos cargos que acudieron a título personal.

En cuanto a la sorpresa que para muchos médicos supuso que una asociación de investigación del cáncer avalase de alguna manera tratamientos como la Homeopatía y la Acupuntura Campoy fue claro y expícito: “Hace sólo unos días estuvieron en Madrid dos médicos hindúes, Prasantay Pratip Banerji(padre e hijo) para explicar a los oncólogos españoles las increíbles propiedades que obtienen en cáncer con sus productos homeopáticos. Incuso en tumores intracraneales. Pues bien, salvo uno que se ha pasado a la Medicina Natural abandonando los tratamientos oncológicos ninguno más acudió. Y, sin embargo vinieron a explicar que habían logrado tratar con éxito el cáncer cerebral usando un medicamento homeopático elaborado con una planta -la Ruda (Ruta graveolens)- y una de las denominadas Sales de Schuler -la calcárea fosfórica-. Basta para constatarlo ver las imágenes del Antesy el Despuésque ilustran el reportaje de Antonio Muro que publicamos en el último número de Discovery DSALUD en tres casos: un glioma, un astrocinoma y un macroadenoma (en ese momento se proyectaron las imágenes de los tumores en la amplia pantalla del escenario). Y no son casos aislados. En ocho de los nueve pacientes con gliomas tratados con el medicamento homeopático elaborado por los doctores Banerji los tumores desaparecieron. Medicamento homeopático que, en sus propias palabras, ‘induce selectivamente la muerte celular de las células cancerosas del cerebro’a la vez que ‘induce la proliferación de linfocitos en sangre’. Y, sin embargo, la mayoría de los médicos piensa aún que la efectividad de la Homeopatía se debe al llamado ‘efecto placebo’ porque consideran imposible que pueda tener en el organismo actividad alguna un producto diluido en agua tantas veces que al final las sustancias que originalmente formaban parte de él son indetectables. Consideran los productos homeopáticos poco menos que ‘agua perfumada’… solo que si eso fuera así, ¿cómo explican que ese ‘agua perfumada’ sin sustancia química alguna detectable pueda provocar ‘in vitro’ la apoptosis de numerosas líneas de células cancerosas?”. Añadiendo: “Y lo mismo cabe decir de quienes creen que ‘eso de los chacras, nadis y meridianos es una tontería propia de ignorantes’. ¿O a estas alturas ignoran todavía que los puntos de acupuntura se pueden detectar mediante dispositivos electrónicos desde hace décadas?¿O que hay sofisticados aparatos informatizados de vanguardia que permiten analizar a nivel bioenergético el estado completo de cualquier organismo? ¿Quiénes son los ignorantes?”.

Palabras contundentes las de Campoy que sin duda hicieron reflexionar a muchos de los asistentes haciendo que mentalmente estuvieran al menos abiertos a lo que otros colegas les iban a explicar.

UN CONGRESO DE GRAN ALTURA

Terminada la presentaciónde la WACR, Antonio Muro –vicepresidente de la misma y presentador del congreso- entrevistó a fondo a los ponentes tras dictar sus conferencias en el estudio de televisión habilitado al efecto tras el escenario en jornadas maratonianas de intenso trabajo- daría la palabra al primer ponente, el letrado español Luis Bertelli –presidente de la Fundación Justicia Responsable e Independiente (JUREI)- quien disertó sobre El derecho de los enfermos y médicos a elegir terapia libremente. Bertelli dejó meridianamente claro que los derechos a la salud, a la vida y a la integridad física y moral son derechos constitucionales fundamentales que no pueden ser violentados por normas de menor rango ni siquiera cuando ello pretende hacerse en nombre de la obligación de salvaguarda y protección de los mismos adjudicados a las autoridades sanitarias o administrativas. Explicando que quien debe decidir sobre su salud y su vida es cada persona de forma individual; y en el caso de los hijos, sus padres. Y que no es tampoco aceptable que pretenda imponerse a un médico un tratamiento concreto recordando que el principio elemental que ha de presidir toda actuación sanitaria es el respeto tanto a la autonomía del médico como del paciente, que la Ley 44/2003 impone a los profesionales sanitarios la obligación de prestar, de acuerdo con el estado de desarrollo de los conocimientos científicos de cada momento, una atención realmente “eficaz” a los enfermos y que a éstos la Ley 41/2002 les permite decidir entre las opciones disponibles y para ello deben ser antes informados de la existencia de todas ellas. Lo que hoy no sucede en la mayoría de los casos porque -entre otras razones- los médicos ignoran que existen.

