AMP: sorprendente aparato de diagnóstico


Tras 15 años de investigación y varios premios internacionales ha sido homologado en Europa el analizador de sangre AMP, primer dispositivo médico capaz de realizar de forma automática una completa analítica de sangre ¡sin necesidad de extraerla! El dispositivo mide medianteespectroscopia infrarroja una serie de puntos biológicos de referencia –la arteria carótida, las axilas y la zona umbilical- y el software permite obtener en apenas cinco minutos 117 parámetros con datos de hemodinámica, coagulación, enzimas, transporte, consumo de oxígeno y otros directamente relacionados con la función cardiovascular. Fruto de la tecnología médica aeroespacial podría convertirse en breve en un dispositivo indispensable en casos de urgencia y prevención gracias a la rapidez con la que proporciona datos básicos de la salud de una persona. 

Cuando nos permitimos soñar con la medicina del futuro lo hacemos imaginando modelos tecnológicos que permitan superar los procedimientos invasivos que en estos momentos nos parecen imprescindibles para el restablecimiento de procesos infecciosos, patológicos o traumáticos. Y es que al igual que hoy la Medicina de la Edad Media nos parece brutal llegará el día en el que pinchar, cortar y coser -tal y como actualmente se hace- nos parezca igualmente bárbaro y en el que la simple idea de extraer sangre mediante una aguja para establecer un diagnóstico sea una excepción límite casi inimaginable. Afortunadamente algunos de esos dispositivos que considerábamos pura ciencia ficción -como los exhibidos por el equipo médico de la emblemática saga Star Trek– parecen estar cada vez más cerca.

De algunos de ellos –como el MORA, el Quantum-SCIO o el Quantec que cuentan con sofisticados  programas informáticos y se basan en la biorresonancia- ya hemos hablado (puede leer los textos en nuestra web:www.dsalud.com) aunque casi todos ellos sigan siendo ignorados y poco utilizados por los médicos convencionales debido a su desconocimiento y de ahí que estén sólo en las consultas privadas de los médicos holísticos de mayor conocimiento. Y aun siendo mejorables -como todo lo tecnológico- constituyen sin duda la avanzadilla de una nueva era en el ámbito del diagnóstico. Ámbito al que hace muy poco se ha sumado un nuevo y sorprendente dispositivo del que en esta ocasión nos ocupamos, el analizador de sangre AMP para diagnóstico previo, primer aparato médico capaz de realizar de forma automática una completa analítica de la sangre ¡sin necesidad de extraerla! Es más, sin agujas ni pinchazos el AMP -fruto de la Medicina Aeroespacial- puede llegar a ofrecer en apenas unos minutos 117 datos sobre el estado de nuestros componentes sanguíneos.

Todo empezó cuando hace unas décadas iniciamos la exploración del universo y los médicos se encontraron ante la disyuntiva de cómo conocer y controlar la salud de los astronautas a distancia, mientras estaban en el espacio y ellos en la Tierra. Y cómo resolver los traumas físicos y los problemas médicos agudos que, junto con la pérdida de fuerza muscular y resistencia, deberían afrontar los mismos cuando permaneciesen largo tiempo en órbita o en posibles viajes interestelares. Nacería así una rama de la Medicina poco conocida: la Medicina Aeroespacial. Una disciplina que es fruto del arduo trabajo conjunto desarrollado por expertos de muy distintas ramas de la Ciencia, especialmente soviéticos y norteamericanos. Siendo así como se desarrollarían sofisticados sensores que instalados en los propios trajes espaciales y en las naves pudieron utilizarse para vigilar numerosos parámetros físicos, químicos y electromagnéticos de los cosmonautas -entre ellos el consumo de oxígeno –especialmente durante las actividades extra-vehiculares a fin de asegurarse de su buen estado cuando estuvieran fuera de la nave o en puestos de exploraciónavanzada. Pues bien, el resultado de tan apasionante investigación daría lugar a la creación de muy distintos dispositivos diagnósticos no invasivos sobre algunos de los cuales ya hemos hablado en números anteriores.

