La presión de la escritura (II)

Los rasgos de la escritura reflejan de manera inconsciente nuestra personalidad y nuestros procesos mentales. De ahí que aprender a interpretarla sea una herramienta de autoconocimiento verdaderamente útil. En esta sección intentaremos enseñarle a hacerlo de la manera más sencilla posible. Ojalá lo consigamos.

Explicada la importancia que tiene conocer la presión con que efectuamos lo que escribimos, proseguimos este mes con el análisis de los diferentes tipos de presión que puede presentar una:

ESCRITURA DE PRESIÓN NETA

Se trata de una escritura muy limpia con presión uniforme y cuyo trazado llama la atención por su precisión.
Desde el punto de vista psicológico, este tipo de presión nos está reflejando una personalidad equilibrada, con cla-ridad de ideas, precisión a la hora de actuar y buena memo-ria.

 

ESCRITURA DE PRESIÓN PASTOSA

En este caso encontramos que la escritura presenta zonas con suciedades, borrones y exceso de tinta en algunos tra-zos. Pueden aparecer también óvalos cegados por empasta-miento.

Hay que tener en cuenta cuál ha sido el útil con el que se ha realizado el cuerpo de escritura ya que una pluma o un bolígrafo en malas condiciones puede dar lugar a pérdidas de tinta que nos lleven a error.

En cuanto a la Grafotecnia, es decir, la interpretación psicológica de este tipo de presión, siempre nos va a hablar de un mal estado general, decaimiento o cansancio tanto en el ámbito físico como en el psicológico. Es un ti-po de presión propio de personas que presenten patologías físicas como cardiopatías o tuberculosis.

Es importante considerar -y ya entraremos con detenimiento en ello cuando hablemos de Grafopatología- que siempre que aparece en la escritura el reflejo gráfico de una determi-nada dolencia física o psicológica es porque la misma está presente en el individuo aunque no siempre la patología llega a reflejarse en la escritura, de tal forma que si apreciamos en la letra de una persona algún rasgo sugestivo de enfermedad lo prudente es aconsejarle una visita al mé-dico ya que es éste el que debe ocuparse del diagnóstico en caso de que exista un problema físico.

También es propio este tipo de escritura en personas que presentan ciertas tendencias dentro del campo de la sexua-lidad que incluyen fantasías morbosas, etc.

En otros casos encontramos este tipo de presión en personas agresivas con tendencia a la grosería e, incluso, en perso-nas que presentan ciertos tipos de enfermedades mentales.

 

ESCRITURA FUSIFORME

La distinguimos porque sus trazos verticales presentan ma-yor entintamiento que el resto de la escritura. Solamente se pude encontrar este tipo de escritura en el caso de que se haya utilizado pluma.

En el ámbito psicológico suele encontrarse esta escritura en personas a las cuales les gusta el refinamiento y que tienden a ser bastante sibaritas.

En el plano negativo podemos encontrarnos con un excesivo materialismo, sensualidad o tendencia a la gula; puede dar-se casos de personas con muy poco control sobre su genio llegando a ser, en algunos casos, explosivos.

 

ESCRITURA EN CUENTAS DE ROSARIO

Se la llama así porque a lo largo del trazado llegan a apa-recer unos pequeños puntos o empastamientos de tinta como consecuencia de pequeños temblores.
Este tipo de presión es bastante habitual en ancianos aun-que puede presentarse como consecuencia de una situación de fatiga o en una persona con cansancio en el brazo tras haber realizado un esfuerzo físico.

Este tipo de presión es muy típico en los casos de alcoho-lismo crónico aunque también puede aparecer cuando se abusa de café, té, tabaco u otras drogas.
Por supuesto, el miedo puede producir también este tipo de perturbación en la presión de la escritura
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Mª Jesús Escudero Villanueva

Este reportaje aparece en
22
Noviembre 2000
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