¿Pretende el Gobierno que desaparezca en España la Homeopatía?

Si el proyecto de Real Decreto de Registro del Medicamento se aprueba a comienzos de verano tal como está redactado la práctica de la Homeopatía en España podría acabarse. Así lo ha denunciado Anthrosana-España, asociación de pacientes que defiende la libertad de elección de terapia y el pluralismo en Medicina. Y es que las condiciones que se quieren imponer a los productos homeopáticos son tan restrictivas que será extraordinariamente difícil que perviva a corto plazo siquiera una mínima parte del arsenal terapéutico actual. Pretender equiparar la aprobación de los fármacos químicos alopáticos a los homeopáticos es absurdo: los primeros son peligrosos, los segundos no.

Quienes en este mismo número de la revista hayan leído ya lo que los medicamentos homeopáticos son capaces de conseguir en una enfermedad tan letal como el cáncer cerebral no podrán dejar de mostrar su perplejidad ante la posibilidad de que los productos homeopáticos estén siendo hoy en España no sólo despreciados sino arrastrados al borde de su desaparición por el Ministerio de Sanidad y Consumo. Una vez más, en la redacción del borrador del Real Decreto de Autorización y Registro de Medicamentos de Uso Humano, los técnicos que en el Ministerio hacen el trabajo burocrático a los políticos han demostrado su visión farmacológica de la salud. Decisiones, leyes, reglamentos… todo acaba siempre por eliminar obstáculos a las grandes multinacionales farmacéuticas.

Según reza el citado borrador los productos homeopáticos se dividen en medicamentos con indicación terapéutica aprobada -cuyo procedimiento de autorización y registro debe seguir lo que se estableció en su día en el capítulo II del Real Decreto- y medicamentos sin indicación terapéutica aprobada -cuyo procedimiento se denomina simplificado especial-. Lo que en realidad quiere decir el texto tras esos términos legales es que los productos homeopáticos con indicación terapéutica –la gran mayoría en el mercado- deberán someterse al mismo procedimiento que cualquier otro fármaco.

Así que jugando a su conveniencia con los textos de las directivas europeas los técnicos que legislatura tras legislatura ocupan los despachos del Ministerio -sin importar el color político del ministro de turno- se han decidido en esta ocasión por una aplicación rigurosa de la Directiva Europea 2001/83 ignorando las posibilidades que permite el artículo 16.2 de esa misma directiva. “Los estados miembros –señala ésta- podrán introducir o mantener en sus respectivos territorios normas específicas para las pruebas toxicológicas, farmacológicas y clínicas de los medicamentos homeopáticos distintos de los contemplados en el apartado 1 del Artículo 14, con arreglo a los principios y particularidades de la Medicina Homeopática de cada estado miembro”. Algo que, por ejemplo, han hecho países como Francia o Alemania.

Y como consecuencia de redacción tan inflexible el sector entero de la Homeopatía –fabricantes, médicos y pacientes- ha alzado al unísono su voz contra lo estipulado en los artículos 54 al 57 en los que se especifican los requisitos que deberán cumplir en el futuro los medicamentos homeopáticos para su puesta en el mercado. Porque la aplicación estricta de la normativa ignorando la especificidad de los medicamentos homeopáticos -como permite la Directiva- tendría como resultado imponer a los medicamentos homeopáticos los mismos requisitos que a los medicamentos químicos y eso podría llevar a la desaparición de la Homeopatía en España.

La opinión generalizada es que de prosperar el texto actual supondrá la desaparición de más del 80 % de los productos homeopáticos que hoy recetan los médicos y consumen los pacientes, casi todos ellos compuestos de varios principios diferentes. Muchos españoles deberán pues empezar a prepararse para cruzar la frontera y viajar de nuevo a Perpignan (Francia) pero esta vez no para ver, como a mediados de los años 70 del siglo pasado El último tango en París, sino para poder ejercer su derecho a la salud comprando medicamentos homeopáticos prohibidos en España y que los franceses, alemanes, ingleses, belgas o italianos sí podrán consumir.

