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| OMEGA-3: EL SECRETO DE GROENLANDIA | ||
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Los aceites y las grasas -químicamente clasificadas como lípidos- son sustancias cuyo origen puede ser animal o vegetal y constituyen, junto a las proteínas y los hidratos de carbono, el grupo de los tres nutrientes más importantes de nuestro organismo. Básicamente tienen tres funciones:
-Servir como almacén de energía y protegernos del frío y de otros agentes medioambientales.
-Ácidos grasos saturados: no contienen ningún doble enlace. ÁCIDOS GRASOS ESENCIALES
Se llaman esenciales a aquellos ácidos grasos que no pueden ser sintetizados por nuestro organismo y que, al igual que sucede con las vitaminas, deben ser obtenidos a través de los alimentos o, en su defecto, de los suplementos nutricionales. Existen dos familias de ácidos grasos esenciales: los omega-3 y los omega-6. Su estructura es en cadena larga y la posición que ocupa en ella el doble enlace da lugar a sus nombres; así, la posición tercera se corresponde con los omega-3 mientras que la sexta lo hace con los omega-6. UNA DOSIS DE SALUD
Ambos ácidos grasos son precursores de los eicosanoides, sustancias activas a muy baja dosis y de potentes efectos biológicos. Sin embargo, mientras que los omega-3 potencian un tipo de ecosanoides que actúan fluidificando la sangre, los omega-6 lo hacen sobre otros y el efecto es completamente opuesto favoreciendo la formación de coágulos. Este antagonismo es vital para nuestra salud, siempre y cuando ambos ácidos grasos se encuentren en la proporción adecuada. PROTECCIÓN Y PREVENCIÓN Fue una investigación realizada en Groenlandia la que puso de manifiesto las virtudes de los ácidos omega-3. Científicos daneses observaron que los esquimales que vivían en esta parte del mundo presentaban una incidencia de muerte por accidente cardiovascular ocho veces menor que la de los esquimales que habían emigrado a Dinamarca. Sin embargo, su dieta era muy rica en grasas. La explicación la hallaron en los altos niveles de omega-3 que presentaban en la sangre, fruto de un consumo elevado de aceite de pescado. Ahí comenzó a considerarse la posible influencia positiva de estos ácidos grasos en la prevención de la arterioesclerosis. Hoy se sabe con certeza que tanto los omega-6 como los omega-3 tienen múltiples virtudes que los convierten en un espléndido aliado para nuestra salud. PRINCIPALES PROPIEDADES DE LOS OMEGA-3
-Prevención y tratamiento de enfermedades cardiovasculares. PRINCIPALES PROPIEDADES DE LOS OMEGA-6
-Mantenimiento de la piel tersa y flexible. Las propiedades hidratantes de los omega-6 así como su acción sobre ciertas alteraciones cutáneas han hecho que este lípido se emplee cada vez más en cosmética (cremas hidratantes, champús, jabones, aceites corporales, etc.) Por otro lado, se cree que los ácidos poliinsaturados de cadena larga tienen también efectos beneficiosos sobre otros trastornos como el síndrome premenstrual, la diabetes, la esclerosis múltiple, la migraña, la depresión y el cáncer. OJO CON LOS EXCESOS Recuerde el lector, en todo caso, que si la carencia de estos ácidos es negativa no menos peligroso es el exceso. Por eso, cuando se recomienda una dosis de ácidos grasos poliinsaturados del 7,5% respecto de las calorías totales se está estableciendo un límite mínimo pero también existe un máximo y de ahí que si el porcentaje se eleva por encima del 12% puede producirse un descenso del HDL (colesterol bueno) al tiempo que puede aumentar el riesgo de formación de cálculos biliares. Otros estudios apuntan a problemas de tipo inmunitario, de coagulación de la sangre y glicemia en los diabéticos aunque aún no se sabe con exactitud si es así. Además, un aporte elevado de ácidos omega-3 dificulta la absorción digestiva de la vitamina E. Por tanto, lo mejor es no pasarse con la dosis y, a ser posible, procurar que esta proceda de la alimentación.
Raquel González Arias
-Espinacas, repollo, lechuga y brécol. FUENTES NATURALESDE OMEGA-6
-Aceites de soja, coco, maíz, girasol, borraja y onagra.
Los ácidos araquidónico (de la familia de los omega-6) y DHA (de los omega-3) son esenciales tanto para el desarrollo del feto como durante los primeros meses de vida del bebé. Los bebés son incapaces de producir ambos ácidos y por eso es preciso que reciban el aporte suficiente de esos nutrientes antes y después del parto. De hecho, la futura madre ha de tener una reserva adecuada de ácidos grasos poliinsaturados antes incluso de quedar embarazada. El embarazo y la lactancia también son momentos clave ya que la madre es la encargada de alimentar al niño y sólo a través de ella éste puede satisfacer sus necesidades nutricionales. Los niños prematuros están más afectados por esta deficiencia ya que su organismo no tiene la capacidad adecuada para sintetizar el DHA, pudiendo esto obstaculizar el correcto desarrollo del cerebro y la retina. |
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