CARTAS AL DIRECTOR: NÚMERO 169 / MARZO / 2014

Sr. Director: ante todo quisiera agradeceros el trabajo que hacéis divulgando temas que hoy día suelen ser tabú debido a la presión que ejercen los medios y los lobbies. En fin, escribo para compartir cómo conseguí revertir una colitis ulcerativa. Veréis, de joven siempre tuve problemas respiratorios, asma y muchos mocos. Era un niño activo pero con barriga al que le extirparon las vegetaciones nasales y al cual le quitaron mucho moco de detrás del tímpano. Con 19 años -pesaba 98 kg y media 1,85- estaba afrontando mi segundo curso de Ingeniería con mucho estrés y comía lo que quería; me encantaba la pasta y tomaba verduras para merendar si me apetecía o un paquete de galletas. Mi estado de salud era aparentemente normal pero al poco tiempo empecé a tener unos dolores horribles en la barriga y a dejar de ir al baño. Tras siete días sin defecar empecé a tener diarrea y a sangrar. A diario. Todo líquido con sangre. Visité muchos médicos pero en todos los casos la conversación era la misma: «¿Qué le pasa?» Que tengo diarrea y sangro por el culo. Debe ser una almorrana o una fisura. Tómese este jarabe laxante, siga una dieta blanda y dese esta pomada». El caso es que hacía eso y a las dos semanas estaba que me moría porque la cosa empeoraba. La sangre no paraba a pesar de seguir a rajatabla lo que el médico decía. Fui a un cirujano de pago, me metió un tubo por el ano y me dijo que me tenían que ingresar de inmediato. «Su tratamiento -me dijo- será dieta absoluta. Eso significa que nada, absolutamente nada, puede entrar por la boca. Todo por vena». Tras 8 días sin comer ni beber parecía un cadáver viviente. Perdí unos 20 kilos. Entonces me llevaron al hospital y me hicieron una colonoscopia. «Tiene usted colitis ulcerosa; 40 centímetros en la parte baja del colon; con úlceras. Es una enfermedad crónica e incurable que le acompañará toda su vida». Imaginaos mi cara con 19 años y que te digan eso. Bueno, doctor -le dije-, ¿y qué puedo hacer? «Tómese todos los días 3 de estas pastillas (Claversal) y si se encuentra muy mal póngase un enema». Así que me puse a investigar sobre la colitis ulcerosa y me dije: ¡pero si es tan sólo una rozadura como las que te haces al caerte! ¿Cómo se pueden estar hoy haciendo hasta trasplantes de cara y no se sabe curar una «rozadura interna»? El caso es que me resigné y seguí un año con las pastillas del médico, los enemas y la dieta blanda pero no mejoraba y cada vez estaba más flaco ya que no podía hacer ejercicio y no dejaba de sangrar. Desesperado volví al médico para decirle que no estaba funcionando y me dijo: «Lo que le pasa es que tiene una enfermedad autoinmune. Su cuerpo se ataca a sí mismo y la única forma de que mejore es con medicamentos biológicos que bajen las defensas y adormezcan su sistema inmunitario. Y si aún así no mejorase la última solución es eliminar la parte del colon que tiene heridas». No entendía nada. ¿Por qué mi propio cuerpo se iba a auto-atacar? Además, ¿quitarme un trozo de colon iba a mejorar mi situación? ¿Y por qué disminuir la actividad del sistema inmunitario? En la escuela de Ingeniería se me estaba enseñando que todos los problemas tienen solución y que si quieres obtener resultados distintos no puedes hacer siempre lo mismo. Así que busqué a alguien que me ayudase. Pregunté a amigos y familiares, vi que mi caso era más común de lo que pensaba y finalmente me recomendaron un médico de medicina holística que al parecer buscaba soluciones a las enfermedades. Fui y resulta que el médico era un extranjero que casi no hablaba español; de hecho tenía con él una chica traduciéndole. Le expliqué cual había sido mi diagnóstico: úlcera con pólipos en la parte baja del colon. Y se puso a hablar en su idioma con la traductora. Entonces me dio una dieta que eliminaba el azúcar refinado, el trigo y los lácteos y a continuación me dijo que comiera solo verduras crudas, frutas de temporada, carne y pescado al vapor, arroz hervido, almendras, nueces, coco, huevos y aceite de oliva. Y que bebiera solo agua. Y luego me recomendó unos suplementos nutricionales: glutamina, concentrado de ñame (Wild Yam), enzimas digestivas y Gamma oryzanol. Dejé la medicación que estaba tomando y seguí sus consejos. Y pronto me di cuenta de que casi todo lo que comía antes eran productos lácteos, trigo y azúcar; así que como no podía ingerir trigo eliminé las galletas, el pan, las madalenas, las rosquilletas, etc., y lo sustituí por tortitas de arroz y verduras. Como no podía tomar lácteos eliminé la leche, los yogures, los quesos y demás y tomé solo agua. Y como no podía tomar azúcar eliminé los bizcochos, los refrescos y otros productos y los sustituí por fruta. Bueno, pues en solo una semana habían desaparecido la sangre y los dolores y al mes estaba notablemente mejor. Y el tratamiento apenas me había costado 100 euros. Investigando luego un poco más he visto que la dieta tiene todo su sentido porque elimina alimentos de los cuales no estamos preparados para digerir o irritan el intestino. Y los alimentos crudos me proporcionaban además de vitaminas y minerales fibra alimentaria de gran calidad. Es lógico pensar que nuestro aparato digestivo está más preparado para digerir productos en su estado natural que procesados. De hecho a ese razonamiento han llegado médicos, biólogos, bioquímicos, antropólogos y dietistas de diferentes épocas como William Davis, Jean Seignalet, Robb Wolf, Elaine gottshall, Catherine Kousmine, Loren Cordain… A continuación me puse a investigar sobre los suplementos y cuál era su función: la glutamina es necesaria para crear las células del intestino delgado, el ñame (Wild Yam) es un remedio natural a base de un tubérculo para problemas intestinales que depura el organismo y ayuda a eliminar toxinas, las enzimas digestivas contribuyen a la correcta digestión de alimentos y el gamma oryzanol protege las mucosas gástricas. Los médicos en cambio inhiben el mecanismo natural de defensa del cuerpo, cosa que puede provocar la disminución en la capacidad de combatir infecciones. Es obvio que dieta y medicinas son dos campos separados e independientes; por eso se complementan. Quien quiera saber la manera más barata de conseguir esos suplementos puede mandarme un correo a la dirección que les facilito al igual que una web para quien quiera conocer la dieta ancestral.

