Qué hacer si enferma estando embarazada

 

Las mujeres que han tenido hijos saben que uno de los principales inconvenientes de estar embarazada es que cuando caen enfermas –un simple catarro, una gripe y, sobre todo, cualquier otro problema mayor- plantea un grave dilema sobre cómo tratar esas dolencias ya que la mayor parte de los fármacos podrían causar daños al feto. Y, sin embargo, podrían tratarse homeopáticamente con igual o mayor eficacia y sin riesgo para su futuro bebé. Le explicamos en detalle qué hacer en esos casos.

Cuando una mujer embarazadaenferma se plantea siempre un verdadero dilema porque la inmensa mayoría de los fármacos, incluso los más corrientes y de mayor uso, no puede tomarlos ya que existe un riesgo claro de provocar problemas más o menos graves al feto. Hecho que lleva a casi todas las mujeres embarazadas a sufrir sus dolencias sin ayuda farmacológica y sin recurrir siquiera a simples analgésicos o a productos para aliviar los síntomas de un resfriado. Y, sin embargo, ese sacrificio no es necesario. La mayor parte de las enfermedades pueden tratarse hoy con homeopatía, medicina atóxica y no terratógena (es decir, sin efectos secundarios ni peligro de malformación del feto) por el modo de preparación de sus medicamentos (dilución y dinamización). Algo que si no se hace con mayor frecuencia se debe al desconocimiento de buena parte de la clase médica de esta rama del arte de curar a pesar de su indudable y demostrada eficacia, avalada desde hace décadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La Homeopatía es, pues, una ciencia que deberían conocer inexcusablemente todo los ginecólogos, comadronas y pediatras aunque, desgraciadamente, eso aún no sea así.

Es más, como ya explicara en esta misma revista (ver el nº 23 de Discovery DSALUD) Jenny Jordan Desgains, presidenta del “Movimiento Homeopatía Prenatal Doctor François Stern-Veyrin”, la Homeopatía ofrece incluso la oportunidad de evitar en los fetos que la predisposición genética –es decir, heredada de los padres- a manifestar determinadas enfermedades se manifieste. Y ello actuando sólo sobre la madre pues si bien los genes proceden de ambos progenitores la influencia de ésta -tanto fisiológica como emocional y afectiva- es máxima durante el embarazo. Para ello se utilizan remedios homeopáticos de “terreno” -los “nosodes o bioterápicos”- que, dados a la madre según un protocolo bien definido, pueden “desactivar” esa predisposición familiar a tal o cual enfermedad.Por supuesto, no hablamos de que la Homeopatía enmiende los errores de los cromosomas sino que impide que, teniendo predisposición a una enfermedad, ésta se manifieste.

NÁUSEAS Y VÓMITOS

Pero seamos prácticos y centrémonos en explicar qué remedios homeopáticos son útiles para tratar las principales dolencias y aliviar rápidamente los síntomas de las enfermedades más comunes teniendo la certeza de que actuaremos sin provocar efectos secundarios ni a la madre ni al feto. Aunque lo más apropiado sería consultar con un profesional ya que, con frecuencia, las dolencias pueden ser varias y en tales casos conviene conocer bien qué remedios mezclar y en qué proporciones (recordemos que los productos homeopáticos se califican en función de la potencia o grado de dilución del producto: 7CH, 9CH…).

Empecemos, pues, con los primeros síntomas de la gestación. Por ejemplo, con las casi inevitables náuseas de las primeras semanas. Y advirtamos ya a los no iniciados que en Homeopatía se tiene en cuenta no sólo el síntoma sino también la situación de desequilibrio que lo ha provocado por lo que en este caso -como en otros muchos- habrá que fijarse en las diferentes reacciones que las desencadenan.

Así, las náuseas y vómitos que se sienten al despertarse encontrarán la solución usando Sepia 7CH (dilución centesimal a la séptima potencia) o Nux Vomica 7CH si la mujer es además sensible a las corrientes de aire frío. Pero se usará Gossypium o Mercurius solubilis (ambos productos también a la 7CH) si están acompañadas de salivación.

En cambio, para las mujeres que no pueden ni ver la comida o detestan el humo de las cocinas pero no tienen ganas de devolver, lo mejor es Colchicum 7CH o Aletris Farinosa 5CH (ésta última situación se caracteriza porque los síntomas mejoran también comiendo o bebiendo café).

Si lo que desencadena las molestias es, sin embargo, el más mínimo movimiento deberemos pensar en Symphoricarpus 5CH. Y si la paciente vomita bebiendo agua cabe prescribir Phosphorus 5CH. El Bismuthum 7CH se tomará cuando los vómitos contienen alimentos del día anterior.
En cuanto a los vómitos rebeldes, encontrarán solución tomando Arsenicum album 7CH -por su acción en el envenenamiento celular- y Symphoricarpus 5CH.

Esta variedad de posibilidades se explica porque la eficacia de la Homeopatía viene de la particular atención que se presta a las modalidades reactivas de la persona. Sin embargo, en el caso del embarazo se podrían utilizar preventivamente remedios cuya acción engloba varias modalidades. Para ello basta usar alternativamente -una vez cada 10 días- Sepia 15CH e Ignatia 15CH. La primera actúa  sobre el sistema hepatobiliar y la segunda en el ámbito emocional.

