Este reportaje aparece en
10
Noviembre 1999
Ver número

El origen no sexual de enfermedades sexuales

Ante una alteración funcional es creencia generalizada que su causa se encuentra –o por lo menos debe buscarse– en el propio órgano afectado. Y que, en consecuencia, lo lógico es que toda somatización deba ser resuelta combatiendo la enfermedad en o desde esa somatización. Así, ante una impotencia sexual masculina –por referirme sólo a las enfermedades sexuales a fin de no alargar la casuística que expongo– el enfermo mirará abatido su pene, el médico lo chequeará y el psicólogo –especialmente el especializado en Sexología– buscará una causa sexual en esa disfunción. Disfunción que a su vez intentará resolver con prácticas conductistas erótico-sexuales.