Novedosa técnica para tratar las fracturas del radio: el sistema de fijación micronail

En España se producen anualmente unas 50.000 fracturas de radio, es decir, del hueso del antebrazo. Y, lamentablemente, con los tratamientos convencionales de inmovilización con escayola y cirugía invasiva no logran resolverse adecuadamente entre el 25 y el 30% de los casos. Pues bien, una nueva técnica quirúrgica-el sistema de fijación Micronail-permite recuperar la movilidad de forma mínimamente invasiva con las mismas garantías de éxito tanto en personas jóvenes como mayores. Siendo España el primer país de Europa donde se está realizando y su pionero el doctor Rafael Delgado Velilla, jefe del Servicio de la Unidad de Cirugía de la Clínica La Milagrosa de Madrid.

Muchos deportistas han tenido que dejar de practicar su deporte preferido tras fracturarse el radio porque la movilidad y la fuerza de su mano nunca volvió a ser la misma. Y lo mismo podríamos decir de muchas personas mayores. De hecho el 80% de las fracturas radiales se producen en personas de la llamada Tercera Edad, la mayoría mujeres y con problemas de osteoporosis. Fracturas que implican mucho más que el abandono de una práctica deportiva pues suponen una pérdida considerable de la calidad de vida que luego repercute en su estado físico y emocional así como en el de quienes les rodean ya que pasan a ser mucho más dependientes. Pues bien, la manera clásica de resolverlas es escayolando el brazo si la fractura es “limpia” –lo que se hace en el 90% de los casos-, fijando el antebrazo mediante dos soportes metálicos externos, colocando unas agujas de sujeción en el interior del brazo durante cinco o seis semanas que luego se retiran (a ello se denomina síntesis temporal) o introduciendo quirúrgicamente unas placas dorsales o palmares, algo ya más agresivo. Bueno, pues según datos publicados el pasado mes de enero en el Journal of American Orthopedic Surgeons los tratamientos convencionales de inmovilización con escayola o cirugía invasiva presentan un fracaso de entre el 23 y el 31% -incluso en las mejores condiciones- con habituales problemas de movilidad de la muñeca, pérdida de fuerza, deformidad y/o inestabilidad.

Afortunadamente España se ha convertido en la primera nación de Europa –y segunda del mundo tras Estados Unidos- en utilizar una nueva técnica quirúrgica para fracturas de radio distal: la Síntesis Intramedular. Técnica sencilla, de bajo riesgo y mínimamente invasiva que no precisa inmovilización postoperatoria y permite la recuperación completa de la funcionalidad y movilidad en pocas semanas.

“MICRONAIL”

La técnica comenzó a usarse en Estados Unidos en el 2005 y consiste básicamente en un implante –Micronail es su nombre comercial- de titanio, metal de gran resistencia sobre el que se puede trabajar muy bien a la hora de darle forma para hacer implantes. Es muchísimo más ligero que el acero y no desprende ningún tipo de compuesto por lo que no presenta ninguna influencia sobre las partes blandas.

El Micronail es un soporte con forma de plátano curvado que se introduce dentro del radio. Consta de tres tornillos de comprensión para acercar el fragmento que van enganchados al implante y están situados en distintos planos: uno dorsal, otro volar y otro subcondral perpendicular al implante. Finalmente otros dos tornillos fijan todo al hueso. Tras su implantación el paciente no siente nada ya que se inserta en el interior del hueso y, por tanto, alejado de las terminaciones nerviosas responsables de la transmisión del dolor. Así pues, es como si el paciente tuviera el radio entero de nuevo.

Hasta hace un año sólo se había usado la técnica en el Hospital Universitario de New Jersey y en la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale -ambas en Estados Unidos- y las referencias eran inmejorables. “Dos pacientes que traté hace poco con el sistema de fijación Micronail conducían normalmente sus vehículos sólo tres semanas después de la cirugía –explicaría recientemente el doctor Virak Tan, Profesor Asociado de Cirugía de la Mano en el Hospital Universitario de New Jersey-. Y por la experiencia que tenemos, tan rápida recuperación no se consigue habitualmente con las placas convencionales. Es pues importante para los pacientes que necesitan una rápida recuperación de la función del antebrazo dañado”.

