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ENORME EFICACIA
CURATIVA DE LA TERAPIA NEURAL |
La Terapia Neural
o Neuralterapia no sólo es un método sumamente
eficaz para aliviar el dolor sino que logra
además excelentes resultados en el tratamiento
de diversas enfermedades agudas, crónicas
y degenerativas. Una terapia que permite regular
y equilibrar el sistema nervioso vegetativo
inyectando microdosis de anestésicos locales
-preferentemente procaína- en puntos dolorosos,
cicatrices, gelosas, glándulas, ganglios y
nervios periféricos con el fin de restablecer
en el organismo el orden biológico alterado
por la enfermedad y conseguir así la curación.
Hemos entrevistado para que nos hable de ello
al doctor Eduardo Álvarez Salazar, uno de
los pioneros de esta terapia en España.
El doctor Eduardo Álvarez Salazar
es uno de los primeros médicos en utilizar
en España tanto la Terapia Neural como la
Ozonoterapia, métodos curativos de origen
alemán científicamente fundamentados con más
de 65 años de vigencia, demostrada eficacia
y amplio reconocimiento internacional y que
conoció en Alemania hace ya más de 25 años.
Desde entonces los practica en su consulta
de Barcelona con resultados en ocasiones sorprendentes.
Médico especialista en Ginecología y Cirugía
General, se trata de un profesional con amplia
experiencia hospitalaria que amplió estudios
en Alemania, Polonia, Colombia y Honduras
y ha participado en numerosos cursos y congresos,
fundamentalmente en Alemania e Iberoamérica.
Hombre inquieto, siempre se interesó por indagar
en nuevas formas de curar encontrando terapias
no ortodoxas más efectivas en muchos casos
que las convencionalmente utilizadas, como
ha podido demostrar ampliamente en su ya larga
experiencia profesional.
-¿Podría explicar a los lectores de forma
breve en qué consiste la Terapia Neural?
-Claro. Se trata de un método que permite
tratar el dolor y curar muchas enfermedades,
tanto agudas como crónicas o degenerativas.
Es una terapia integral de regulación cibernética
que asienta sus bases en su forma de actuar
en el organismo enfermo a través de una acción
reguladora y equilibrante del sistema nervioso
vegetativo mediante la aplicación por vía
inyectable de microdosis de anestésicos locales
-preferentemente procaína- mediante diversas
técnicas, en puntos dolorosos, cicatrices,
gelosas, glándulas, ganglios y nervios periféricos,
con el fin de restablecer en el organismo
el orden biológico alterado por la enfermedad
y conseguir con ello la curación.
El efecto terapéutico de la procaína en el
sistema nervioso vegetativo aumenta mediante
impulsos la energía vital del organismo, anula
los bloqueos energéticos que por vía neural
instauran procesos patológicos a distancia
y estimula en el organismo enfermo la activación
de sus fuerzas inmunobiológicas y sus mecanismos
autocurativos. Es pues una terapia equilibrante
con respuesta específica e individual.
-¿Cómo conoció la Terapia Neural?
-En 1976 leí en una revista alemana una entrevista
con el doctor H. Imm, discípulo de
los hermanos Ferdinand y Walter
Huneke, descubridores de la Terapia Neural,
en la que comentaba su efecto curativo en
diversas enfermedades. Me impactó tanto que
contacté con él y me trasladé hasta Dusseldorf
donde estuve varios días en su consulta constatando
la eficacia de esa para mí nueva forma de
curar sin entender bien entonces cómo acontecía
todo, pero con el convencimiento de que había
descubierto algo muy importante para beneficio
de mis pacientes.
A partir de ese contacto amplié mis conocimientos
con los más importantes especialistas, el
doctor P. Dosch, autor del mejor libro
de enseñanza de la Terapia Neural, el doctor
E. Adler, padre de la Odontología Neurofocal,
el doctor G. Duque, introductor de
la Terapia Neural en Iberoamérica y el doctor
R. Contreras, de Honduras, completándolos
con la asistencia y participación en cursos
y congresos en Alemania e Iberoamérica.
-¿Y cuáles son los principios en los que
se basa?