Jordi Idroj

Le agradecemos su carta y nos congratula que se haya recuperado de esa dolencia, «incurable» para los médicos convencionales porque sus conocimientos sobre Nutrición son nulos ya que no reciben al respecto ninguna formación en las facultades de Medicina. Solo que hubiera podido resolver el problema mucho antes si llevara más años leyendo nuestra revista o se hubiera molestado simplemente en revisar lo que llevamos publicado en nuestra web: www.dsalud.com. Es más, hubiera bastado con que siguiera La Dieta Definitiva que como hemos explicado muchas veces no es una simple dieta para adelgazar sino que es útil en multitud de patologías, especialmente las de origen digestivo (es decir, la inmensa mayoría); y que funciona sin necesidad de tomar suplemento alguno aunque éstos puedan ser útiles en ocasiones. En cuanto a los autores que cita el trabajo más interesante y documentado es sin duda el del doctor Jan Seignalet a quien dedicamos dos extensos artículos cuando se publicó en español su obra La alimentación, la 3ª Medicina (RBA Integral); aparecieron con los títulos ¿Es el ensuciamiento celular la causa de muchos cánceres? y El Régimen Ancestral del Dr. Jan Seignalet (y II) en los números 78 y 79 respectivamente. Es más, en ese último número publicamos una entrevista con la persona que tradujo esa obra, Claude Lagarde, doctor en Farmacia, biólogo especializado en nutrientes esenciales y fundador de Laboratorios Nutergia -además de miembro de nuestro Consejo Asesor- para quien la contaminación, el estrés y una inadecuada nutrición son las principales causas de la mayor parte de las enfermedades crónicas. Aseverando que esos tres factores dan lugar a unas carencias de oligoelementos que provocan debilidad celular y pérdidas enzimáticas lo que genera una excesiva producción de radicales libres que atacan las membranas liberando éstas ácidos grasos en exceso y ello origina la liberación masiva de prostaglandinas E2 mediante una reacción inflamatoria causante de diversas patologías; el artículo apareció en el nº 79 con el título Claude Lagarde: “Para estar sano basta desintoxicar el organismo y proporcionarle los nutrientes adecuados”. Y todo ello sin olvidar los numerosos textos que hemos dedicado el asunto. Obviamos pues proporcionar el correo y la web que nos envía porque nuestros lectores tienen información contrastada y fiable más que suficiente para afrontar con éxito la colitis ulcerosa así como el 95% de las llamadas «enfermedades».


