CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 131 / OCTUBRE / 2010

Hola. Enhorabuena por la revista. Os quería consultar una duda que me preocupa sobre los diuréticos que se recetan para las cardiopatías. Mi madre (78 años y tensión alta controlada) sufrió un infarto agudo de miocardio en agosto del año pasado y le pusieron un stent y un tratamiento para el colesterol (Plavix, Adiro y un protector de estómago). A los 8 meses, en una revisión, el cardiólogo le dijo que todo estaba igual -supuestamente eso significa que no está peor- pero al decirle ella que estaba muy cansada le mandó un diurético (Sutril 5). Y no entiendo por qué le mandó un diurético «para el cansancio» ya que la tensión la tiene bastante controlada con la medicación y además evita tomar sal en las comidas. El caso es que buscando información en vuestra web me encontré con la entrevista al fallecido Dr. Sodi Pallarés que en el nº 42 hablaba del Tratamiento Metabólico, de lo nefastos que son los diuréticos en el tratamiento de las cardiopatías y de la molécula ATP. Me asusté. Y, claro, no encuentro ni clínicas ni médicos que sigan su tratamiento aquí en España salvo el Dr. José Luis Castillo Recarte que está en Madrid y me resulta lejano para un tratamiento de numerosas sesiones. ¿Es que se está abandonando el Tratamiento Metabólico? ¿Conocen en España clínicas o médicos más al sur que lo apliquen? Vivimos en Badajoz. Muchas gracias.

Mª Jesús Montero
(Badajoz)