-La Terapia Neural basa su efectividad curativa
en la correcta aplicación de anestésicos locales
con fines terapéuticos. Esa aplicación se
inició en 1892 por Schleich, la continuó
Spiess en 1902 y, posteriormente, Leriche.
En 1905 Einhorn descubrió la procaína
y en 1906 Spiess constató su efecto
curativo al observar que procesos inflamatorios
y heridas tórpidas curaban más rápidamente
y con menos complicaciones después de haberles
aplicado un anestésico local.
Ahora bien, la Terapia Neural como método
curativo se inició en Alemania de forma intuitiva
y casual por los ya mencionados hermanos Huneke,
médicos generales de Dusseldorf, merced a
dos descubrimientos: el "Efecto curativo a
distancia" y el "Fenómeno en segundos". En
1928 Ferdinand estaba tratando a su hermana
de una migraña crónica sin resultados positivos
cuando un día, por equivocación, le inyectó
por vía endovenosa un preparado que contenía
procaína en vez de hacerlo por vía intramuscular
como estaba indicado. Obviamente, le quedó
la preocupación de los posibles efectos que
pudiera haberle causado a su hermana pero
resultó que al día siguiente ésta le dijo
que le había desaparecido por completo el
dolor de cabeza. Perplejo porque sabía que
no podía deberse a la persistencia del efecto
anestésico de la procaína y mucho menos a
un efecto de sugestión coligió que quizás
estaba ante una nueva forma de curar que bautizaría
como el "Efecto curativo a distancia". Más
tarde, tratando las fuertes cefaleas de un
paciente con venas difíciles, le inyectó procaína
paravenosa obteniendo el mismo resultado exitoso
lo que le hizo pensar en la existencia de
interrelaciones vásculo-nerviosas a través
del sistema nervioso neurovegetativo.
Ayudado por su hermano en las investigaciones
posteriores, los Huneke informarían en 1928
al mundo de lo que denominaron "Efectos desconocidos
a distancia de los anestésicos locales", información
que complementarían doce años después -en
1940- con la existencia de lo que llamaron
"Fenómeno en segundos".
-¿Fenómeno en segundos...?
-Sí, un día estaban tratando a una paciente
con dolor constante en el hombro y brazo derechos
sin lograr gran cosa cuando al inyectarle
procaína en una antigua cicatriz de un proceso
de osteomielitis en la pierna izquierda comprobaron
que recuperaba la movilidad del brazo y desaparecían
de forma súbita y permanente los dolores.
Ello les permitió descubrir que existían estados
irritativos neurales que denominaron "Campos
de interferencia energética" y que eran responsables
de provocar o mantener crónicamente por vía
nerviosa enfermedades a distancia.
-¿Quiere decir que la cicatriz había provocado
una especie de "interferencia" que causaba
el dolor y la inmovilidad del brazo?
-Exactamente. Interferencia que desapareció
con una simple inyección de procaína.
-¿Y cómo un descubrimiento tan espectacular
sigue siendo ignorado por la mayor parte de
la clase médica?
-La Terapia Neural se ignora en España
por falta de difusión. En Alemania está hoy
extensamente difundida y practicada. Durante
muchos años la Terapia Neural fue un método
empírico de curación injustamente criticado
y menospreciado. Hoy día, sin embargo, gracias
a su fundamentación científica y al desarrollo
de la microscopía electrónica, la cibernética
y la informática el panorama, afortunadamente,
ha cambiado y tiene un merecido reconocimiento
internacional como eficaz método curativo
de muchas enfermedades sin necesitar medicamentos
para ello.
La forma de actuar de la Terapia Neural en
el organismo fue objetivada y ratificada por
el profesor Pischinger estableciendo
que las funciones vitales del organismo se
realizan a través del sistema vegetativo básico
o "Sistema ambiente celular" que actúa influenciando
la totalidad de las células del organismo
y graduando la intensidad de sus reacciones
bioquímicas. Un sistema que es ubicuo, es
decir, que está presente en todo el organismo
y reacciona como una unidad por la interconexión
de todas y cada una de sus partes. El sistema
capta todas las señales de información que
le llegan y a través suyo se suceden las funciones
vegetativas básicas de defensa, respuesta
y curación.