Sr. Director: estoy leyendo el libro La Dieta Definitiva y tengo algunas observaciones que hacer y varias dudas que plantear. En él se aconseja por una parte no beber agua mineralizada porque los minerales presentes en ella son inorgánicos y el cuerpo no los asimila pero se permite beber agua de mar que está también llena de minerales y tampoco son asimilables, ¿no? En cuanto a los aceites usted no aconseja el de coco pero yo he leído sobre él que es el único con el que se debería cocinar puesto que es el único que no se oxida al calentar. Se dice además que ayuda a perder peso y a evitar enfermedades cardiovasculares y problemas de tiroides; como el hipotiroidismo tan extendido hoy entre las mujeres. Se asevera asimismo que el coco es prácticamente el único alimento que contiene ácidos grasos de cadena corta que, al contrario que el resto de las grasas, no necesitan ni enzimas pancreáticas ni bilis para su digestión por lo que resulta ideal para las personas a las que se ha extirpado la vesícula biliar y tiene dificultades para digerir las grasas o, en general, para personas con problemas digestivos o de hígado. En los hospitales los ácidos grasos de cadena corta se incorporan de hecho generalmente a pacientes que requieren una alimentación especial. El aceite de coco es también rico en ácido laúrico de propiedades antivíricas. Y los ácidos grasos de cadena media abundantes en los cocos se digieren más fácilmente y son utilizados de manera diferente por el cuerpo que las demás grasas. Es más, mientras las otras grasas se almacenan en las células de cuerpo los ácidos grasos de cadena media del aceite de coco se envían directamente al hígado donde se convierte inmediatamente en energía. ¿Por qué usted no lo aconseja pues? La verdad es que he leído sobre él cosas contradictorias. Unos dicen que contiene mucha grasa saturada y se debe evitar porque no es sana y otras que se usa en muchos países por sus muchas virtudes. En fin, en su libro afronta usted la pérdida de peso y pienso que quizás sea una de las mejores teorías que hay en la actualidad. Es más, estoy bastante o muy de acuerdo. En todo caso hay otra alimentación muy efectiva que usted ni toca y suele ir bien aunque a veces parece extraña y de difícil comprensión: la Macrobiótica. Aunque quienes la siguen suelen estar demasiado delgados, para mí porque sufren de deshidratación. Pero por lo demás parece una alimentación muy valiosa. Quizás aburrida y algo difícil pero con efectos sorprendentes.

Txema
(Badalona)

La mayor parte de los minerales presentes en las llamadas «aguas minerales» son inorgánicos y por tanto no asimilables; de ahí que el organismo los acumule a menudo dando lugar a la formación de piedras o cálculos. Por eso se consideran mejores las aguas de «muy baja mineralización». En cambio los minerales del agua de mar proceden de la flora marina -son pues orgánicos-, están en forma coloidal y son asimilables. Por lo que se refiere a la Macrobiótica no es sino una filosofía que propugna que nuestra alimentación debe basarse primordialmente en productos integrales, orgánicos y naturales que deben combinarse atendiendo a sus cualidades yin y yang y hacerlo atendiendo al estado de ánimo y al estado físico. Y no se habla de ella como no se habla de otras muchas propuestas dietéticas ya que el objetivo de la obra no es valorar lo que se postula por otras personas o escuelas sino dar a conocer un planteamiento propio. Lo que no obsta para que en buena medida la filosofía macrobiótica esté presente en la que sustenta La Dieta Definitiva. En cuanto al aceite de coco en el libro no se habla de él aunque se incluye su nombre entre los que parecen hacer subir en sangre el nivel de LDL; y no se dice más porque apenas se comercializa en Europa y su consumo es insignificante. Dicho esto agregaremos que lo que usted plantea sobre él es cierto: el llamado aceite de coco se conoce también como manteca de coco porque se trata de una sustancia grasa con un 90% de ácidos saturados -extraídos al prensarse en frío la pulpa- que solo se encuentra de forma líquida a partir de los 25º grados centígrados ya que por debajo se solidifica aunque ese hecho no altere sus propiedades y sí su color: es blanco en estado sólido y ligeramente amarillo en estado líquido. Y hace medio siglo se pensó que no debía ser sano porque al estar básicamente compuesto de grasas saturadas -como las de la mantequilla- su consumo debía provocar obesidad y exceso de colesterol en sangre pudiendo dar lugar a problemas cardiovasculares. Hoy se sabe que no es así y tiene las propiedades beneficiosas que usted describe. Y otras menos conocidas porque como en este mismo número explicamos en un recuadro del reportaje Las estatinas no ayudan a prevenir el alzheimer es útil en caso de patologías cerebrales. Es más, tiene contrastadas propiedades anticancerígenas como explicaremos en un próximo artículo. Y por cierto, además del ácido laúrico que usted menciona contiene otros ácidos grasos: caproico, caprílico, cáprico, mirístico, palmítico, palmitoléico, esteárico, oleico, linoleico y araquídico. Gracias por su aportación.