Ante todo nuestra sugerencia es que su madre busque otro médico. Alguien que la trate de manera integral. Hemos recomendado numerosos en los últimos tiempos y a sus nombres nos remitimos. Lo que no podemos es indicarle alguno concreto en su zona de residencia porque no sabríamos a quién dirigirle. Por lo que se refiere al Tratamiento Metabólico desarrollado por el Dr. Demetrio Sodi Pallarés diremos que el objetivo básico del mismo es potenciar la producción natural de Adenosín Trifosfato o ATP, sustancia que se está generando y destruyendo constantemente en nuestro organismo y a la que, por su importancia, llamó “la molécula de la vida”. De hecho hablamos del transportador universal de energía de nuestro cuerpo. Se produce en las mitocondrias durante la respiración celular y no sólo es necesaria para la mayoría de las funciones de los seres vivos sino imprescindible en todo proceso de curación. Sin ella, simplemente, la vida no sería posible. Y el tratamiento que propuso consta de tres fases. Lo primero es seguir una dieta baja en sodio y rica en potasio. Solo así puede eliminarse el sodio intracelular y aumentar el potasio imprescindible para que la célula pueda sintetizar el ATP que precisa todo proceso curativo. Y es que como él nos explicara en su momento (vea en nuestra web –www.dsalud.com– la entrevista que le hicimos en su día y que apareció en el nº 42 con el título En Cardiología se está haciendo terrorismo molecular) “en toda lesión, sea del tipo que sea, se altera la función de la membrana celular, se introduce el sodio en las células, se pierde el potasio, aumenta el ácido láctico y, como consecuencia, disminuye la formación de ATP”. En segundo lugar hay que suministrar al paciente por vía intravenosa soluciones polarizantes de insulina, glucosa y potasio. Y la tercera fase consiste en someter al paciente a la acción de campos magnéticos pulsantes. Estos campos llegan a las membranas celulares donde los iones sodio y potasio mantienen el equilibrio de la membrana. Así el potasio permanece en alta concentración en el interior de la célula mientras el sodio se encuentra en la parte exterior de la membrana celular lo que genera una diferencia de potencial eléctrico que permite que la célula emita y reciba información, algo que la convierte en una verdadera pila. En cuanto al campo magnético pulsante que se aplica (es constante y está en permanente movimiento y oscilación no siendo pues estático como el campo generado por imanes) atraviesa el cuerpo llevando energía a cada célula y logrando el aumento de la permeabilidad de la membrana lo que facilita el intercambio de potasio y sodio además de mejorar la absorción del oxígeno y los nutrientes. Se trata en suma de un tratamiento sencillo pero laborioso cuya aplicación requiere tiempo por lo que efectivamente muy pocos los médicos en España lo aplicaban. Y decimos lo aplicaban –en pasado- porque la mayoría ha dejado de hacerlo. ¿La razón? La reactivación de la Gestapo Sanitaria española. Y lo explicamos: el principal producto utilizado en el Tratamiento Metabólico es una solución de insulina, glucosa y potasio que los médicos encargaban ex profeso en algunas farmacias. No se trata pues de un producto sanitario autorizado sino de una fórmula magistral y los inspectores de Sanidad de la mayoría de las comunidades autónomas se están dedicando de nuevo a “molestar” y “advertir” a los médicos que usan esa fórmula -y cualquier otra que no forme parte de los protocolos aprobados por quienes controlan lo que debe o no venderse para así asegurar la exclusividad del negocio a la gran industria farmacéutica- de que lo que hacen “no está autorizado”. En un vergonzoso intento de convertir lo alegal en ilegal. Es decir, intentan que ningún médico pueda usar otro producto que no sea un “fármaco”… autorizado por la mafia que controla el sistema con la excusa de que lo hacen por nuestro bien, para salvaguardar nuestra salud. Una falacia: sólo pretenden asegurarse la exclusividad de los tratamientos. De hecho por eso sólo los fármacos pueden alegar propiedades terapéuticas. Lo hemos explicado muchas veces: cualquiera puede vender ajo en cápsulas. Es un complemento alimentario. Pero como afirme en la etiqueta que el ajo tiene propiedades anti-infecciosas y cardiovasculares –que las tiene- el Ministerio de Sanidad mandará si hace falta a la Guardia Civil para retirar sus cápsulas de ajo del mercado. Y es un ejemplo que puede y debe el lector extrapolar a cualquier alimento o nutriente. Lo hemos contado -y denunciado- muchas veces a lo largo de los años. Especialmente desde que Ana Pastor –ex ministra de Sanidad y actual vicepresidenta del Congreso de los Diputados- movilizara a todos sus inspectores para organizar esa injustificada persecución. De hecho España fue condenada por ello. Lo contamos ampliamente en la sección de Noticias del nº 117 correspondiente a junio del pasado año 2009. Esto fue –sin quitar ni poner una coma- lo que entonces publicamos: “El Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas dictó finalmente el pasado mes de marzo una sentencia en la que condena a España por haber retirado del mercado ¡más de 200 productos! naturales alegando que se trataba de medicamentos sin autorización a pesar de que muchos se vendían legalmente en otros estados miembros como complementos alimenticios o productos dietéticos. La sentencia afirma que “España ha incumplido las obligaciones que le incumben al haber retirado del mercado