La Generalitat de Cataluña regula los estudios y el ejercicio de las medicinas naturales

La Generalitat de Cataluña ha regulado finalmente las terapias naturales mediante un decreto que a partir de ahora fija las condiciones para su enseñanza académica y su ejercicio profesional. Quedan así reguladas la Naturopatía, la Naturopatía con criterio homeopático, la Acupuntura, la Terapia Tradicional China, la Kinesiología, la Osteopatía, el Shiatsu, la Reflexología Podal, la Espinología, el Drenaje linfático, el Quiromasaje, la Diafreoterapia y la Liberación Holística de Estrés con Técnicas de Kinesiología. Tales son los nombres que figuran en el decreto. Las reacciones –a favor y en contra- no se han hecho esperar.

Después de muchos meses, tras pasar el Rubicón de un nuevo proceso electoral en Cataluña y cuando quizás hubiese sido más fácil dejar que el polvo sepultara las buenas intenciones manifestadas en el período legislativo anterior, laConsejera de Sanidad de la Generalitat Marina Geli ha dado el paso definitivo y el decreto por el que se regulan las condiciones para el ejercicio de determinadas terapias naturales apareció publicado en el Boletín Oficial de la Generalitat el 31 de enero de este año.

Por primera vez de manera oficial en nuestro país se reconoce el valor de las terapias naturales para la salud de la población en la línea de lo solicitado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y las instituciones europeas. Como punto de partida el decreto reconoce la existencia de una pluralidad de maneras diferentes de entender la salud y enfermedad lo que sin lugar a dudas rompe el monopolio oficial que sobre la salud ha mantenido hasta el momento la clase médica. “La existencia –señala el decreto- de diversas maneras de entender la persona, el diagnóstico, la enfermedad y el tratamiento, relacionadas con la tradición de las diferentes culturas, condiciona los criterios o las opciones médicas y terapéuticas distintas. Estas concepciones diversas se encuentran tanto en la medicina oficial, convencional o alopática como en el resto de criterios llamados no convencionales, complementarios, alternativos, naturales u holísticos. Cada uno de estos criterios utiliza remedios o técnicas diferentes. Los criterios en que se basan las terapias naturales parten de una base filosófica diferente a la que soporta la medicina convencional o alopática y aplican procesos de diagnóstico y terapéuticos propios”.

Y acto seguido el decreto coloca a cada uno en el lugar que le corresponde en la nueva realidad catalana, y esperemos que pronto, nacional. “La medicina convencional o alopática sólo puede ser aplicada por profesionales sanitarios que, en consecuencia, son las únicas personas habilitadas para hacer un diagnóstico y un tratamiento alopáticos. En cambio los criterios en que se basan las terapias naturales, que son objeto de regulación en este Decreto, pueden ser aplicados por personal sanitario y por prácticos en las terapias naturales, estos últimos siempre y cuando acrediten disponer de unos mínimos conocimientos específicos que tienen que ser objeto de aprobación por parte de la Administración sanitaria de acuerdo con las disposiciones de este Decreto. La voluntad del Gobierno de la Generalidad de Cataluña es la de reconocer y regular el ejercicio de las terapias naturales como actividades orientadas al fomento de la salud y al bienestar de las personas”.

GUERRA ENTRE LOS MÉDICOS Y LA GENERALITAT

El decreto, por tanto, sólo afecta a los terapeutas naturales a los que pasa a denominar “prácticos”, a sus centros y a las escuelas que imparten dichas enseñanzas. No afecta en nada a los profesionales sanitarios que utilizan terapias naturales pero sin embargo ha puesto en pie de guerra a los médicos y fisioterapeutas. Así, en la edición digital de la Gaceta Médica del 11 de marzo el artículo titulado El decretazo naturista comenzaba de esta forma: “¡Ha nacido una nueva profesión sanitaria! El alumbramiento ha tenido lugar el día 1 de febrero de 2007 en la clínica del Diari Oficial de la Generalitat de Catalunyay la criatura ha recibido el nombre de ‘práctico en Terapias Naturales’ y ha sido inscrita en el Decreto 31/2007, de 30 de enero, por el que se regulan las condiciones para el ejercicio de determinadas terapias naturales, debiendo permanecer en la incubadora hasta comprobar su viabilidad por haber nacido con severas malformaciones que hacen peligrar su supervivencia. Los padres niegan defectos alegando que su condición práctica es NO sanitaria”. Y como consecuencia lógica, la Organización Médica Colegial (OMC) anunció para comienzos de abril la interposición de un recurso contencioso administrativo ante los tribunales al considerar que el decreto crea una nueva profesión sanitaria algo para lo que sólo el Estado tiene competencias. El vicepresidente de la OMC, Jesús Aguirre, ha llegado a definir la situación creada por la Generalitat como una vuelta al chamanismo.