La segunda ponencia correría a cargo de la doctora Esther del Río -profesora de Farmacología, Fitoquímica, Biología Marina y Geriatría- cuya conferencia –Por las venas corre luz. El Tratamiento del cáncer con agua de cristal líquido- dejó perplejos a muchos de los asistentes. La profesora mexicana explicó que los seres humanos poseemos en nuestro interior un agua muy especial compuesta de cristales líquidos en forma de clatratos que permiten que la luz viaje a velocidades increíbles por el organismo transmitiendo información y que su pérdida es una de las principales causas de enfermedad. De ahí que su restitución permita recuperar la salud. “Nuestro organismo –afirmaría- es como un gran ordenador con pantalla de cristal líquido que se relaciona con el exterior y con el interior así como con el disco duro -que es el cerebro- dando respuestas en millonésimas de segundo gracias al sistema de cristal líquido-magnetitas haciéndonos virtualmente cibernéticos e integrados en una gran red de líneas electromagnéticas externas e internas conectadas a la mente universal. Es más, puede decirse que todos los seres humanos estamos interconectados a través de un sistema cristal líquido-magnetitas con la mente universal”. Consecuentemente la salud no sería sino un estado de equilibrio entre el cuerpo magnético y el cuerpo bioquímico en el que tanto el cuerpo férrico como las moléculas de cristal líquido juegan un papel básico. Esther del Río tiene patentando un proceso químico que permite, partiendo de agua purificada, obtener agua-cristal líquido. Y de su eficacia en numerosas patologías -cáncer incluido- habló durante su ponencia.

Tras un breve descanso de media hora tomaría la palabra Laurent Schidler, cuya ponencia ¿Se resuelve el cáncer restableciendo las conexiones intercelulares interrumpidas? complementaría en buena medida la de la doctora Del Río con la que, de hecho, colabora en un proyecto conjunto de investigación y clínica en el que está también implicado el médico e investigador griego Tanos T.Pappas. miembro del Consejo Asesor de la WACR y quien asistió al congreso como observador. Según explicó Schidler, las células cancerosas son a su juicio células multicelulares que han perdido su capacidad de interconexión con las demás adquiriendo de nuevo las características de las unicelulares por haber estado sometidas a un estrés permanente y crónico, a una nutrición deficiente, a radiaciones, a infecciones graves, a intoxicación o a shocks psicoemocionales traumáticos su solución radicaría en devolverle los elementos que le permitan volver a formar parte de un todo superior y recuperar así su posibilidad de interactuar sinérgicamente otra vez con el entorno. A fin de cuentas la vida y la salud dependen del grado de organización y comunicación entre todas y cada una de las células y de los conjuntos que constituyen los órganos y, por tanto, cualquier acción que tenga como finalidad elevar el nivel de negentropía de un organismo pluricelular tendrá una acción positiva sobre el cáncer. Ello explicaría en gran medida los buenos resultados que se obtienen con tantos sistemas de acción terapéutica aparentemente diferentes pero que se caracterizan todos ellos por ser naturales, reequilibradores y no iatrogénicos. E implicaría además la comprensión de que el cáncer no debe tratarse pues como una enfermedad biomolecular sino como la expresión de una alteración a nivel cuántico cuya resolución no se encuentra en la Química sino en la Física y en la parte LÓGICA de la bio-LOGÍA. En suma, se trataría de restablecer el equilibrio celular y orgánico perdidos, no de destruir las células que han quedado aisladas del entorno natural obtenido tras milenios de evolución.

La última ponencia de la mañana del sábado correría a cargo del Dr. Raymond Hilu, médico experto en nutrición, antienvejecimiento y terapias citobiológicas cuya ponencia versó sobre el El tratamiento del cáncer con la alimentación. Su planteamiento es simple: se puede tratar y curar el cáncer sólo con la alimentación. Entre otros investigadores lo demostró la Dra. Johanna Budwig quien desde 1953 se dedicó a recoger pacientes terminales de los hospitales alemanes para tratarles en la casa en la que residía en Freundenstadt con éxito innegable. De los 2.200 pacientes que trató más del 90% superaron el cáncer. ¿El secreto? Una alimentación adecuada y el consumo diario de una pasta elaborada con aceite de lino y requesón bajo en grasas (por su riqueza en proteínas sulfuradas). La mezcla, según la prestigiosa doctora alemana –siete veces nominada al Premio Nobel de Medicina- provoca la apóptosis de las células cancerosas.