Antes de nada quiero felicitaros por la revista y por la gran labor de divulgación e investigación que hacéis. Veréis, tengo 44 años y actualmente estoy estudiando Kinesiología -además de otras terapias naturales por lo cual todos estos temas me apasionan- me operaron de escoliosis a los 16 años -sin secuelas serias-, soy alérgica al polen -en tratamiento con Acupuntura y Reishi- y voy a empezar La Dieta Definitiva aunque no tengo sobrepeso (mido 1,68 y peso 66 kg) porque la revista me ha enseñado que para una buena salud lo más importante es la alimentación y esta dieta, tras leerla detenidamente, habla de la necesidad de depurar el organismo, de saber combinar los alimentos y, en fin, es un auténtico compendio sobre nutrición. Pero tengo algunas preguntas sobre los suplementos alimenticios o herbales: ¿cuáles para ustedes serían los imprescindibles en función de la edad? Por poner un ejemplo: el Sr. Fernando Sánchez Dragó dijo en una entrevista que él toma diariamente entre 25 y 30 suplementos diarios y, la verdad, me resulta difícil distinguir los más importantes (que si la gran importancia del magnesio, la plata coloidal, el aceite omega 3, la Q10, etc.). ¿Existe alguna prueba diagnóstica y precisa que identifique lo que realmente necesitamos? Sin más, se despide una persona agradecida.

Carmen

Si usted sigue una alimentación variada y en suficiente cantidad no tiene que tomar ningún suplemento estando sana. No es necesario. Otra cosa sería que tuviera algún problema de salud debido a un déficit nutricional porque en tal caso sí debería complementar la dieta en función de la carencia. Solo que eso lo hemos explicado de forma muy extensa en la sección de Nutrición Ortomolecular que hemos publicado a lo largo de muchos años y nuestros suscriptores tienen a su disposición en nuestra web: www.dsalud.com. De lo único que debe estar segura es de hacer una alimentación que permita al organismo tener un pH de 7,35-7,45. En ese equilibrio está la clave de la salud.


Estimado Sr. Campoy: tengo 48 años y vengo tomando “colágeno hidrolizado” de la marca Colnatur desde hace unos meses y como tenía curiosidad sobre la procedencia del mismo hice indagaciones llegando a una “conclusión” que espero sea errónea. El razonamiento es el siguiente: si el colágeno hidrolizado lo elaboran con materia prima de origen animal -principalmente cerdo- y el 100% de ellos son alimentados con maíz “transgénico”, ¿estoy tomando “colágeno transgénico” con las consecuencias que ello conlleva? ¿Debería pues tomar colágeno procedente de cerdos alimentados con maíz no transgénico”… en caso de que exista dicho tipo de colágeno en el mercado? Y si es así, ¿podría indicarme alguna marca que cumpla esta premisa? Muchas gracias.

