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31
Septiembre 2001
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El derecho a decidir sobre la propia muerte

Si bien es cierto que el Parlamento de Cataluña ha aprobado la ley del Testamento Vital no lo es menos que el Congreso de los Diputados se ha negado a debatir esa ley porque no está dispuesto a considerar la eutanasia. Ni siquiera a considerar ese Testamento Vital que se limita a ser un documento dirigido al médico en el cual «una persona mayor de edad, con capacidad suficiente y libremente, expresa las instrucciones a tener en cuenta cuando se encuentre en una situación en que las circunstancias que concurran no le permitan expresar su voluntad». O sea, expresar simplemente el deseo de que no le alarguen la vida –el sufrimiento– una vez el médico haya considerado su situación como terminal. Y lo curioso es que el Congreso de los Diputados ha justificado su rechazo a considerar cualquier tipo de eutanasia en el hecho de que la jurisprudencia del Tribunal Constitucional asegura que el derecho a la vida no incluye el derecho a la muerte.