UNA TARDE INTESA

La jornada vespertina del sábado se abrió con la ponencia dictada por el médico francés residente en España Diego Jacques Grauwet, experto en Homeopatía, Nutrición y Microinmunoterapia, ex Asesor médico de Laboratorios Boiron y ex Director en España del Instituto Internacional de Inmunoterapia Tres IDI que ilustró a los asistentes con su ponencia El tratamiento del cáncer con Microinmunoterapia.

Según explicó la Microinmunoterapia lleva aplicándose en el mundo 35 años con excelentes resultados desde que en 1967 su creador, el Dr. Maurice Jenaer, comprobó que al administrar ADN y ARN altamente diluido y dinamizado a pacientes con cáncer se estimulaba su sistema inmune. A partir de ahí numerosas investigaciones darían lugar a todo un sistema terapéutico que permite hoy tratar eficazmente cualquier patología colaborando simplemente con el organismo. Para lo cual se emplean en dosis infinitesimales moléculas normalmente sintetizadas por el organismo y específicas de las reacciones inmunitarias con la intención de provocar de forma gradual y sin efectos secundarios la reacción en cascada de los mecanismos del sistema inmune. Según explicó el doctor Jacques se utilizan para ello las principales citoquinas conocidas: interleuquinas, interferones, factores de crecimiento de colonias y factores de necrosis tumoral. Las fórmulas de Microinmunoterapia se distribuyen hoy por toda Europa con resultados alentadores en todo tipo de cánceres.

La sexta ponencia -segunda de la tarde- corrió a cargo del doctor Carlos Nogueira Pérez cuya conferencia versó sobre El tratamiento del cáncer desde la óptica de la Medicina Tradicional China. El Director en España del Centro de Enseñanza de la Medicina Tradicional China (CEMETC) y Patrón de la Fundación Europea de Medicinas Alternativas explicaría que la Medicina occidental no puede prevenir ni curar el cáncer por la sencilla razón de que es una más de las consideradas enfermedades “idiopáticas”, es decir, cuya etiología o causa se desconoce aunque se hayan identificado algunos factores de “riesgo”. Además lo aborda de forma local y no integral. Para la Medicina Tradicional China, en cambio, el ser humano es una unidad y aborda el cáncer como todas las demás enfermedades: intentando averiguar qué funciona incorrectamente en la persona enferma a nivel físico, emocional, mental y espiritual indagando en las causas en lugar de en los efectos. En suma, sabiendo qué ha provocado que el sistema inmune sea incapaz de resolver por sí mismo el problema al estar inmunodeprimido. A fin de cuentas todos los seres vivos tienen una notable capacidad de autorreparación y lo que hay que hacer para que alguien se recupere es simplemente ayudarle a recuperar el equilibrio utilizando diversas técnicas terapéuticas y centrando la atención de forma preferente en el ámbito energético antes que en el físico. De ahí que lo que proponga la Medicina Tradicional China sea potenciar ese aspecto energético endógeno y reducir paralelamente la incidencia de los factores exógenos (emocional, dietético y medioambiental) como primera medida. Incluso en casos de cáncer donde la incidencia psicoemocional es muy clara.

