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| AYHAM
DOYUK Y EL "AGUA DE LA VIDA |
Se llama Ayham Doyuk, nació en Turquía
y afirma haber descubierto una fórmula basada
en ¡agua! que permitiría -entre otras muchas
cosas- descontaminar el planeta entero de
la polución, especialmente de la causada por
el petróleo y sus derivados. Es más, asegura
que con algunas de las variantes que ha elaborado
se puede prevenir un incendio y apagar rápidamente
cualquier fuego -incluyendo los causados por
metal, vapor, gas, líquidos y materiales sintéticos
y eléctricos-, descontaminar el aire y la
tierra así como las aguas de mares, ríos,
lagos, estanques, pantanos y pozos dejándolas
cristalinas, desalinizar el agua, deshacer
la nieve y el hilo de calles y carreteras,
desinfectar los vertederos, eliminar las emisiones
de gases dañinos por la combustión de basura,
descontaminar y fertilizar por completo cualquier
terreno, proteger las cosechas de plagas dañinas,
evitar la deshidratación y congelación de
los vegetales a causa del calor intenso o
las heladas, curar enfermedades... y muchísimas
cosas más. ¿Estamos ante un genio o
ante un farsante?
Como adelanto en el editorial de este
mismo número -léalo antes de proseguir, por
favor- las afirmaciones del turco Ayham
Doyuk son tan extraordinarias que resultan
difíciles de creer. De hecho, a pesar de haber
hablado largamente con él en Dusseldorf (Alemania)
y con algunos de sus colaboradores y de haber
presenciado demostraciones realmente inauditas
me sigue costando aceptar que todo lo que
me contó sea cierto. A pesar de que tanto
él como las personas de su equipo me causaron
una excelente impresión a nivel humano. Así
que entenderé perfectamente que el lector
ponga en duda lo que afirma. Y, sin embargo,
no encuentro sentido a que todo sea un fraude
magníficamente elaborado. Porque, en tal caso,
¿cómo se explica que se empeñe en hacer sus
demostraciones ante científicos y expertos
de universidades y centros de investigación?
¿Y cómo se explica que no sólo acepte sino
que insista en que los presentes se lleven
muestras de los productos de los experimentos
para analizarlos en laboratorio? ¿O que acepte
que los periodistas graben todo experimento
desde cualquier ángulo y distancia para corroborar
que no hay posible truco? Es más, todos los
recipientes que utiliza en las demostraciones
son de vidrio transparente para no dejar dudas.
Y eso cuando hay posibilidad de plantearse
un posible truco porque en algunos casos parece
imposible. Quien suscribe este texto, por
ejemplo, ha visto cómo apaga en una décima
de segundo una sartén de aceite ardiendo mediante
una breve pulsación a un bote de spray que
contenía una de sus fórmulas acuosas. Y esa
simple demostración me pareció contundente.
Al menos, los dos amigos químicos con los
que he hablado sobre ello me aseguran que
eso es imposible, que no hay ningún producto
conocido capaz de lograr eso.
También le he visto meter un dedo en su fórmula
acuosa y luego en gasolina, prenderla fuego
y ver cómo el dedo ardía hasta consumirse
la gasolina... sin que las llamas le afectaran
lo más mínimo. "Muy espectacular -pensé
en aquel momento intentando buscar una explicación
racional- pero eso es que antes se había
rociado el dedo con algún producto que yo
desconozco y se formó una película protectora...."
. Sólo que luego le vi hacer lo mismo
con una servilleta corriente de papel. Vi
cómo la mojaba en su fórmula, cómo la empapaba
después de gasolina, la prendía fuego y ésta
ardía unos cuantos segundos hasta que se consumía
la gasolina y cómo, a continuación, mostraba
la servilleta intacta. Aquello me dejó perplejo.