Rafael Hunge Carrasco

El colágeno hidrolizado es colágeno animal que ha sido procesado y dividido en partes más pequeñas mediante unas enzimas para facilitar la digestión y absorción por el intestino de sus aminoácidos; de hecho sólo mediante este proceso –llamado “hidrólisis” y que puede ser química o enzimática- el colágeno puede ser absorbido por nuestro organismo ya que las fibras de colágeno sin procesar son moléculas muy grandes y extremadamente pesadas. Colágeno hidrolizado que estimula la regeneración de los cartílagos y evita el desgaste de las articulaciones. De hecho se trata de la proteína más abundante del cuerpo y proporciona estructura a los tendones, tejidos cartilaginosos, huesos y tejidos conectores. Lo explicamos en el extenso artículo que con el título El desgaste de las articulaciones se evita y mejora con colágeno hidrolizado apareció en el nº 79 (léalo en nuestra web: www.dsalud.com). En cuanto a su pregunta concreta debemos decirle que el colágeno puede obtenerse de cerdos pero también de otros animales, incluidos los marinos. Incluso se está investigando su producción desde proteínas recombinantes producidas en plantas solo que introduciendo genes humanos en maíz transgénico; lo investiga el Dr. Kan Wang en la Universidad Estatal de Iowa (EEUU). ¿Y es peligroso el colágeno procedente de cerdos alimentados con maíz transgénico? Pues la respuesta depende… del científico al que se le pregunte. Unos dicen qué sí y otros lo niegan. Así que si tiene dudas tome algún producto en el que el colágeno se obtenga de pescados; por ejemplo el Holomega Colágeno de Equisalud que además contiene vitamina C, L-lisina, L-prolina, estearato de magnesio, hialuronato sódico y condroitina sulfato. Ahora bien, no se olvide de que el silicio es parte importante de las estructuras que componen el tejido conjuntivo -y por tanto del colágeno, la elastina, los proteoglicanos y las glucoproteínas estructurantes- determinando su integridad a varios niveles; de hecho actúa como cimentador de los tejidos por su ubicuidad -está contenido en todos ellos- y resistencia así como por los enlaces que es capaz de crear en huesos, tendones, ligamentos y cartílagos. Luego un aporte adecuado de silicio orgánico asegura una buena salud osteoarticular, fortalece las articulaciones y previene su degeneración además de fortalecer y flexibilizar los huesos disminuyendo su porosidad e incrementando la fijación de los minerales en ellos. Lo explicamos en los artículos que con los títulos El silicio orgánico: un oligoelemento esencial para la salud y El silicio orgánico de 5ª generación y su incontestable utilidad terapéutica aparecieron en los números 59 y 98 respectivamente. En España el llamado Silicio Orgánico de 5ª Generación desarrollado por el científico francés Loïc Le Ribault lo comercializa Silicium España como Silicium G5 Siliplant.


Sr. Director: me dirijo a ustedes con la esperanza de llamar su atención sobre el Síndrome de Ehlers-Danlos (SED), patología incurable que forma parte de las llamadas «enfermedades raras»; y especialmente sobre el tipo IV, apenas conocido incluso por los especialistas. Para explicarlo de manera muy resumida es una enfermedad que afecta a la síntesis de colágeno que termina llevando de forma progresiva a su déficit afectando a las paredes de los vasos sanguíneos y a los principales órganos vitales. La progresiva pérdida de colágeno hace que algunos órganos -pulmones, colon y útero- y las arterias se tornen extremadamente frágiles originando roturas que sólo se solucionan con cirugías arriesgadas. Tengo un familiar muy cercano afectado que ya ha sufrido rotura de pulmones con neumotórax repetitivos y recientemente rotura de colon que precisa de una colostomía que se supone reversible. En mi opinión la prevención con suplementos junto a una dieta adecuada podría ayudar a mantener esos órganos, digamos que «entre algodones», y tener menos complicaciones. Quisiera saber si nos pueden orientar con los consejos de algún médico naturista, homeópata o incluso terapeuta de las emociones que haya estudiado este síndrome tan abandonado por la investigación oficial. Son muchos los afectados y familiares que buscamos desesperados por todas partes. Esperando una respuesta que pueda arrojar algo de luz le agradezco sinceramente su atención. Un saludo.