Por parte norteamericana el trabajo más significativo lo desarrollaría en todo caso la doctora Babs Soller, profesora de Cirugía en la Facultad de Medicina de la Universidad de Massachussets (EEUU) e investigadora del equipo de Sistemas Médicos Inteligentes delInstituto Nacional de Investigación Biomédica Espacial (NSBRI) que estudia los riesgos para la salud en el espacio. Hablamos de un sistema de sensores que permite realizar análisis químicos de sangre y tejido sin necesidad de extracciones o incisiones que de momento está restringido al ámbito de la NASA. Diseñado para ser incorporado a los trajes espaciales tiene la capacidad de medir la química sanguínea y tisular, la tasa metabólica (el consumo de oxígeno) y otros parámetros. Las mediciones de los niveles de oxígeno pueden ser utilizadas por ejemplo para obtener una indicación temprana de que el astronauta sufre una hemorragia interna no detectada, los niveles de pH de los músculos, proporcionar información sobre la terapia más adecuada  ante una posible deficiencia de oxígeno –por ejemplo a causa de una hemorragia-, averiguar si hay una infección o incluso detectar un problema de anemia o de otro tipo.

Bien, pues aquellos aparatos inicialmente usados por soviéticos y norteamericanos terminarían sofisticándose  y haciéndose cada vez más pequeños y menos pesados –convirtiéndose así en portátiles- a la par quede menor consumo energético.Idóneos ciertamente para su uso en el espaciopero también para ser instalados en ambulancias, helicópteros, aviones, trenes y salas hospitalarias de urgencia o para algo tan distinto como controlar la respuesta del cuerpo durante un programa de entrenamiento físico o una prueba de esfuerzo cardiaca. Y de hecho se trabaja ya para comercializarlos.

El AMP

El primer dispositivo -fruto combinado de la tecnología aeroespacial y la medicina- adaptado para su uso en hospitales procede de la antigua Unión Soviética y comenzó a desarrollarse en 1992 por investigadores de la Academia Rusa de Ciencias Naturales. Siendo Mijail Pavlovjic -nieto de Serguei Pavlovjic Koroliov, una de las figuras más prominentes de la Aeronáutica soviética- el que junto a Anatoly Malykhina -uno de los principales expertos en el sistema inmune del Instituto de Neurología, Psiquiatría y Ciencias de Ucrania-desarrolló el dispositivo AMP que sería finalmente patentado por la empresa ucraniana -ubicada en Kiev- Biopromin. Aparato que actualmente se comercializa ya como dispositivo médico -con las autorizaciones europeas precisas- en Alemania, Austria, Rusia, Hungría y Chequia -entre otros países europeos- así como en Canadá, China, Egipto y, ahora, España.

Como cabía esperar los principios del dispositivo ucraniano son similares a los del estadounidense pero el sistema de obtención de datos se realiza por medición de temperaturas en lugar de por luz infrarroja, algo que merced a complejas fórmulas matemáticas permite finalmente obtener 117 parámetros.

Los principios teóricos del funcionamiento del analizador AMP son de una enorme complejidad matemática y bioquímica de difícil comprensión para el lector no especializado pero, simplificando, podríamos decir que el objetivo del examen es determinar a través de sensores de temperatura cambios en la composición de los elementos de la sangre durante las reacciones químicas del nitrógeno, oxígeno, hidrógeno y carbonoen el sistema circulatorio, cambios relacionados con el consumo de oxígeno y la expulsión de dióxido de carbono.

En cualquier caso el desconocimiento de sus bases teóricas nunca ha sido un problema a la hora de utilizar los productos que la tecnología ofrece. Sin ir más lejos pocos son -por ejemplo-los que conocen los principios que sustentan el diagnóstico a través de un escáner, un PET o un TAC y aún así se trata de herramientas de las que hoy día difícilmente se podría prescindir. Además al final, como ocurre en el caso de los análisis sanguíneos, aunque intentemos memorizar algunos parámetros como el colesterol, la glucosa y algunos más lo que realmente importa es el uso que el especialista da a la tecnología puesta a su disposición.

Centrémonos pues en describir el AMP, un dispositivo portátil de apenas 250 gramos que conectado a una pantalla de ordenador realiza el análisis de nuestros componentes sanguíneos de forma automática –sinextracción de sangre y en pocos minutos- midiendo la temperatura del cuerpo humano en 5 puntos biológicamente activoscon otros tantos microprocesadores. Cinco sensores que se colocan…

…en la bifurcación de la arteria carótida izquierda en el área del cartílago anular (de color azul).

