Antes de hablar de tan importante enfermedad deberíamos
recordar primero que el hueso es un tejido conectivo especializado
que forma, junto al cartílago, el sistema esquelético.
Un sistema que tiene diversas funciones:
-Dar soporte a los tejidos blandos para que mantengan
la postura y la forma.
-Proteger las estructuras delicadas como el cerebro,
la médula espinal, los pulmones, el corazón, etc.
-Actuar como palancas o anclajes musculares para lograr
el movimiento.
-Servir de depósito de sales minerales (sobre todo,
calcio y fósforo); y,
-Ser productor de células sanguíneas.
Conviene también saber que el hueso tiene la capacidad
de autorregenerarse a lo largo de la vida, una propiedad
que le permite servir como almacén de calcio y fósforo
para otros tejidos -como el nervioso y el muscular-
además de permitirle reparar el hueso gastado o lesionado.
Como conviene conocer igualmente que los huesos acumulan
densidad durante la infancia y la juventud alcanzando
su máximo índice alrededor de los 35 años, momento a
partir del cual comienza a liberarse en ellos más calcio
del que acumulan, un proceso que en las mujeres se ve
acelerado por el declive en la producción de estrógenos.
De lo que se desprende que una adecuada ingesta de calcio
en la juventud es casi un "seguro de vida" para nuestros
huesos.
QUÉ ES LA OSTEOPOROSIS
En cuanto a la osteoporosis,
podemos definirla como una "enfermedad" cuya característica
es la disminución cuantitativa del tejido óseo. Como
su propio nombre indica, el hueso se hace poroso -empieza
a parecerse a una esponja de baño llena de grandes agujeros-
perdiendo así su dureza y la capacidad de resistencia
mecánica. Hecho que es la causa principal de las fracturas
óseas en las mujeres después de la menopausia así como
de los ancianos.
Un problema, por otra parte, que algunas enfermedades
y hábitos de vida erróneos pueden agravar al acelerar
la pérdida de hueso y provocar una osteoporosis precoz
o empeorar la enfermedad si ya estaba instaurada.
Y hay que decir que el impacto de la osteoporosis sobre
la población es alarmante: una de cada cinco mujeres
de más de 45 años está afectada por la enfermedad.
En España, por ejemplo, se producen anualmente 250.000
fracturas de cadera por su causa.
Otro dato muy importante que nos debe hacer reflexionar
es la incidencia de la enfermedad en la sociedad occidental.
En Estados Unidos, por ejemplo, la osteoporosis está
creciendo de forma alarmante ya que se prevé que una
de cada tres mujeres de 50 años sufra una fractura de
vértebras por culpa de la osteoporosis. Y teniendo en
cuenta que se trata de mujeres que consumen una alta
cantidad de leche sorprende. De ahí que en estos momentos
se esté estudiando muy seriamente qué puede estar provocando
esta evidente paradoja. A fin de cuentas, la osteoporosis
está considerada uno de los mayores problemas de salud
pública y una de las patologías que más costes personales,
sociales y económicos acarrea a los países desarrollados.
FACTORES DE RIESGO EN LA
OSTEOPOROSIS
Los principales factores
de riesgo para padecer osteoporosis son los siguientes:
-La llegada de la menopausia (ya que implica una inevitable
pérdida fisiológica de estrógenos), especialmente la
precoz o la provocada por una operación quirúrgica.
-El bajo índice de masa ósea conseguida antes de la
madurez esquelética.
-Una constitución delgada y con huesos pequeños.
-Una dieta pobre en calcio y un estilo de vida sedentario.
-El consumo de alcohol, café y tabaco.
-El uso prolongado de corticoesteroides.
-Las enfermedades tiroideas, la artritis reumatoide
y cualquier otra alteración que bloquee la absorción
del calcio.
-Y un último dato a tener en cuenta: las mujeres caucásicas
y asiáticas tienen mayores posibilidades de padecerla
pues su masa ósea es menor en comparación con otras
razas.
RECOMENDACIONES EN NUTRICIÓN
ORTOMOLECULAR
-Mantenga una buena higiene
alimentaria evitando los alimentos que no le benefician.
-Elimine los regímenes alimenticios ricos en proteínas
animales.
-Elimine los azúcares refinados pues su ingesta produce
la eliminación por orina de calcio.
-Restrinja o elimine el consumo de café, alcohol y tabaco
pues producen un desequilibrio negativo en los niveles
de calcio.
-Elimine las bebidas de cola. Son productos muy ricos
en fósforo, azúcares y cafeína. Y aunque el fósforo
es necesario para los huesos, una ingesta elevada bloquea
la absorción del calcio.
-Evite la sal ya que es responsable de la eliminación
urinaria de calcio.
-Elimine los antiácidos basados en aluminio; esa sustancia
puede ser la causante de pérdida de masa ósea.
-Tenga en cuenta que medicamentos como los corticosteroides,
las tetraciclinas y los preparados tiroideos pueden
ser los responsables de la pérdida de calcio.
