Fundamentos científicos de la Homeopatía

Fundamentos científicos de la Homeopatía

Decenas de millones de personas de todo el mundo utilizan la Homeopatía porque les consta que es eficaz y así lo reconoce hasta la propia OMS; de hecho los productos homeopáticos tienen hoy la consideración legal de medicamentos y aun así hay médicos ignorantes e indocumentados que la consideran una disciplina pseudocientífica cuyas propiedades curativas se deben al efecto placebo. Pues bien, en este artículo echamos abajo tan falaz argumento demostrando que eso es imposible ya que actúa igualmente ¡en el caso de las plantas y los animales! Además sus detractores parecen ignorar que hay cientos de estudios sobre productos homeopáticos realizados bajo los mismos parámetros -ensayos doble ciego y controlados- a los que se someten los fármacos.

Este artículo no va a centrarse en las investigaciones que científicos de talla mundial como Jacques Benveniste y Luc Montaigner han ofrecido sobre el agua y fundamentan el funcionamiento de la Homeopatía porque la revista ya se ha hecho eco de ellas. No vamos pues a hablar en él ni de la “memoria del agua” ni del hecho comprobado de que como el ADN puede transmitir electromagnéticamente información al agua es posible incluir en ella la información terapéutica de cualquier producto aunque sí mencionaremos algo respecto a la vibración electromagnética de las moléculas de toda sustancia. Vamos a centrarlo en dos aspectos esenciales científicamente constatados de los productos homeopáticos:

1. Su efecto terapéutico (constatado siguiendo las estrictas pautas de los protocolos previstos para averiguar la presunta eficacia de cualquier fármaco, incluida la comparación con un placebo); y,

2. Su efecto biológico en plantas y animales (lo que descarta el “efecto placebo” ya que en esos procesos de transformación no interviene acto cognitivo alguno).

Y vamos a empezar recordando que según la mayoría de las enciclopedias -incluida Wikipedia en Internet- la Homeopatía es “un tipo de medicina alternativa pseudocientífica” que “no ha sido capaz de demostrar por medios objetivos mayor eficacia que la de un placebo” cuyos fundamentos “contradicen leyes y teorías científicas ampliamente comprobadas” y de ahí que “no se la puede considerar una forma de terapia basada en evidencias”.

Afirmaciones todas ellas FALSAS que no pueden rebatirse en esos foros porque a pesar de lo que se pregona no permiten aportaciones que difieran de su “verdad oficial”.

En primer lugar Samuel Hahnemann, creador de la Homeopatía, era médico y no un charlatán. Y todo lo que afirmó en su primera gran obra, Organon del Arte de Curar -publicada en 1810-, lo fundamentó respetando escrupulosamente las normas de cualquier investigación científica actual: observación (se observa cómo actúa una sustancia en una persona sana), comparación (se comparan los síntomas con los de una persona enferma), comprobación (se comprueba como desaparece o atenúa la enfermedad) y formulación (se establecen las dosis y diluciones para ver si así se logra el mismo efecto en otros pacientes). Es más, puede decirse que la obra de Hahnemann es en realidad el primer tratado de Medicina Científica publicado ya que hasta entonces la práctica de la llamada “medicina académica” se basaba en discutibles principios filosóficos totalmente alejados del método experimental que, en definitiva, desarrolló por primera vez ¡Hahnemann!

Y si lo duda adéntrese en los libros de Historia de la Medicina y lea todo lo aportado en la literatura científica. El Dr. T. J. Kaptchuck, profesor de Medicina en la prestigiosa Universidad de Harvard de Cambridge (Massachusetts, EEUU), reconoce por ejemplo en un interesante artículo que publicó en 1998 en Bulletin of the History of Medicine que los primeros ensayos exitosos con placebo y doble control fueron realizados por homeópatas a mediados del siglo XIX; es decir, casi un siglo antes de que el método lo incorporara la medicina convencional u ortodoxa como aspecto clave para demostrar la eficacia de un producto o fármaco. Eficacia que en buena medida depende de las dosis adecuadas, tema fundamental relacionado con la Homeopatía que la mayoría de los médicos no tiene en cuenta al no conocer o ignorar lo que es la hormesis.

LA PARADOJA DE LAS DOSIS INFINITESIMALES

Cualquier investigador sabe que uno de los problemas fundamentales en el desarrollo de un fármaco es establecer la dosis adecuada ya que ha de ser lo suficientemente alta como para que sea eficaz pero llegando a un límite ya que en exceso puede convertirse en un veneno. Pues bien, hace unos 60 años el Dr. T. D. Luckey -de la Universidad de Missouri en Columbia (EEUU)- descubrió que algunos de los antibióticos suministrados al ganado para combatir infecciones permitían acelerar su crecimiento y engorde si se les daba en dosis muy bajas. Un fenómeno que daría lugar al concepto de hormesis, algo que primero explicaría -en 1956- en la National Academy of Sciences y publicaría posteriormente -en 1960- junto al Dr. P. C. Stone en Science bajo el sugerente título de Hormology in Nutrition. Pero, ¿qué quiere decir hormesis? Pues se trata de una palabra que deriva del griego hormo -excitar, estimular- y define un hecho singular no muy conocido: que sustancias que a altas dosis provocan en los seres vivos efectos muy negativos a dosis muy bajas son positivas. Estando en general la frontera en el caso de las sustancias químicas en 1 miligramo.