Enfrente, tanto la Generalitat como los distintos representantes de las asociaciones de terapias naturales niegan que se haya creado una nueva profesión sanitaria. El director de Recursos Sanitarios del Departamento de Salud de la Generalitat, Rafael Manzanera, ha lamentado que los médicos quieran impugnar el decreto catalán asegurando que “no crea ninguna nueva profesión sanitaria” y recordando que la Generalitat sí tiene competencias para regular las terapias naturales ya que no las practican profesionales sanitarios sino terapeutas naturales que llevan muchos años ejerciendo su labor sin causar problema alguno de salud pública. “Es una regulación administrativa –afirma Manzanera- ante un conjunto de actuaciones, cuerpos y materias que provienen de culturas, filosofías, formas de abordar la relación entre salud y enfermedad distintas a las que utiliza la medicina científica. El decreto define condiciones mínimas de formación para poderlas ejercer y unas condiciones del espacio en el que deben actuar estas personas”.

En la misma línea se manifiesta la Federación de Asociaciones de Profesionales de Terapias Naturales de Cataluña (TENACAT) que en nota de prensa manifestó: “El decreto es un marco para el ejercicio profesional, no fija ni desarrolla planes formativos, ni formaciones académicas. No crea ninguna profesión sanitaria ni afecta a los centros sanitarios. No fomenta el intrusismo dado que en su redactado dice que ‘los prácticos en terapias naturales’ no están autorizados a realizar actividades reservadas a profesionales sanitarios. Aunque sin embargo el decreto habilita al práctico para ‘valorar el estado del paciente y aplicar la terapia natural correspondiente siempre que no haya patología diagnosticada que lo contradiga o alerta que recomiende su atención por el sistema sanitario’”.

Y si enfadados andan los médicos mucho más lo están los fisioterapeutas para quienes la aprobación del decreto fomenta claramente el intrusismo. “Los fisioterapeutas se sienten defraudados –señala en un manifiesto el Consejo General de Colegios de Fisioterapeutasy ninguneados por un decreto que les pone a los pies de los caballos al equiparar a un profesional de la salud con un título universitario obtenido tras un largo proceso de formación técnica y práctica, con personas sin titulación oficialmente reglada por el Estado que simplemente han aprobado una prueba y cuentan con una escasa formación. El decreto aprobado fomenta claramente el intrusismo en la Fisioterapia y potencia peligrosamente la cantidad sobre la calidad de los tratamientos. Parece que los gestores políticos catalanes no han debido caer en la cuenta que la salud pública debe de estar inequívocamente en manos de profesionales sanitarios (médicos, enfermeros, fisioterapeutas, podólogos…)” Los fisioterapeutas llegan a acusar a la Generalitat de dañar al sistema sanitario. “En opinión del Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas se trata por tanto de satisfacer los intereses de un grupo de personas y colectivos que, aunque numeroso, desde la alegalidad, han estado dañando no sólo la profesión de la fisioterapia sino a toda la estructura sanitaria española”.

En un terreno menos beligerante se ha situado -ante la sorpresa de muchos- el Colegio de Médicos de Barcelona. Aunque no están satisfechos con la aprobación del decreto definitivo en el momento del cierre de este artículo no se mostraban dispuestos a impugnar el decreto global al considerar que si bien el texto final no recoge todas sus alegaciones sí es el fruto de una negociación en la que ellos han participado durante los últimos meses. Para realizar su valoración definitiva esperarán a que la Generalitat desarrolle el reglamento de competencias tras el que -en su opinión- se podrá hablar o no de suplantación de competencias por parte de los terapeutas naturales, ahora denominados prácticos.

