Descubren por qué la vacuna para la gripe de GlaxoSmithKline provocaba narcolepsia

Un equipo de investigadores de la Stanford University coordinado por Lawrence Steinman -su trabajo acaba de publicarse en Science Traslacional Medicine– ha descubierto que los casos de narcolepsia que provocó Pandemrix -una de las vacunas aprobadas en su día para prevenir la gripe A y que fabricaba GlaxoSmithKline, ya retirada del mercado- se debió a que contenía una nucleoproteína del virus de la gripe similar al receptor de la hipocretina siendo ello lo que provocó la reacción inmune aunque solo entre quienes poseían una variante genética denominada HLA-DQB1*0602. En otras palabras, al recibir la vacuna el organismo producía anticuerpos que se adherían a ese receptor provocando la narcolepsia.

Los investigadores concluyen su trabajo diciendo que las vacunas de la gripe pueden y deben fabricarse pues de forma más segura a fin de que las personas con características genéticas específicas no corran el riesgo de sufrir narcolepsia u otros problemas. El trabajo tira así por tierra la afirmación de que las vacunas masivas son seguras infiriéndose que antes de recibir una -la que sea- habría que asegurarse de que el receptor no va a reaccionar negativamente. Y eso con los conocimientos actuales es casi imposible. Además el coste sería prohibitivo. Un varapalo pues para quienes defienden las vacunaciones masivas… lo que no les detendrá ya que la industria controla los resortes del poder sanitario.

Terminamos recordando que la narcolepsia -trastorno también conocido como Epilepsia del sueño o Síndrome de Gelineau- se caracteriza por la presencia de accesos de somnolencia irresistible durante el día pudiendo cursar con cataplejía (parálisis o debilidad extrema bilateral del conjunto muscular) y alucinaciones hipnagógicas (visiones fugaces en la transición vigilia-sueño) o hipnopómpicas (transición sueño-vigilia). De hecho en 2011 la Agencia Europea del Medicamento advirtió que la vacuna no debía usarse en menores de 20 años porque en ellos el riesgo de narcolepsia aumenta ¡un 1.300%!