Lo singular es que como en aquellos años los estadounidenses estaban obsesionados con la Guerra Fría y un posible ataque nuclear por parte de la Unión Soviética los primeros estudios de hormesis se centraron en la radiación atómica permitiendo comprobar que mientras una radiación excesiva mata una muy baja estimula las funciones biológicas. Otro ejemplo que facilita la comprensión de este fenómeno es el de la vitamina A: es esencial para la vida pero en humanos una ingesta diaria superior a 4.000 UI es muy tóxica.

Bueno, para ser justos hay que explicar que ya en 1880 los alemanes R. Arndt y H. Schulz habían descubierto que algunas sustancias químicas suministradas en dosis muy pequeñas estimulan el crecimiento de las levaduras mientras que éste se inhibe si se aumenta la concentración. Posteriores investigaciones confirmarían este efecto con muy distintas sustancias estableciéndose lo que se denominaría ley de Arndt-Schulz o efecto Arndt-Schulz que muy probablemente fue lo que llevó a Luckey y Stone a desarrollar sus trabajos.

En suma, esto implica que mientras determinados tóxicos pueden llevar al ser humano a enfermar e incluso a morir los mismos venenos, altamente diluidos, pueden servir de antídotos o tener propiedades saludables. Fenómeno que de hecho explica las propiedades terapéuticas de muchos venenos cuando se diluyen, especialmente en cáncer. Como el cianuro, el arsénico y los venenos de plantas, setas, avispas, abejas, sapos, alacranes, peces, arañas o serpientes (entre ellas la cobra, la víbora o la serpiente de cascabel).

Para el doctor E. Calabrese, profesor de Toxicología en la Universidad de Massachusetts de Amherst (EEUU) considerado hoy el mayor experto en hormesis que dirige un equipo de investigación que estudia los efectos biológicos que ejercen las sustancias a muy bajas dosis sobre los organismos vivos, este fenómeno afecta a todo tipo de organismo: desde los microbios y las plantas hasta los seres más complejos. Afectando a casi todas las actividades biológicas: metabolismo, reproducción, longevidad, etc. Es más, las últimas investigaciones demuestran que el fenómeno afecta al propio genoma al poder provocar cambios en el ADN.

En definitiva, nos encontramos ante la paradoja de que los mismos médicos que acusan a la Homeopatía de no poder funcionar porque sus dosis son infinitesimales aceptan que hay fármacos que sí funcionan aun cuando llevan dosis ínfimas de principios activos. Sin comentarios.

El doctor D. Mastrangelo, oftalmólogo y oncólogo de la Universidad de Siena (Italia), destacaría por su parte en un artículo publicado en 2007 en Medical Science Monitor las obvias relaciones entre hormesis y Homeopatía insistiendo en la validez científica de ambos mecanismos biológicos.

De hecho una aplicación sorprendente del efecto Arndt-Schulz se da en el campo de los herbicidas. Son numerosos los trabajos ya publicados por químicos y toxicólogos de varios países que han constatado que su uso en dosis ínfimas -a concentraciones entre 10 y 100 veces inferiores a las habituales- hace crecer mejor las plantas aumentando la longitud de sus raíces. Así pasa por ejemplo en los casos de la avena, la caña de azúcar, los pepinos y las algas. Destacando a este respecto los numerosos trabajos de colaboración coordinados por la doctora Nina Cedergreen en la Universidad de Copenhague (Dinamarca). Y también se han realizado numerosos ensayos con animales; especialmente con aves de granja. Es el caso de los trabajos efectuados por los doctores R. Blain -de la Universidad de Massachusetts (EEUU)- y el ya citado E. Calabrese.

La empresa biofarmacéutica Beech Tree Labs -con sede en Rhode Island (EEUU)- fabrica ya de hecho diluciones basadas en los principios de la hormesis utilizando proteínas, ADN e incluso sustancias tan tóxicas como el timerosal, sustancia compuesta por un 49% de mercurio. Diluciones que ya han sido probadas en dolencias como la hiperplasia benigna de próstata, la incontinencia urinaria y el cáncer y se basa en la hipótesis de que las dosis infinitesimales estimulan las células para que restablezcan sus parámetros normales de funcionamiento.

La diferencia fundamental entre los productos basados en la hormesis y los homeopáticos es que en los primeros son detectables las moléculas del principio activo aunque estén en una proporción ínfima mientras en los segundos ni siquiera son ya detectables quedando solo la información que se “graba” en el agua que las contenía.

En casos de cáncer se ha ensayado por ejemplo con diluciones infinitesimales de Gonadotropina Coriónica Humana (hCG) -hormona/proteína que protege los tumores del ataque de las células inmunitarias- provocando la apoptosis de las células tumorales; tanto si se toma de forma sublingual como si se administra mediante inyecciones. Y el timerosal, en una dilución 200 veces menor que la utilizada hoy aun hoy de forma criminal en las vacunas, ha probado ser eficaz en todos los tipos de herpes víricos; tanto en vacas y caballos como en humanos. Y frente a la mononucleosis y la parálisis facial.

¿Y cómo actúan? Pues según se afirma inhibiendo los genes que estimulan la respuesta inflamatoria. Añadiremos que su eficacia está probada y de hecho la FDA permite utilizarlos ya en casos de herpes oral estando pendiente la autorización para tratar la gripe. Lo interesante es que la dosis necesaria es la misma para tratar el herpes en un elefante que en un ser humano.