Alrededor de 6.000 médicos y 15.000 oficinas de farmacia en nuestro país recurren hoy de forma habitual u ocasional a esta disciplina que mueve ya 50 millones de euros al año. Según informó recientemente José Javier Aranaz, médico de Atención Primaria del Servicio de Salud de Castilla La Mancha (Sescam), el 15% de la población española ha utilizado alguna vez la Homeopatía y un 25% estaría dispuesto a probarla. La afirmación fue hecha en un curso sobre Homeopatía dentro del Congreso Interautonómico Pirineos 2007 organizado por la Sociedad Aragonesa de Medicina General (SAMG).

Por su parte, Anthrosana-España, asociación que defiende la libertad de elección de terapia y la primera asociación de pacientes en dar la voz de alarma públicamente el pasado mes de febrero, ha remitido ya dos cartas –febrero y mayo- alMinisterio de Sanidad y Consumo -la segunda de ellas acompañada de más de mil cuatrocientas firmas recogidas en menos de quince días- en las que señala la gravedad de las consecuencias que tendría la redacción del real decreto que se está preparando. “¿Por qué se omite en él –señala Anthrosana- la legislación que ampara actualmente a los medicamentos homeopáticos ‘compuestos’ (de múltiples componentes) cuando representan el 90% del total? No es comprensible ni científica, ni jurídicamente La negligencia de la Administración causaría gravísimas consecuencias a una parte muy respetable de los ciudadanos y la sociedad pues:-Aproximadamente 6 millones de ciudadanos (el 15% de 40 millones) no podrían comprar sus medicamentos en España y deberían hacerlo en Suiza, Alemania, Austria, Francia, Inglaterra…

-Aproximadamente 6 millones de ciudadanos no podrían ejercer su derecho a la libre elección de terapia.
-Los médicos no podrían tratar a sus pacientes con la misma eficacia que antes.
-Una gran parte de los productores tendrían que cerrar sus laboratorios con la consiguiente pérdida de puestos de trabajo”.

UN TEXTO QUE NO GUSTA A NADIE

En suma, los “técnicos” del Ministerio han decidido -una vez más- redactar una normativa sin consultar a los implicados directos. Técnicos que no creen en la Medicina Homeopática regulando su futuro. ¿No suena a broma? Como resultado inmediato los verdaderamente implicados se han mostrado de acuerdo en que la redacción es un disparate.

-“La actual redacción del proyecto –nos diría Gemma Moreno, Directora de Marketing de Boiron, uno de los laboratorios de medicamentos homeopáticos más importantes de nuestro país-no tiene en cuenta los principios y particularidades de la medicina homeopática en el procedimiento de autorización y registro de los medicamentos con indicación terapéutica al exigir los mismos requisitos (farmacología, biodisponibilidad, etc.) que para los medicamentos alopáticos. Y la pérdida de los medicamentos homeopáticos con indicación terapéutica sería muy perjudicial para un gran número de pacientes que requieren tales tratamientos para sus afecciones. Además tendría un impacto económico muy negativo en toda la industria y se pondría en peligro su desarrollo futuro. La Administración tendría que ser consciente, dada la tendencia al crecimiento de este tipo de medicamentos -inevitable por el interés cada vez mayor que estos tratamientos suscitan a pacientes, farmacéuticos y médicos-, de la oportunidad que supone regular correctamente la situación antes de que se desemboque en problemas mayores en el futuro y del beneficio que supone para ella misma, en términos de eficacia, el uso racional del medicamento e, incluso, del ahorro que su presencia implica  para el sistema de salud público”.

