Invisalign: la forma invisible de alinear los dientes

 

Cuando a alguien se le dice que tiene que colocarse un aparato en la boca para alinear los dientes su resistencia es inmediata porque pensar en ir todo el día mostrando unos antiestéticos alambres cada vez que abre la boca no seduce a nadie. Pues bien, se ha desarrollado una técnica ortodóntica que permite solventar ese problema mediante unos juegos de alineadores dentales transparentes de quita y pon que nadie nota que se llevan. Lo han empezado a aplicar numerosos ortodoncistas.

Son muchas las personas que se niegan a someterse a un tratamiento de ortodoncia. Y la razón fundamental –y, a veces, única- es que les acompleja “llevar aparato” y prefieren no hacerlo incluso aunque la mala colocación de los dientes sea muy evidente y les ocasione problemas para comer o hablar. Pues bien, para estas personas Invisalign puede ser la solución ya que los alineadores dentales que facilitan la corrección son transparentes y, por tanto, invisibles. De esa forma queda superado el componente estético que lleva a tanta gente a no ponerse en manos de un ortodoncista.

Eso sí, conviene recordar que aunque cualquier edad es buena para someterse a un tratamiento de este tipo ya que los dientes pueden ser fácilmente manipulados, alineados, adelantados o movidos tanto en niños como en adultos algo que no ocurre con la estructura ósea que conforma la boca, tendremos mayores posibilidades de éxito -y se tardará menos tiempo- si nos ponemos cuanto antes en manos de un especialista.

Y con uno de ellos hemos hablado. En concreto, con la doctora Aurora Ferrando, ortodoncista y especialista en Invisalign del madrileño Centro Clínico Menorca.

Esta técnica para alinear los dientes de modo invisible –nos diría la doctora- utiliza una serie de alineadores de quita y pon prácticamente transparentes que gradualmente enderezan las piezas dentarias sin metal ni alambres. Los alineadores son de plástico y su aspecto es parecido al de las cubetas transparentes que se utilizan para el blanqueamiento dental. La diferencia es que estos correctores están hechos a medida y encajan tan milimétricamente sobre las piezas en las que van a ir colocadas que algunos los han definido como “las lentes de contacto de los dientes”.

-¿Y se adapta fácilmente el aparato?

-Sí, porque se utiliza la más avanzada tecnología informática para generar imágenes tridimensionales que representan, de forma virtual, el plan completo de tratamiento desde la posición inicial hasta la posición final deseada. Gracias a este programa informático se pueden generar los alineadores personalizados que, secuencialmente, irá utilizando el paciente.

Según la doctora Ferrando, cada alineador mueve los dientes un cuarto de milímetro y se lleva durante aproximadamente dos semanas, al término de las cuales se reemplaza por el siguiente alineador de la serie hasta que se consigue la posición final. Y ésa es, precisamente, otra gran diferencia de Invisalign con respecto a otros sistemas: con este método no sólo se controla la fuerza que se ejerce sobre los dientes para moverlos a la posición deseada sino que también se controla el tiempo de aplicación de la fuerza. De ahí que en cada fase sólo se permita el movimiento de ciertos dientes; y los movimientos, para cada una de las fases, están determinados en el plan de tratamiento.

En cuanto a su duración es el mismo que con cualquier otro sistema ortodóntico. Dependiendo de los casos, puede llegar a durar casi dos años.

VENTAJAS DEL INVISALIGN

Además de las ventajas estrictamente estéticas, Invisalign permite que el paciente pueda ver los progresos desde el principio del tratamiento lo que es imposible con un tratamiento labial en el que los dientes quedan ocultos por el arco metálico y los brakets. En suma, el método permite:

-Sonreír abiertamente al saber que el aparato es transparente.
-Comprobar directamente cómo mejora la posición de los dientes ya que no hay nada metálico que obstaculice la visión.
-Eliminar el riesgo de cortes en los labios en deportistas y personas expuestas a golpes, como es el caso de los niños.
-El aparato es de quita y pon, lo que permite comer y beber lo que se desee durante el tratamiento.