DILUCIONES HOMEOPÁTICAS

Los detractores de la Homeopatía suelen recurrir también al famoso criterio del Número de Avogadro según el cual a partir de una dilución homeopática a la 9CH es imposible encontrar una sola molécula del principio activo. Tal dilución implicaría la presencia de un femtogramo (la billonésima parte de un miligramo) de sustancia por litro de solución; lo que equivale a un miligramo de sustancia disuelta ¡en un kilómetro cubico de agua! (para entendernos, la que contiene un pantano grande). No hay moléculas detectables del principio activo diluido ni por los más modernos y sensibles equipos electrónicos.

Y sin embargo parecen poder lograrlo algunos animales con su simple olfato. De hecho la naturaleza ofrece muy diversos ejemplos de animales capaces de detectar moléculas a concentraciones infinitesimales. Como los salmones cuando acuden a desovar a sus aguas de origen. Y como algunos insectos que son capaces de detectar feromonas (hormonas volátiles) dispersas en el aire ¡a más de diez kilómetros! Lo mismo que hacen las abejas para localizar el néctar de las flores. Se asegura asimismo que los tiburones son capaces de detectar una sola gota de sangre en el océano ¡a 30 kilómetros! ¿Cómo es posible?

Pues la respuesta quizás la tenga -al menos parcialmente- el biofísico Luca Turin -autor del fascinante libro The Secret of Scent (El secreto del aroma)- quien explica que la posibilidad de captar por el olfato una molécula de perfume no se debe ni a su estructura ni a su composición química sino a sus frecuencias de vibración electromagnética característica (en cierto sentido, a su “música”). Y eso significa que no hay ninguna diferencia entre la forma en que percibimos un color de la de un olor… salvo que en un caso utilizamos los ojos y en el otro la nariz como mecanismo de recepción. En cualquier caso, mientras Luca Turin se afana por acumular evidencias que demuestren su tesis del origen vibracional de las moléculas que “huelen” nuestras narices hay un hecho que va mucho más allá de la explicación del olor de las cosas y es la incontrovertible constatación de que todas las moléculas se caracterizan por tener sus propias frecuencias vibratorias (aunque algunas tienen una gama de frecuencias muy similar a otras que no tienen nada que ver ni por su composición química ni por su estructura). Esto es algo que los químicos conocen muy bien dado que todos los días y en miles de laboratorios de todo el mundo utilizan espectrofotómetros para definir la composición molecular de una sustancia (la mayoría de ellos limitados a las frecuencias visibles entre el ultravioleta y el infrarrojo del espectro electromagnético).

El tiburón no percibiría pues olfativamente las moléculas de la sangre humana situada a 30 kilómetros de distancia; lo que percibirían sus órganos olfatorios -en realidad las denominadas Ampollas de Lorenzini que tienen alrededor de la boca- son las vibraciones de las moléculas que componen la sangre transmitidas a través del agua del mar. Y es obvio que el grado de dilución de una gota de sangre en el mar es mucho mayor que el de un preparado homeopático habitual. Lo que permite inferir que si la vibración molecular de una sola gota de sangre es capaz de activar los receptores celulares de la membrana olfatoria de un tiburón la vibración de una sola molécula podría asimismo activar el receptor situado en la membrana de una bacteria (acción anti-patógena) o bien activar la membrana de una célula inmunitaria para potenciar su acción defensora (estimulación de la respuesta inmune) e, incluso, desactivar un antígeno (en alergias o enfermedades autoinmunes).

De hecho la posible acción de las bajas diluciones homeopáticas a nivel de receptores celulares ha sido estudiada entre otros por el equipo del doctor J. Guillemain comprobando la actividad del Histaminum CH4 sobre los receptores H2 de la mucosa gástrica -así lo explica en un trabajo publicado en 1982 en Annales Homeopathique Françaises- y la actividad de distintas diluciones de Ignatia Amara sobre los receptores glicinérgicos de membrana de células murinas, lo que expone en un artículo publicado en 1984 en Homéopathie.

Que el efecto de las diluciones infinitesimales puede llegar a nivel intracelular parece asimismo demostrarlo un trabajo presentado por el doctor A. R. Khuda-Bukhush y su equipo de la Universidad de Kalyani en Bengala (India) que se publicó en 2011 en Evidence-based Complementary and Alternative Medicine tras constatar en varios ensayos usando ratones con papiloma dérmico que el remedio homeopático Secale cornutum a la 30CH -diluido mucho más allá del número de Avogadro– actúa como agente anticancerígeno a nivel de los genes reguladores de la producción de las proteínas citocromo-C, Bax, Bad, Apaf, caspasa-3 y otras estimuladoras de la apoptosis celular tal como se comprueba por el menor daño que sufrió el ADN de las células de médula ósea de los ratones así tratados respecto a los del grupo de control.

Y a todo esto hay que añadir lo descubierto por Benveniste y Luc Montaigner quienes postulan que una vibración mantenida en el agua actúa como un campo electromagnético resonante cuya frecuencia vibratoria es luego imposible de diferenciar de la molécula original; vibración que se mantiene por muchas diluciones que posteriormente se hagan. El símil sería el de una grabación electromagnética sonora en un medio magnético analógico como la antigua cinta de casete. La cinta graba el canto del tenor y no es necesaria la presencia de éste cada vez que se reproduce: es suficiente con la vibración electromagnética almacenada en la cinta.

Debemos agregar que en realidad la Homeopatía no se molesta en averiguar cuál es el agente patógeno que causa la enfermedad a tratar. Claro que Hahnemann escribió su obra mucho antes del desarrollo de la teoría del origen microbiano de las enfermedades que es la base de la actual medicina alopática. Lo que el homeópata trata de detectar en el enfermo -o así debería hacer- es todo aquello que identifique su particular forma de manifestar su estado vibracional, la vibración electromagnética que provoca la enfermedad en todo su cuerpo puesta de manifiesto por los síntomas individuales que le son característicos. Y lo que hace luego es suministrarle aquella sustancia que en la experimentación con personas sanas produce esos mismos síntomas y, por ende, el mismo estado vibracional de la persona enferma que a va tratar. Solo que se la da híper-diluida porque así produce el efecto contrario.