También los médicos señalan el peligro de la actual redacción del Real Decreto. “Hace pocas semanas–nos comentaba Santiago de la Rosa, presidente de la Comisión de Médicos Naturistasdel Colegio Oficial de Médicos de Madrid- entrevisté en emisionatural.coma unos médicos generalistas homeópatas hindúes que atienden a mil personas diarias de todo tipo de patologías y que llevan curando el cáncer con productos homeopáticos desde hace 30 años. Sus resultados están ahí y son espectaculares. Los pacientes, en Calcuta, pueden elegir cómo curarse el cáncer al igual que en México. Y al médico no le meten en la cárcel si no cumple el protocolo con el que aquí se le obliga a tratar a los enfermos aduciendo que es ‘lo más científico’. ¿Dónde queda nuestra libertad de prescripción y tratamiento? Muchos pacientes vienen a nuestras consultas por los efectos secundarios de los fármacos sintéticos o, simplemente, porque no quieren tomarlos y desean otras alternativas. Y si retiran la Homeopatía, ¿qué les queda? Sólo la Fitoterapia, la Acupuntura… Pero si con ello no podemos ayudar bien  al enfermo, como sería nuestro deseo de acuerdo a nuestros conocimientos, ¿qué les decimos? ¿Que en Inglaterra, Francia, Alemania u otro país sí pueden tratarse con Homeopatía pero en España no? Cada vez entiendo menos lo que pasa en el mundo de la salud. Creo que en vez de perjudicar a la Homeopatía en el Ministerio deberían tener la valentía de fomentarla como hacen con los genéricos. Posiblemente, estaríamos todos más sanos de mente y cuerpo”. 

Nosotros llevamos más de 14 años –apunta por su parte Manuel IbáñezÁlvarez presidente de Antrhosana- España– tratándonos con medicamentos homeopáticos y antroposóficos que están legalmente disponibles en el mercado y pensamos que la Administración no se ha informado integral suficientemente ni sobre las distintas corrientes dentro de la Homeopatía, ni de sus posibilidades terapéuticas reales. El borrador presta una atención unilateral a los medicamentos homeopáticos ‘unicistas’ cuando solo un 10% de los médicos homeópatas ejercen la homeopatía clásica o unicista”.

LAS CIFRAS AVALAN LA HOMEOPATÍA

Las partes afectadas coinciden también en señalar la dejadez con la que la Medicina Homeopática ha sido tratada en nuestro país. Emile Devey, presidente de Laboratorios Boiron, ha denunciado abiertamente que hace ya más de diez años que la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios tiene paralizado el proceso de autorización de registro de medicamentos homeopáticos. Boiron presentó en 1995 nada menos que 2.800 solicitudes de cepas distintas y a día de hoy aún no han sido evaluadas. “Esta situación contrasta con la de otros países europeos –añade Devey-donde esos mismos dossieres y medicamentos fueron presentados y registrados con normalidad”.

El actual borrador, en suma, parece terminar con las expectativas creadas hace más de una década en España sobre un posible acercamiento de la Homeopatía a la realidad europea y mundial. “Lamentamos comprobar –señala Manuel Ibáñez Álvarez en su carta del pasado mes de febrero a la Ministra de Sanidad- que todos los esfuerzos realizados en los últimos 13 años, tanto por médicos como por la industria, destinados a la evaluación específica de los ‘medicamentos homeopáticos no susceptibles de registro simplificado’ hayan sido ignorados sistemáticamente por la Agencia Española del Medicamento. Se puede afirmar que las posiciones han permanecido inmóviles desde 1994. En consecuencia, deseamos manifestarle nuestro descontento por la falta de interés de la Administración correspondiente en facilitar la regulación y pervivencia de unos medicamentos que no sólo llevan en el mercado decenas de años sino que su tradición se remonta hasta el S. XIX y no sería equivocado afirmar que pertenecen al patrimonio de la humanidad. Esta corriente terapéutica ha experimentado avances en las últimas décadas que han conducido al desarrollo de ‘medicamentos compuestos’ -es decir, con múltiples componentes- diseñados para el tratamiento de patologías concretas”.

Prueba de la creciente popularidad de la Medicina Homeopática es que el Instituto Nacional de Estadística acaba de incluir los medicamentos homeopáticos en la cesta de la compra destinada a calcular el IPC. Y que elColegio Oficial de Médicos (ICOMEM) contempla en su seno una Sección de Medicinas No Convencionales con sus respectivas comisiones. La propia Sociedad Aragonesa de Medicina General –como ejemplo más reciente de pronunciamiento público- explicó en el congreso citado anteriormente que los medicamentos homeopáticos se utilizan hoy en más de 80 países del mundo, “principalmente en Europa donde tres de cada cuatro personas conocen la Homeopatía y un 30% ya la utiliza”.

