Comer deprisa o con prisa sin ensalivar la comida y masticarla adecuadamente, tomar excesivos hidratos de carbono refinados, fibra o alimentos flatulentos, ingerir bebidas gaseosas, hablar mucho durante la comida, el nerviosismo, la ansiedad, el estrés, el sedentarismo, la intolerancia a algunos alimentos, determinados fármacos, ciertas disfunciones estomacales o intestinales y, especialmente, la carencia de las enzimas adecuadas en suficiente cantidad son los principales factores de la generación excesiva de gases en el aparato digestivo. Un molesto problema que no sólo provoca dolores abdominales más o menos intensos sino también una enorme tensión en quien lo sufre porque el cuerpo...