Nuevos datos demuestran que muchos antiinflamatorios y analgésicos son peligrosos

 

Nuevos datos demuestran que muchos antiinflamatorios y analgésicos ampliamente consumidos son peligrosos para la salud. Así lo reflejan dos revisiones de los principales trabajos hechos sobre los antiinflamatorios no esteroideos (AINES) –nada menos que 137- que el Journal of the American Medical Association (JAMA) acaba de dar a conocer asegurando que lo que ha primado en ellos es ¡la desinformación!
Los AINES inhiben la enzima ciclo-oxigenasa (isoformas COX-1 y COX-2) dando lugar a una disminución de la formación de eicosanoides del tipo prostaglandinas y la mayoría posee acciones analgésica, antitérmica y antiinflamatoria. Sin embargo conllevan claros riesgos de hemorragia gastrointestinal –son los casos de la aspirina, el ibuprofeno y el naproxeno– por lo que hace unos años apareció una nueva generación de AINES que no tenían ese riesgo: los inhibidores selectivos de la Cox-2. Es decir, que sólo bloquean la enzima Cox-2 -responsable del dolor y la inflamación- pero no la enzima COX-1 -que protege la mucosa gastrointestinal-. Se les bautizó como las superaspirinas, arrasaron en el mercado y su aparición recibió enormes elogios. Hablamos del rofecobix –comercializado por la multinacional Merck Sharp & Dohme como Vioxx– y del celecobix -comercializado por la multinacional Pfizer como Celebrex-. Sólo que la alegría duró poco porque pronto se comprobó que el Vioxx aumentaba de forma muy notable el riesgo de sufrir problemas cardiovasculares –especialmente infartos cerebrales y de miocardio- pudiendo llevar incluso a la muerte y en el 2004 fue retirado del mercado. Aunque lo más grave e intolerable es que luego se supo que el fabricante conocía esos riesgos y los había ocultado. Sin embargo se permitió que Celebrex se siguiera comercializando -aunque obligando a Pfizer a detallar nuevos efectos secundarios en el prospecto- porque no se han detectado problemas en dosis bajas (200 mg diarios) –no se sabe qué ocurre con dosis más altas- con lo que la protesta de numerosas organizaciones de consumidores no se hizo esperar.
Bien, pues como decíamos, acaban de hacerse dos revisiones sobre los ensayos de los AINES. Una firmada por dos expertos australianos que han llegado a la conclusión de que no sólo el rofecoxib (Vioxx) aumenta el riesgo cardiovascular sino también el diclofenaco (que se comercializa como Voltaren, Voltaren-XR y Cataflam) y la indometacina (comercializada como Indocin). Constataron por ejemplo que el Vioxx aumenta el riesgo cardiovascular un 35% con dosis normales y hasta un 70% con las dosis altas (más de 25 mg al día). Y el aumento del riesgo empieza desde la primera dosis y no después de 18 meses como alegaba el fabricante.
El segundo trabajo afirma por su parte que el Vioxx provoca además otro problema hasta ahora no descrito: aumenta los problemas renales y las arritmias.
En cuanto al diclofenaco (Voltaren, Voltaren-XR y Cataflam) los expertos australianos han descubierto que incrementan también el riesgo de infartos un 40% y la indometacina (Indocin) un 30%. Los datos sobre otro antiinflamatorio, el meloxicam (que se comercializa como Movalis, Parocim, Uticox y Mobic), no permitió obtener conclusiones definitivas aunque también se han detectado riesgos coronarios.
Sea consciente.