La séptima ponencia fue dictada por José Ramón Llorentecon el título El tratamiento del cáncer con las vitaminas B17 y C. El Presidente de la Sociedad Española de Nutrición Ortomolecular empezaría aclarando que a su juicio la mejor forma de abordar el cáncer es un tratamiento dietético y ortomolecular integral pero que se iba a centrar en la utilidad terapéutica de las vitaminas B17 y C a petición expresa de José Antonio Campoy a fin de dar a conocer mejor su importancia. Llorente explicaría que la vitamina C aplicada en altas dosis de forma intravenosa progresiva mediante goteo permite destruir las células cancerosas en cualquier lugar del organismo al provocar la producción de peróxido de hidrógeno siendo éste el que se ocupa de destruirlas mediante la generación de radicales libres y sin producir efectos secundarios. Sin olvidar que refuerza el sistema inmune, la producción de neutrófilos y el aumento de la síntesis de interferón (factor celular que interfiere con la capacidad de una amplia gama de virus para infectar las células y que posee propiedades inmunomoduladoras, antiproliferativas y antivirales). Luego explicó que la vitamina B17 o amigdalina está compuesta por dos moléculas de azúcar -una de benzaldehido y otra de cianuro- que de forma natural se encuentran en las semillas de albaricoques, melocotones, uvas, cerezas, manzanas y almendras amargas así como en las pepitas de otros frutos tropicales y, en mayor o menor proporción, en más de 1.200 plantas. Afirmando que hay estudios según los cuales su ingesta permite eliminar las células cancerosas sin afectar a las sanas porque éstas poseen una enzima, la rodanasa, que impide que el cianuro las dañe al neutralizar su efecto tóxico convirtiéndolo en thiocianato. Las células cancerosas, en cambio, carecen de esa enzima y el cianuro las destruye.

Terminaría la maratoniana jornada el doctor Salvador Capistrán, médico mexicano mundialmente conocido por el tratamiento de las alergias, las enfermedades autoinmunes y el cáncer mediante vacunas elaboradas con antígenos obtenidos de la orina de los propios enfermos cuya ponencia se centró en esta ocasión en La prevención del cáncer con hormonas naturales. Capistrán afirma haber elaborado una nueva “vacuna” a base de hormonas que ha bautizado como Flor de Primavera y que, según asevera, inyectada a partir de los 35 años evita el deterioro a que da lugar la pérdida hormonal que se produce a partir de esa edad dando en buena medida lugar al proceso de envejecimiento y degeneración. La idea se le ocurrió al constatar que en la orina hay dos hormonas producidas por la hipófisis anterior o adenoapófisis: la hormona foliculoestimulante (FSH) -que induce en la mujer la maduración de los folículos en los que liberara el óvulo y en el hombre la producción de espermatozoides- y la hormona luteoestimulante (LH) que induce la formación del cuerpo lúteo en la mujer (masa amarilla de función glandular endocrina que queda después de que el folículo maduro se haya desembarazo de su ovocito) y que segrega progesterona, la hormona que junto con los estrógenos prepara al útero para que reciba al óvulo en caso de que éste sea fecundado e, igualmente, estimula la producción de testosterona en el hombre.
El objetivo inmediato de la vacuna sería en todo caso contribuir a la curación de procesos cancerosos potenciando su actual tratamiento con vacunas de antígenos de la orina y, a medio plazo, retrasar la aparición de los procesos degenerativos que acaban en muchos casos llevando a las enfermedades degenerativas y al cáncer.

UN DOMINGO AGOTADOR

La primera ponencia del domingo –y octava del congreso- se titulaba El ensuciamiento celular y el cáncer. Desintoxicando el organismo y potenciando el sistema inmune y corrió a cargo del doctor en Farmacia, biólogo especializado en nutrientes esenciales y fundador de los Laboratorios Nutergia Claude Lagarde. Éste explicaría que a su juicio la contaminación, el estrés y una inadecuada nutrición son las principales causas de la mayor parte de las enfermedades crónicas aseverando que esos tres factores dan lugar a unas carencias de oligoelementos que provocan debilidad celular y pérdidas enzimáticas lo que, a su vez, genera una excesiva producción de radicales libres que atacan las membranas liberando éstas ácidos grasos en exceso con la consiguiente producción masiva de prostaglandinas E2 en una reacción inflamatoria que causa muy diversas patologías, entre ellas cáncer. De ahí que llegara a la conclusión de que ante cualquier dolencia lo primero que hay que hacer es desintoxicar el organismo para lo cual hay que seguir una dieta hipotóxica, estimular las principales vías de eliminación, lograr una buena actividad enzimática, neutralizar los radicales libres, restaurar el equilibrio intestinal y desacidificar el organismo. Desintoxicación que puede conseguirse en mes o mes y medio precisándose luego un par de meses más para “reestructurar el terreno”. Por supuesto, no sólo tomando suplementos sino también siguiendo la dieta adecuada y aprendiendo a preparar los alimentos. Los resultados obtenidos con enfermos de cáncer a lo largo de los últimos años por numerosos profesionales de la salud parecen darle la razón.