Resulta especialmente curioso ver cómo tras el reconocimiento en el decreto de la Naturopatía con criterio homeopático“método terapéutico consistente en tratar enfermedades mediante la administración de preparados homeopáticos de acuerdo con el principio de la similitud”- se han comenzado a alzar voces desde los colegios médicos recordando que los medicamentos homeopáticos están reconocidos como tales por la Ley del Medicamento y que, por tanto, su uso corresponde en exclusividad a los médicos. Y eso que durante los últimos años no han sido pocos los ataques que la Homeopatía ha recibido precisamente desde la clase médica buscando su desprestigio, negándole su base científica y sus resultados sin que públicamente se hayan hecho oír las voces de quienes desde los propios colegios sostienen lo contrario.

REGULACIÓN ADMINISTRATIVA

El decreto tampoco reconoce todas las terapias naturales, sólo trece: Naturopatía, Naturopatía con criterio homeopático, Acupuntura, Terapia Tradicional China, Kinesiología, Osteopatía, Shiatsu, Reflexología Podal, Espinología, Drenaje Linfático, Quiromasaje, Diafreoterapia y Liberación Holística de Estrés con Técnicas de Kinesiología. Se espera que en los próximos años esta lista pueda ampliarse.

Asimismo crea una comisión asesora como órgano de consulta en el ámbito de las terapias naturales donde estarán representados los colectivos implicados por velar por el buen funcionamiento del proceso: Administración, colegios profesionales sanitarios, sindicatos, consumidores y las federaciones más representativas del sector. De cómo se configure finalmente esta comisión dependerá en buena parte el resultado final de la experiencia iniciada en Cataluña. De momento las asociaciones de terapeutas naturales han señalado que la presencia mayoritaria de personal sanitario en la misma podría acabar desvirtuando el desarrollo del decreto aunque se mantienen a la expectativa del desarrollo final del mismo.

En el capítulo de capacitación para el ejercicio profesional el decreto establece que los profesionales actualmente en ejercicio podrán seguir haciéndolo sin tener que pasar por ningún examen si pueden demostrar una antigüedad de más de cinco años y unas horas de formación establecidas. Para el resto o para quien desee estar acreditado se establece la obligatoriedad de pasar un examen que establecerá el Instituto de Estudios de la Salud de la Generalitat basándose en las “guías para la acreditación de la competencia” que también ha de presentar dicho instituto y que han de ser valoradas por la comisión asesora y aprobadas por la Consejería de Salud.

Hace falta decir –señala Xavier Ciurana, Práctico en Medicina Tradicional China (MTC) y Delegado Sectorial de TENACAT- que las guías trabajadas hasta ahora, donde quedan descritas las competencias y limitaciones de los prácticos, han sido elaboradas y consensuadas entre terapeutas, médicos, enfermeros, fisioterapeutas y farmacéuticos, profesionales con una visión abierta de la realidad y teniendo en consideración el beneficio de la salud de los ciudadanos de nuestro país”.

Estas guías deberán aparecer en los planes de estudio de los centros como requisitos previos a su acreditación. El decreto fija también unas condiciones estructurales mínimas para los centros de asistencia como son sala de espera, servicios, aulas, etc., lo que ha causado cierto malestar entre los centros pequeños donde durante años se han venido impartiendo cursos y que ahora se verán obligados a realizar importantes desembolsos económicos para cumplir con los requisitos establecidos por el decreto.

En suma, aunque quede mucho todavía por hacer es innegable que a partir de ahora las cosas deberán cambiar no sólo en Cataluña sino en todo el país. “La firma de este decreto permitirá que una parte muy importante de este colectivo tenga acreditado su ejercicio profesional por primera vez –señalan en un comunicado conjunto TENACAT y COFENAT, entidades que a nivel nacional agrupan a la mayor parte de los profesionales de las terapias naturales- y que el ciudadano que solicita ser atendido por un profesional acreditado sepa que éste ha adquirido una competencia mínima. Igualmente facilita, por primera vez en España, que el colectivo de profesionales en terapias naturales –‘prácticos’ según la nomenclatura del decreto- pueda ser acreditado por la administración sanitaria mejorando así la información a la población, el desarrollo de la acción de las terapias naturales y la cooperación en beneficio de la salud de las personas”.