Paloma Pintos Moreu

Quizás el mayor experto en la patología por la que nos pregunta sea el Dr. Harry Dietz, profesor de Medicina, Genética y Biología Molecular en la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins y Director del Centro Smilow para la Investigación del Síndrome de Marfan que actualmente dirige un proyecto de investigación sobre el Síndrome de Ehlers-Danlos Vascular y el Síndrome de Loeys-Dietz en el que se ha inferido que el problema puede estar relacionado con el déficit de una proteína del tejido conectivo que hace que las células se comporten anormalmente y liberen enzimas que dañan los tejidos pero hasta el momento no han propuesto solución alguna. Por eso todos los tratamientos oficialmente propuestos son paliativos, especialmente de tipo analgésico. Por nuestra parte agregaremos -por lo leído en esos textos- que la causa podría igualmente estar en algo que impida sintetizar el colágeno. Le sugerimos pues que su familiar desintoxique a fondo su organismo, beba solo agua de manantial de baja mineralización, respire aire puro, haga algo de ejercicio a diario, tome el sol, ingiera solo alimentos –preferiblemente crudos- alcalinos ricos en nutrientes (nunca tratados químicamente, procesados o enlatados), deseche la comida precocinada y frita así como las grasas “trans”, cuide su flora intestinal, no ingiera fármacos, evite las radiaciones electromagnéticas y se ponga en manos de un buen experto en Medicina Ortomolecular. Y mientras ingiera colágeno hidrolizado ya que estimula la regeneración de los cartílagos y evita el desgaste de las articulaciones; recuerde que el colágeno es la proteína más abundante del cuerpo y proporciona estructura a los tendones, tejidos cartilaginosos, huesos y tejidos conectores. Lea al respecto la respuesta que hemos dado a la carta que precede a la suya.


Queridos amigos: soy suscriptora de la revista desde hace varios años y hay algo que me intriga. En mi familia usamos desde siempre la Homeopatía para solucionar pequeñas dolencias (resfriados, hongos…) y sin embargo no he leído en ella ningún artículo sobre la Homeopatía, sus fundamentos, utilidad, etc., máxime cuando el año pasado se dio a conocer un «libro blanco» sobre ella en España. También he observado una sospechosa campaña de difamación contra la Homeopatía a raíz de los cambios legislativos que promueve el Ministerio de Sanidad; y digo «sospechosa» porque se repiten exactamente los mismos argumentos en la revista QUO, el programa de televisión El Intermedio y otros. ¿Les ha llamado también a ustedes la atención? Creo que sería interesante un reportaje sobre el tema pues ustedes me parecen muy fiables. Reciban un cordial saludo.

María José Sánchez Santamaría

En este mismo número nos hacemos eco de la polémica y entrevistamos al Dr. Santiago de la Rosa sobre ella; como nos hemos ocupado ya en otras ocasiones. Es más, hemos dedicado a esa disciplina e incluso a la eficacia de productos homeopáticos concretos numerosos artículos que están a su disposición en nuestra web: www.dsalud.com. Basta buscarlos. Es el caso de la Calcárea carbónica a la que también en este mismo número dedicamos un extenso reportaje. Lo que no habrá encontrado son anuncios de empresas que comercialicen productos homeopáticos. ¿La razón? «Vetaron» la revista desde que salió a la calle a pesar de que somos uno de los pocos medios que defendemos su eficacia. Especialmente al principio aunque ahora solo podrían hacer publicidad institucional ya que al tener la consideración de fármacos no pueden anunciarse alegando propiedades terapéuticas. Lo prohíbe la ley. No busque usted pues en nuestra revista publicidad de productos homeopáticos -ni siquiera los de Boiron o Phinter Heel– porque no existe.


Estimado Sr. Campoy: poseo un herbolario y estoy pues en la línea de la revista pero tengo un hijo de 16 años que es diabético desde hace 3. El caso es que yo tengo 41, estoy embarazada de dos meses y mi pregunta es si las células madre podrán pronto regenerar el páncreas o es aún una quimera. ¿Podrían además informarme de los últimos avances en este tema? Cualquier ayuda me vendría bien pues mi hijo está tan descompensado que ya estuvo en coma tres días aunque gracias a Dios sin aparentes secuelas. En fin, me gustaría que me recomendasen alguna empresa fiable para que guarden el cordón umbilical de mi próximo hijo. Asimismo me gustaría que me recomendasen algún suplemento para mi estado pues tengo los ojos muy delicados y en el anterior embarazo perdí mucha visión. Un cordial saludo.

Conchi Ramos
(Granada)

