Stiperpuntura: nuevo método de tratamiento terapéutico

La Stiperpuntura es un método que aúna las propiedades de la acupuntura y del silicio, mineral del que se compone el stiper, denominación del pequeño apósito cuya aplicación da nombre a la terapia. Y es que –según sus creadores- cuando el stiper se coloca sobre los puntos de acupuntura amplifica y regula las ondas electromagnéticas y la energía del organismo de forma inteligente ya que dispersa la energía cuando es excesiva y la eleva en caso de déficit. Se logra así mejorar el metabolismo, acelerar las reacciones enzimáticas, aumentar la producción de oxígeno, aumentar las defensas y ayudar a eliminar residuos, entre otras cualidades.

La Stiperpuntura es un método terapéutico basado en las propiedades de la Acupuntura y de la Silicoterapia que permite la estimulación permanente y sin efectos secundarios de los puntos reflejos descritos por los acupuntores mediante apósitos impregnados con silicio. La combinación de ambos elementos provoca efectos biológicos muy importantes entre los que destacan la mejora del metabolismo, la aceleración de las reacciones enzimáticas, el aumento de la producción de oxígeno activo, el refuerzo de la fagocitosis en la lucha contra las infecciones y la eliminación de residuos, el incremento de la permeabilidad capilar, la relajación de la musculatura lisa y estriada, y la activación de la circulación de la sangre y de la linfa. A lo que hay que sumar la ventaja de que la Stiperpuntura, al no utilizar agujas, hace más fácil su aceptación  por los niños y las personas que temen los pinchazos.

Se trata, en suma, de una forma de beneficiarse de manera permanente de los efectos saludables de la acupuntura y del silicio, mineral tan importante y extendido que se le considera universal y ubicuo.

¿EN QUÉ CONSISTE LA TERAPIA?

Como decimos, la Stiperpuntura combina Silicoterapia y Acupuntura ya que utiliza apósitos de silicio –y no agujas- para estimular los puntos reflejos marcados por la medicina tradicional china. ¿Y por qué el silicio? Pues porque se sabe que en forma de cuarzo –es decir, en su forma cristalizada o anhídrido silícico- tiene poderosos efectos para corregir los patrones anormales de energía que a veces causan molestias o degeneran en enfermedades. De hecho, el stiper -compuesto por silicio cristalizado y celulosa vegetal- tiene la propiedad de absorber la energía vital del cuerpo -a la que los chinos llaman chi- y de modularla y regularla antes de devolverla con una frecuencia y longitud de ondas biológicamente adecuadas y que nosotros percibimos como una agradable sensación de calor. Por tanto, una de las propiedades fundamentales de los cristales de silicio es la regulación inteligente de nuestra energía ya que la dispersa cuando es excesiva y la eleva en caso de deficiencia. Pero hay aún más porque la alquimia considera al silicio como un limpiador y estimulante espiritual que agudiza la inteligencia, infunde serenidad y calma los estados de estrés. No es casual, por tanto, que sea este elemento el que se utilice para aplicar la terapia.

LOS PUNTOS WEIHE

Debemos agregar que las bases científicas en las que se fundamenta la Stiperpuntura se remontan a la Alemania de finales del XIX cuando el homeópata Auguste Weihe, al investigar sobre enfermedades de los órganos internos sin tener el menor conocimiento de Acupuntura, observó que siempre que se daba un cuadro patológico en un paciente… determinados puntos de su superficie corporal presentaban una reacción dolorosa a la presión. Y al final de sus investigaciones logró establecer casi 200 puntos de relación entre zonas dolorosas en la piel y una enfermedad interna. Luego, yendo más allá, aparejaría cada uno de esos puntos con medicamentos homeopáticos concretos y consiguió –como publicó en 1886- tratar diversas patologías con resultados excelentes. Obviamente, la clave de su éxito se debería a que había encontrado por sí mismo más de centenar y medio de los puntos ubicados en los meridianos que  describe la Acupuntura. Pues bien, como homenaje a su trabajo a esos puntos cutáneos dolorosos a la presión y que revelan una patología de fondo se les conoce hoy como puntos Weihe y están considerados una de las expresiones más directas y objetivas de que la energía vital de un organismo se encuentra alterada por la presencia de una enfermedad. De ahí que actualmente se le considere el mapa más adecuado para conocer en qué punto se ha de colocar el stiper.