productos elaborados a base de plantas medicinales legalmente fabricados o comercializados en otro estado miembro en virtud de una práctica administrativa que consiste en retirar del mercado todo producto que contenga plantas medicinales no incluidas en el anexo de la Orden Ministerial de 3 de octubre de 1973 por la que se establece el registro especial para preparados a base de especies vegetales medicinales, en su versión modificada, ni en el anexo de la Orden del Ministerio de Sanidad y Consumo SCO/190/2004, de 28 de enero, por la que se establece la lista de plantas cuya venta al público queda prohibida o restringida por razón de su toxicidad, y que no sea un preparado constituido exclusivamente por una o varias plantas medicinales o sus partes enteras, trociscos o polvos, por considerar que dicho producto es un medicamento que se comercializa sin la preceptiva autorización de comercialización”. Y condena a pagar las costas a España. La iniciativa la había tomado Jan Mazák, Abogado General del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, quien había pedido que se condenara a España por ello al violar la libre circulación de mercancías. Una denuncia que -como ya explicamos- había adoptado en el 2004 ¡la propia Comisión Europea! tras recibir varios escritos de importadores españoles que explicaban que España les impedía comercializar productos aprobados en otros estados porque aquí se considera automáticamente “medicamento” todo producto que lleve una planta que no figure en la lista elaborada por el Ministerio de Sanidad español en 1973 (luego rectificada en el 1976) o que alegue propiedades terapéuticas. El Abogado General estudió el asunto y en el 2008 –¡cuatro años después!- corroboró que la interpretación que hacía nuestro Ministerio de Sanidad y Consumo de lo que es un “medicamento” era “desproporcionada” haciendo hincapié en que la mayoría no representaban peligro real para la salud. Hace ahora siete meses lo advertimos: “Habrá pues que esperar pero todo indica que España será condenada”. Afirmación que apoyamos, entre otras cosas, en el hecho de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ya había dictado una sentencia en la que dejó bien claro que el hecho de que un producto -alimenticio, dietético, fitoterápico u ortomolecular- produzca efectos fisiológicos y se comercialice en forma de pastillas, cápsulas o ampollas no lo convierte sin más en un medicamento que requiere ser aprobado. De hecho condenó al Gobierno alemán por obstaculizar la venta de un producto de extracto de ajo con tal argumentación añadiendo además que no se pueden alegar de forma genérica “posibles riesgos para la salud” para impedir la venta de algo: hay que justificarlo científicamente. Asimismo determinó que el hecho de que un producto se comercialice en forma de pastillas, cápsulas o ampollas no lo convierte sin más en un “medicamento”. La extensa información que publicamos en noviembre del 2008 terminaba así: “En suma, una vez más el tiempo nos da la razón. Pero va a pasar lo de siempre: España será condenada y los responsables auténticos de todos los atropellos e ilegalidades perpetradas se irán de rositas”. Es evidente que no nos equivocamos: el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas ha condenado a España. Y los responsables de los atropellos, los que perpetraron todas esas acciones ilegales con uso y abuso de la policía y la guardia civil, van a quedar impunes. Nadie va a pedirles cuentas. Así que seguirán en el poder y los empresarios afectados tendrán que ver una vez más cómo la gran industria farmacéutica protege a sus peones. Pues bien, nosotros vamos a ser claros y concisos: que después de esta sentencia Ana Pastor siga siendo vicepresidenta del Congreso de los Diputados nos parece una ignominia. Su sillón debería estar en el banquillo de los acusados de algún juzgado. Respondiendo de sus acciones ilegales”. Tal es la extensa noticia que entonces publicamos y ahora volvemos a recoger íntegra para refrescar los hechos a nuestros lectores… y a quienes desde el Ministerio de Sanidad tienen intención de resucitar la caza de brujas de los médicos con criterio propio que reclaman su derecho a utilizar los tratamientos y protocolos que les parezcan más adecuados en cada caso según su leal saber y entender. Aunque la renovada Gestapo sanitaria pretenda de nuevo amedrentar a aquellos médicos que tienen la osadía de no hacer lo que se les dice en lugar de lo que creen más conveniente para sus pacientes. Dicho esto lamentamos tener que decirle a usted que la mayoría de los médicos que ofrecían a sus pacientes el Tratamiento Metabólico ha dejado de hacerlo… principalmente porque no consiguen los sueros necesarios. Los farmacéuticos que se los fabricaban tiene miedo a represalias. No podemos pues ayudarla pero nos ha parecido que usted y los lectores tienen derecho a saber la razón. De ahí una respuesta tan extensa como necesaria ya que lo explicado es extrapolable a otros muchos productos, terapias y tratamientos. Mire, la industria farmacéutica quiere que los médicos se limiten a recetar medicamentos meramente paliativos siguiendo los protocolos que les han impuesto a través de los ministerios de Sanidad, los colegios médicos y las organizaciones científicas y profesionales que desde hace años controlan. Porque hoy los médicos están maniatados… especialmente los que trabajan en el ámbito público. No pueden ejercer su libre albedrío. Esa es la pura verdad.