La siguiente ponencia –El tratamiento del cáncer con Radiocirugía Estereotáxica- correría a cargo del doctor Henric Blomgren, médico sueco formado en la Universidad de Karolinska de Estocolmo donde junto al doctor Ingmar Lax iniciaría un trabajo pionero sobre Radiocirugía de Alta Precisión merced al cual hoy puede radiarse un tumor en el interior del cuerpo logrando que necrose en pocas sesiones sin afectar prácticamente ni la piel ni las células adyacentes. Se trata pues de una novedosa técnica no invasiva, indolora y ambulatoria de enorme precisión con la que ya han sido tratados más de 2.500 pacientes con un porcentaje de control tumoral que supera el 90%. El aparato permite localizar y tratar los tumores mediante un acelerador lineal que fue diseñado en el Hospital Karolinska donde se viene utilizando clínicamente desde 1991. Desde entonces han sido tratados con esta técnica más de 3.000 tumores, el 50% de ellos localizados en los pulmones y el 25% en el hígado. Asimismo se han tratado cánceres de mediastino, páncreas, glándulas suprarrenales, huesos, abdomen, riñones y otros. La mayoría eran metástasis derivadas de tumores primarios pero también se han tratado tumores primarios considerados inoperables de cáncer de pulmón, hígado, páncreas y ciertos sarcomas. El rango de control es similar a la del bisturí gamma utilizado para el tratamiento de lesiones intracraneales. De hecho, las recidivas en el ámbito irradiado son de menos de un 10%. Blomgren trabaja en la actualidad en el Centro de Radiocirugía Malzoni de Agrópoli (Italia).

Tras un breve descanso tomaría la palabra el investigador y farmacéutico canadiense Donald Allard que actualmente trabaja junto a la doctora y experta en Oncología Tina Sampalis a quien vino a sustituir porque apenas cinco días antes del inicio del acto su pareja, con quien iba a casarse una semana después del congreso, fue hospitalizado urgentemente por un problema de salud grave e inesperado. Afortunadamente ya se encuentra recuperado. Así pues, Donald Allard, Vicepresidente de Neptune Technologies and Bioressources, se encargaría de dar la ponencia Eficacia del tratamiento del cáncer con aceite de krill. Empezaría explicando que está científicamente demostrado que el aceite de krill es un potente antiinflamatorio, que su capacidad antioxidante es 300 veces mayor que las vitaminas A y E y 48 veces mayor que el del omega-3 extraído de los aceites de pescado, que mitiga de forma significativa la inflamación, el dolor y la rigidez articulares en casos de artritis, osteoartritis y otras dolencias que aquejan a las articulaciones, que ayuda a prevenir y tratar patologías cardiovasculares por reducir la inflamación y por mantener los niveles de lípidos en sangre dentro de niveles saludables, que reduce los niveles de glucosa, colesterol “malo” y triglicéridos y hace aumentar los de colesterol “bueno”, que alivia la sintomatología física y emocional asociada al síndrome premenstrual, que contribuye a un mejor funcionamiento de los distintos órganos y tejidos, que previene los daños provocados por los radicales libres y que mejora la salud en general. Y además que es notablemente eficaz en el tratamiento del cáncer. Especialmente a causa de la actividad de dos ácidos grasos de la serie omega-3: el docosahexanoico (DHA) y el eicosapentanoico (EPA). Así los sustentan diversos trabajos como, por ejemplo, el realizado recientemente en la Universidad de Pittsburg (EEUU) constatando que no sólo evitan que proliferen las células cancerosas sino que inducen a su apoptosis o suicidio. Es más, también reduce los niveles de una proteína conocida como betacatenina cuyos altos niveles se han ligado al desarrollo de varios tumores. Esos dos ácidos grasos de la serie omega-3 han demostrado ser útiles tanto en la prevención como en el tratamiento del cáncer, especialmente de hígado, páncreas, pulmón y próstata.