…en la bifurcación de la arteria carótida derecha en el área del cartílago anular (de color verde).

…en el pliegue axilar izquierdo (de color amarillo).

…en el pliegue axilar derecha (de color violeta).

…en el abdomen, en el interior del pliegue umbilical; si no hubiera ombligo definido en la zona en la que solía ser antes de la cirugía (de color rojo).

Eso sí, evitando colocarlos en pliegues, lunares, verrugas o cicatrices.

Los dos sensores de las arterias –nos explicaría Francisco Ruiz, responsable de la distribución del aparato en Españapermiten medir la microcirculación cerebral, los que se sitúan en las axilas los datos relativos al corazón y los pulmones, y el de la zona umbilical -que se sitúa en la bifurcación de la aorta- la situación de riñones, hígado, vesícula, etc.”

En cuanto al tiempo que se precisa desde que se colocan los sensores hasta que el médico dispone de los datos depende de la práctica a la hora de estabilizar la temperatura -en el caso de arterias y axilas ambos sensores deben marcar una temperatura prácticamente idéntica- pero oscila entre 3 y 12 minutos.

Luego, obtenidos los datos, el dispositivo analiza los resultados con un sofisticado software -denominado USPEH– que permite evaluar los parámetros bioquímicos, inmunológicos y hemodinámicos.

Cabe agregar que el analizador permite transferir los datos entre ordenadores lo que facilita su disponibilidad casi automática dentro de un centro hospitalario o su recepción instantánea si los datos son tomados de forma previa a un traslado o durante el mismo. Se trata pues de una técnica no invasiva que presenta para los médicos la ventaja de obtener datos de forma rápida y poder por tanto efectuar muestras continuas del paciente si fuera necesario. Con la seguridad de que al no haber punción con aguja se obvia la posibilidad de una infección por contagio.

El AMP –añadiría Francisco Ruiz- tiene la ventaja de que permite hacer exámenes profilácticos médicos a gran número de pacientes en muy poco tiempo. Imagine lo que supondría para cualquier médico comenzar la consulta teniendo en su ordenador un informe con117 datos del paciente al que va a atender… Porque bastaría con que se le examinara con el AMP poco antes de entrar, mientras espera su turno en la antesala”.

Bueno, quizás no en la antesala pero la verdad es que para colocar los dos sensores en las arterias del cuello basta desabrocharse un poco la camisa -y quitarse la corbata o un pañuelo si se lleva-, los de las axilas se colocan como un termómetro y, eso sí, para colocar el quinto y último hay que dejar al descubierto el ombligo. Pero no hay que quitarse la ropa.

¿Y cuáles son los 117 datos que el AMP ofrece?, se preguntará el lector. Pues aunque le sorprenda todos los que se obtienen con una analítica de sangre convencional y además datos de hemodinámica, coagulación, enzimas, consumo de oxígeno, pH y otras cifras directamente relacionadas con la función cardiovascular. De hecho junto a las cantidades de hemoglobina, linfocitos o leucocitos podemos encontrar también la cantidad de magnesio, calcio, potasio o sodio en plasma, el volumen de sangre circulatoria, el índice de entrega de oxígeno al tejido, el contenido de CO2arterial, el flujo sanguíneo en el miocardio, el flujo sanguíneo cerebral, hepático y renal, el índice de permeabilidad vascular, la tensión arterial, el pH, el nivel de agua extracelular, el nivel de gases, el de estrógenos… Y así hasta 117 parámetros diferentes.

En suma, se trata de una auténtica revolución que puede suponerle un enorme ahorro al sistema sanitario y obligar a muchos laboratorios a replantearse su actividad. Aunque Francisco Ruiz no cree que vayan a desaparecer por ello: “Aunque este dispositivo llegara a implantarse de forma generalizada ello no implica que los laboratorios clínicos vayan a desaparecer ya que son muchas las pruebas que a partir de los datos obtenidos por el AMP en primera instancia cualquier médico podría verse obligado a tener que pedir para profundizar en las causas de determinadas patologías. Por ejemplo, el dispositivo puede avisar de la presencia de un virus o de una bacteria… pero no de cuál se trata exactamente. Para saber eso seguirá siendo necesario un cultivo en laboratorio. Además el AMP está indicado sobre todo para un diagnóstico precoz; porque con los datos que permite obtener se podría por ejemplo prever un infarto de miocardio o un ictus cerebral”.