La iniciativa de la Generalitat supone, en resumen, que ser atendido con terapias naturales pase a ser la práctica de un derecho amparado constitucionalmente. “Este decreto –recoge el texto-responde a la finalidad de proteger la salud de les personas, se dicta de acuerdo con el articulo 43 de la Constitución Española que reconoce el derecho de todos los ciudadanos a la protección de la salud y la competencia de los poderes públicos para organizar y tutelar la salud pública, los artículos 1.1 I 6.4 de la Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad que establecen la regulación general de todas las acciones que permitan hacer efectivo el derecho a la protección de la salud y orientan las actuaciones de las administraciones públicas sanitarias a garantizar la asistencia sanitaria en todos los casos de pérdida de la salud, y en ejercicio de las competencias atribuidas a la Generalitat de Catalunyaen materia de Sanidad en el articulo 17 del Estatuto de Autonomía”. 

Antonio F. Muro

Recuadro:


Francesca Simeón:“El decreto, una garantía para los ciudadanos”

“Desde TENACAT consideramos el decreto globalmente positivo. Es la primera vez que se reconoce el ejercicio de las terapias naturales y a los terapeutas naturales -aun cuando se les llame ‘prácticos’- para algo más que para pagar impuestos. La firma de este decreto permitirá que una parte muy importante de este colectivo tenga acreditado su ejercicio profesional y que el ciudadano que solicita ser atendido por un profesional acreditado sepa que éste ha adquirido una adecuada formación.

Consideramos que es el momento de felicitarse por este primer paso que permite un reconocimiento de los profesionales que ejercen dichas terapias. Por supuesto, siempre que se realiza un primer paso existen críticas en una u otra dirección. Esto es inherente a cualquier cambio social. Todos los que trabajamos en las terapias complementarias lo sabemos.

Entendemos que esta medida mejora la información a la población, el desarrollo de la acción de las terapias naturales y la cooperación en beneficio de la salud de las personas.

Vale la pena recordar que el decreto da respuesta a las 100.000 firmas presentadas ante el Gobierno español por la Plataforma para la Defensa de la Salud Naturalque dentro de su decálogo solicita ‘Regular oficialmente el ejercicio de los profesionales relacionados con dichas terapias naturales’.

Resulta curioso que sea en este momento, en el que mediante una norma se define qué puede y qué no puede hacer un terapeuta natural, que desde ciertos colectivos se intente crear una especie de alarma social sobre las terapias naturales. El decreto no inventa estas terapias, ni inventa quiénes las aplican, ni mucho menos se inventa el 30% de la población catalana que se calcula hace uso de ellas. Ni es cierto que exista esa alarma social, ni es cierto que los profesionales de terapias naturales sean peligrosos o generen problemas al sistema sanitario.

Hasta ahora no había ninguna normativa que delimitara lo que podía hacer y lo que no un terapeuta. Podríamos decir que los terapeutas naturales, mientras no incluyeran en flagrante intrusismo sanitario, podían hacer de casi todo pero sin ningún tipo de salvaguarda. Obviamente, al establecer límites puede haber cosas que antes se hacían y ahora queda claro que no se pueden hacer…

La definición de las competencias, aun cuando sea sólo en algunas disciplinas, permitirá que los profesionales de terapias naturales profundicen en su formación; y les hará también poder trabajar más tranquilos.

Hay quien ha dicho que el modelo aplicado para esta regulación no es el más adecuado. La verdad es que la Administración no ha consultado sobre el modelo de regulación. Desde el principio dijo que sería éste el que aplicaría. Uno de los inconvenientes es que han quedado muchas terapias sin regular. Ése es un aspecto importante en el que seguir trabajando; por ejemplo, en relación a las Terapias Florales, el Ayurveda y otras. Mientras tanto, es importante recordar que el decreto no afecta al ejercicio de las terapias no reguladas que podrán seguir ejerciéndose como antes.

Hay que remarcar que dentro del sector existe una gran desinformación. Hay muchas noticias falsas sobre la regulación. Es de entender que dichas noticias se extiendan entre un colectivo que ha vivido siempre en la inseguridad y donde es fácil azuzar el miedo y la desconfianza. Pero lo más importante es lo que brindará al público dado que permitirá que reconozca entre aquellos que tienen suficiente experiencia o que han superado unas pruebas que garantizan unos conocimientos básicos, tanto generales en ciencias de la salud como específicos de la terapia que aplican”.