Sr. Director: leo en la respuesta a una carta que no aconsejan tomar arcilla blanca por llevar metales. Sin embargo hace unos pocos años, estando en un centro de referencia naturista -quizás de los pioneros en Barcelona-, uno de sus profesionales de plantilla -miembro o ex-miembro de la Liga para la Libertad de Vacunación– me recomendó tomar arcilla blanca para prevenir diarreas ya que iba a irme a la india y no quería ponerme vacunas. ¿Me podrían aclarar esto? Gracias

 Txema Nebrera
(Manresa)

No por contener “metales” en general sino por ser rica en aluminio. Mire, son numerosos los estudios que indican que cuando en el organismo hay exceso de aluminio éste se acumula en los tejidos nerviosos y ello puede dar lugar a alzheimer, parkinson, esclerosis múltiple y autismo. De hecho se han encontrado en los cerebros de enfermos de alzheimer grandes concentraciones de ese mineral tras hacérseles autopsias. Es más, gracias a esas investigaciones se sabe que el aluminio puede unirse al ADN y modificar su estructura así como alterar la actividad de los genes. Y su absorción se produce tanto por vía oral como a través de la piel. De ahí que los cosméticos que lo contienen sean una fuente de contaminación que se debe tener en cuenta, especialmente porque hoy el aluminio –en sus distintas formas- puede encontrarse en cremas hidratantes, pintalabios, desodorantes, antitranspirantes, etc. Un ejemplo de la utilización cosmética del aluminio –como en su momento explicamos- es su presencia en forma de clorhidrato de aluminio en la mayoría de los antitranspirantes que se encuentran en el mercado. Sólo que si bien su acción astringente consigue reducir o inhibir el flujo de sudor también puede causar cáncer de mama al provocar la mutación de las células. Ello se debe al parecer a que al evitar la eliminación de toxinas a través de las axilas fuerza al cuerpo a depositarlas en las glándulas linfáticas que se encuentran bajo los brazos. Y tal sería la razón de que la mayoría de los tumores cancerígenos de mama se encuentren precisamente donde se encuentran esas glándulas. Agregaremos que el aluminio se halla hoy asimismo de forma excesiva en el agua de grifo a causa del uso de sales de aluminio en los procesos de potabilización de las grandes ciudades. E igualmente está presente en numerosas vacunas. Es más, la sal de mesa corriente contiene hidróxido de aluminio para evitar que se apelmace además de conservantes –algo que la mayoría de la gente ignora porque su declaración en los envases no es obligatoria- como el carbonato de calcio, el carbonato de magnesio y los denominados E-535, E-536, E-540, E-550, E-551, E-552, E-553b, E-570 y E-572. Se encuentra hasta en numerosos utensilios de cocina que, al calentarse en exceso, pueden terminar resultando tóxicos. Hay demasiado aluminio hoy en nuestro entorno. ¿Que la arcilla tiene propiedades terapéuticas? No las discutimos. Hoy se sabe que la verde es antiinflamatoria y desintoxicante siendo útil usada de forma tópica en casos de edemas, retención de líquidos, celulitis, inflamación, dolores articulares, dolores musculares, golpes, hematomas, etc., que la roja es más eficaz en casos de rigidez e inflamación estando especialmente indicada en problemas circulatorios, que la rosa -mezcla de la roja y la blanca- se usa en estética para mascarillas faciales y que la blanca o caolín –muy rica en sílice y alúmina- se suele usar sobre todo en tratamientos de estética, problemas de piel, enjuagues bucales y gargarismos en afecciones de garganta. Es más, la arcilla ha demostrado ser útil –siempre de forma tópica, es decir, aplicada sobre la piel- en el tratamiento de las quemaduras superficiales, la psoriasis, la dermatitis, los hongos de la piel, los orzuelos, las verrugas, el herpes simple y el herpes zoster, las úlceras varicosas, las picaduras de insectos, los miomas uterinos, los quistes ováricos, la artrosis de rodilla, los esguinces de tobillo, los golpes en músculos y huesos, las mastopatías fibroquísticas o el dolor de boca por infección o extracción dental. Pero a nuestro juicio ese se debe sobre todo a su riqueza en sílice. Y luego hay quienes aseguran que, ingerida, es útil para tratar la anemia, los niveles altos de colesterol, las diarreas, las úlceras gástricas y las malas digestiones siendo útil para todo ello tomar diariamente media cucharadita de arcilla blanca disuelta en medio vaso de agua… siendo aquí donde no estamos de acuerdo. El organismo no está preparado para digerir arcilla aunque ello pueda ocasionalmente resolver un problema puntual ya que siempre será a costa de algo. Y la arcilla que se recomienda para hacerlo es la más pura, es decir, la blanca, cuando ésta es la más rica en alúmina. Por eso nosotros lo desaconsejamos. Cabe añadir que en la mayoría de las patologías en las que la arcilla es útil lo es asimismo el silicio orgánico. Y por tanto nos parece más inteligente usar cremas de silicio orgánico ya que tienen la ventaja de no tener efecto secundario alguno. Esperamos haberla ayudado a aclarar sus ideas.