Cerraría la jornada de la mañana del domingo el doctor Ramón Cacabelos con la ponencia Genética en enfermedades degenerativas y cáncer. El flamante Director del Consejo Científico de la WACR explicaría que la caracterización del genoma humano ha permitido asentar muy rápidamente los principios de la Genómica Estructural y la Genómica Funcional abriendo importantes horizontes de esperanza a la medicina del futuro irremediablemente orientada a un proceso de “personalización”. Según explicó, la medicina actual carece de marcadores predictivos que la permitan predecir riesgos futuros e implementar planes de prevención eficaces y sin capacidad predictiva no hay prevención posible. De ahí que, asumiendo que el 80% de las patologías del adulto tienen una base genética poligénica y multifactorial cuya inducción requiere el concurso de factores precipitantes de naturaleza ambiental, se puede inferir que conocidos los genes que hacen vulnerable a una persona es posible identificar el riesgo probable de desarrollar una enfermedad y, consecuentemente, establecer un programa preventivo capaz de retrasar la aparición de una enfermedad o incluso evitar su manifestación clínica. Tal es, afirmó, el gran reto de la Medicina Genómica para hacer frente a los tres grandes problemas de salud que hoy constituyen la principal causa de muerte en los países desarrollados: el cáncer, las dolencias cardiacas y las enfermedades cerebrales. Cacabelos –cuya ponencia causó admiración y asombro entre muchos de los presentes- instó a las autoridades sanitarias españolas a aprovechar que contamos con un enorme conocimiento que está a la vanguardia de la Ciencia mundial para implementar al menos tests predictivos en todo el sistema sanitario por su utilidad y porque, merced a los increíbles adelantos del último lustro, su coste hoy no es mayor que el de un TAC corriente. Remarcando la importancia que tendría para la salud de la ciudadanía –sin obviar el ahorro que ello terminaría suponiéndole al Estado- implementar al menos tests de sensibilidad a los alimentos y fármacos de consumo más común.

LAS ÚLTIMAS PONENCIAS

Abriría la jornada de tarde la mexicana Sonia Mayra Pérez Tapia, doctora en Ciencias y Química especializada en Inmunología que actualmente ocupa el cargo de Coordinadora General del proyecto Factor de Transferencia en el Laboratorio de Inmunología de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas adscrita a la Universidad Nacional Autónoma de México con la ponencia Los factores de transferencia en el tratamiento del cáncer. El llamado Factor de Transferencia (FT) o Extracto Dializable de Leucocitos (DLE) es una mezcla de moléculas obtenidas mediante la ruptura de células linfoides y su posterior diálisis que se han empleado como inmunomoduladoras habiéndose comprobado su eficacia como coadyuvante en el tratamiento de inmunodeficiencias y enfermedades autoinmunes, infecciosas y alérgicas así como en el tratamiento de algunos tipos de cáncer. Pérez Tapia explicó que los factores de transferencia modulan la expresión de la osteopontina (OPN), involucrada en las respuestas inmunes y que estimula la formación de metástasis. De hecho su sobreexpresión en células cancerosas da lugar a un incremento del fenotipo maligno al incrementar su movilidad, su adhesión, su migración y su capacidad de invasión. Se piensa que los efectos prometastásicos de la osteopontina se deben a su capacidad de interaccionar con integrinas y con el receptor CD44. Pues bien, utilizando un modelo murino de melanoma (B16-F10) se ha analizado el efecto de los factores de transferencia en la formación de metástasis y en la concentración de osteopontina en plasma. Y tanto in vitro como en ratones se constató que si bien el tratamiento con factores de transferencia -se usaron dos diferentes- no alteran la expresión de osteopontina ni tienen efecto citotóxico sobre las células cancerosas sí inhiben la formación de metástasis. Al terminar su ponencia la doctora denunciaría abiertamente que hay empresas que actualmente comercializan factores de transferencia de origen bovino y que usan sus trabajos para vender esos productos y que, desde luego, no los recomendaba en absoluto.

