El estudio científico del cuerpo energético

La existencia de campos de energía en los seres vivos ha llamado la atención del hombre desde la antigüedad. ¿Quién no recuerda, por ejemplo, las aureolas pintadas en muchos cuadros alrededor de la cabeza de Cristo, Buda, Krisna y algunos santos? Ciertamente, durante mucho tiempo las opiniones estuvieron divididas entre quienes defendían la existencia de tan misterioso efluvio y quienes lo consideraban algo propio de la charlatanería e ignorancia del vulgo; y ello a pesar de que en todas las épocas y culturas ha existido gente que afirmaba ver halos alrededor de determinadas personas. Siglos después, el desarrollo científico terminaría dando la razón a los primeros al constatar la existencia de lo que los orientales llamaron aura y hoy se conoce como cuerpo bioenergético. Sólo las personas poco informadas ignoran ese hecho. Es más, su existencia no solamente es algo científicamente probado sino que se estudia y trabaja sobre él en diferentes universidades y centros de investigación de los cinco continentes. Hemos podido constatarlo.

Pero, ¿qué es el aura? ¿Cómo podemos estudiarla? Los físicos que la investigan la describen básicamente como un campo electromagnético lumínico en constante movimiento que rodea a los seres vivos e, incluso, a los objetos inanimados, si bien aclaran que esta descripción no abarca todas las capas que forman el aura humana.
De hecho, la mayor dificultad para estudiar el aura o campo bioenergético es que su frecuencia no se encuentra dentro del espectro de ondas que el ojo humano puede ver. Pero existe un recurso para poder estudiarla: excitarla mediante una descarga eléctrica que la vuelve visible como un halo violáceo y en continuo movimiento, contiguo a la piel de la persona. Este fenómeno fue bautizado por la ciencia como efecto Kirlian en honor a los esposos rusos que lo descubrieron. El efecto Kirlian puede definirse, pues, como la observación visual o por medio de aparatos de la luminiscencia que surge de un objeto estudiado al colocarlo en un campo eléctrico de alta tensión y baja intensidad.

Pero hagamos una breve historia de su descubrimiento. En 1939 el técnico electrónico Semyon Kirlian se encontraba reparando un aparato de rayos X cuando una descarga eléctrica accidental provocó que alrededor de su mano se formara un nimbo de luz azulada. Semyon, impresionado, llamó a su esposa y ambos decidieron reproducir la experiencia: el resultado se repitió. Pero lo que llevaría a la pareja a investigar a fondo el fenómeno sería la comprobación de que el halo luminoso de la mano de Semyon era irregular mientras el de su esposa era más uniforme. Algo que pronto atribuyeron al delicado estado de salud de él y al excelente de ella.

Los esposos Kirlian investigarían a partir de entonces durante varias décadas este fenómeno llegando a obtener más de 30 patentes por sus inventos. Algo que fue posible merced al apoyo otorgado por el Gobierno de la antigua URSS que no sólo apoyaría sus investigaciones sino que las clasificaría como secretas. Razón por la que sus descubrimientos no llegarían a Occidente hasta treinta años después y gracias a una serie de filtraciones que permitieron la publicación por Sheila Ostrander -en la década de los 70- de un libro llamado Descubrimientos psíquicos detrás del Telón de Acero.

A partir de su publicación comenzarían en Occidente cientos de investigaciones sobre el efecto Kirlian si bien sería cuando la información llegó a California cuando se produjo una auténtica conmoción, quizá porque en algunos círculos universitarios se comentó que en la URSS se había inventado un aparato que podía “fotografiar el espíritu”. Paralelamente, sustituyeron el nombre de efecto Kirlian por el de efecto coronaatendiendo a la forma que emite el aura de los dedos. Hoy día se le da el nombre mas técnico deGDV (Gas Discharge Visualization).