Sr. Director: ante todo quiero agradecerle su trabajo por hacer un medio de comunicación sincero, honesto y con la intención de ayudar a la gente. Estoy seguro de que están siendo un ejemplo para otros que quieran hacer periodismo para servir y no para esclavizar. Bien, quiero contarles la historia que me sucedió: fui a visitar a mi sobrina Alicia -de tan sólo una semana de vida- y le pregunté a mi hermana si le estaba dando de mamar (chequeando cómo estaba ella y la recién nacida). Me dijo que le daba leche para bebés. Me preocupé pero no le dije nada. Para profundizar un poco le dije, casi afirmando: “Pero sí que le diste los calostros”. Como sabe, es la primera leche que da la hembra después de parir. No es pues leche, son calostros. Es más espesa, tiene grumitos y se acaba en dos o tres tomas. Después ya sale la leche de la madre. Y me contestó: “No, no le he dado los calostros”. Me pareció mal a la vez que increíble. Sabía por un artículo científico que leí hace años que los calostros que recibe cualquier cría mamífera de su madre llevan unas sustancias que hacen que el intestino del ser recién nacido se prepare para la asimilación del alimento y eleva las defensas del organismo. Me pareció tan vital para el nuevo ser que acaba de nacer que me maravilló la delicadeza y sincronicidad de los ciclos naturales biológicos. ¿Y con qué nos encontramos ahora? Pues con que mi hermana está teniendo unos problemas tremendos para que Alicia -de un mes- tome su alimento. Obviamente no se imagina que la causa de que su hija no coma pueda deberse a que no haya tomado los calostros. Cuando lo natural y normal es que el bebé coma. Me gustaría por ello que las mujeres y los médicos lectores de esta revista, que es un punto de luz para muchas personas, puedan saber qué les conviene y por qué. Por eso quiero pedirles que recojan y expongan los hechos reales y estudios científicos sobre este tema a fin de ayudar al ser humano pues por desgracia está hoy tan desnaturalizado que ha perdido la conexión con la naturaleza. Está perdido y necesita ayuda. ¿Cómo puede llegar a pensar una madre que es mejor dar leche expresamente diseñada para bebés que la propia? ¿Han olvidado las mujeres el instinto de supervivencia que caracteriza a toda especie dejando de dar a su descendencia nada menos que el producto de una evolución de millones de años? ¿Cómo es posible que en tan pocos años se haya perdido hasta la conexión con la naturaleza? ¡Ayudemos a restaurar este conocimiento y acercárselo al mayor número posible de personas!

Enrique Cervera
(Madrid)

Tiene usted razón. Y seguramente muchos lectores no sepan hasta qué punto así que vamos a dar algo más de información. El calostro es un líquido que segregan las glándulas mamarias durante el embarazo y los primeros días después del parto que contiene leucocitos, vitaminas, aminoácidos, enzimas, inmunoglobulinas A, D, E, G y M, citoquinas, glicoproteínas, lisozima, linfocinas, lactoferrina, transferrina, Lactobacillus Bifidus Acidophilus, polipéptidos ricos en prolina, inhibidores tripsinicos y proteásicos, oligopolisacáridos y glicoconjugados, azufre, endorfinas, interleucinas, interferón, biotina, L-carnitina, melatonina, insulina, prolactina, xantinoxidasa, lactoperoxidasa y -además de otras muchas sustancias- factores de crecimiento; concretamente Factor de crecimiento epitelial (EgF), Factor de crecimiento insulinoide I y II ( IgF-I e IgF-II), Factor de crecimiento de los fibroblastos (FgF), Factor de crecimiento derivado de plaquetas (PDGE), Factores de crecimiento transformadores A y B (TgA y B) y Hormona del crecimiento (GH). Por consiguiente, privar a un hijo de todo ello es simplemente una aberración.