También las aportaciones de otro médico francés -que recogería el testigo de Weihe a mediados del siglo XX- contribuirían a dar cuerpo doctrinal a la Stiperpuntura. Hablamos de Roger de la Fuye –sobrino, por cierto, de Julio Verne– que fue uno de los primeros en introducir la aplicación de la Acupuntura y de la Medicina Tradicional China en Europa. De hecho, fue él quien se daría cuenta de que 153 de los puntos señalados por Weihe coincidían topográfica y funcionalmente con los puntos de acupuntura. A partir de lo cual sintetizaría los hallazgos del homeópata alemán y las aportaciones de la medicina china para construir el primer aparato de Electroacupuntura así como para desarrollar un sistema terapéutico peculiar que es en el que se basa la Stiperpuntura.

Hay que explicar que De la Fuye aconsejaba en los casos de dolores muy localizados y persistentes colocar unas agujas muy cortas en la piel -conocidas como “chinchetas chinas”-justo sobre los puntos Weihe -los que resultan dolorosos a la presión- que se protegían con tela adhesiva o esparadrapo para evitar que cayeran y que no se retiraban hasta que el dolor cutáneo había desaparecido. De esa forma se obtenía una estimulación permanente del paciente comprobándose que los resultados eran mejores que los que se conseguían con la aplicación una vez por semana de la acupuntura tradicional. Pues bien, ese método se ha venido aplicando hasta nuestros días con excelentes resultados pero lo cierto es que la técnica presentaba algunos inconvenientes. Por ejemplo, a pesar de estar sujetas las agujas a veces se desplazan levemente por el movimiento del cuerpo provocando inflamaciones en las zonas en que están clavadas. Otro inconveniente es el hecho de que la agujas no se pueden aplicar en algunos puntos concretos. Y otra dificultad de aplicar la “acupuntura permanente” es el temor que la mayoría de los niños y algunas personas tienen a los pinchazos.

Bueno, pues esos inconvenientes estimularían a los investigadores a buscar nuevos métodos y técnicas para lograr la estimulación permanente de los puntos energéticos del paciente sin problemas ni rechazo. Y el fruto de tales investigaciones son los stiper que desde hace cinco años se utilizan en nuestro país para mejorar la salud de personas con diferentes dolencias.

REEQUILIBRAR CUERPO Y MENTE… SIN AGUJAS

La mejor demostración de los efectos reales de la Stiperpuntura son los propios stiper. Porque basta colocar uno de esos apósitos en la palma de la mano, realizar tres inspiraciones profundas y relajarse para que el 90% de las personas perciba a continuación un ligero cosquilleo o una suave sensación de calor que no son más que una muestra de que nuestra propia energía, captada por el stiper, nos ha sido devuelta debidamente modulada.

¿Y qué elemento facilita esas sensaciones? Pues, como ya hemos adelantado, los cristales de cuarzo. Hoy se sabe que son transmisores y amplificadores bioenergéticos y que logran equilibrar y reenergetizar los sistemas biológicos a nivel celular. Por eso la Stiperpuntura permite reequilibrar el cuerpo y la mente, una capacidad conocida por cierto desde tiempos inmemoriales ya que los cristales de cuarzo eran utilizados para ese menester por los antiguos egipcios, los mayas, los aztecas, los magos medievales y los aborígenes australianos, entre otros.

Los stiper –pequeños apósitos suaves y muy ligeros de peso- se aplican pues sobre los puntos que el paciente identifica como dolorosos mediante unos pequeños trozos de adhesivo. Luego, dependiendo de la patología que se vaya a tratar, se dejará que actúen más o menos tiempo (puede oscilar entre 40 minutos y 7 días). Su aplicación logra reequilibrar la energía lo que conduce a la mejoría o a la sanación de la dolencia que se esté tratando. En muchos casos, además, para acelerar el proceso y garantizar mejores resultados se combina con otras terapias; por ejemplo, la moxibustión eléctrica. Se trata de una terapia que utiliza una lámpara de sólo 5 watios pero que, aplicada sobre cada stiper unos segundos, consigue dos efectos terapéuticos añadidos a los del apósito. Por un lado se obtiene calor en forma de infrarrojos que el stiper filtra y permite que entren en el organismo; y, por otro, el filamento incandescente de la bombilla transmite al cuerpo su vibración (que es similar a la de los ultrasonidos).