Durante una época de mi vida, hace ahora casi
catorce años, tuve la oportunidad de asistir
continuadamente durante varios meses a una
serie de espectáculos de magia y me interesé
ampliamente por saber cómo se hacían los trucos
de ilusionismo. Tres meses después era capaz
de descubrir la mayoría. Pues bien, tengo
la certeza de que en este caso no cabía un
posible "cambiazo". No sólo la servilleta
estuvo siempre a la vista sino que para corroborarlo
se grabó en primer plano estando sus manos
siempre bien abiertas. Tuve mucho cuidado
en no perderme detalle. Además, luego vi también
cómo hacía lo mismo con una camiseta de algodón
depositada en el suelo. Cómo primero le echaba
encima su agua, luego la gasolina y cómo la
prendía y se quemaba durante un buen rato...
para, al apagarse, tomarla con los dedos,
sacudirla y comprobar que estaba ¡intacta!
No se había quemado ni un trocito.
Debo decir que vi también en video cómo hizo
lo mismo con un arbolito que tenía varias
hojas secas y estaba colocado en un macetero.
Primero lo roció con su fórmula y a continuación
de gasolina prendiéndolo. Sólo que como esta
vez se trataba de una demostración para el
cuerpo de bomberos de Estambul, el árbol se
apagó con una manguera de incendios corriente...
pero con el agua preparada por Doyuk. Pues
bien, las llamas se apagaron en muy pocos
segundos y el árbol estaba intacto. ¡No se
habían quemado ni las hojas secas!
No quiero insistir. Pero debo añadir que las
demostraciones con el fuego son numerosas
y espectaculares. Doyuk afirma que el cuerpo
de bomberos de Estambul -me mostró el video-
ha hecho ya numerosas y sorprendentes demostraciones.
Y asegura que la fórmula acuosa que utiliza
es tan potente que con ella se puede apagar
rápidamente cualquier incendio. Tanto pequeño
como de grandes proporciones. Es más, afirma
que si se riega un bosque con su agua... éste
no puede ya quemarse. Y quien dice un bosque
dice una casa. Y no sólo eso: me aseguraría
que si un bombero empapa bien con su fórmula
el traje especial que lleva y se introduce
en el interior de una casa ardiendo... no
sólo no se quemaría sino que la temperatura
externa que sentiría sería muchísimo menor.
Se me llegó incluso a asegurar que si se riega
un terreno con el agua y se hace explotar
una bomba la llamarada posterior a la explosión
se apaga casi de inmediato.
Por supuesto, no acabarían ahí las demostraciones.
Como expliqué al principio, Doyuk asegura
que es capaz de convertir cualquier hidrocarburo
en oxígeno, hidrógeno y aminoácidos. Y resultó
espectacular ver cómo tras echar un simple
chorrito con su fórmula en un recipiente grande
de vidrio trasparente lleno de agua al que
se le había agregado petróleo y gasolina,
ambos productos se trasformaban en cuestión
de segundos en aminoácidos, en bionutrientes,
quedando el agua cristalina y pura. Créanlo:
lo que era un gran recipiente con una buena
cantidad de petróleo y gasolina se transformó
en segundos en agua limpia. Y para demostrarlo,
echó un pez en él y éste no sólo nadó apaciblemente
sino que acudió pronto a comerse los bionutrientes
del fondo en que ambos productos se habían
convertido.
No voy a seguir. Necesitaría varias páginas
sólo para contar los experimentos y pruebas
que Doyuk efectúa para demostrar lo que asevera.
Y no ya ante un periodista como es mi caso
sino ante científicos de primera línea. Pero
el lector sí debe saber que a partir de la
"fórmula madre", Doyuk asegura haber desarrollado
numerosas fórmulas secundarias a fin de dar
solución a los más variados problemas. Hago
un breve resumen de algunas de las áreas en
las que afirma que existen ya productos desarrollados
y listos para su comercialización aunque advierto
que hay muchos más.
-Medio ambiente.