En primer lugar quiero felicitarles por el magnífico trabajo que hacen todos los meses con Discovery DSALUD ya que han abierto los ojos de mucha gente atreviéndose a decir la verdad sobre la medicina convencional. El motivo de mi e-mail es que hace un mes me quitaron un lunar que no tenía muy buena pinta pues cada vez era más grande. En definitiva, me dijeron que de no quitarlo el día de mañana podría convertirse en un melanoma. Además me dijeron que pasado el verano fuera a revisión de otros lunares que tengo. Pues bien, leí en su revista que el Dr. Simoncini trata con bicarbonato los melanomas y otros casos de cáncer y estuvo en España dando una conferencia donde habló de ese método. Mi pregunta es pues si aquí hay algún médico que se esté formando -o esté formado ya- en el protocolo del Dr. Simoncini para tratar melanomas. Por otra parte en su revista he visto el anuncio de una crema basada en ello y quisiera saber si vale para tratar los melanomas y si una persona particular, como es mi caso, podría usarla sin la supervisión de un especialista. Espero no haberme extendido mucho y que puedan contestar a mis preguntas. Un cordial saludo.

Paquita

Sabemos de algunos médicos que están en contacto con el Dr. Simoncini pero –que sepamos- aún no practica ninguno su técnica terapéutica. Es el caso del Dr. Luis García Cremades, miembro de nuestro Consejo Asesor que además de practicar la Medicina Natural es experto en Antienvejecimiento y Cirugía Estética (puede localizarle en el 91 344 01 80). Dicho esto le diremos que ya en el nº 42 de la revista explicamos que a la hora de sufrir cáncer de piel influyen más otras cosas que tener una mutación genética que predisponga a él. Según el Consorcio de Genética del Melanoma -un grupo de investigación internacional- la influencia de factores no genéticos en la aparición de los melanomas es tan evidente que un varón de 50 años con una mutación hereditaria asociada al cáncer de piel que viva en Estados Unidos tiene cuatro más veces más posibilidades de contraer la enfermedad que otro con la misma mutación que viva en Francia. El melanoma es un tipo de cáncer de piel que causa un elevado número de muertes en todo el mundo y oficialmente los principales factores de riesgo son las quemaduras solares, la cantidad de lunares o nevus que se tengan y, por supuesto, la genética (una mutación en el gen CDKN2A). Pues bien, ese trabajo -publicado en The Journal of the National Cancer Institute– dejó claro que esa alteración no es suficiente para desencadenar el melanoma. Algo que nuestros lectores ya saben porque nos hemos hartado de repetir que la genética predispone pero en modo alguno determina. Téngalo en cuenta. Por otra parte, los médicos llaman lunar a cualquier alteración en la dermis que se distingue porque su pigmentación es distinta a la de la mayor parte de la piel. Y prácticamente todos los humanos los tenemos. Médicamente se consideran “tumores benignos” siendo la mayoría de color marrón. Cuando éste es distinto -rojo, negro, azul, etc.- se consideran más problemáticos y entonces se habla de nevus o angiomas aunque a veces se consideran partes de un melanoma o de una queratosis. De hecho se designa como melanoma a todo tumor pigmentado que aparece en la piel –aunque también aparecen en el intestino y en el ojo- que posea gran capacidad metastásica (en tales casos la única solución eficaz según los oncólogos -y siempre que se haga antes de que adquiera un grosor mayor de 1 mm- es su extirpación quirúrgica). En cuanto a la queratosis es el nombre que se da a cualquier enfermedad de la piel caracterizada por hiperplasia y engrosamiento del epitelio cornificado. Como supondrá pues la adscripción de un lunar a una categoría u otra es algo bastante subjetivo. Lo mismo que el “mejor“ tratamiento. De hecho los oncólogos recomiendan la exéresis o extirpación de los lunares cuando están en zonas sujetas a frecuente rozamiento, presiones o golpes, o muy expuestos a la radiación ultravioleta, cuando superan los 6 mm, cuando los contornos son irregulares o asimétricos, cuando siendo marrón cambia de color, cuando está rodeado de una aureola rojiza o sangra, cuando pican o duelen persistentemente y cuando crecen con el paso del tiempo. Ahora bien, ¿se justifica? Es discutible. Hay quien prefiere extirparlo en la convicción de que así se elimina el problema –y unas veces es así pero otras no- y quien prefiere no hacer nada si no molesta (y la mayoría muere de viejo con su o sus lunares intactos). Lo que es poco eficaz es radiarlos. Nuestra sugerencia para quienes tienen lunares es pues –como norma general- que no los toquen, procuren mantener la piel limpia sin usar geles, jabones o champús agresivos o irritantes y en el caso de que molesten alternen la aplicación directa con un algodón empapado en simple agua oxigenada y cataplasmas de bicarbonato sódico.