FIABILIDAD 

Ahora bien, ¿es fiable este dispositivo? ¿Realmente los datos que obtiene de manera tan singular son de fiar? Pues debemos decir que como parte del proceso de aprobación del mismo la empresa fabricante tuvo que someterlo a valoración y de ello se encargó en el 2006 la National University of Pharmacy de Kharkivdependiente del Ministerio de Salud de Ucrania. Para lo cual se compararon los datos obtenidos con el AMP en 60 voluntarios sanos –hombres y mujeres- y los proporcionados por un analizador hematológico conocido: un Sysmex N-2000. Ahora bien, sólo se analizaron cuatro parámetros: hemoglobina, eritrocitos, leucocitos y linfocitos.

Posteriormente, en otro estudio similar, se compararon los niveles de eritrocitos, leucocitos, neutrófilos segmentados, eosinófilos, linfocitos, monocitos, nivel de hemoglobina, velocidad de sedimentación globular, presencia de potasio, sodio, calcio y magnesio, colesterina, urea y creatinina.

Pues bien, ambos informes concluyen asegurando que el AMP ofrece un nivel de confianza del 95% en la medición de esos parámetros y se recomienda por ello como dispositivo de uso médico. Las conclusiones finales fueron similares así que reproducimos lo dicho en el primero de ellos:

1. (…) El dispositivo médico bajo examen asegura la reproducibilidad requerida de los indicadores de la sangre  en un nivel de confianza del 95% durante el examen de voluntarios sanos.

2. Los resultados del ensayo demostraron la ausencia de efectos adversos del dispositivo analizador AMP Hemograma No Invasiva en pacientes sanos.

3. Los diseñadores del AMP Hemograma No Invasivo deben mejorar la configuración de los sensores de medición para lograr un mejor contacto con la piel y evitar la influencia térmica de las manos del operador y del paciente.

4. Teniendo en cuenta la limitación del grupo estadístico el umbral de aceptación de la hipótesis cuando medimos eritrocitos y hemoglobina y el tipo de examen (examen de 60 voluntarios sanos) el AMP se recomienda para su uso en la práctica médica en Ucrania en paralelo con los métodos convencionales de análisis de sangre hasta que el grupo de muestra estadística alcance un nivel considerable para mejorar las indicaciones de uso; a saber, monitorización de los indicadores de análisis de sangre en pacientes con trastornos primarios y secundarios en el sistema sanguíneo”.

En otras palabras, los investigadores constataron la fiabilidad del dispositivo a la hora de medir los parámetros antes enunciados en personas sanas pero entienden que deben hacerse muchas más pruebas y con más personas, especialmente con aquellas que tienen patologías -leves y graves- que puedan corroborarse mediante análisis de sangre convencionales. Eso sin olvidar que la fiabilidad del resto de los datos –los otros 113 parámetros- no fue testada. Por tanto es posible que sean igualmente fiables pero no lo ha validado ningún centro oficial.

Sí se han hecho no obstante algunas pruebas individuales en nuestro país gracias a la iniciativa de Francisco Ruiz. Dos de ellas se llevaron a cabo en Kemia Científica, compañía con sede en Madrid especializada en diagnóstico clínico y producción propia de reactivos, tanto de hematología como de bioquímica. En ellas se midieron once datos del hemograma y 16 de bioquímica y los resultados del AMP  fueron equiparables a los conseguidos con los métodos clínicos habituales por lo que en la actualidad se están preparando nuevos estudios. “Aunque mi experiencia con el analizador no invasivo AMP es muy limitada –nos diría el Gerente de esa empresa, Juan José Salinas nos ha alentado a preparar una evaluación con 10 personas y comparar los resultados que sean posibles con  los analizadores de nuestro laboratorio de control de calidad. Si los resultados fuesen coherentes extenderíamos esta evaluación a 100 pacientes con un espectro más amplio de parámetros a medir entre los que también incluiremos electrocardiogramas. Es posible pues que este instrumento no venga a sustituir la actual tecnología pero puede ser de gran ayuda a la ya implantada”.

EFICAZ, RÁPIDO Y ÚTIL PERO, ¿ASEQUIBLE?