Francesca Simeón
(presidenta de TENACAT, Federació d’Associacions de Teràpies Naturals de Catalunya)

 Recuadro:


Cosme Naveda: “El decretazo naturista”

La Generalitat de Catalunya, a través del Departament de Salut, ha pretendido hacer una regulación administrativa de unas actividades alegales que la mayor parte de las veces navegan en aguas del curanderismo cometiendo una insensatez sanitaria. Y pretende hacerlo inventándose la figura del ‘práctico en terapias naturales’ al que define como NO sanitario (como no podía ser de otra forma ateniéndonos a su cualificación y conocimientos) pero cuya actividad se desarrolla en torno a la salud de las personas. Incluso les propone una formación sanitaria absolutamente insuficiente habilitando de esta forma a personas sin una sólida formación de base y sin criterio clínico suficiente que pondrán en peligro la salud de los ciudadanos, bien sea por acción o por omisión, convirtiéndolos en auténticas bombas de relojería porque les abre la puerta para que intervengan terapéuticamente en patologías que deben ser consideradas como severas, comprometiendo aún más el riesgo para la salud al poder retrasar un diagnóstico precoz que permita un tratamiento adecuado.

Ya comienza mal cuando en la introducción inicial dice que ‘los criterios en que se basan las terapias naturales parten de una base filosófica diferente a la que soporta la medicina convencional o alopática y aplican procesos de diagnóstico y terapéuticos propios’  olvidándose por completo de que Medicina sólo hay una y que en la valoración y tratamiento del binomio salud/enfermedad hay que utilizar todas las herramientas a nuestro alcance, al margen de filosofías.

No se entiende el afán del decreto de justificar la invención de la figura del ‘práctico en terapias naturales’ incurriendo en defectos de forma y, lo que es más grave, de fondo y de trasfondo de gran calado, creando confusionismo al querer hacer bueno lo que es imposible que lo sea, recurriendo a un alarde de artilugios semánticos utilizando denominaciones tales como criterio naturista, Naturopatía con criterio homeopático y otros, para evitar utilizar términos más comprometedores como medicina naturista, homeopatía, etc. ¿Será porque, por ejemplo, sabe que los preparados homeopáticos son fármacos sujetos a la Ley del Medicamento? ¿O que para aplicar Acupuntura u Osteopatía se precisan unos amplios conocimientos anatómicos y fisiológicos?

Es realmente desconcertante que en las disposiciones adicionales prácticamente pretende regalar la acreditación a los que ya se encuentren ejerciendo esas prácticas, vaya usted a saber cómo, y demuestren una formación, vaya usted a saber cuál, realizada en vaya usted a saber dónde, de 100 o 300 horas. ¿Es que algunos grupos interesados en esta formación, seguramente muy lucrativa, ejercen mucha presión?

Seamos serios: toda terapia, convencional o no, holística o alopática, es un acto sanitario que precisa de un diagnostico previo, de una indicación terapéutica y de una aplicación de la misma, y que debe ser realizada, necesaria y obligatoriamente por un profesional cualificado y legalmente autorizado para ello de tal forma que garantice su nivel de competencia, que acredite el mantenimiento de la competencia profesional mediante la formación continuada, que esté incluido en el registro público de su colegio profesional correspondiente y que, además, se realice en un centro sanitario que identifique de forma clara y fehaciente la titulación de los profesionales que prestan allí sus servicios y que garantice permanentemente la habilitación profesional de sus integrantes. Se hacen imprescindibles profesionales con garantía de poseer un marco de conocimientos lo suficientemente amplio, a través de estudios reglados establecidos por los ministerios de Educación y de Sanidad, y no pretendidos sanadores. ¿No sería mucho más lógico y seguro regular y utilizar profesionales sanitarios con conocimientos suficientemente demostrados y con formación específica en estas áreas? Además, desde el punto de vista formal el decreto se arroga y concede competencias que no les corresponden ni al Departament de Salut ni al Institut d’Estudis Sanitaris.

La OMC recurrirá el decreto ante los tribunales de justicia solicitando la suspensión cautelar de la norma por considerar que la existencia de la figura del ‘práctico’ con competencias reconocidas por la Administración Sanitaria sería un fraude a la sociedad y una irresponsabilidad sanitaria”.
(Cosme Naveda es presidente del Colegio de Médicos de Vizcaya y coordinador del Área de Relaciones con las Terapias Médicas No Convencionales de la OMC)

 

Este reportaje aparece en
93
Abril 2007
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