-¿Puede aclarar someramente qué es y cómo
realiza sus funciones el sistema nervioso
vegetativo?
-El sistema nervioso vegetativo es un
sistema de control cibernético de los mecanismos
de regulación del organismo. Actúa mediante
circuitos reguladores a nivel celular, humoral,
neural y hormonal y, a través de sus vías
de conducción nerviosa, se suceden los intercambios
de informaciones y la elaboración de estímulos
que si son demasiado fuertes pueden interferir
o bloquear la producción y distribución de
la energía biológica. La interferencia en
sus mecanismos de control y regulación puede
tener lugar en cualquier parte del organismo
constituyendo los denominados "Campos de interferencia
energética".
El sistema nervioso vegetativo precisa para
realizar sus funciones de energía que le es
suministrada por las células. La célula tiene
un potencial de membrana de 40-60 milivoltios.
Al recibir impulsos, ese potencial decae y
la célula se despolariza. No obstante, en
condiciones normales y gracias a la energía
que ella misma produce -procedente del metabolismo
del oxígeno- se repolariza de inmediato. Contrariamente,
estímulos irritativos demasiado fuertes o
interrupciones energéticas mantienen la despolarización.
Pues bien, la procaína tiene un potencial
de 290 milivoltios y al aplicarla su impulso
energético repolariza la célula y estabiliza
su potencial de membrana, mejora la permeabilidad
capilar y normaliza las funciones vegetativas
interferidas.
-Pero, ¿cómo actúa la procaína? ¿Y hasta
qué punto está demostrada su acción curativa?
-La procaína actúa en el organismo como regulador
bioquímico y biofísico gracias a su acción
a través del sistema nervioso vegetativo en
la repolarización de la membrana celular,
en la permeabilidad capilar y en la circulación
sanguínea. Tiene, asimismo, efecto antiálgico
a nivel central y periférico, acción equilibrante
con efecto atenuante, estimulante o relajante
y acción reguladora de las funciones vitales
alteradas por la enfermedad mejorando con
todo ello el estado general del paciente.
Hoy disponemos de 3 posibilidades de actuación
terapéutica con la procaína. En el "segmento",
actuando desde la superficie de la piel y
territorios subyacentes, en el "campo interferente",
en cicatrices y zonas despolarizadas por traumatismos
o enfermedades crónicas y "dentro del organismo",
en territorio ganglionar, ginecológico o prostático.
La procaína se utiliza en solución estéril
al 1% mediante puntura dérmica, pápula subcutánea,
infiltración local, periarticular o ganglionar
y en inyección intramuscular, endovenosa o
intraarterial empleando diversas técnicas.
Su acción en el organismo está científicamente
demostrada tanto en su respuesta farmacológica
como anestésico local como en su respuesta
curativa gracias a las investigaciones objetivadas
y ratificadas por el profesor Pischinger y
sus colaboradores en la Facultad de Medicina
de Viena.
-Si la Terapia Neural trata básicamente
el síndrome doloroso, ¿tiene entonces relación
con la Acupuntura o con lo que se hace en
las unidades del dolor?
-El organismo humano, bajo el control del
sistema nervioso vegetativo, dispone para
realizar sus funciones de 4 circuitos o sistemas:
el circulatorio, el linfático, el nervioso
y el energético. La Terapia Neural actúa fundamentalmente
sobre el sistema nervioso vegetativo y la
Acupuntura sobre el sistema energético, constituido
por miles de puntos situados en la piel y
unidos por vías conductoras de energía llamadas
meridianos.
Como antes comenté, la Terapia Neural mediante
la aplicación de procaína actúa en el segmento,
en el campo interferente o dentro del organismo.
En la Acupuntura se utiliza exclusivamente
la superficie de la piel mediante punturas
con agujas de oro, plata, cobre y acero.
Ambos sistemas de curación son bioenergéticos
y, por tanto, complementarios. Por eso en
nuestra práctica diaria utilizo en ocasiones
puntos de Acupuntura para inyectar la procaína
con excelentes resultados.