Además, como ya se ha indicado, esta técnica permite –de forma virtual y gracias a la informática- ver el plan de tratamiento completo antes de su comienzo. Lo que supone un refuerzo psicológico para la persona que tiene así una imagen mental pero real de cuál va a ser su aspecto al final del tratamiento.
La única “desventaja” del método es su coste económico, superior al de otras técnicas. Eso sí, siempre puede considerarlo una inversión en salud. Piense que –sin que nadie lo note- en poco tiempo puede corregir la desalineación de los dientes y lucir una sonrisa atractiva. Eso sin contar que, al tener una boca sana, evitará aquellas patologías graves que comienzan, precisamente, en la boca.

 L. J.

Recuadro


 

Preguntas y respuestas

¿Cuál es la edad mínima para ser tratado con este método?

Se establece en torno a los 16 o 17 años aunque lo cierto es que la mayoría de los adolescentes de más de 14 años pueden beneficiarse de Invisalign. Basta que la persona tenga ya sus dientes definitivos.

Si actualmente llevo brakets, ¿puedo cambiar al sistema Invisalign?

Sí. De hecho, muchos pacientes se están tratando con una combinación de ambos métodos.

¿Funciona en casos de solapamiento de los dientes?

Sí, aunque mejor en los casos leves o moderados.

¿Es doloroso el tratamiento?

No, pero se experimentan leves molestias durante algunos días al comienzo del tratamiento y cuando se cambia el alineador. Esto es normal y síntoma de que los alineadores están funcionando y presionando los dientes para moverlos a su nueva posición. La molestia pasa después de un par de días de haber colocado cada nuevo alineador.

¿Existe alguna restricción sobre lo que se puede comer durante el tratamiento?

No. Además, los alineadores pueden y deben quitarse para comer y beber.

¿Cuánto tiempo hay que llevar los alineadores cada día?

Todo el tiempo excepto para comer, cepillarse los dientes o limpiarse con hilo dental.

 


 

Dientes y salud

Son múltiples los problemas o dificultades que ocasiona el hecho de tener los dientes girados o no alineados ya que por ese motivo los alimentos no pueden a veces ser correctamente cortados -con los 8 incisivos-, desgarrados -con los 4 caninos- o triturados -con los 8 premolares y 12 muelas-. Además, tener los huesos maxilares mal posicionados, torcidos o excesivamente estrechos impedirá que podamos cerrar completamente la boca, algo que también tiene repercusiones negativas para la salud.

De hecho, las patologías que se desarrollan si se dan estas malposiciones dentales u óseas son variadas y no sólo se circunscriben a la cavidad bucal sino que afectan de una manera general al resto del organismo:

-Una persona que tenga un diente mal colocado o girado siempre hablará mal.
-También son importantes los problemas de gingivitis (inflamación de las encías) y caries, que ocurren en un 90% en casos de dientes apiñados.
-A la hora de tragar el alimento es necesario que en la boca se haga un vacío que empuje el bolo alimenticio hacia el estómago, algo que no se produce correctamente si la boca no cierra bien.
-Además, se producen alteraciones a la hora de triturar los alimentos. Si los dientes no están alineados o si los maxilares están torcidos el alimento no se tritura completamente por lo que el estómago tendrá que cumplir una función que en principio no le corresponde. El estómago mezcla, no tritura. Por tanto, si los alimentos llegan al estómago sin triturar podemos, por ejemplo, sufrir una gastritis por estar obligándole a cumplir con un cometido que no es el suyo.
-Si no deglutimos bien alteramos la respiración y pueden darse problemas respiratorios. Por otro lado, si no masticamos bien evitaremos -consciente o inconscientemente- los alimentos que nos dan más problemas y la mala alimentación conllevará un deterioro del estado general de salud.
 

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Julio - Agosto 2003
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