Existen productos que permiten la descontaminación
prácticamente total -orgánica, inorgánica
y bacteriológica- de océanos, mares, ríos,
lagos, lagunas, pantanos, estanques, represas,
manantiales y pozos. ¿Cómo? Pues, "sencillamente",
rompiendo las estructuras moleculares de los
hidrocarburos y originando un proceso que
da lugar a diversas reestructuraciones químicas.
Por un lado, el oxígeno y el hidrógeno son
liberados hacia la atmósfera y el carbono
se precipita hacia el fondo transformado en
bionutrientes. El resto de los productos químicos
-entre ellos, los metales pesados- son "encapsulados"
con lo que se inactivan, se vuelven inocuos.
Incluidas las bacterias que terminan desapareciendo.
Es posible pues efectuar una limpieza completa
de toda la contaminación existente por petróleo
y sus derivados. Cualquier mancha de petróleo
en tierra o en océanos, mares, ríos, lagos,
etc., desaparece. Y, por supuesto, deja inmaculados
oleoductos, refinerías, tanques de almacenaje
y transporte, depósitos de residuos, torres,
maquinaria, etc.
Asimismo, asegura que podría depurarse por
completo el agua de desecho de las ciudades,
que todo el "agua" de las cloacas podría reciclarse
trasformándola de nuevo en agua pura y, además,
sin dejar contaminantes químicos. De forma
sencilla y económica.
Es más, existe una fórmula que permite convertir
la gasolina en un gel inflamable -algo que
permitiría efectuar su transporte sin peligro-,
proceso que puede ser revertido con la ventaja
de que la gasolina resultante es de mucha
mayor potencia y, además, si bien es flamable
no puede explosionar.
También pueden desinfectarse por completo
los grandes vertederos y evitar las emisiones
de gases dañinos por combustión de la basura.
En cuanto a los incendios, la fórmula permite
controlar rápidamente cualquier fuego incluyendo
los causados por metal, vapor, gas y materiales
líquidos, sintéticos y eléctricos. Y lo hace
actuando simultáneamente a tres niveles. Primero,
sobre la parte superior del fuego impidiendo
que el oxígeno lo alimente, lo que consigue
encapsulándolo. Ello evita en segundo término
las altísimas temperaturas que impiden penetrar
tanto al agua como a otras sustancias químicas
para extinguirlo. Y en tercer lugar, la fórmula
agota la fuente de combustible inerte a través
de una reacción bioquímica inmediata en virtud
de la cual los hidrocarburos son transformados
en aminoácidos. Cabe añadir que todo material
combustible al que se le echa agua con la
fórmula -madera, papel, petróleo y sus derivados,
etc.- se vuelve inflamable. Por tanto, el
agua puede utilizarse preventivamente a fin
de evitar todo tipo de fuegos.
También existe una fórmula para descontaminar
el aire. Incluyendo la producida por las emisiones
de gas metano, las sustancias volátiles producidas
por numerosos productos de limpieza, los famosos
CFCs emitidos por los aparatos de aire acondicionado,
refrigerantes y sprays, el óxido nitroso de
los fertilizantes, el bromuro de metilo de
los pesticidas, el humo del tabaco, el radón,
las partículas emitidas a la atmósfera por
los incendios forestales, el dióxido de azufre
y las cenizas volcánicas esparcidas por los
volcanes, etc. Sirva de ejemplo que bastarían
unas cuantas avionetas esparciendo la fórmula
sobre el cielo de una ciudad para librarla
de la contaminación -el llamado smog- en poco
tiempo. Eliminando simultáneamente todas las
bacterias y virus del ambiente. Y que unas
gotas de la fórmula bastarían igualmente para
eliminar los gérmenes del sistema de refrigeración
de un autobús, un avión, un barco, una vivienda
o un edificio de oficinas.
Otra de las fórmulas desarrolladas permite
deshacer la nieve y el hielo de las calles,
carreteras y campos sin contaminar con productos
químicos. Es más, al deshacerse la nieve y
el hielo el agua resultante es pura, aparece
ya sin contaminación (piénsese que el polvo
que se acumula en calles y carreteras pero,
sobre todo, en las ciudades es producido fundamentalmente
por los hidrocarburos que caen de la atmósfera
y estos los trasforma el agua tratada en bionutrientes).