Es más, en algunos de esos países la Homeopatía está integrada en el sistema sanitario -como en la India, México o Brasil- mientras en otros su práctica está autorizada pero no legalizada -como Argentina-. Y en muchos países -Francia, Italia, España, etc.- la prescripción de medicamentos homeopáticos -como la de los demás medicamentos- está reservada en exclusiva a los médicos -sean de cabecera o especialistas- y a ciertos profesionales de la sanidad (dentistas, comadronas, etc.). Pero también se da el caso de que algunos profesionales no médicos pero oficialmente cualificados en sus países -osteópatas, naturópatas, quiroprácticos- también pueden recetar medicamentos y, en particular, medicamentos homeopáticos: Alemania, Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, etc. Como se ve, una amplia diversidad de regulaciones para atender a más de 300 millones de personas en todo el mundo que confían en la Homeopatía.

Ejemplo de país donde la Homeopatía está al mismo nivel de consideración que la medicina alopática es la India. Más de 250.000 homeópatas y 75.000 auxiliares médicos la recetan. Casi el 10% de la población (aproximadamente 10 millones de personas) recurren a la Homeopatía que está inscrita en el sistema nacional de Sanidad indio junto a la medicina occidental y los dos sistemas de medicina india: Ayurveda y Unani. Es más, los médicos que desean recetar medicamentos homeopáticos deben recibir un curso particular definido por el Consejo Central para la Homeopatía (Central Council of Homœopathy) que depende directamente del Ministerio de Sanidad.

Y en Europa el país donde mejor consideración tiene la Homeopatía es Francia. Cada vez más franceses eligen estos medicamentos. Han pasado del 22% en 1984 al 40% en 2002. Asimismo, el 74% de los pacientes se declaran “dispuestos a cuidarse con Homeopatía si su médico se lo receta”. Cinco mil médicos de cabecera recurren habitualmente a la Homeopatía y 25.000 ocasionalmente de los 110.000 galenos con consulta. El 69% del cuerpo médico francés estima que la Homeopatía es una opción terapéutica eficaz.

Por si fuera poco, el informe Lebatard-Sartre -solicitado por el Consejo de los Colegios Médicos de Francia y que fue publicado en 1997- reconoce la Homeopatía como práctica médica. “En Francia-nos comenta Gemma Moreno-la tradición homeopática está muy arraigada y la regulación permite que se registren nuevos medicamentos con indicaciones terapéuticas e, incluso, que se publiciten en los medios de comunicación de masas. Además la industria y la Administración han acordado un calendario realista para la presentación de los dossieres simplificados de medicamentos sin indicación (la mayoría de ellos reembolsados por el sistema público de salud), en los distintos grados y tipos de dilución y en las distintas formas farmacéuticas. Este calendario ya ha sido revisado y las fechas aplazadas varias veces a petición de la Agencia para poder hacer frente a la ingente masa de trabajo que supone la evaluación y registro de cada uno de los medicamentos. Actualmente el calendario se extiende hasta el 2015”.

En cambio en España, según Leopoldo Agraz, asesor jurídico de la Asociación Nacional de Laboratorios Homeopáticos y de Oligoelementos (Analhoe), el borrador ni siquiera establece un calendario de presentación de productos para su evaluación. “Se limita –nos explicaría- a fijar la fecha tope de un año para que toda la industria farmacéutica presente los expedientes de registro. ¿Y qué va a hacer la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios si se presentan a última hora más de 15.000 mil expedientes?”.