Obviamente quisimos ver cómo funcionaba así que pedimos su colaboración al doctor Santiago de la Rosa -miembro del Consejo Asesor de Discovery DSALUD y presidente de la comisión de médicos naturistas del Colegio Oficial de Médicos de Madrid- que accedió amablemente a probarlo en su consulta. Y allí pudimos confirmar que efectivamente en algunos casos los datos pueden obtenerse muy rápido. Bastaron tres minutos para colocar y equilibrar los sensores a un voluntario, cinco más en obtener los datos y otros tres para que el doctor los tuviera en su ordenador y pudiera imprimírselos al paciente. Lo que quiere decir que en los casos más rápidos en poco más de doce minutos el médico puede disponer de los datos en su ordenador y el paciente de un informe impreso de 4 folios con los 117 parámetros obtenidos. Pero también es cierto que en alguno de los casos observados el proceso se demoró algo más. En todo caso quizás sea éste el aspecto que aún puede y debe mejorarse -conseguir que los sensores reflejen el equilibrio casi instantáneamente- de cara a su posible uso en urgencias domiciliarias o en caso de traslado urgente en ambulancia donde los minutos cuentan y el AMP podría ser fundamental al permitir analizar el estado del paciente mientras aún está camino del centro hospitalario y conseguir que lleguen hasta él los resultados antes de que el enfermo llegue. De hecho la doctora Mercedes Fernández, Directora Médica del SUMMA 112 -Servicio de Urgencias de la Comunidad de Madrid- nos diría que 49 de los 117 datos obtenidos con el AMP, conocidos con la suficiente celeridad como permite el dispositivo, serían muy importantes en los traslados urgentes.

En todo caso por lo que se refiere a la atención en consulta -no urgente pues- estamos ante un dispositivo que permite conocer el estado general de un paciente en escasos minutos cuando los análisis convencionales pueden tardar días y exigen una segunda visita. Por consiguiente desde el punto de vista médico su utilidad parece poco discutible. “El AMP –nos diría el doctor De la Rosa- es a mi juicio muy interesante y útil para cualquier médico. No sólo ofrece la analítica de forma rápida sino que también proporciona otros parámetros biológicos que los médicos biológico-naturistas agradecemos conocer en consulta; como la toxemia, la oxigenación y el pH del espacio extracelular, datos importantes por ejemplo para desintoxicar y desacidificar el organismo mediante alimentación y/o con suplementos dietéticos. Y resulta útil tanto para los médicos de formación alópata por la rapidez en disponer de los datos como para aquellos que apuestan por una medicina integral dada la cantidad y calidad de los mismos”.

Cabe añadir que sus posibilidades no se quedan ahí. Porque con el AMP, además de lo ya citado, el médico podría saber tan rápido como quisiera -minutos, horas o días- cómo está respondiendo el organismo de su paciente a los productos o tratamientos recetados, sean fármacos, plantas, productos homeopáticos o sesiones de acupuntura.

“Yo diría que el AMP –añadiría el doctor De la Rosa-puede llegar a ser un aparato ideal en los traslados urgentes cuando se mejore el asunto de la colocación de los biosensores que a veces cuesta equilibrar aunque supongo que ello debe depender mucho de la práctica de quien los aplique. Y en las urgencias hospitalarias porque permitiría conocer el estado global de los pacientes mientras esperan y facilitar así la actuación del médico en los primeros momentos. Y, claro está, en la medicina interna ya que permite un conocimiento rápido del estado del paciente que puede completarse en caso de ser necesario con análisis sanguíneos más específicos –cultivos bacterianos por ejemplo- permitiendo mejorar la espera asistencial. Y desde luego resultaría muy práctico para quienes hacemos medicina integral y anti-aging. La única pega que encuentro para que a un médico con consulta privada le interese es su alto precio”. Obviamente el doctor Santiago de la Rosa tiene razón porque el AMP cuesta unos 50.000 euros.Lo que no obsta para que en los próximos años se pueda convertir en un dispositivo de referencia en hospitales y clínicas ya que en ellos el alto número de pacientes que atienden sí permitiría amortizar ese coste rápidamente. Solo que para ello la empresa fabricante deberá antes demostrar la fiabilidad de todos los parámetros que el dispositivo permite captar y no sólo la de unos cuantos.

Francisco San Martín

Este reportaje aparece en
147
Marzo 2012
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