Asimismo, elimina todas las bacterias y virus
presentes en la nieve y el hielo.
Existe también una fórmula que permite descontaminar
cualquier terreno. Y que no sólo trasforma
los hidrocarburos presentes en la tierra en
bionutrientes y encapsula los demás elementos
químicos dañinos inactivándolos sino que se
ha preparado para que reduzca el proceso natural
de evaporación del agua, las tierras se vuelvan
más porosas y se equilibre su PH -queda en
un valor de 7- hasta 11 metros de profundidad.
La sal y el boro se encapsulan impidiendo
que suban a la superficie.
-Estanques.
Existe toda una línea de productos para el
tratamiento de piscinas, acuarios, piscifactorías
y estanques de agua. Así, hay una fórmula
que permite mantener las piscinas impolutas,
libres de gérmenes, sin necesidad de usar
cloro, elemento químico que si bien hoy se
utiliza normalmente para desinfectar tanto
las piscinas como el agua potable en realidad
es dañino para el organismo. Una más permite
conservar los depósitos de agua potables durante
muchísimo tiempo. Y otra deja las aguas de
las piscifactorías y de los estanques de los
jardines, normalmente turbios por la contaminación,
el barro y la maleza, transparentes.
-Agricultura.
Hay también diferentes soluciones para
todo lo relacionado con el agro. Desde productos
que descontaminan cualquier terreno hasta
otros que lo fertilizan, protegen las cosechas
de plagas dañinas, evitan la deshidratación
a causa de la sequía y el exceso de calor,
impiden que los vegetales se congelen durante
las heladas o hacen que los productos cultivados
crezcan y produzcan mucho más de forma natural.
-Industria y hogar.
También existen productos de sumo interés
tanto para la industria como para el hogar.
Fórmulas que permiten -entre otras muchas
cosas- eliminar de forma casi increíble el
óxido de las piezas metálicas, limpiar motores
y herramientas de todo tipo, dejar impecables
objetos de metal sucios (oro, plata, cobre,
etc.) o limpiar las paredes ennegrecidas de
un edificio por mor de la contaminación, los
desechos orgánicos o la pintura. Incluso existe
una que limpia -y repara- tanto la carrocería
de un coche como todos los elementos del interior.
Sin olvidar la existencia de productos para
limpiar cristales, suelos, sanitarios, maderas,
manchas textiles, etc.
-Higiene personal y belleza.
Obviamente, también existen productos
para el cuidado del cuerpo humano. Desde cremas
dentífricas hasta champúes.
Insisto en que sólo he mencionado algunos
de los productos cuyas fórmulas están ya listas
y probadas. Pero hay muchas más. Porque las
posibilidades del agua son, si es verdad lo
que afirma Ayham Doyuk, innumerables. Incluido
el ámbito de la salud aunque éste es un asunto
de suma trascendencia del que hablaré en próximos
números. Llegados a este punto, tras haber
sido testigo de las demostraciones narradas
y de varias más, me sentí muy inquieto. No
entendía nada. ¿Cómo es posible que todo esto
exista -me preguntaba- y apenas nadie lo conozca?
Quise respuestas.
-¿Cuánto lleva trabajando con esto?
-Desde principios de los años 80.
-¿Y cómo no se conoce a nivel público?
Perdone pero no lo entiendo.
-Bueno, al principio pasé la mayor parte del
tiempo investigando y desarrollando las fórmulas.
Porque aunque todas se basan en la fórmula
madre, que decidí denominar como Aqueous Perfect
Solution (perfecta solución acuosa), cada
una tiene su propia especificidad de acción.