Estimado Sr. Campoy: me dirijo a usted con la esperanza de que la publicación de mi carta pueda ser de ayuda a personas que hayan pasado -o estén pasando- por experiencias similares a la mía. Soy suscriptora de la revista desde hace tres años y gracias a ella he tenido acceso al conocimiento de diferentes terapias que nos han sido realmente eficaces. Hace aproximadamente el mismo tiempo mi marido cayó en una depresión profunda debido a la vivencia de un impacto emocional muy fuerte. Fue un “vía crucis” en el que ni psicólogos ni psiquiatras conseguían ayudarle en su recuperación. Confirmando lo que refleja usted en el Editorial de su último número lo único que acabó recibiendo por parte de los psiquiatras fueron grandes dosis de Valium y venlafaxina con sus correspondientes efectos secundarios pero ninguna solución realmente eficaz. Debo añadir que mi experiencia con la Psiquiatría en lo que respecta a los problemas de mis hijos -enuresis y TDAH- es más de lo mismo. Por eso tras ver anunciada en su revista la terapia Anatheóresis y sin saber a dónde más recurrir fuimos a un anatheorólogo con una pequeña esperanza. ¿El resultado? Que en cuatro meses -aproximadamente- mi marido dejó toda la medicación (por supuesto contra la opinión de su psiquiatra), se recuperó asombrosamente y desarrolló un nivel de consciencia mucho más alto que el que hasta entonces había tenido e, incluso, podamos tener la mayoría de las personas. Algo que ha cambiado su vida y la de los que estamos a su alrededor. Pero nuestra experiencia no termina aquí. Hace un año, en mi primera mamografía rutinaria, me descubrieron un nódulo sospechoso de 1 cm el cual, pese al diagnóstico de benignidad que aportaba la biopsia percutánea, me aconsejaron extirpar. El resultado del análisis anatomopatológico fue de carcinoma ductal infiltrante. Ante la insistencia de mi ginecólogo accedí a recibir una segunda operación en la que ampliaron la zona extirpada y analizaron el ganglio centinela ante posibles metástasis siendo éste negativo. Como era de esperar se me aconsejó el protocolo habitual con prescripción de radioterapia y hormonoterapia, los cuales rechacé categóricamente optando por terapias alternativas como el Par Biomagnético, la Nutrición Ortomolecular, el Yoga, la Meditación, la Sofrología y, por supuesto, mucha lectura para llegar a adquirir el conocimiento más profundo posible de lo que es esa enfermedad y por qué aparece (por cierto, me resultó de gran ayuda el libro Usted puede vencer al cáncer de Ian Gawler). Se pueden imaginar los lectores las actitudes que adoptaban los ginecólogos y oncólogos cuando les decía que no tenía intención de tomar nada de lo que me ofrecían. Variaban desde el estupor hasta la ridiculización o la condescendencia aunque al menos se respetaron mis decisiones. Tras unos meses de trabajo psíquico, emocional, mental y energético leí en la web de FEFOC (www.cancermama.org) que podía ser conveniente pedir una segunda opinión diagnóstica dada la trascendencia que tiene de cara a los posteriores tratamientos. Así que decidí solicitar las muestras de mi biopsia al hospital y llevarlas al Instituto Oncológico de Donostia para un nuevo análisis patológico. Y cuál fue mi sorpresa al recibir el diagnóstico de ¡tumor benigno! (cicatriz radial concretamente). Posteriormente remití las muestras a otro laboratorio de garantía donde me confirmaron el diagnóstico y acudí finalmente de nuevo al Hospital de Cruces donde me reconocieron el error cometido. Es decir, que gracias a haber rechazado la radioterapia y la hormonoterapia me libré de las consecuencias de la agresividad de esas terapias aunque no así de una segunda operación innecesaria. Lógicamente he presentado un recurso administrativo que posteriormente se convertirá en demanda judicial pero mi duda es: ¿cuántas personas como yo habrán sido y serán diagnosticadas erróneamente de cáncer -tal y como sugiere el doctor Isaac Goiz– sufriendo inútilmente los protocolos establecidos de quimioterapia, radioterapia y demás? ¿Serán casos como el mío de cánceres inexistentes los que se apuntan como éxitos terapéuticos los oncólogos de turno a los cuales lo único que les importan son los antecedentes familiares y en absoluto el estilo de vida del paciente, la alimentación, su estado anímico o psíquico, etc.? Permítame decirle que toda mi experiencia con la medicina alopática -y en especial con la Psiquiatría y la Oncología- no hace más que corroborar lo que una y otra vez se viene diciendo desde su revista: que no son sino parte del engranaje de la maquinaria montada por las multinacionales farmacéuticas para engrosar sus multimillonarios beneficios. Muchísimas gracias por la impagable labor que están ustedes haciendo.