No obstante, entre la Acupuntura y la Terapia
Neural hay diferencias de actuación. En la
Acupuntura las agujas de oro estimulan y las
de plata tonifican. Mediante ellas introducimos
en los tejidos energía mecánica producida
por movimientos rítmicos giratorios de la
aguja entre los dedos de la mano o bien energía
eléctrica mediante un impulsor. En la Terapia
Neural introducimos energía química en los
tejidos despolarizados, es decir, bajos de
energía, gracias a los 290 milivoltios de
potencial de la procaína consiguiendo con
ello la repolarización celular de los mismos
y la normalidad biológica.
En las unidades del dolor se utilizan medicamentos,
técnicas quirúrgicas, estimulación eléctrica
y tratamientos con anestésicos locales que
gracias a su efecto anestésico a través de
la acción mediadora del sistema nervioso central
actúan inhibiendo temporalmente la percepción
del dolor y desconectando limitada y reversiblemente
la sensibilidad dolorosa.
-¿En el tratamiento de qué enfermedades está
indicada la Terapia Neural y en cuáles no?
-Al ser una terapia integral, es decir, de
todo el organismo, las indicaciones de la
misma con respuesta curativa positiva abarca
numerosas enfermedades, destacando las siguientes:
trastornos y síndromes dolorosos de etiología
reumática, neurológica o ginecológica; cefaleas
y migrañas; amigdalitis, faringitis, sinusitis
y otitis; alopecia; enfermedades cardíacas
y circulatorias; asma bronquial; artritis,
artrosis y lumbalgias; tiroides y distonías
neurovegetativas; estrés y decaimiento físico
y anímico; y, finalmente, depresiones nerviosas
y trastornos de la vejez. Aunque hay que añadir
que gracias a su acción equilibrante y estimulante
se utiliza como terapia coadyuvante en enfermedades
oncológicas y en los tratamientos de quimio
y radioterapia.
No está indicada, sin embargo, en enfermedades
psicógenas, carenciales y hereditarias ni
en las fases avanzadas de tuberculosis o cirrosis
hepática.
-Tengo entendido que la Terapia Neural
es especialmente efectiva en el tratamiento
de la migraña y de las enfermedades reumáticas.
¿Es así?
-Precisamente la curación de una migraña crónica
fue el origen de la Terapia Neural como antes
comenté. Y tanto en la cefalea como en la
migraña crónica la Terapia Neural ofrece resultados
muy positivos. Tengo varios casos curados
y le voy a comentar uno muy ilustrativo. Una
vez atendí a un alto ejecutivo alemán de la
industria farmacéutica de 62 años de edad
con fuertes crisis de migraña que no respondía
a los tratamientos habituales. Por tensiones
laborales, le aumentó la frecuencia y duración
de las crisis y se desestabilizó su estado
anímico.
Pues bien, en la primera visita le inyecté
procaína en la cicatriz de la vacuna de la
viruela y cuando volvió a la semana siguiente
me comunicó que durante 5 días le había desaparecido
totalmente el dolor de cabeza y que después
sólo tuvo ligeras molestias dolorosas.
Le expliqué que la cicatriz vacunal actuaba
como campo interferente energético y mantenía
el problema a distancia y que en ella estaba
el origen de su dolencia. Después de unos
pocos tratamientos más recuperó su estabilidad
anímica y le desaparecieron por completo sus
molestias dolorosas. En cuanto a las enfermedades
reumáticas agudas y crónicas es, en efecto,
donde la Terapia Neural quizás es más agradecida
ya que actúa positivamente en la inflamación
y en el dolor mejorando la movilidad articular
y con ello la calidad de vida del enfermo.
Recuerdo el caso de una paciente de 68 años
con artrosis generalizada y dolor persistente
en ambas rodillas que le dificultaba el caminar.
Acudió a mi consulta con la esperanza de no
tener que terminar en silla de ruedas como
le habían pronosticado. Y, afortunadamente,
el negro presagio no se cumplió y tuvo una
buena mejoría general, especialmente de su
sintomatología dolorosa, lo que le permitió
-con las limitaciones propias de su edad-
seguir atendiendo sus labores cotidianas.
Otro caso interesante fue el de una paciente
de 42 años que después de ser operada de hernia
discal tenía frecuentes dolores en la región
lumbo-sacra que le afectaban negativamente
su psiquismo. Actualmente está sin dolor y
con su vida anímica normalizada.