La base es la misma pero cada fórmula es distinta
según su uso. La que permite apagar un fuego
no es la misma que la que se usa para limpiar
las aguas contaminadas. Y son más de un centenar
ya las variantes. Luego hacía falta demostrar
su funcionamiento. Durante años efectué muchos
viajes y reuniones chocando siempre con el
escepticismo o con los miedos. A todo el mundo
le resultaba difícil de creer lo que contaba.
Finalmente, logré montar una empresa dotándola
de unas estupendas oficinas y una fábrica
donde elaborar los productos... pero ésta
se la llevó el terremoto que hubo hace tres
años en mi país. Murieron varios trabajadores
y la empresa se arruinó. Además, cometí la
torpeza de no registrar las marcas y hace
poco me las robaron. He tenido que empezar
de nuevo registrándolo todo. Y no se puede
imaginar lo que cuesta en tiempo, esfuerzo
y dinero. Y, para mayor complicación, se está
usando mi nombre en Internet fraudulentamente.
Se está vendiendo a través de páginas web
y a unos precios escandalosos agua con presuntas
propiedades curativas supuestamente elaborada
por mí. Hasta se han inventado una carta mía
que firman con mi nombre publicando mi foto
para avalarlo. Excuso decirle la confusión
que existe por ello.
-Pero, ¿cómo es eso posible?
-Verá, hace tres años y medio aproximadamente
accedí a suministrar a una serie de personas
una fórmula muy concentrada que preparé para
desintoxicar por completo el organismo a fin
de que se pudiera efectuar un protocolo de
investigación sobre sus propiedades terapéuticas.
Así lo hice durante año y medio. Hasta que
un día me enteré de que esas personas, viendo
los resultados, se habían puesto a vender
sin permiso sanitario alguno botellas con
el agua a precios escandalosos. Obviamente,
no volví a mandarles nada. Y ellos reaccionaron
subiendo aún más el precio de las que les
quedaban. Me han dicho que llegaron a cobrar
900 dólares por botella. Y cuando se les acabaron,
vinieron a Alemania, compraron sin que yo
lo supiera algunos palets con productos de
limpieza, los diluyeron enormemente y empezaron
a venderlos como si fuera la fórmula de agua
terapéutica. Como si todas las fórmulas, aunque
la base sea el agua, fueran idénticas. Hoy
mismo me he enterado por e-mail de que al
parecer hay mil personas intoxicadas en Brasil.
Supongo que con algunas de esas botellas.
-¿Y por qué no lo denuncia?
-Estamos en ello. Pero el daño está hecho.
Es lo que me ha hecho tener que empezar una
vez más desde cero. En todo caso, no se preocupe
porque el tiempo pone siempre todo en su sitio.
Aunque no estaría de más que comunicara a
sus lectores que la única página web mía en
Internet es www.adperfectsystems.com
-Pero si al principio se comercializaron
tantas botellas con agua curativa habría tenido
que mandarles usted mucha cantidad...
-No. Mire, tanto la fórmula madre como algunas
de las que se utilizan para descontaminar
están muy concentradas. Por ejemplo, para
preparar el agua que permite apagar un incendio
basta echar un litro de la fórmula en un depósito
de cincuenta mil litros. Y la proporción en
otros casos puede llegar a ser incluso de
un litro por cada medio millón de litros de
agua.
-Me parece increíble.
-Es simple: el secreto reside precisamente
en que el agua es un transmisor natural potentísimo.
Mire, los científicos saben muy poco del agua.
Bueno, en general la Ciencia tiene una comprensión
de la realidad bastante limitada. Y, sin embargo,
el agua es el principal componente de este
planeta. Y el principal componente de nuestro
organismo. Y de todo organismo vivo. Pues
bien, lo que muchos no saben o no entienden
es que el agua está viva. Se trata de un elemento
con vida. Por eso nutre todo de vida. Aún
más, es capaz de producir energía. Y tiene
la capacidad de unir y capturar tantos elementos
físicos como energías sutiles. Por eso se
la llama el solvente universal. Y el problema
es que ese agua, en todas partes, se está
"muriendo". Una muerte que empezó con la contaminación
masiva a causa del petróleo y sus derivados.