En suma, si bien la hormesis no es igual a la Homeopatía es indudable que tiene muchos puntos en común aunque haya dos cosas que las diferencian claramente: una, que para la Homeopatía la dinamización o sucusión de la sustancia es fundamental para la preparación del remedio homeopático; la otra, que las diluciones homeopáticas causan una compleja serie de síntomas sobre una persona que son específicas para cada remedio homeopático.

Tampoco cabe olvidar que la Homeopatía lleva más de 200 años de investigaciones, pruebas, experimentos y experiencias realizadas por miles de homeópatas con decenas de millones de pacientes mientras la hormesis lleva apenas medio siglo investigándose y solo por un escasísimo grupo de científicos cuyo trabajo es encima desdeñado por sus propios colegas..No sería pues sorprendente que en el futuro quienes investigan la hormesis se acerquen más a las técnicas homeopáticas y se hallen más puntos en común.

LOS MÁS DESTACADOS ESTUDIOS CON PRUEBA ALEATORIA COMPROBADA

En los últimos años se han realizado varios metaanálisis (estudios estadísticos de un conjunto de estudios clínicos) sobre los resultados positivos de la Homeopatía con ensayos RTC (siglas en inglés de prueba controlada aleatoria), el método científico que permite comprobar si un fármaco determinado o un procedimiento médico reglado es o no eficaz. Pues bien, cuatro de esos metaanálisis han encontrado evidencias suficientes de que los efectos positivos de los remedios homeopáticos son superiores a los del placebo mientras solo uno llegó a la conclusión contraria

De los 163 casos publicados en revistas científicas sobre ensayos RTC realizados con pacientes que sufrían distintas dolencias 67 -el 41%- muestran efectos curativos de los remedios homeopáticos mientras solo 11 fueron claramente negativos. Los 85 estudios restantes no se consideraron estadísticamente significativos. Siendo positivos los tratamientos homeopáticos en casos de fibromialgia, fatiga crónica, bronquitis, sinusitis, gripe, enfermedades reumáticas, diarreas infantiles, rinitis alérgica, vértigo e insomnio.

Mencionamos a continuación por orden cronológico los principales metaanálisis publicados en los últimos años para quien desee consultarlos:

-Publicado en 1991 en British Medical Journal. Se analizaron 105 RTC, de los cuales 81 (77%) demostraron la efectividad del tratamiento homeopático.
-Publicado en 1997 en The Lancet. Se analizaron 89 RTC, de los cuales 74 (83%) demostraron la efectividad de la Homeopatía.
-Publicado en 1998 en Journal of Alternative & Complementary Medicine. Se analizaron 32 de los cuales 19 (59%) describían un tratamiento homeopático efectivo.
-Publicado en 2000 en European Journal of Clinical Pharmacology. Se analizaron 17 RTC, de los cuales 11 (65%) describen resultados positivos de tratamientos homeopáticos.

Mencionaremos por último que un grupo de investigadores de la Universidad de Witten-Herdedecke encabezado por el doctor G. Bornhöft publicó en 2006 en Forschende Komplementärmedizin los resultados de un completo análisis de revisión sistemática de 22 metaanálisis sobre la efectividad del método homeopático -por encargo de la Oficina Federal Suiza de Salud Pública- y encontraron que 20 de esos estudios mostraban cierta tendencia favorable a favor de la Homeopatía, 5 de ellos claramente positivos. Por otro lado, 29 estudios centrados en el aparato respiratorio mostraron resultados muy favorables al uso de la Homeopatía. Los autores del trabajo concluirían que no hay duda de la efectividad del método homeopático recalcando la ausencia de efectos secundarios y el bajo coste del tratamiento.

CHARLES DARWIN Y LA HOMEOPATÍA

Tras su famoso viaje en el bergantín Beagle durante 5 años Charles Darwin (1809-1882) comenzó a sufrir frecuentes episodios de fiebres, temblores, vómitos, mareos y dolor estomacal; probablemente por haber contraído la Enfermedad de Chagas en América del Sur. En 1849 se sintió tan mal que pensó que iba a morir y decidió someterse a los tratamientos que el doctor Gully dispensaba en su clínica de hidroterapia. Y aunque con total escepticismo se tomó a diario los remedios homeopáticos que el médico le había prescrito. A los cuatro meses sanó pero durante los treinta y tres años siguientes -hasta su fallecimiento- sufrió varias recaídas de las que siempre se recuperaría tras breves estancias tanto en la clínica del doctor Gully como en las de posteriores homeópatas cuando aquel dejó de ejercer. De hecho se interesó tanto por el tema que aunque pocos lo saben investigó personalmente el efecto de las diluciones homeopáticas sobre los seres vivos. Se sabe así por ejemplo que hacia 1860 se encontraba investigando los mecanismos de respuesta de una planta carnívora, la Drosera rotundifolia, cuando observó que echando una pequeña dosis de sales amoniacales sobre la flor de la planta ésta se cerraba igual que cuando detectaba un insecto para capturarlo. Decidió entonces diluir la solución para comprobar si aún así tenía efecto sobre los “nervios” de la planta y comprobó que incluso a una dilución de una parte por millón -lo que corresponde a 1 gramo de sal por metro cúbico- seguía sucediendo lo mismo. Sorprendido, consultó entonces al profesor F. D. Donders -que trabajaba en Utrecht (Holanda)- y éste le diría que la planta respondía incluso a 50 ppb (parte por mil millones o billion en inglés). Lo que en Homeopatía equivale aproximadamente a una dilución a la 4CH. El asunto interesaría tanto a Darwin que en 1860, apenas un año después de la publicación de su famoso libro sobre El origen de las especies, escribió esta frase en una carta: “(…) En este momento estoy más interesado en el estudio de la drosera que en el origen de las especies”.