DIFERENTE PERO EFICAZ

Los estados europeos que han incluido la Medicina Homeopática en su cartera de servicios –señala Manuel Ibáñez Álvarez- son conscientes de sus indiscutibles ventajas: son excelentes en el campo de la prevención, la relación coste-beneficio es positiva, carecen de efectos secundarios y mejoran claramente la calidad de vida”. La verdad es que, estrangulado como está el sistema sanitario por la altísima factura en medicamentos y la tendencia creciente a la cronicidad de numerosas enfermedades parece un acto de soberbia política -quién sabe si clasificable legalmente- la decisión de abortar cualquier intento de la medicina natural de aportar su grano de arena con soluciones menos costosas, sea con Homeopatía, plantas o terapias bioenergéticas. Porque a pesar de las ventajas que la Homeopatía ofrece, de los 300 millones de personas que la utilizan, de los países que la protegen y reconocen… nuestros burócratas ministeriales no tienen mejor idea que redactarle un texto a la Ministra que, una vez más, vuelve a ponerla a los pies de los caballos. ¿Quién se empeña en el Ministerio en presentar a Elena Salgadocomo una ministra prohibicionista? En el caso de la Medicina Homeopática no hay motivo para la persecución y los propios médicos reconocen su utilidad.

En el ya citado Congreso InterautonómicoPirineos 2007 la propia Sociedad Aragonesa de Medicina General aseguró que el reconocimiento científico de la Homeopatía se apoya en numerosos ensayos clínicos que demuestran la eficacia de los medicamentos homeopáticos, trabajos publicados en revistas científicas de prestigio como Inflammation Research, Breast Cancer Research Treatment, Rheumatology, Journal de Gynécologie Obstétrique Biologie Reproduction, British Medical Journal, etc. Pretender por tanto ignorar sus resultados es absurdo a estas alturas.

El medicamento homeopático –concluye Gemma Moreno- representa aproximadamente un 0,3% del mercado farmacéutico mundial. Somos pues aún muy pequeños pero no por eso se debería perder de vista que:

-el crecimiento de estos tratamientos es una tendencia en España y en Europa.

-se prescriben un número muy elevado de medicamentos homeopáticos distintos, en distintas diluciones, tipos de dilución y formas farmacéuticas. La elaboración de los dossieres por parte del laboratorio y la posterior evaluación de los mismos por parte de la Agencia del Medicamento supone un trabajo ingente.

-nuestra especificidad obliga a prever sistemas de registro distintos para cosas distintas; por ejemplo, en el caso de las especialidades homeopáticas. Si a la Homeopatía se la ‘encorseta’ en las exigencias de los medicamentos alopáticos se dificulta su desarrollo futuro”

En suma, pretender equiparar los requisitos de las medicinas farmacológicas y homeopáticas, diferentes en su naturaleza intrínseca, es restrictivo e inútil. No le sirve a nadie. Ni a los pacientes, ni a los médicos. Sólo a quienes buscan eliminar la Medicina Homeopática del mercado, al club de los escépticos con poder. Claro que los fármacos son químicos sintéticos y los productos homeopáticos naturales y biológicos. Los fármacos alopáticos son de presencia química verificable y los homeopáticos son energéticos. “Los sistemas que quieren aplicar le van bien a la medicina alopática –señala Mª Asunción Martín, vicepresidenta de Anthrosana-Españapero no a los componentes de la Medicina Homeopática que no pueden someterse al mismo tipo de ensayos clínicos. Le pongo un ejemplo: la primera prueba por la que quieren que pase un medicamento homeopático es demostrar la concentración del medicamento en sangre. Y cualquiera que conozca mínimamente los principios básicos de la Homeopatía podrá entender que con las diluciones tan altas que tienen esos productos eso es imposible. Lo suyo es que se hubiera continuado el esfuerzo de 1996 en el que se crearon unos grupos de trabajo en el Ministerio de Sanidad para estudiar la complejidad de estos medicamentos, y las exigencias especiales previstas para estos casos. Pero el trabajo que iniciaron se vio interrumpido y nunca se llevó hasta el final”.

Leopoldo Agraz, en la misma línea, entiende que si el texto no adapta las pruebas farmacológicas, toxicológicas y clínicas a la naturaleza homeopática del producto será inviable que puedan llevarse a cabo la mayoría de los ensayos solicitados.

Restringirlos medicamentos homeopáticos–asevera Gemma Ruiz- no beneficia a nadie y, sin embargo, perjudica a pacientes, médicos y farmacéuticos que ven peligrar la continuidad de sus tratamientos, en muchos casos para enfermedades crónicas o de difícil tratamiento como problemas de alergia, dermatológicos… e, incluso, en cuidados paliativos para mejorar la vida del paciente y aliviar algunos de los efectos secundarios de la medicación convencional”.