Es más, el agua que hoy bebe la mayor parte
de la gente del grifo es agua muerta, sin
vitalidad. Nos estamos cargando el planeta
a marchas forzadas. Esa es la verdad que pocos
quieren asumir. Hay muchos intereses económicos
detrás.
-¿Y usted puede resolver ese problema con
su fórmula?
-Aunque cueste creerlo, sí. Si todos los
gobiernos del mundo se pusieran de acuerdo
le aseguro que podríamos descontaminar el
planeta entero en sólo unos años. Ya sé que
suena a ciencia ficción pero es verdad. Ahora
bien, eso implica también dejar de contaminar.
Y, por tanto, buscar alternativas al petróleo
y sus derivados. Que existen...
-Me da la impresión por el tono y la sonrisa
de que también las tiene usted.
-Bueno -me dice sonriendo abiertamente-,
pues sí. Mire, si al agua corriente se le
aplica una de mis fórmulas... se convierte
en portadora de electricidad. Antes le mostré
que eso es posible (Doyuk se refiere a uno
de los experimentos que hizo y de los que
no he hablado. La demostración consiste en
cortar por la mitad un cable que en un extremo
tiene un enchufe y en el otro cuatro bombillas
grandes. Hecho esto, introduce los dos extremos
del cable eléctrico con las bombillas en un
recipiente de vidrio trasparente en el que
sólo hay agua tratada con su fórmula y algo
más allá los otros dos extremos con el enchufe.
Finalmente, introduce éste en la toma de la
corriente eléctrica y... ¡sorpresa!: las cuatro
bombillas se encienden. ¡La electricidad se
transmite a través del agua!). Pero es que
además -prosigue diciéndome Doyuk- el agua
tratada puede cargarse energéticamente. Uno
de los proyectos de futuro es sustituir en
los edificios la instalación eléctrica, generadora
de campos electromagnéticos negativos para
la salud, por simples tuberías de agua a la
que se conectarían directamente los aparatos.
Podrían desaparecer todas las torres de alta
tensión y las líneas eléctricas. Es más, bastaría
un simple depósito de agua para generar electricidad
en una vivienda durante años. Como bastaría
ese agua para sustituir todos los motores
de gasolina actuales.
-¿Quiere decir que también puede funcionar
un motor con el agua?
-Exacto. Con un motor distinto, claro.
Mi nerviosismo -como el lector entenderá-
fue en aumento a lo largo de toda la reunión.
Doyuk me explicaría tantas otras posibilidades
que empecé a marearme imaginando lo que supondría
que todo esto fuera verdad. Quise volver a
ese punto.
-Lamentaría ofenderle pero si todo lo que
me cuenta es como asegura no entiendo que
no tenga usted apoyos de todo tipo.
-Oh, hay gente muy "interesada", por supuesto.
Hace poco he recibido una propuesta económica
mareante de una multinacional (menciona el
nombre que yo obvio) para quedarse con la
exclusiva de comercialización de todos los
productos de limpieza y la he rechazado a
pesar de mis dificultades actuales. ¿Por qué?
Pues porque lo que querían era meter las fórmulas
en un armario indefinidamente. Y yo no hago
esto por dinero. También ha habido muchos
gobiernos interesados... pero para que les
ayudase en el terreno militar. Porque las
aplicaciones son muchas (En ese momento recordé
otro de los experimentos que había hecho.
Primero tomó una botella corriente de aceite
de girasol y le aplicó un rayo láser para
demostrar que traspasaba el líquido. A continuación
echó en él su agua y la removió consiguiendo
que se mezclase uniformemente, lo que se supone
que no es posible. Y, por último, volvió a
aplicar el láser... sin que éste fuera capaz
ya de traspasar la botella de plástico. Según
él, aquello demostraba que el aceite se había
trasformado en aminoácidos ya que ésta es
la única sustancia que no puede atravesar
un láser de luz.)