HOMEOPATÍA AGRÍCOLA

En cuanto a las plantas diremos para empezar que existe una organización británica dedicada a la información y formación en Homeopatía Agrícola, la HAWL (www.hawl.co.uk), que en los últimos diez años ha impartido ya cursos de esta especialidad a unos 400 granjeros del Reino Unido. Clases presenciales apoyadas con material didáctico -libros, manuales y DVDs- que explican las técnicas de preparación de los remedios homeopáticos y sus formas de aplicación tanto para plantas hortícolas y frutales como para su empleo en el manejo pecuario.

Y en Nueva York (EEUU) existe un laboratorio de productos homeopáticos para el tratamiento agrícola, Agro Nanotechnology Corporation, que fabrica los clásicos gránulos de azúcar empapados con una solución homeopática de sales de sulfatos de hierro, cobalto, aluminio, magnesio, manganeso, níquel y plata en una dilución equivalente a la 5CH. Producto comercial denominado Nano-Gro que ha sido ensayado durante varios años en distintos países y tipos de plantaciones observándose significativos aumentos en…

…el volumen y longitud de las raíces.
…la biomasa.
…la resistencia a los patógenos.
…la resistencia al estrés medioambiental (sequías, altas o bajas temperaturas, etc.)

El método se basa en remojar las semillas durante unos segundos en un recipiente con agua en el que se disuelven los gránulos homeopáticos que una vez se secan son sembrados. Se ha logrado así aumentar los rendimientos por hectárea en un 59% para la cebada y en un 24% para la avena en condiciones constantes de uso de fertilizantes y herbicidas. Y ensayos realizados en Florida bajo la supervisión de técnicos de la Universidad de Clemson (Carolina del Sur) lograron granos de trigo con hasta un 35% de incremento de peso y un 10% mayor de proteína respecto a las semillas de control. Y resultados similares se han obtenido en plantaciones de Rusia y China.

LA HOMEOPATÍA TAMBIÉN ES EFICAZ EN ANIMALES

En cuanto al primer precedente del uso de productos homeopáticos en animales lo protagonizaría el médico alemán Joseph J. W. Lux (1776-1849) -considerado de hecho el primer veterinario homeopático- quien desde su cátedra de la Universidad de Leipzig ejerció una gran influencia en su uso para el tratamiento de las zoonosis aun cuando su mayor experiencia la obtuvo con la Isopatía, es decir, con la cura basada en diluciones homeopáticas infinitesimales de sangre, mucosidades o pus del propio animal enfermo. Ingente trabajo que daría lugar a tanta actividad -desconocida para muchos- que hoy hay ya laboratorios que fabrican productos veterinarios homeopáticos cuya eficacia la avala el simple hecho de que los ganaderos recurren a ella año tras año.

Es por ejemplo el caso del Laboratorio Arenales (www.arenales.com.br) fundado en 2000 en la ciudad Presidente Prudente -situada en el extremo occidental del estado de Sao Paulo- que en 2012 acaba de tener que ampliar sus instalaciones para poder atender las necesidades de sus cerca de 50.000 clientes, especialmente ganaderos que tratan homeopáticamente a algo más de un millón de vacas. Laboratorio que fabrica una amplia gama de remedios homeopáticos veterinarios siendo sus productos estrella los remedios para la mastitis y para muchos de los parásitos internos y externos que afectan al ganado bajo el clima tropical de Brasil. Con tan buenos resultados que ganaderos de todo el mundo empiezan a interesarte por ellos al enfrentarse hoy a un grave problema: la resistencia a los antibióticos que invalida los tratamientos veterinarios convencionales y ha llevado a las autoridades a limitar su uso debido a los perniciosos efectos que ello tiene sobre la salud humana y el medio ambiente en general. De hecho éste quizás sea uno de los aspectos más interesantes del uso veterinario de la Homeopatía ya que la cantidad de tóxicos contaminantes que se encuentra actualmente en los productos animales -desde la carne hasta los huevos y la leche- preocupa cada vez más; tanto a los consumidores como a los organismos de control sanitario. Y no se trata solo de antibióticos. La leche, por ejemplo, contiene cantidades excesivas de leucocitos muertos (pus), insecticidas, antiinflamatorios, productos vermicidas y/o metales pesados derivados de los fármacos veterinarios que se dispensan de forma preventiva o curativa a los animales de granja.

Productos veterinarios homeopáticos que obviamente resultan del máximo interés para los productores orgánicos ya que las altas diluciones homeopáticas no dejan rastro químico alguno en los animales tratados ni en sus productos derivados. También hay que destacar que los remedios homeopáticos se agregan a la alimentación usual evitando tratamientos estresantes e invasivos como las inyecciones, vacunas, baños desparasitantes, etc. En la actualidad este laboratorio brasileño fabrica diversos remedios homeopáticos dirigidos a la producción lechera (fertilidad, partos, mastitis, destete de terneros, etc.), engorde, avicultura (estrés e infecciones), cría de cerdos, cría de corderos y caprinos y piscicultura. Y asimismo prepara productos específicos para las enfermedades más frecuentes en mascotas.