La Galjanoplastia dorsal de la fractura del radio distal –añade por su parte Joseph F. Slade, director del Servicio de Extremidades Superiores de laEscuela de Medicina de la Universidad de Yalederiva a menudo en complicaciones debido a la proximidad de los tendones y los nervios a los implantes del metal. La posibilidad de introducir un dispositivo intramedular en el interior del radio distal para la fijación rígida de fracturas previene totalmente esas complicaciones y permite recuperar pronto la función de la mano”.

Los resultados clínicos de las fracturas que hemos tratado con el sistema de fijación Micronail–añadiría Matthew D. Putnam, profesor de Ortopedia y director de Cirugía de la Mano en la Universidad de Minnesota(EEUU)- son iguales o mejores que las que he visto con otros métodos. La desinflamación y recuperación del movimiento del dedo y del antebrazo han sido excepcionales”.

Bueno, pues con el fin de “exportar” esta técnica a España el doctor Rafael Delgado Velilla –jefe de Servicio de laUnidad de Cirugía de la Mano de la Clínica La Milagrosa de Madrid- decidió aprenderla y traerla a Europa. Y apenas dos años después puede afirmar, por experiencia, que los resultados son extraordinarios. De hecho el equipo de Delgado presentó los primeros datos en Milán a finales del 2006 con motivo del Congreso Internacional de Cirugía de Extremidades Superiores tras obtener un 92% de resultados buenos o excelentes. Porcentaje que en la segunda serie de casos -presentada hace unos días en Zaragoza- alcanza ya el 96%.

En los 10-15 primeros días de post-cirugía –nos comentaría Rafael Delgado- la movilidad se recupera totalmente con ganancia de la fuerza. Y entre las 8 y 10 semanas posteriores la recuperación de la función de la muñeca es total situándose en más del 90% en todas las edades frente al 26-51% de éxito que se consigue con otras técnicas. Fracturas que empezaban a tener a la semana un 70-80% de movilidad hasta el punto de tener que decirle al paciente que frenara un poco su actividad porque la funcionalidad era superior a lo que la consolidación del hueso aconsejaba”.

Sin embargo, a pesar de las recuperaciones conseguidas y la notable mejora de calidad de vida de los pacientes, al Dr. Delgado no le está resultando fácil que la técnica sea incorporada a la práctica diaria.

UN AVANCE CAPAZ DE CAMBIAR LA VIDA A MUCHAS PERSONAS

¿De verdad nos encontramos ante un avance realmente “significativo”?

-Estoy convencido. Llevo 20 años haciendo cirugía de la mano y sé que casi todas las fracturas fracasan por una razón muy sencilla: porque inmovilizan. Con la cirugía no. En cambio, si alguien tiene una fractura y se le realiza un implante a las 24 horas puede ya mover la muñeca pero evitando los problemas de rigidez articular. Con lo que va a poder hacer una vida normal a las dos o tres semanas. Obviamente, teniendo cuidado porque la fractura sigue estando ahí. Con esta técnica mínimamente invasiva restamos riesgo a las técnicas abiertas y conseguimos resultados mucho más satisfactorios en movilidad, fuerza y ausencia de deformidad. Y en menos tiempo que los tratamientos actuales, incluidos los ortopédicos. En suma, el paciente mejora antes y mejor a un coste inferior y de forma más rápida.

-¿Se precisa anestesia?

-Sí. Pero sólo a nivel local.

-¿Y cuál es el tiempo de recuperación?

-El paciente sale del quirófano llevando un vendaje blando que le permite cierta movilidad –un 50%- y cuya función es evitar que se forme edema e inflamación. Luego, a la semana, quitamos ese vendaje -los puntos son intradérmicos y se absorben solos- y a partir de ahí comienza a ganar movilidad. En una persona sin problemas añadidos lo habitual es que antes de las tres semanas recupere por completo la movilidad. Obviamente no es igual de rápido en el caso de una persona de 80 años que en el de una de 50 pero antes de las seis semanas todos recuperan al menos entre el 60 y 70% de la movilidad.

-Luego las personas mayores son el grupo más beneficiado por esta técnica…

-En el 70-80% de las fracturas de radio en España las protagonistas son mujeres de cierta edad con osteoporosis. Piense que en los últimos años ha aumentado mucho la calidad de vida, las personas viven más y las personas mayores salen, entran, se divierten, van de compras, se mueven… En suma, llevan una vida bastante activa. Y claro, tienen mayor de riesgo de sufrir una caída y fracturarse algo. Y cuando eso ocurre muchos colegas se limitan a decir: ¡Si es que ya tiene 80 años! Con lo que lo único que consiguen es acobardar a quien sufre una lesión. Sin embargo, si conseguimos que al día siguiente se esté moviendo de nuevo, a las dos semanas no le duela nada y a las cuatro esté haciendo la misma vida que antes del incidente entonces perderá el miedo a volver a salir.