Inma Iturriria
Zalla (Bizkaia)

Gracias. Nos congratula que nuestra información les haya resultado útil a usted y a su marido. Y que comparta su experiencia con los lectores porque es importante que quienes han resuelto problemas de salud graves por métodos no convencionales expliquen sus casos a fin de dejar públicamente testimonio de que funcionan. En cuanto a su sospecha de que muchos de los “éxitos” oncológicos se deben en realidad a que las personas tratadas no tuvieron cáncer nunca… es una realidad constatada. Lo hemos denunciado varias veces y está publicado en el libro Cáncer: qué es, qué lo causa y cómo tratarlo. Por eso hemos insistido tantas veces en que ante un diagnóstico de cáncer lo primero que hay que hacer es poner esa opinión en cuarentena y pedir al menos otras dos opiniones más.


Sr. Director: ante todo quiero darles las gracias y mostrar mi más profundo respeto y admiración por la labor que han realizado y siguen realizando. Soy una mujer que ha padecido 7 operaciones tras un accidente de tráfico en 1980 con secuelas: cada vez que cambia el tiempo veo las estrellas. Tengo un disco de titanio entre la 5ª y 6ª vértebra cervical, 170 puntos en la cara, 3 rinoplastias para poder respirar, un carcinoma basocelular inofensivo que me extirparon -esto es ajeno al accidente- y una histerectomía con extirpación del ovario izquierdo. Aparte de lo anterior lo que más me preocupa es que sufro de una neuropatía herpética que cada mes coincide con las fechas de las reglas aunque ahora no las tenga por la histerectomía o por el estrés. Este mes las ampollas y pústulas se me han instalado en el ano con el consabido dolor y desesperación. He probado la Acupuntura y, bueno, ahí voy. El caso es que como tengo mucha fe en ustedes he decidido explicarles mi historial clínico. Estoy en el INEM y sólo cobro 426 euros al mes. Es decir, tengo que controlar el gasto y como ustedes son especialistas quería saber si, por favor, me podrían recomendar o dirigir a alguien de su confianza -que es la mía- para que me viera. Si puede ser económico se lo agradecería en el alma. No les entretengo más. Les agradezco su atención y les deseo que Dios les bendiga. Quedo a la espera de su respuesta.

María Luisa Marqués Ruiz
(Valdepeñas)

Lamentamos sinceramente lo que le ha sucedido. Le sugerimos que contacte con el Dr. Santiago de la Rosa en el 91 431 35 16; es posible que pueda ayudarla.


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Octubre 2010
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