También es común que los apiterapeutas utilicen stipers para sustituir las picaduras en pacientes alérgicos al veneno de las abejas o que no soportan la cercanía de dichos insectos. Asimismo, los emplean para, impregnados de própolis y otros productos de la colmena, aumentar las defensas y ayudar al sistema inmune de sus pacientes.

Por su parte, los terapeutas florales encuentran en los stiper un nuevo vehículo para aplicar con mayor eficacia sus esencias. Asimismo, se sabe que algunos acupuntores tradicionales, reflexólogos y quiromasajistas -entre otros profesionales de la salud- los están empezando a aplicar como complemento tras realizar sus terapias habituales.

Otro dato interesante es que, después de varios años de aplicación y de ser utilizada por diferentes profesionales para el tratamiento de diversas patologías, no se han descrito más efectos secundarios que algún caso de leve irritación en pieles muy sensibles y normalmente a causa del adhesivo empleado. Incluso se ha utilizado en recién nacidos aquejados de cólicos intestinales y no se ha observado ningún tipo de reacción adversa. Antes bien, los resultados obtenidos se han contrastado no sólo mediante la acumulación de casos que han experimentado una evolución favorable sino a través de diferentes métodos diagnósticos como la cámara Kirlian, la electromedición de Voll o la kinesiología.

En suma, se trata de una posibilidad terapéutica que supera los inconvenientes de la Acupuntura tradicional y, por tanto, universaliza el acceso a esta terapia de resultados contrastados. Y además nos permite beneficiarnos de forma sencilla de las propiedades de los cristales de cuarzo, comprobadas también por siglos de aplicación.

L. J.

Recuadro:


Utilidad terapéutica de la Stiperpuntura

Además de en la prevención y tratamiento de dolencias derivadas de lesiones deportivas la Stiperpuntura es útil en el tratamiento de:

-Dolores crónicos articulares y musculares (lumbalgias, tendinitis, artritis, dolores reumáticos, fibromialgia, dolores cervicales, etc.)
-Problemas estéticos y de piel como acné o edemas.
-Obesidad.
-Problemas circulatorios, incluidas las varices.
-Dolencias ginecológicas (síndrome premenstrual, amenorrea, dismenorrea, metrorragias…).
-Problemas emocionales, ansiedad, depresión y estrés.
-Asma bronquial.
-Bronquitis.
-Enfisema.
-Migrañas.
-Procesos infecciosos.
-Inmunodepresión.
-Jet-lag.
-Celulitis.
-Insomnio.
-Agotamiento.
-Vértigos.
-Trastornos hepáticos y biliares.
-Problemas oftalmológicos: presbicia, conjuntivitis, glaucoma, retinopatías.
-Enuresis nocturna.
-Hernias discales.
-Cólicos intestinales en recién nacidos.


La importancia del silicio

Numerosos científicos –incluido Louis Pasteur– han hablado de la importancia del silicio para la salud y de su alta eficacia en la prevención y tratamiento de buen número de patologías. De hecho, en la actualidad se considera que el silicio orgánico –única forma en la que es absorbido por el ser humano- es terapéuticamente eficaz, hipoalergénico, carece de efectos secundarios nocivos y de contraindicaciones, puede ser usado incluso por bebés y mujeres embarazadas, fortalece el sistema inmune, actúa en la totalidad del organismo reequilibrando las deficiencias, contribuye a la remineralización ósea, disminuye los niveles de colesterol, actúa eficazmente sobre la hipertensión, es un potente antiinflamatorio y analgésico, acelera la cicatrización, ayuda a excretar urea y ácido úrico y actúa como barrera contra procesos degenerativos de los tejidos. Pero donde el silicio ha mostrado más claramente sus efectos terapéuticos es en el tratamiento de enfermedades reumáticas. No es casual, por tanto, que sea este mineral y no otro el que se emplee en la Stiperpuntura.

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69
Febrero 2005
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