-Bueno, no todo el mundo tiene la misma
falta de ética.
-Es verdad. Y tras muchas de las demostraciones
que desde hace años vengo haciendo han aparecido
siempre personas que me prometían todo tipo
de cosas pero que, a la hora de la verdad,
se quedaban en nada. En unos casos porque
en realidad no tenían los contactos ni las
posibilidades de las que presumían y en otros
porque las empresas interesadas chocaban con
las legislaciones de sus países. ¿Cómo comercializar
la fórmula que hace innecesario el uso del
cloro en las piscinas si la legislación obliga
a su uso? Hay que cambiar la legislación...
y previamente certificar que el agua es inocua.
Es más complejo de lo que parece. Y hay muchos
intereses en juego. Por eso decidí cambiar
de estrategia y en lugar de dirigirme a la
empresa privada, acudir a los centros universitarios
públicos y a los gobiernos. Y es lo que he
empezado a hacer recientemente.
-Ya que lo menciona, ¿cómo es posible que
en su propio país no le ayuden?
-Ya le digo que en todas partes hay muchos
intereses en juego. Y mi país no es una excepción.
En cualquier caso, debo agregar que mi gobierno
ha decidido por fin ayudarme recientemente
poniendo en marcha varios proyectos coordinados
por el Ministerio de Industria. Especialmente
a través de una empresa especializada en el
desarrollo de nuevas tecnologías llamada Kosgeb
que tiene acuerdos de colaboración con centros
de 49 países. El pasado 16 de Julio firmé
un acuerdo con ellos para llevar adelante
un proyecto que se desarrollará en la Universidad
Técnica de Estambul a fin de demostrar mediante
protocolos que efectivamente se puede trasformar
todo tipo de impurezas del agua en aminoácidos,
como puede ver (en ese momento me enseña una
carta firmada por Ahmet Akar, responsable
del departamento de Química, confirmando la
aceptación del proyecto). Y el día 22 de ese
mismo mes otro acuerdo con el Instituto de
Energía Nuclear de la misma universidad para
demostrar que es posible también encapsular
las partículas radiactivas (me muestra igualmente
la carta).
-Quiere eso decir que tiene también una
fórmula que permite eliminar la radiactividad
de una zona contaminada?
-Sí.
-¿Ha conseguido hacerse oír por otros gobiernos?
-Tengo apalabrado un proyecto importante con
el gobierno norteamericano, otro con el ruso
y uno más con el chino. Todos recientes. Y
ocho con el Gobierno austriaco.
-¡Ocho!
-Sí. Usted sabe que, además de en Alemania,
en junio hice varias demostraciones en Austria.
El día 6 en la Universidad Johannes Kepler
de Linz, el 10 en el Centro de Economia de
Götzis, el 11 en la Universidad de Klagenfurt,
el 12 en la Universidad de Graz y el 13 en
la Universidad de Agricultura de Viena. Fue
agotador pero dio resultado. Uno de los presentes,
al acabar, me dijo un día: "Es suficiente.
No necesitamos que nos demuestre nada más.
Vamos a empezar a trabajar si lo desea. Y
así empezó todo."
-Se le nota contento.
-Es que ha costado pero las cosas empiezan
a marchar. Y ya verá cómo en cuanto en dos
o tres países se empiece a poner todo esto
en marcha porque sus gobiernos se animan y
hacen las cosas de corazón sin atender a otros
intereses, todo se precipita.
-¿Y no ha pensado en España?
-¿Por qué no? Pero, ¿quién organiza eso en
su país?
-¿Vendría usted a hacer las demostraciones
necesarias si alguien se encarga de organizar
todo?
-Por supuesto.
-Pues delo por hecho.
Termino diciéndole al lector que voy a cumplir
mi promesa. Y que este mismo mes de septiembre
quizás ese acto pueda ya tener lugar. Les
tendré informados. Este asunto no ha hecho
más que empezar.
José Antonio Campoy
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