La forma de la escritura y el carácter


Los rasgos de la escritura reflejan de manera inconsciente nuestra personalidad y nuestros procesos mentales. De ahí que aprender a interpretarla sea una herramienta de autoconocimiento verdaderamente útil. En esta sección intentaremos enseñarle a hacerlo de la manera más sencilla posible. Ojalá lo consigamos.

Una vez hemos aprendido lo que indica el TAMAÑO de la escritura centrémonos en valorar su FORMA. Algo que deberemos hacer despacio ya que debemos aprender a identificar los rasgos grafognómicos, es decir, la «anatomía » de la misma.

A continuación iremos analizaremos las características grafotécnicas de esos rasgos o, lo que es lo mismo, las características psicológicas que corresponden a cada uno de ellos. Hecho lo cual, deberemos ir considerando qué rasgos se repiten con más frecuencia, cuáles son dominantes.

En ocasiones los alumnos me dicen cosas como: ¡»Yo soy esa que describes en el artículo tal o cual…! ¡Mi letra es exactamente así!» Y mi respuesta siempre es la misma: cuando uno empieza a conocer y analizar su propia escritura es normal esa sensación de entusiasmo inicial, la impresión de que uno ya lo tiene todo claro. Tan normal que pienso que la mayoría de los grafólogos la hemos pasado en nuestros primeros años como estudiantes. Pero insisto en que hay que ir poco a poco porque cuantos más elementos vayamos analizando más matizaremos nuestro propio estudio personal.

Dicho esto, entremos en materia. Y ya adelanto que lo que voy a explicar le será útil al lector no sólo para el propio conocimiento sino para saber cosas interesantes de la gente que le rodea: pareja, compañeros de trabajo, socios, clientes…

 

ESCRITURA CURVA / ESCRITURA ANGULOSA

Se dice que una escritura es curva cuando el trazado de las letras está suavizado incluso en aquellas que normalmente deberían ser más angulosas como las «v» o las «r» minúsculas.

Por el contrario, la escritura angulosa parece tener ángulos y picos por todas partes, incluso en letras que normalmente tenderían a ser de trazado más suave, más curvo, como las «m» o las «s» minúsculas.

Por tanto, a la hora de definir una escritura como curva o angulosa lo que debemos hacer es ver si es PREDOMINANTEMENTE curva o angulosa fijándonos especialmente en el aspecto de conjunto que ofrece el escrito.

Características psicológicas

Veamos a continuación las características psicológicas que acompañan a estos dos tipos de escritura; es decir, lo que técnicamente se conoce como grafotecnia.
Las personas cuya escritura presenta un claro predomino de la curva suelen tener un carácter bondadoso, dulce, extrovertido, sociable y con buena capacidad de imaginación. Aunque en determinados casos puede hablarnos esta escritura curva de una persona perezosa, con falta de energía y carácter.

Por otro lado, las personalidades que suelen acompañar a la escritura con predominio anguloso suelen ser fuertes, firmes, personas que presentan exigencia y dureza tanto hacia sí mismas como hacia los demás. En casos extremos, y en un sentido negativo, pueden ser personas déspotas, crueles y agresivas…

En definitiva, ¿no cree el lector interesante echar un vistazo ahora a la forma de la escritura de las personas con las que convive o trabaja normalmente? Quizá eso le ayude a ayude a evitarse sorpresas o a que la convivencia sea mejor.

Por supuesto, la virtud estará -como casi siempre- en el punto medio. Es decir, una persona cuya escritura sea equilibrada en cuanto al número de curvas y ángulos presentará un buen equilibrio a nivel psicológico y normalmente tendrá lo mas positivo de ambas posibilidades.

 

ESCRITURA EN ARCADAS / ESCRITURA EN GUIRNALDAS

La escritura con predominio de arcadas es aquella cuyas letras «m» y «n» -tanto mayúsculas como minúsculas- tienen forma de arco con la abertura en la parte inferior.
Por el contrario, la escritura con predominio de guirnaldas es aquella donde las letras «m» y «n» minúsculas pueden confundirse con letras «u» minúsculas, siendo su abertura siempre por la zona superior.

 


Características psicológicas

En cuanto a la interpretación psicológica, hay que decir que las personas con predominio de arcadas tienen una evidente suavidad de trato y buena capacidad de adaptación al medio que les rodea. Son por lo general amables y cautas pero también aparece en ellas un fuerte grado de introversión, de ocultación de su auténtica forma de pensar y sentir. Pueden llegar a ser, en los casos más extremos, personas aduladoras y con cierto grado de cinismo.

Por el contrario, las personas con predominio de guirnaldas son mucho más naturales, más extrovertidas y también poseen una buena capacidad de adaptación al medio. Suelen ser activas, dulces, que cuando felicitan a alguien o aplauden un logro de otra persona lo hacen de verdad, sinceramente. Pero no todo es positivo: también pueden tener su dosis de pereza, de indecisión. Y es que el ser humano es así: imperfecto. Por eso lo importante es conocernos lo mejor posible y tender al equilibrio y a la armonía personal.

En el próximo número continuaremos viendo nuevas características de la escritura dentro del apartado de la FORMA.

 

Este reportaje aparece en
14
Marzo 2000
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