Anthony Holland: “Es posible destruir células cancerosas y microorganismos patógenos con campos eléctricos pulsantes”

Las células cancerosas pueden ser destruidas –al menos in vitro- emitiendo sobre ellas campos eléctricos pulsantes oscilantes mediante armónicos de las frecuencias específicas en las que resuena cada tipo tumor; y por tanto puede hacerse igualmente con los microorganismos patógenos. Lo ha logrado un equipo de expertos dirigido por el profesor del Skidmore College de Nueva York (EEUU) Anthony Holland, idea que se le ocurrió gracias a su formación en música que le llevó a investigar tal posibilidad. Y constatado que es posible tras probar en distintos microbios y células tumorales de páncreas, ovario y leucemia constituiría una empresa para demostrar que se trata de un tratamiento no sólo eficaz sino inocuo. Con lo que no contaba es con la indiferencia de las autoridades y de los propios oncólogos.

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Un equipo de expertos dirigido por el profesor Anthony Holland ha desarrollado un dispositivo que permite emitir radiaciones de todo tipo -tanto lumínicas como sónicas- a la frecuencia o frecuencias que se desee -incluyendo todos sus armónicos- logrando así combatir el cáncer.

Las células cancerosas pueden ser destruidas –al menos in vitro- emitiendo sobre ellas campos eléctricos pulsantes oscilantes mediante armónicos de las frecuencias específicas en las que resuena cada tipo tumor; y por tanto puede hacerse igualmente con los microorganismos patógenos.

Nuestros átomos, moléculas, tejidos y órganos están compuestos de partículas cargadas eléctricamente que se hallan en constante movimiento y vibración y pueden ser utilizadas para diagnosticar -de hecho es la base de las radiografías, ecografías, resonancias magnéticas y TACs- y para manipularlas terapéuticamente con radiofrecuencias.

Existen desde hace un siglo dispositivos basados en la emisión de radiaciones electromagnéticas que permiten hacer precisos diagnósticos pero también eficaces tratamientos terapéuticos, aspecto éste que sin embargo la mayoría de los médicos ha optado absurdamente por ignorar.

Anthony Holland afirma que tanto los microorganismos patógenos como las células cancerosas pueden destruirse por biorresonancia emitiendo a la frecuencia específica en que cada uno de ellos vibra.

Anthony Holland asevera que las células cancerosas vibran -y por tanto son vulnerables- entre 100.000 Hz y 220.000 Hz; muchas a 100.000 Hz. Las leucémicas responden sin embargo a frecuencias cercanas a los 197.000 Hz.

“Hemos sido capaces de destruir entre el 42% y 60% de las células cancerosas con las que hemos experimentado in vitro -afirma Anthony Holland-. Y según muchos expertos es un porcentaje mucho mayor del que se consigue con radioterapia y con las drogas estándar de quimioterapia. Lo conseguimos utilizando campos electromagnéticos pulsantes oscilantes no tóxicos y no invasivos de frecuencias específicas”.

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Octubre 2016
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