-Y recuerde que la actividad física es fundamental tanto
para mantener como para restaurar la densidad ósea.
Esta actividad debe ser moderada pero mantenida en el
tiempo.
ALIMENTOS BENEFICIOSOS
La
leche y sus derivados. En estos momentos
la Sociedad Española de Medicina Ortomolecular está
preparando un extenso informe sobre este asunto que
será publicado en breve en la revista.
Alfalfa.
Es altamente remineralizante por su equilibrado
contenido en calcio, fósforo y magnesio. Contiene además
vitamina K, una sustancia que potencia la actividad
de la vitamina D y mejora la disposición del calcio.
Piña: contiene una
buena cantidad de manganeso, sustancia que participa
en el metabolismo óseo.
Almendras, brécol, coles de
bruselas, semillas de girasol, cacahuetes, nueces, higos,
cebollas, alubias secas, hortalizas, cereales, azúcar
integral, granos de sésamo, sardinas y salmón.
Son alimentos ricos en calcio biodisponible, en
algunos casos con hasta ocho veces más que la leche.
Soja. Esta sustancia,
así como sus derivados (principalmente el tofu), proporcionan
fitoestrógenos como las isoflavonas cuyos efectos estrogénicos
favorecen la mineralización ósea y previenen la osteoporosis.
Un trabajo recientemente publicado en Archives of
Internal Medicine ha demostrado que con el 50% de
la dosis que habitualmente se recomienda el estrógeno
vegetariano consigue los mismos efectos terapéuticos
contra la osteoporosis que la versión animal de esta
hormona, evitando a la vez los efectos secundarios que
provocan los estrógenos animales.
Azúcar de caña. Contiene
una buena cantidad de minerales, entre ellos el calcio
y el magnesio -en la proporción adecuada- además de
vitaminas.
Frutas y verduras crudas.
Por su contenido en vitaminas, minerales
y fitonutrientes.
Nabo. Es una de
las verduras más ricas en calcio.
SUPLEMENTOS NUTRICIONALES
Calcio.
El aporte de este mineral es indispensable en esta
situación pero lo importante es suministrar aquel que
mayor biodisponibilidad tenga. En este caso, hablaríamos
del calcio en forma de citrato pues no solamente es
bien absorbido sino que además parece que en esta forma
se evita el riesgo de formar cálculos renales.
Magnesio. Este mineral es muy importante
porque actúa equilibrando el suministro de calcio evitando
que éste sea eliminado. Además, su deficiencia conlleva
una reducción de la concentración sanguínea de la forma
más activa de la vitamina D. Debemos tener muy en cuenta
que sin la presencia de este mineral el calcio que ingerimos
adicionalmente será depositado en otras partes del organismo
y no en el hueso, con el riesgo que ese hecho conlleva.
Zinc, cobre y manganeso.
Una deficiencia de cualquiera de estos tres minerales
tiene una acción negativa sobre la salud ósea.
Boro.
Es un mineral indispensable en la activación
de algunas hormonas (estrógenos) cuya acción es regular
la formación de masa ósea.
Vitamina K. Sin
una suficiente dosis de esta vitamina no podemos formar
osteocalcina, una proteína no colágena que está presente
en la matriz del hueso alrededor de cuya estructura
se fija el calcio.
Vitamina D.
La vitamina D facilita la absorción del calcio
a nivel gastrointestinal; además, moviliza los minerales
de otras partes del organismo y los dirige hacia los
huesos. Nuestra capacidad para utilizar muchos minerales
depende directamente de esta sustancia.
Antocianinas y proantocianidinas.
Se trata de flavonoides necesarios para que el
organismo forme estructuras colágenas que estabilicen
la masa ósea.
Ácido
fólico. Aunque
no está implicada directamente en la formación del hueso,
la ingesta de folatos junto con boro ralentiza la aparición
de la menopausia ajustando los desequilibrios hormonales
y desacelerando así la pérdida de densidad ósea.
Silicio. Es una
sustancia indispensable para la absorción del calcio,
algo que demuestra su presencia en los puntos de calcificación
de los huesos en crecimiento.
Lisina.
Recientes investigaciones han demostrado que
este aminoácido no esencial es necesario para el transporte
y la absorción del calcio.
José
Ramón Llorente
Presidente
de la "Sociedad Española de Nutrición Ortomolecular".
La
Medicina Ortomolecular
se basa en el convencimiento de que si al organismo
se le proporcionan los micronutrientes necesarios
para su correcto funcionamiento muchas de las llamadas
enfermedades no se manifestarían. Por tanto,
es preciso asegurarse de que contamos con ellos
en la proporción y cantidad adecuadas. Una
sección elaborada por el Presidente de la
Sociedad Española de Nutrición Ortomolecular.
Las personas
interesadas en contactar con José Ramón
Llorente o la Sociedad Española de Nutrición
Ortomolecular pueden llamar al 96 392 41 66. |