Posteriormente, ya en 1996, el físico ruso Konstantin Korotkov -catedrático de la Universidad de San Petersburgo- inventaría un aparato que le permitió enviar las imágenes Kirlian al ordenador y analizarlas con modernos procesadores. Un paso fundamental porque posibilitaba estudiar el efecto Kirlian de forma reproducible en laboratorio, atendiendo las condiciones que la ciencia moderna exige de que no varíen las condiciones del experimento.

A partir de ese momento, Korotkov desplegó una intensa labor y formó un equipo interdisciplinario compuesto por físicos, médicos, biólogos, psicólogos e informáticos para investigar el fenómeno Kirlian y, por tanto, la información existente en el campo de energía humano.

Korotkov, junto al alemán Mandel, harían entonces un descubrimiento fundamental: que en los diez dedos de las manos está contenida la información holográfica (total) del cuerpo así como de aspectos de la psique humana. Y no sólo eso: en muy poco tiempo lograron crear un método de diagnóstico de los principales órganos y sistemas del organismo mediante las imágenes Kirlian de las yemas los dedos. Porque resulta que ¡en las auras de los dedos están reflejados todos los órganos del cuerpo!
El equipo crearía a continuación una cámara especial -la GDV-que permite visualizar y medir el aura completa por medio de la captura de imágenes Kirlian en un ordenador. Con este instrumento -y gracias a su procesamiento científico preciso-, se iniciaría el estudio sistemático del nivel energético del ser humano. Una técnica que posibilita ver en tiempo real las reacciones instantáneas del cuerpo ante un tratamiento médico, el ejercicio, el estrés, la meditación y -muy importante- ¡hasta las actitudes psicológicas y los pensamientos! Y no sólo eso: permite observar cómo el aura de una persona refleja su estado de ánimo. Un descubrimiento trascendental que abre las puertas a una amplísima aplicación de la técnica en diferentes áreas, especialmente en el ámbito de la Medicina y la Psicología.

Ciertamente, el diagnóstico con este aparato no sustituye a los métodos tradicionales pero abre una ventana a un nivel del ser humano hasta ahora inexplorado, el energético, donde existe información tan precisa sobre la salud que permite realizar una medicina preventiva ya que mide el nivel de las funciones orgánicas más que de los órganos en sí. Y es que han descubierto que antes de que un órgano o sistema enferme su energía se altera y su función se vuelve irregular, que antes de que un órgano enferme de manera crónica pasan meses -o incluso años- de funcionamiento energético alterado. Por tanto, la posibilidad de observar el efecto inmediato de cualquier tratamiento es una característica única e importantísima de esta técnica.

Esté seguro el lector: se trata de una técnica va a cambiar nuestras vidas. Hay ya varios equipos de investigadores que trabajan con ella. Permítanme que exponga algunos ejemplos.

ESTUDIOS EN MEDICINA 

En varios hospitales universitarios rusos se están actualmente desarrollando estudios relacionados con la salud aplicando distintas terapias -convencionales y alternativas- a pacientes con una misma enfermedad y comparando luego con la técnica mencionada los resultados. Experimentos que, por cierto, están demostrando la mayor eficacia de terapias como la Acupuntura o la Homeopatía en comparación con los tratamientos farmacológicos. Y es que ambas terapias alternativas favorecen un mejor estado general de salud de todo el organismo y no sólo de los órganos implicados en la enfermedad.

La técnica, pues, promete convertirse en un medio de diagnóstico eficaz, rápido, económico y no invasivo de los principales órganos y sistemas del cuerpo. De hecho, en menos de una década será un instrumento clínico de uso común. En universidades como las de Arizona y Nevada, así como en clínicas tan conocidas como la Mayo se está trabajando ya con estos equipos.

ESTUDIOS EN PSICOLOGÍA 

También en el ámbito de la Psicología se han obtenido valiosas informaciones aplicando la fotografía Kirlian computerizada.
Así, se ha descubierto que los campos energéticos de las personas que se encuentran cercanas físicamente están constantemente influyéndose e intercambiando energía. Es la constatación científica que da explicación a esos sentimientos de atracción o rechazo inconscientes e inexplicables que a veces todos sentimos ante otras personas; y que, igualmente, da respuesta a otros comportamientos humanos hasta ahora inexplicables.