Otro de los ejemplos interesantes sobre la aplicación de la Homeopatía en animales es el de los sorprendentes resultados obtenidos con estudios comparativos entre productos homeopáticos y antibióticos convencionales en casos de mastitis vacuna. El trabajo lo realizó un equipo dirigido por el doctor M. A. Sutherland -de la empresa Dexcel Ltd sita en Hamilton (Nueva Zelanda)- sobre 64 casos de mastitis en un rebaño de 600 vacas lecheras y no se encontraron diferencias significativas entre unos resultados y otros. Es decir, el producto homeopático tuvo la misma eficacia que el convencional. El informe se publicó en 2002 en Homoeopathical Journal New Zealand.

Y un estudio similar fue dirigido por los doctores J. P. Varshney y R. Naresh -del Indian Veterinary Research Institute de Izatnagar (India)- publicado en 2005 en Homeopathy. También en este caso los autores afirman que la Homeopatía resulta tan eficaz como el tratamiento con antibióticos. Incidiendo además en el hecho de que su coste es 10 veces menor y se evita la contaminación de la leche con sustancias antibióticas.

Y añadiremos un dato significativo: en Gran Bretaña el último brote de aftosa -enfermedad vírica del ganado que no tiene cura y es extremadamente contagiosa- obligó a dar muerte e incinerar a ¡seis millones de animales! Pues bien, en realidad tiene una sencilla solución. En 2012 se publicó en Homeopathy un trabajo dirigido por el doctor S. Lotfollahzadeh en la Universidad de Teherán (Irán) según el cual la enfermedad remite en pocos días inyectando subcutáneamente un remedio homeopático: la Taréntula cubensis 6D. Lo que corresponde a un gramo de veneno de la tarántula diluido en 1.000 litros de solución hidroalcohólica.

La Homeopatía funciona incluso en peces. Lo comprobó un equipo de la Universidad Estatal de Maringá (Paraná) encabezado por la doctora Graciela L. Braccini -el trabajo se publicó en 2013 en Homeopathy– al constatar que bastan 40 mililitros por kilo de peso del compuesto homeopático Homeotilapia-100 para asegurarse de que las tilapias (Oreochromis sp.) -peces de origen africano- se desarrollen sanos en piscifactorías evitando tanto los endo como los ecto-parásitos.

Y en pollos; lo corroboró el Dr. C. Sato y sus colaboradores del Centro de Investigaciones de la Universidad Paulista de Sao Paulo (Brasil) tras realizar un trabajo de investigación sobre el efecto favorable del remedio homeopático Thymuline 5CH (factor tímico sérico) en la cría y desarrollo de pollos destinados al consumo humano. Para ello se dio a un grupo agua natural y al otro agua pero con el producto homeopático y al cabo de 42 días (control doble ciego) se comprobó que el tratado homeopáticamente tenía mayor productividad y menores evidencias de inflamación en distintas glándulas; como el timo y el bazo. El trabajo fue publicado en Homeopathy en 2012.

Y en cerdos. El Dr. I. Camerlink y su equipo de la Universidad de Wageningen (Holanda) publicaron en 2010 en Homeopathy los resultados de un estudio con placebo y control sobre el efecto de la dilución homeopática Coli 30K en 52 cerdas de una granja porcina infectadas por la bacteria Escherichia coli que sufrían por ello diarreas. Es más, observarían luego que tampoco los 525 cochinillos nacidos de esas cerdas sufrieron diarreas constatándose así que no se habían infectado.

ESTUDIOS REALIZADOS CON ENSAYOS RTC

Terminamos dando cuenta de forma somera y solo a título indicativo por razones de espacio de los resultados obtenidos con ensayos RTC en humanos afectados de algunas patologías.

-Sepsis severa. El Dr. M. Frass -del L. Boltzmann Institute for Homeopathy de Graz (Austria) trató junto a otros médicos colaboradores de hospitales austríacos y suizos a 67 pacientes con sepsis severa (síndrome de respuesta inflamatoria sistémica (SRIS) con tratamientos homeopáticos -estudio aleatorio, doble ciego y controlado con placebo en una unidad de cuidados intensivos- durante 6 meses. ¿El resultado? El 75,8% de los tratados con Homeopatía seguían vivos frente al 50% de los tratados con placebo. El trabajo se publico en 2011 en Homeopathy.

-EPOC. Un estudio del Dr. M. Frass -del L. Boltzmann Institute for Homeopathy- y sus colegas de la Universidad de Viena publicado en Chest en 2005 da cuenta de una significativa mejora en un grupo de 50 pacientes con EPOC tras un tratamiento homeopático basado en la administración de glóbulos sublinguales de dicromato de potasio (Kali Bichromicum a la 30CH). El estudio, realizado bajo condiciones clínicas de placebo y doble control, indica que el remedio homeopático disminuye las secreciones de la tráquea permitiendo un período más corto de entubado del paciente.

-Depresión. Un equipo de la Universidad Federal de Sao Paulo (Brasil) coordinado por el Dr. U. C. Adler trató durante 8 semanas a 91 pacientes con depresión de moderada a severa dando a los miembros de un grupo un tratamiento homeopático y a otro una dosis diaria de entre 20 y 40 mg diarios de Prozac. Bueno, pues no se detectó diferencia alguna entre ambos tratamientos salvo que los tratados homeopáticamente no sufrieron efectos secundarios. Lo que distingue este ensayo de muchos otros es que los pacientes sometidos a tratamiento homeopático fueron tratados por un homeópata de gran experiencia y con distintos remedios y diluciones en función de su “personalidad” homeopática. El trabajo se publicó en 2011 en Evidence-Based Complementary amd Alternative Medicine.