En principio todas las empresas que se dedican a guardar cordones umbilicales son de fiar. Ahora bien, aunque se afirma que la regeneración del páncreas podría ser posible en el futuro insuflando mediante leucoféresis (infusión intravenosa) células madre como ya hizo un grupo de científicos de las universidades de Sao Paulo (Brasil) y Northwestern (EEUU) que lo probó en varias personas -el trabajo se publicó en 2007 en Journal of the American Medical Association (JAMA)- aun no está claro si la mejoría fue real o se debió a que ello aumenta los niveles de péptidos C -moléculas de aminoácidos precursoras de la insulina que se usan como indicadores para evaluar el estado de los diabéticos- o de verdad mejoró la función de las células beta que son las encargadas de producir la insulina. Además esos pacientes se sometieron a dieta e hicieron ejercicio tras el autotrasplante. Cabe agregar que para evitar un posible rechazo recibieron dosis diarias de un inmunosupresor – ciclofosfamida– a fin de reducir sus niveles de leucocitos lo que les hizo padecer náuseas, vómitos, fiebre, caída del pelo y, en algunos casos, neumonía, cuadros de toxicidad y diversas infecciones. ¿Y dejaron de necesitar insulina? Pues una veintena logró prescindir de ella al menos un año (tres de ellos 2 años, cuatro 3 años y uno 4 años) pero salvo doce que pudieron dejar por completo la insulina los otros ocho necesitaron nuevos trasplantes. Varios años después, sin embargo, las dudas sobre si podría ayudar a regenerar el páncreas hacerle llegar células madre persisten. Por nuestra parte podemos decirle varias cosas: la primera, que se ha demostrado que el comino negro ¡regenera las células beta dañadas del páncreas para que vuelvan a producir insulina!; lo publicamos en un reportaje que aparece en este mismo número. Y lo mismo hace la capsaicina -principio activo de algunos frutos picantes- como explicamos en el artículo ¿Se ha encontrado la solución a la diabetes? que apareció en el nº 103 donde contamos que un grupo de científicos había constatado que bastó inyectarla en ratones diabéticos para que en menos de 24 horas sus páncreas empezaran a producir insulina con normalidad. Además en el nº 64 publicamos otro artículo titulado Cómo tratar ortomolecularmente la diabetes que puede consultar en nuestra web –www.dsalud.com- con amplia información sobre cómo afrontar esta patología. Dicho esto le aconsejamos que su hijo se alimente ante todo siguiendo las normas de La Dieta Definitiva –es ideal para diabéticos- y se plantee un buen tratamiento ortomolecular que incluya -en las proporciones adecuadas- vitaminas B6, B8, C y E, cromo, cobre, manganeso, magnesio y zinc. Debe pues eliminar todas las comidas acidificantes y, por tanto, los cereales, las legumbres, el azúcar blanco, los hidratos de carbono refinados, las bebidas alcohólicas (incluido el vino y la cerveza), el café, el té, las colas, el chocolate, las bebidas estimulantes, la grasa saturada animal y la leche y sus derivados. Y, desde luego, no freír nunca los alimentos. Asimismo es muy útil un tratamiento con plantas adaptógenas; lea usted para comprobarlo el reportaje que apareció en el nº 88 con el título Sorprendentes resultados de la Medicina Sistémica en casos de diabetes y pie diabético (los productos de Medicina Sistémica para tratar la diabetes los comercializa en España Plantanet: 96 350 41 48). Y el titulado La canela, el auténtico “oro” del antiguo Ceilán aparecido en el nº 105 donde se explica que además de antibacteriana, antiinflamatoria, antioxidante y útil en el tratamiento de distintas dolencias respiratorias y facilitar la digestión la canela hace disminuir los niveles de azúcar en sangre además de activar los receptores de la insulina en personas aquejadas por la diabetes tipo II. E incluso el publicado en el nº 119 titulado Sorprendente eficacia de la Acupuntura y la Fitoterapia en la diabetes y las úlceras diabéticas. Le serán de utilidad. Finalizamos indicándole que hay asimismo en el mercado un producto para la diabetes de Laboratorios Catalysis que ayuda: Diamel.


Estimado Director: soy suscriptora de su fantástica revista la cual leo con avidez por su interés divulgativo. Verá, una amiga mía de 50 años padece epilepsia y lleva tomando Lamotrigina aurobindo 200 mg –una por la mañana y otra por la noche- bastantes años pero al hacerlo siente mareos, dolor de cabeza y que se le hinchan los ojos llegando a andar descontroladamente y quedando casi sin poder hablar… pero nunca se lo ha dicho al médico. Éste le pregunta cómo está y siempre le contesta que «bien«. Con lo que el neurólogo que la trata le responde siempre: “Pues sigue tomando lo mismo”. Y así hasta la próxima consulta. A mí me da pena porque por la mañana no puede hacer nada y por la noche duerme mal. Se despierta con dolor de cabeza y vientre sintiéndose fatal. Lo curioso es que un día se le olvidó tomar la pastilla de la mañana y estuvo mejor así que ahora no se la toma por la mañana y ha mejorado bastante pero teme que el médico se irrite con ella por haber tomado esa decisión. Yo le he aconsejado que pida al médico un cambio de medicación pero no sabemos cómo reaccionará. ¿Usted qué opina? Tengo además otra consulta personal: padezco hipotiroidismo y tomo Tiroxina 50 mg pero leí en el libro de una nutróloga que la maca puede ser sustituta de esa hormona y empecé tomando la mitad de la dosis de tiroxina y a la vez maca pero al hacerme los análisis han salido muy mal así que he vuelto a tomar los 50 mg. de tiroxina. Mi pregunta es: ¿hay otra alternativa? Tengo 73 años y soy vegetariana; bueno, más bien macrobiótica. Gracias anticipadas y un saludo cordial.