He aquí un ejemplo: un interesante estudio realizado por el equipo del profesor Korotkov reveló que el campo bioenergético de una persona se amplía e intensifica cuando se acerca por detrás alguien a quien ama aunque éste no sea visto por la persona a la que se está midiendo. Esto prueba que percibimos la presencia y el tipo de energía de las personas que nos rodean aunque no seamos conscientes de ello.

En el terreno de las compatibilidades de pareja, las cámaras Kirlian ofrecieron interesantes resultados. Cuando los dedos de dos personas se ponen uno frente al otro -a un centímetro de distancia- y se obtienen las imágenes de los campos energéticos, en ocasiones éstas hablan por sí mismas de la relación que existe entre ambos. Presentamos como ejemplo las imágenes tomadas por quien esto escribe de la energía de los dedos índices de dos personas que no se conocen (izquierda) y de otras dos que se aman (derecha) en el momento en que se estaban abrazando. Llama poderosamente la atención ver cómo en el primer caso las energías se mantienen distantes y en el segundo caso la fusión de las energías ilustra elocuentemente lo que el amor puede mover en el aura de las personas.

Existe otra investigación fascinante realizada por físicos del Instituto de Física de Metales del gobierno ruso en Ekaterimburgo en la cual han logrado fotografiar la emisión de energía que surgía del corazón de una persona mientras enviaba un pensamiento amoroso a otra. Y no sólo eso: midiendo a la persona receptora en el mismo instante, se fotografió esa misma emisión de energía ¡llegando a su corazón! Pero no queda ahí la cosa: uno de los ensayos se realizó entre Ekaterimburgo y Moscú, ciudades situadas a 1.500 kilómetros de distancia, con los mismos resultados: ¡el pensamiento emitido llegó instantáneamente al receptor!

OTRAS INVESTIGACIONES 

Mediante un convenio entre universidades de Suecia, Finlandia y Rusia se está desarrollando una técnica de entrenamiento para que atletas olímpicos superen sus propias marcas. La esencia del método consiste en enseñarles a entrar en “estados alterados de conciencia” en los cuales los hemisferios cerebrales izquierdo y derecho funcionan absolutamente coordinados. Los estados modificados de conciencia permiten, entre otras capacidades, la de una perfecta coordinación neuromuscular… pero sólo se dan de modo espontáneo en personas con facultades excepcionales.

Pues bien, con el electroencefalógrafo y la cámara Kirlian GDV los científicos están midiendo los estados de conciencia que logran los atletas y los entrenan para alcanzar un mayor desarrollo mental.

Otra aplicación de la técnica es la que ha desarrollado el médico australiano Tom Chalko -de la Universidad de Melbourne- investigando el efecto de los colores de la ropa en el campo bioenergético y, por tanto, en la salud. Bien, pues Chalko afirma -entre otras cosas- que el uso del negro en el vestido debilita la energía vital y que, por el contrario, los colores que más la favorecen son los puros del espectro, es decir, los colores del arco iris.

Otros estudios demuestran que el ejercicio diario de meditación ejerce un efecto benéfico inespecífico sobre la salud del que la practica pues las funciones corporales se ven favorecidas y los hemisferios cerebrales se equilibran e integran con dicha práctica.

En fin, las posibilidades de esta tecnología son ilimitadas ya que es aplicable a tantas áreas de investigación como facetas tiene la vida humana. Nos encontramos, en suma, en los albores de una nueva disciplina científica denominada Bioelectrografía que permite adentrarse en el área más misteriosa y menos explorada del ser humano: la conciencia. Pero de ello hablaremos otro día.

Fernando Sánchez Quintana

Este reportaje aparece en
24
Enero 2001
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