-Catarro. El Dr. M. Haidvogl -del ya citado L. Boltzmann Institute for Homeopathy– efectuó en colaboración con varios médicos de distintas universidades europeas y norteamericanas un estudio comparativo entre la medicación habitual para el tratamiento de resfriados o catarros en niños y adultos y una solución homeopática. Comparándose los resultados de un grupo de 857 pacientes que recibieron el remedio homeopático con otro de 720 tratado con fármacos convencionales distribuidos en 57 centros hospitalarios europeos y ocho estadounidenses. Tras 14 días -fueron observados durante 28- no se observaron diferencias entre ambos tipos de tratamientos salvo la constatación de que el remedio homeopático actúa más rápidamente y con menos efectos secundarios. El trabajo se publicó en 2007 en BMC Complementary and Alternative Medicine.

-Fibromialgia. Un equipo de la Universidad de Arizona en Tucson (EEUU) dirigido por el Dr. I. R. Bell comparó el efecto de un tratamiento homeopático para la fibromialgia con un placebo en 53 pacientes que fueron tratados durante 3 meses y los que siguieron el tratamiento homeopático mejoraron de forma significativa observándose también menores tasas de depresión. El trabajo se publicó en 2004 en Rheumatology.

Cinco años después un estudio similar y sobre la misma patología dirigido por el Dr. C. Relton en la Universidad de Sheffield (Reino Unido) comparó en 47 pacientes a lo largo de 22 semanas los resultados de la Homeopatía con el tratamiento convencional infiriéndose que entre los tratados homeopáticamente la fatiga y el dolor había disminuido en mayor proporción. Se publicó en 2009 en Homeopathy.

-Enfermedades crónicas. La doctora Claudia M. Witt y sus colegas del Charité University Medical Center de Berlín (Alemania) publicaron en 2005 en BMC Public Health un extenso estudio realizado en 103 centros de Atención Primaria con servicios de Homeopatía en Alemania y Suiza y tras seguir a 3.981 pacientes -en su mayoría adultos con un 97% de enfermedades crónicas de una media de 8,8 años de duración siendo las más frecuentes la rinitis alérgica en los hombres, las cefaleas en las mujeres y la dermatitis atópica en los niños- se comprobó que la intensidad de todos los síntomas disminuyó con el tratamiento homeopático.

Y un resultado similar se obtuvo en el estudio realizado por el doctor D. S. Spence y sus colegas del National Health Service Trust de Bristol (R. Unido) tras seguir durante seis años a 6.544 pacientes pues el 70,7%  de los que siguió el tratamiento homeopático mejoró notablemente mientras solo un 50,7% de los que recibieron el tratamiento convencional aseguró encontrarse de mejor a mucho mejor. El trabajo se publicó en 2005 en Journal of Alternative and Complementary Medicine.

-La apnea del recién nacido. En su obra Homeopatía: remedios para las distintas etapas de la vida (Kairós, 2008) el doctor D. Grandgeorge relata los resultados que obtuvo en casos de Apnea del Recién Nacido (causada por una excesiva producción de endorfinas en las sinapsis neuronales) con el remedio homeopático Opium. Se sabe que a dosis ponderales el opio y sus derivados saturan los receptores pos-sinápticos de endorfina (nuestro propio neurotransmisor opioide) produciendo depresión respiratoria. El Dr. Grangeorge partió pues de la hipótesis de que en dosis infinitesimales el opio debería producir el efecto contrario y así lo ensayó encontrándose con que el Opium disminuye la síntesis de endorfina pre-sináptica y, por ende, la acción de ésta sobre los centros respiratorios.

Bueno, pues a pesar de todo lo aquí dicho, de que la propia OMS avala la eficacia de la Homeopatía y de que están ya regulados como medicamentos seguirá habiendo ignorantes indocumentados que nieguen públicamente las evidencias.

Dra. Marta Donato & Juan Carlos Mirre

Recuadro:


EL USO DE LA HOMEOPATÍA ES CASI UNIVERSAL

A quienes critican la Homeopatía habría que recordarles que se trata de una disciplina nacida en Alemania hace ya más de 200 años que se ha extendido por todo el mundo y es el método terapéutico favorito de millones de seres humanos en todo el planeta. Según un equipo de la Universidad de Heidelberg dirigido por la Dra. S. Joss -su estudio de publicó en 2008 en BMC, Health Services Research el número de homeópatas en Alemania pasó de 1.905 en 1993 a 6.073 en 2006; aumento paralelo a la fuerte demanda de medicinas complementarias por parte de la población alemana. Dos años después un equipo de la Charite Universitaetsmedizin de Berlín (Alemania) coordinado por el Dr. R. Stange publicaría en The Journal of Alternative and Complementary Medicine de New York (EEUU) los resultados de una encuesta que revela que la Homeopatía representa en Alemania el 38% de las intervenciones terapéuticas de medicina alternativa. Por otro lado, los doctores Y. Du y H. Knopf, del Robert Koch Institute de Berlín, publicaron en 2009 en Pharmacoepidemiology and Drug Safety los resultados de una encuesta sobre Homeopatía pediátrica constatando que en los tres años de seguimiento 17.450 niños de 0 a 17 años utilizaron tratamientos homeopáticos mientras el 60% utilizaba paralelamente remedios farmacéuticos.