La respuesta final -una vez más- la tendrá la actual Ministra de Sanidad a quien no sabemos si le satisface el cartel de intolerante con el que sus técnicos han contribuido a calificar su gestión. “La Directiva del Medicamento 2001/83/CE –indicaba Manuel Ibáñez Álvarez en su escrito a Elena Salgado-, en su artículo 16.2, otorga a los estados miembros la facultad de desarrollar un procedimiento de registro específico para aquellos medicamentos homeopáticos no susceptibles de registro simplificado descrito en el artículo 14. Por ello, le rogamos que su administración aplique este procedimiento potestativo que colocaría a España en la vanguardia de los países europeos modernos que han regulado esta materia. Renunciar a este desarrollo en el actual Real Decreto de registro del medicamento nos situaría en una situación de retroceso frente al resto de la Unión Europea”.

En suma, Elena Salgado tiene una excelente ocasión para llevar la contraria a sus “técnicos” -al menos por una vez- y demostrar que sus decisiones no siempre están en contra de quienes defienden una medicina más natural, más económica y con menos efectos secundarios.

Helena Santos

Recuadro:


Qué es Anthrosana-España

Anthrosana-Españaes la primera asociación de pacientes constituida en nuestro país en defensa de las llamadas medicinas complementarias o alternativas y nació al amparo de la organización suiza del mismo nombre que tiene 30 años de antigüedad. A pesar de su corta trayectoria cuenta ya con casi 500 miembros y forma parte de la Federación Europea de Pacientes (EFPAM) -con sede en Bruselas- y de la Alianza Europea para la Salud Pública (EPHA). Sus fines principales son los de lograr:

-El respeto a la voluntad del paciente.
-El derecho a la libre elección de terapia.
-El derecho al pluralismo en medicina.
-El fomento de la calidad de vida y la salud tanto a nivel personal como social.
-El reconocimiento oficial de las medicinas complementarias en el marco político-sanitario.

El nacimiento de Anthrosana-España –nos diría Asunción Martín, su vicepresidenta- responde a la inquietud de muchos pacientes. Nuestro principio básico es la libertad de elección de terapia. Los pacientes tenemos la suficiente madurez como para decidir sobre nuestra propia salud y sobre cómo afrontar la enfermedad además de participar activamente en el proceso de sanación. No queremos que se nos traten sólo los síntomas. Es más, queremos tomar conciencia de la enfermedad. Y es evidente que la medicina alopática y el sistema sanitario actual no cubre esas necesidades. Por eso propiciamos la búsqueda de alternativas. Como la Medicina Homeopática que permite tratar una amplia gama de enfermedades sin efectos secundarios. Eso no significa que si lo consideramos necesario no recurramos a la medicina oficial sin que creemos que hay que utilizar todo lo que esté a nuestra disposición y no ser restrictivos en una sola dirección”.

Agregaremos que la Medicina Antroposófica -defendida por Anthrosana España  (www.anthrosana.org.es)- fue fundada en 1920 por el Dr. Rudolf Steiner y es la única medicina complementaria que sólo puede ser ejercida por médicos. Hoy cuenta con hospitales en Suiza, Alemania, Suecia, Gran Bretaña y Brasil así como centros de formación y laboratorios farmacológicos en distintos países de Europa, Estados Unidos, Rusia, Sudáfrica, Egipto y Australia. La Seguridad Social cubre incluso su coste en Alemania, Bélgica, Francia, Gran Bretaña, Holanda, Italia, Finlandia y Suiza. Y el 75% de sus medicamentos son homeopáticos aunque con algunas diferencias. Las sustancias, por ejemplo, se elaboran manualmente y proceden de cultivos de agricultura biológico-dinámica. Además se agitan de abajo arriba u horizontalmente y con arreglo a un horario y tablas astronómicas. La potencia de aplicación es la decimal.

 

Este reportaje aparece en
95
Junio 2007
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