Greenpeace exige a Agricultura que haga públicos los datos sobre transgénicos

 

La organización ecologista Greenpeace ha decidido exigir al Gobierno español transparencia absoluta en lo que a las decisiones oficiales sobre transgénicos se refiere, preocupada por la creciente amenaza de contaminación de otros cultivos. Y ha solicitado por escrito al Ministerio de Agricultura que haga públicos los datos sobre cultivos transgénicos en España.
“Greenpeace –manifestaría Juan Felipe Carrasco, responsable del tema de los transgénicos en España– ha pedido al Gobierno que haga públicos los datos de las  superficies sembradas, por variedades y por municipios, con la localización exacta de las parcelas y los datos de los propietarios de las fincas desde que empezara a sembrarse en ellas el maíz Bt en 1998 hasta la presente campaña, con 7 variedades autorizadas”.
Un reciente informe presentado por Greenpeace y Amigos de la Tierra demuestra -mediante estudios científicos independientes- cómo estos cultivos no están cumpliendo en España las promesas de la industria. En cambio, demuestra que el maíz Bt 176 comercializado por Syngenta está causando graves contaminaciones en cultivos ecológicos y generando una situación social de tensión en muchas zonas agrarias.
El Gobierno español es el único de la Unión Europea que tolera los cultivos transgénicos a escala comercial. Es más, en febrero dio un paso más en su política unilateral a favor de los transgénicos al autorizar cinco nuevas variedades de maíz desoyendo el debate abierto en el ámbito europeo.
Aún más, según Greenpeace ni siquiera está obligando a las empresas que comercializan estos productos a respetar la ley vigente. Por ejemplo, la directiva 2001/18/EC que prevé la creación de registros públicos de campos experimentales y comerciales, cosa que no se está haciendo. Es más, el Gobierno tampoco informa cuando se le solicitan datos a pesar de que el acceso público de los ciudadanos a la información medioambiental es obligatoria en la comunidad.
“Teniendo en cuenta lo que está pasando –agrega Juan Felipe Carrasco- es imprescindible aplicar el “Principio de Precaución” por lo que es absolutamente necesario paralizar el cultivo de variedades transgénicas. No deben liberarse al medio ambiente ni ser utilizadas en alimentos y piensos antes de que se haya realizado una evaluación a fondo, se haya aprobado un marco legislativo exhaustivo y se estén cumpliendo efectivamente las obligaciones legales”.