En las lumbalgias y lumbociáticas la respuesta
curativa de la Terapia Neural combinada con
masajes en las zonas dolorosas es espectacular
pues en ocasiones, en las agudas, una sola
sesión resuelve el caso.
-¿Cómo actúa la Terapia Neural en los
problemas alérgicos, dermatológicos y oncológicos?
-En la rinitis alérgica y en algunas dermatitis
tiene una buena respuesta curativa. Recuerdo
el caso de una profesora universitaria de
36 años que tenía una importante distonía
neurovegetativa por estrés y una dermatosis
vesicular en las plantas de ambos pies que
le impedía calzarse y le dificultaba caminar.
Después de 3 meses de infructuosos tratamientos
convencionales bastaron 2 sesiones de Terapia
Neural para que se pudiera calzar y caminar.
Y en 4 semanas recuperó por completo la normalidad.
En procesos cancerosos y en tratamientos con
quimio y radioterapia la Terapia Neural es
excelente ya que actúa como coadyuvante mejorando
la sintomatología y la calidad de vida del
paciente. Le comentaré 3 casos de carcinoma
de mama por mí operados muy demostrativos.
En el primero, la paciente soportó la quimioterapia
sin molestias y no precisó de la radioterapia
como previamente le habían programado. En
el segundo, la combinación de Terapia Neural
y Ozonoterapia también demostró su eficacia:
la paciente, con diabetes y hepatitis crónica
añadida, rehusó la quimio y la radioterapia
y hoy, después de 4 años de operada, hace
vida normal. En el tercero, la paciente rehusó
la quimioterapia, se le hizo un tratamiento
combinado con Ozonoterapia y hace vida completamente
normal después de más de 4 años de la operación.
-Me han dicho que también es útil en Geriatría...
-El envejecimiento prematuro, con sus consecuencias
negativas para el organismo, debe ser considerado
como una enfermedad y, como tal, tratado.
La pérdida de agua y el depósito de residuos
en los tejidos envejecidos despolarizan las
células, esclerosan los vasos sanguíneos empeorando
la irrigación tisular y alteran el metabolismo.
Como consecuencia, se afecta la audición,
la memoria, el corazón, la circulación sanguínea,
las articulaciones, el sueño y el apetito,
principalmente.
Bueno, pues al ser la Terapia Neural reguladora
y equilibrante es uno de los tratamientos
con mejor respuesta. En muchos enfermos por
mí tratados he constatado un aumento de su
vitalidad y de su vigor mental con mejora
de la memoria y del estado anímico. La doctora
Aslan, geriatra rumana de renombre
mundial, demostró el efecto rejuvenecedor
de la procaína en infinidad de pacientes por
ella tratados.
-Ha comentado antes que también utiliza
la Ozonoterapia en sus tratamientos. ¿La combina
con la Terapia Neural?
-La Terapia Neural y la Ozonoterapia, por
ser ambos tratamientos bioenergéticos, se
complementan y en ciertas patologías su combinación
potencia los efectos terapéuticos mejorando
los resultados.
La Terapia Neural actúa regulando y equilibrando
el sistema nervioso vegetativo alterado por
la enfermedad y la Ozonoterapia facilita la
reoxigenación de los tejidos favoreciendo
el riego sanguíneo, eleva las defensas del
sistema inmunitario y actúa como potente bactericida
y viricida. La combinación de ambas terapias
es pues muy efectiva en las enfermedades reumáticas
y en el herpes zoster agudo así como coadyuvante
en las enfermedades oncológicas y en los tratamientos
con quimio y radioterapia al paliar las molestias
y mejorar la calidad de vida del paciente.
-La verdad, parece una auténtica panacea...
-La Terapia Neural no es la panacea universal
que todo lo cura pero sí un método curativo
superior a los ortodoxos en muchas patologías
como he comprobado por mi extensa casuística
y larga experiencia profesional.
Para más información contactar con:
el Dr. Álvarez Salazar en el 93.439.58.58
(tel/fax) o en el e-mail: 10562eas@comb.es
José Antonio Campoy
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