Alemania es el país europeo con mayor número de seguidores de la Homeopatía y de hecho el que fuera presidente de la República entre 1984 y 1994, Richard von Weizsäcker -que ahora cuenta con 94 años-, es un renombrado médico homeópata.

Otro país donde la Homeopatía goza de gran predicamento es Reino Unido. De hecho en él siguen aún activos varios hospitales homeopáticos aparte del famoso Royal London Hospital for Integrated Medicine. Son los casos de los hospitales homeopáticos de Tunbridge Wells, Glasgow y Bristol. Y según el informe House of Lords Science and Technology Report elaborado en noviembre de 2000 para el Parlamento británico el 17% de los ingleses utilizan medicamentos homeopáticos de forma habitual -incluida la Casa Real- considerando la Homeopatía “útil” en el tratamiento de muchas enfermedades el 55% de los farmacéuticos.

Con respeto a Irlanda cabe destacar la encuesta realizada por el Dr. E. Low y sus colegas del Mercy University Hospital de Cork (Irlanda) publicada en 2008 en Irish Journal of Medical Science según la cual el 57% de los padres irlandeses utilizan medicinas naturales para tratar a sus hijos prefiriendo el 16% la Homeopatía.

En Suiza se interrogó a 3.126 pacientes de muy distintas patologías -muchas de tipo crónico y severo- de las que 1.363 fueron tratadas de forma farmacológica y 1.702 con remedios homeopáticos y el 53% de éstos se mostraron “completamente satisfechos”. Asegurando un 28% estar totalmente curados.

En cuanto a Italia un informe de 2004 indicaba que unos 7,5 millones de italianos utilizan hoy medicamentos homeopáticos prefiriéndolos la inmensa mayoría de ellos a los fármacos; agregando el 90% que la Homeopatía les era de gran ayuda, incluido un 24% que sufría enfermedades crónicas.

Y en 2005 un amplio equipo de la Universidad de Manchester coordinado por el Dr. A. Molassiotis publicaría en Annals of Oncology un trabajo efectuado en 14 países según el cual un 36% de los enfermos de cáncer en Europa -de media- recurre ya a las medicinas complementarias; eso sí, con grandes diferencias aún pues mientras en Grecia ese porcentaje es del 15% en Italia llega al 73%. Un posterior estudio de la University of Southern Denmark (Odense) dirigido por el Dr. H. Johannessen y publicado en 2008 en Tumori indica que solo el 17% de los pacientes italianos de cáncer utiliza medicinas alternativas, la mitad que la media de los europeos que es del 36%. Claro que el estudio se hizo preguntando solo a 132 pacientes que estaba recibiendo quimioterapia en varios hospitales de Toscana y solo 8 reconocieron recurrir también a la Homeopatía. ¡Como para molestar a sus oncólogos!

En cuanto a la India según el Departamento AYUSH (Ayurveda, Yoga, Unami, Siddha and Homeopathy) del Ministry of Health and Family Welfare el país cuenta con el mayor número de homeópatas del mundo con cerca de 100.000 médicos y otros 200.000 terapeutas que la usan tratando así unos 100 millones de casos al año. Es más, en la India hay 180 universidades y centros de estudios superiores donde se forman homeópatas, la mayoría de los cuales trabajan en las 7.500 clínicas y 307 hospitales públicos que ofrecen tratamientos homeopáticos. Y una encuesta realizada en 2007 publicada en Bussines Standard indica que el 62% de quienes se tratan con productos homeopáticos nunca han seguido un tratamiento alopático ni consumido fármacos convencionales.

En España la Homeopatía fue introducida por el Dr. Prudencio Querol en 1833 y existieron dos hospitales homeopáticos: uno en Madrid -el Hospital de San José– y otro en Barcelona -el Hospital del Niño Dios– que fueron cerrados durante la Guerra Civil. El primero se reabrió y actualmente sigue funcionando como consulta homeopática y sede de la Sociedad Hahnemanniana Matritense. Y por lo que se refiere a su implantación cabe decir que según el Estudio del uso y conocimiento de la Homeopatía en España -publicado por Boiron en 2011- hay en nuestro país unos 10.000 médicos que recomiendan tratamientos homeopáticos de forma ocasional o habitual. Sabiéndose que un 20% de los españoles utilizan la Homeopatía de forma exclusiva y usual mientras el resto lo hace de forma esporádica y en paralelo con otras terapias naturales y/o alopáticas.

En 2010 se calculaba que el mercado de productos homeopáticos representaba en Europa un volumen de 1.700 millones de euros.

Por lo que se refiere a América el Conselho Federal de Medicina de Brasil reconoció oficialmente la práctica de la Homeopatía en 1980 y según calcula la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria en 2004 habían recurrido a ella unos 17 millones de brasileños. Ejerciendo actualmente en el país unos 17.000 homeópatas según la Associação Médica Homeopática Brasileira.

En cuanto a Estados Unidos según una encuesta sobre medicinas alternativas dirigida por el Dr. R. L. Nahin -se publicó en 2009 en National Center for Health Statistics– un 2,3% de los enfermos americanos mayores de 18 años consultaron en 2007 a un homeópata. Siendo el volumen de negocio de la Homeopatía de apenas 3.100 millones de dólares. En ese país se está por tanto muy lejos del impacto que tenía en el año 1900 cuando en 22 de las 121 universidades dedicadas a formar médicos los titulados se graduaban como médicos homeópatas.

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176
Noviembre 2014
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