Mª Luisa Navarro Fernández
Roquetas de Mar (Almería)

Mire usted, la Lamotrigina Aurobindo puede producir tal cantidad de efectos adversos que es incomprensible que alguien acepte tomarse ese fármaco. Puede provocar erupciones y enrojecimiento en la piel, úlceras y dolor en la boca o en los ojos, fiebre, síntomas parecidos a la gripe, sopor, hinchazón de cara, inflamación de las glándulas de cuello, axilas e ingles (linfadenopatía), sangrado, dedos azulados, dolor de garganta, infecciones recurrentes, alteraciones en los huesos -incluyendo osteopenia, osteoporosis y fracturas-, dolor de cabeza, sensación de mareo, sueño o somnolencia, torpeza y pérdida de coordinación (ataxia), visión doble y/o borrosa, náuseas, vómitos, irritabilidad, agresividad, nistagmo (movimientos de ojos rápidos e incontrolables), espasmos, temblores, dificultad para dormir, diarrea, boca seca, cansancio, dolor en la espalda y en las articulaciones así como en otras zonas del cuerpo, picor de ojos con secreción y legañas en los párpados (conjuntivitis), ampollas graves y sangrado en labios, ojos, boca, nariz y área genital (síndrome de Stevens Johnson), alucinaciones, confusión, agitación, inestabilidad, movimientos corporales incontrolables (tics), espasmos musculares que afectan a los ojos, cabeza y torso (coreoatetosis), otros movimientos inusuales como sacudidas, espasmos o agarrotamientos, necrólisis epidérmica tóxica, cambios en la función del hígado, anemia, leucopenia, neutropenia, agranulocitosis, trombocitopenia, pancitopenia, anemia aplásica, alteración en la coagulación de la sangre que puede causar sangrado o aparición inesperada de moratones (coagulación intravascular diseminada), agravamiento del parkinson y hasta reacciones alérgicas graves que pueden llevar a la muerte. Hay que ser muy inconsciente para tomarse ese fármaco. ¿Que si debería dejarlo? ¿Usted qué opina después de lo que le hemos dicho? A nuestro juicio lo que debería hacer es ¡mandar a ese médico al cuerno! En cuanto a su caso debemos decirle que la levotiroxina es una hormona sintética similar a la hormona natural tiroxina y su ingesta no va a resolver su problema. Lo que debería hacer es intentar regular su tiroides. Y para ello debe eliminar el alcohol, el café, las grasas saturadas animales, las harinas refinadas, los azúcares, las crucíferas (col, repollo, coles de bruselas…) y los productos de soja; y reducir al máximo la ingesta de proteínas animales. En cambio son beneficiosos los cereales integrales, las frutas y verduras (en especial el ajo, la cebolla, los rábanos, las acelgas, las espinacas, los berros, las remolachas y las algas marinas) así como las avellanas, los pescados azules, el germen de trigo y la levadura de cerveza. Siendo muy útil la ingesta de un complejo de vitaminas (que contenga al menos las A, B2, B3, B6 , B12, C y E, el 5-hidroxil-triptófano (L-5HTP), el ácido gamma-amino-butírico (GABA), los compuestos azufrados, la D-fenilalanina, la L-Tiroxina, la S-adenosil-L-metionina (SAM) y los minerales yodo, zinc, potasio, magnesio, hierro, sílice, manganeso y cromo. Es decir, son muchas las opciones así que lo más aconsejable es ponerse en manos de un profesional en nutrición ortomolecular. En todo caso si quiere probar qué tal le va tome una temporada –tras dejar el fármaco- un buen complejo vitamínico, una gota diaria de Solución de Lugol, gugulón y levadura de cerveza.


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Marzo 2014
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