-Y si eso es así, ¿por qué le está costando tanto convencer a sus colegas de la necesidad de implantar su uso?

Se trata de una fractura que hoy lleva aparejada una especie de absurdo conformismo tanto por parte del médico como del paciente ya que ambos dan por supuesto que tienen que quedar secuelas. Y no es verdad. Esta técnica permite a muchos trabajadores incorporarse al trabajo casi de inmediato. Un beneficio claro para las mutuas laborales. Es más, el Estado se ahorraría millones implantando esta técnica quirúrgica.

EL DINERO ANTES QUE LA SALUD

-¿Se da entonces por asumido que la recuperación total en estos casos es poco menos que imposible?

-Así es. Tanto en la Sanidad pública como en la privada. Y creo que no se le da la importancia que tiene y viene dada por las necesidades del paciente. Primero, la persona que tiene una fractura de radio tiene una serie de necesidades que cumplir en las mejores condiciones posibles. Y en este caso se olvida un poco. Segundo, es una lesión con un coste social altísimo. Las personas que están de baja o que no pueden trabajar están consumiendo recursos económicos del Estado o de las mutuas simplemente porque a ese paciente no se le está acelerando el proceso. Y en tercer lugar, tiene un coste muy alto en secuelas. Una persona que tiene una fractura de radio que no queda perfectamente alineada, sufre inestabilidad y genera cualquier otro proceso derivado –por ejemplo, una artrosis u otra limitación- precisa nuevos tratamientos, más medicamentos y nuevas cirugías. Y eso es lo que hay que evitar. El error es pensar que introducir la cirugía en las fracturas de radio sale carísimo cuando no es verdad: ¡es baratísimo! Es mucho más barato operar que no operar porque el coste económico del proceso de tratamiento global -no de la urgencia- es hasta un 70 u 80% menor… contando las bajas laborales, la inactividad de la persona y todos los tratamientos posteriores que vienen derivados de esa fractura mal tratada, incluidos fármacos, nuevas cirugías o productos de ortopedia.

-¿Se piensa más en el dinero que en la salud?

(Un largo pero significativo silencio acompaña a la pregunta).

-¿Estamos hablando de una técnica muy cara?

-No. Un implante cuesta en torno a 1.500 euros –todo incluido- cuando una placa de radio -que deja secuelas- está sobre los 2.000. El problema no viene dado pues por el coste del tratamiento sino por su frecuencia. Lo que el pagador no quiere es que los pacientes se operen y, sin embargo, una vez lo hacen resulta más rentable porque lo que cuesta dinero es el implante.

¿Cuál es el procedimiento normal para que una nueva técnica se implante en la Seguridad Social y esté por tanto al alcance de todos?

-Ante todo, entender que existe una alternativa a las técnicas consolidadas. Segundo, enterarse bien de qué aporta. Y después, tener dos conceptos muy claros: uno de ellos el económico, para mí fundamental porque si no funciona la economía no funciona la Sanidad; el otro es personal y está en función de lo que se puede aportar al paciente. Y uno tiene la obligación de proporcionar a la gente las mejores técnicas y las más baratas. En el Insalud los jefes de Servicio de las unidades de Traumatología y/o Cirugía de la Mano deberían pedir a los gerentes de los hospitales que analicen el producto o la terapia en su conjunto y valorar no sólo el beneficio inmediato para el paciente -que es medible y real- sino también que el importante ahorro a corto o medio plazo que se logra.

Mi labor, en cualquier caso, es puramente científica, de difusión de esta técnica, porque estoy convencido de que dentro de poco se habrá implantado en todo el mundo. Eso sí, me daría mucha rabia que habiendo sido los primeros en Europa al final se pusieran más implantes en Alemania, Francia o Italia que en España.

Sinceramente, a nosotros tampoco. Afortunadamente otros dos hospitales españoles. la Policlínica Guipúzcoa de San Sebastián y el madrileño Hospital Severo Ochoa de Leganés han empezado a aplicar ya la técnica. Y seguro que pronto serán más. Al menos, ya sabemos donde acudir si sufrimos una mala caída.

Francisco San Martín

 

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96
Julio - Agosto 2007
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