OTROS PROBLEMAS

Veamos ahora otras situaciones del embarazo que se pueden tratar con la homeopatía:

-Los mareos pueden solucionarse –indistintamente- con Cocculus 7CH, Tabaccum 7CH, Petroleum 7CH oJaborandi 5CH.
La pirosis (acidez gastroesofágica) con Dioscorea 7CH oRobinia 5CH.
-Para el estreñimiento, tan frecuente por la gran impregnación de progesterona y tan importante de corregir porque durante el embarazo favorece la multiplicación de flora bacteriana no deseada -como la conocida E. Coli que, a su vez, por el mismo ciclo enterohepático puede desencadenar infecciones de las vías urinarias- podemos tomar Sepia 7CH, Alumina 7CH, Collinsonia 5CH (cuando además hay hemorroides),Platina 7CH o Hidrastis 5CH. Claro que para prevenir la masiva invasión de E. Coli lo mejor es tomar algún tiempo Collibacillinum 15CH.
-Los problemas de hemorroides se alivian con Aesculus 5CH (Castaña de India). Y si además hay prurito anal (picores), Fluorico acido 5CH.
Los problemas de varices mejorarán con Aesculus 5CH, Millefolium 5CH o Calcarea fluorica 5CH pero si son dolorosas (piernas dolorosas) cabe prescribir Hamamelis 5CH, Pulsatilla 5CH o Arnica 7CH. En cambio, si son vulvares lo idóneo es tomar Lycopodium 5CH o Arnica 7CH.
-Otro problema frecuente es la inflamación de encías con piorrea que sangran con facilidad. Para ello aliviaremos a la futura madre utilizando Kreosotum 5CH y Pyrrogenium 5CH.
-También la retención de líquidos puede tratarse eficazmente; para lo cual habrá que tomar Natrum sulfuricum 7CH.
-En el caso de las lumbalgias lo recomendable es Kalium carbonicum 7CH oSepia 7CH.
-Si la mujer sufre insomnio lo aliviará con Ignatia 15CH, Sumbul 7CH o Coffea 9CH.
-En caso de gripe puede tomarse Oscillococcinum conjuntamente con Gelsemium 9CH y Eupatorium 5CH. Y en caso de catarro,Oscillococcinum con Allium cepa 9CH y Belladona 9CH.
-Los dolores musculares o calambres se resolverán con Cuprum metalicum 7CH y los movimientos dolorosos del fetocon Arnica 9CH.
-Cuando sobrevienen contracciones uterinas prematuras se puede tomar de entrada Cuprum metallicum 7CH y Viburnum opulus 5CH mientras consulta con el especialista.
-Decir, finalmente, que la flebitis superficial se puede beneficiar con Vipera 7CH

OPTIMIZANDO EL ORGANISMO 

He ofrecido hasta ahora algunos remedios homeopáticos de eficacia contratada para problemas puntuales pero he de decir que lo más importante en caso de embarazo es lograr que el organismo funcione lo mejor posible y para ello es importante tener en cuenta dos cosas. Por una parte, hay que lograr un drenaje correcto de los emunctorios (hígado, riñón, sistema vascular e intestino) a fin de que puedan actuar con el máximo de eficacia los remedios homeopáticos. Para ello se pueden utilizar gotas o complejos con remedios de drenaje (Chelidonium, Carduus, Berberis, Boldo oSolidago). Y, por otra parte, es imprescindible desde el principio aportar los minerales necesarios y vitaminas al embarazo por lo que, en cuanto la mujer sabe que está en cinta, conviene que toma complejos de sales cálcicos homeopáticos: Calcárea carbónica, Calcárea phosphorica, Calcárea fluórica yCalcárea Silícea en bajas diluciones.
Respecto a los micronutrientes, durante el embarazo es imprescindible aportar al organismo vitaminas B2, B6, B9 (ácido fólico), B12, C, D (ésta en muy poca cantidad) y E así como magnesio, zinc y hierro. En el mercado hay productos de equilibrio del embarazo distribuidos por laboratorios homeopáticos. 

LA PREPARACIÓN AL PARTO 

Finalmente, cuando la mujer esté a sólo 15 días de la fecha prevista para el parto debería tomar 2 veces a la semana -de forma alternativa- Caulophyllum 12CH y Actea Racemosa 9CH. El primero facilita la dilatación del cuello uterino y el segundo armoniza la contracciones quitando a la vez tensión y dolores en el momento de la dilatación.

Luego, cuando llegue el momento del parto, daremos de entrada Arnica 15CH con el fin de aliviar el esfuerzo muscular y disminuir las pérdidas de sangre.

La Chamomilla 9CH se tomará si se presentara intolerancia a las contracciones, Arnica 15CH si se siente agobiada, Gelsemium 9CH si se siente parada. Y no se dudará en usar Caulophyllum 5CH de manera repetitiva si hay rigidez a la hora de dilatar el cuello uterino.

Tras el parto, tomar CHina 7CH 3 veces al día facilitará la recuperación del esfuerzo reponiendo las pérdidas de sangre y la anemia.

La madre se beneficiará asimismo del uso de Ricinus 4CH para estimular la subida de la leche. Recordemos que siempre es recomendable -salvo contraindicaciones precisas- la lactancia materna.

En una palabra, podemos decir que la Homeopatía Prenatal ofrece una oportunidad de vivir el embarazo tal como se debe y de tener un parto sin complicaciones. Más aún, ofrece al recién nacido la oportunidad de nacer bien. Es más, como suele subrayar Jenny Jordan en sus libros, aplicando el protocolo completo de la Homeopatía Prenatal podemos aliviar al recién nacido de las predisposiciones genéticas a las enfermedades ofreciéndole la oportunidad de vivir bien por haber nacido bien.

Otra ventaja de la homeopatía es su cómoda administración. El modo habitual es la vía sublingual bajo la forma de gránulos de sabor dulce, o bien en gotas o ampollas bebibles para las mujeres que tienen alergia o intolerancia a la lactosa.
No dude en usarla, pues, si la necesita: su embarazo no correrá riesgo alguno. 

Diego Jacques
Presidente del Instituto Internacional 3 IDI
 

Este reportaje aparece en
35
Enero 2002
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