La penúltima ponencia del congreso –Fundamentación científica del Bio-Bac- la daría el doctor Avelino Gutiérrez Altés. El actual Director del Departamento de Microbiología del Hospital Universitario de La Paz de Madrid y Presidente de la Asociación de Microbiología y Salud (AMYS) –que contó en su exposición con la colaboración del Dr. Fermín Moriano, médico de amplia experiencia clínica con Bio-Bac– explicó someramente que se trata de un producto biológico obtenido a partir de la lisis de biomasa proveniente de cepas bacterianas apatógenas perfectamente caracterizadas que poseen múltiples propiedades beneficiosas ya que el producto resultante ha demostrado ser inmunoestimulante, inmunomodulador, citotóxico selectivo (antimetastásico) y condroprotector. En lo que se refiere a su eficacia baste señalar que estimula notablemente los linfocitos T (células CD4 y CD8), de vital importancia en el sistema de defensa del organismo. No sólo elevando el recuento de estas células a niveles normales sino manteniendo dicho incremento. Además tiene actividad antimetastásica puesto que ha demostrado ser efectivo en diversos tipos de tumores reduciendo y/o bloqueando procesos de metástasis como se comprobó en ensayos clínicos realizados ya en el década de los 90 del pasado siglo XX. Bio-Bac estimula también el crecimiento de sinoviocitos y, por tanto, actúa regenerando la matriz condrocitaria. Por ejemplo, en casos de artrosis, esclerosis, etc., donde los enfermos, al cabo de unos meses, recuperan parcial o totalmente la movilidad mientras los dolores y molestias se aminoran significativamente o desaparecen. Mejorando notablemente, en definitiva, la calidad de vida de esas personas. De fácil administración está demostrado en ensayos clínicos que se trata además de un producto seguro e inocuo, es decir, sin efectos secundarios.

Tras un último descanso cerraría el congreso la mundialmente conocida doctorade origen australianoHulda Regehr Clark, fisióloga, bióloga y naturópata que actualmente dirige en Tijuana (México) el Century Nutrition Clinic y cuya ponencia Cómo vencer el cáncer eliminando del organismo los microbios y sustancias patógenashabía suscitado una gran expectación. No en vano la principal aportación a la Medicina de la doctora Clark -que a sus 80 años demostró estar dispuesta a seguir en activo- es su afirmación de que el ser humano sano alberga normalmente en su cuerpo muy diversos tipos de bacterias, virus, hongos y otros parásitos que mantiene bajo control en el intestino de donde normalmente son expulsados con las heces pero que, sin embargo, las cosas cambian cuando éstos logran atravesar las paredes intestinales, penetran en otros tejidos y simultáneamente el cuerpo se contamina con productos químicos o metales pesados ya que entonces la presencia de los parásitos provoca cambios celulares que dan lugar a muy diversas patologías degenerativas, cáncer incluido. De hecho, según afirmó siempre el cáncer lo provoca la presencia de un parásito de la especie Trematodo cuando entra en contacto con un contaminante químico –el alcohol isopropílico– y el sistema inmune está débil. Y, de hecho, partiendo de tal premisa desarrolló un método terapéutico que implica una desintoxicación completa eliminando del interior del cuerpo los parásitos y evitar la contaminación con alcohol isopropílico y metales pesados así como adoptar una forma de vida sana con hábitos dietéticos correctos. Para lo cual utiliza dos instrumentos de apoyo importantes: el Zapper -un pequeño aparato que permite destruir los parásitos patógenos- y el Sincrómetro -aparato que permite saber si un producto está o no contaminado-. Asimismo ha incorporado otros nuevos dispositivos: los zappping plates y las homeografías. Hasta aquí lo que la doctora había explicado porque en el congreso amplió su información anunciando que había llegado a la conclusión de que el cáncer y otras enfermedades sólo se ponían en marcha cuando en la boca existe un metal extremadamente tóxico: el polonio. Hablamos de ese raro metaloide radioactivo -químicamente similar al teluro y al bismuto- que se hizo famoso recientemente porque fue la sustancia con la que se envenenó al ex espía ruso Alexander Litvinenko. Y si bien todos creíamos que la posibilidad de ingerirlo era casi nula ahora nos enteramos de que el polonio 210 está presente en los cigarrillos y hoy se sabe que los tumores aparecen con un nivel de polonio 210 cinco veces más bajo que la dosis que tiene una persona que fuma mucho. Es más, está presente en otros alimentos. Así lo denunció The New York Times el 3 de diciembre de 2006 advirtiendo que incluso está presente en productos que se comercializan a través de Internet como recogen sus propias etiquetas. ¿Tendrá pues razón la doctora Hulda Clark? Datos de apoyo no le faltan.

EL CONGRESO, ÍNTEGRAMENTE GRABADO

Finalizamos diciendo que en esta ocasión el congreso ha sido íntegramente grabado. Eso sí, al tratarse de quince ponencias con una duración media de una hora cada una los DVDs podrán adquirirse sueltos o en conjunto. Es decir, las personas interesadas podrán adquirir sólo una, varias ponencias seleccionadas o el congreso entero. La información al respecto la tiene el lector en la sección de Noticias de este mismo número.

 

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96
Julio - Agosto 2007
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