El Gobierno seguirá despilfarrando en fármacos 

La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) ha manifestado públicamente su indignación con el acuerdo que los ministerios de Sanidad y Hacienda firmaron en noviembre con Farmaindustria por entender que es claramente lesivo para los intereses de la Sanidad Pública. «Es realmente vergonzoso –afirman- el interés del Gobierno en garantizar los negocios de sus amigos mientras mantiene los recortes en la Sanidad Pública e intenta impedir que algunas comunidades autónomas garanticen el acceso a la atención sanitaria de todas las personas». Y es que el pacto, en esencia, lo que hace es garantizar que el estado va a gastarse en fármacos lo mismo que este año pero teniendo en cuenta el crecimiento del PIB. La intención es mantener el injustificable gasto farmacéutico español que es de unos 3.000 millones de euros anuales, muy por encima de los demás países de la OCDE. Es más, la FADSP denuncia que el gasto farmacéutico no para de crecer –ha aumentado un 9,2% en los ocho primeros meses de 2015- y eso puede terminar “estrangulando el gasto sanitario público«.

Por supuesto el pacto se ha presentado ante la opinión pública como algo que garantizará la sostenibilidad del sistema nacional de salud y el acceso a la innovación, permitirá a los pacientes acceder a los mejores, más eficaces e innovadores fármacos disponibles, que el sector farmacéutico prosiga con su desarrollo industrial y que los pacientes, profesionales sanitarios y responsables administrativos puedan disponer de los tratamientos farmacológicos más novedosos y adecuados en una época en la que los avances científicos en biomedicina se están traduciendo en mejoras muy significativas en el tratamiento de las enfermedades que más afectan a nuestra sociedad. Pura demagogia, por supuesto.