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| VIUSID, COMPLEMENTO EFICAZ
EN EL TRATAMIENTO DE LA HEPATITIS C |
La hepatitis C afecta a más de 200 millones
de personas en todo el mundo sin que existan soluciones médicas
definitivas para lograr su erradicación. Claro que hasta el
momento la potencial eficacia de los complementos nutricionales
-es el caso del Bio-Bac- y algunas terapias alternativas
no han sido evaluadas en su tratamiento. Pues bien, un estudio
realizado en el Instituto Nacional de Gastroenterología
de Cuba con un complemento nutricional español, Viusid, en combinación
con interferón y ribavirina ha demostrado ofrecer mejores resultados
para los enfermos que la simple combinación de interferón y
ribavirina. El pasado mes de abril el gastroenterólogo cubano
Eduardo Vilar presentó estos resultados a algunos de los más
importantes hepatólogos madrileños. "A partir de ahora
-dijo- puede afirmarse que los hepatólogos contamos con un
complemento nutricional que va a cubrir expectativas de tratamientos
que otros productos no han logrado".
A
lo largo de los últimos 3 años Eduardo Vilar, joven gastroenterólogo
del Instituto Nacional de Gastroenterología de Cuba y uno
de los principales colaboradores de Raimundo Llanio -cuyo
prestigio internacional en la especialidad es indiscutible- ha
estado trabajando en un estudio comparativo denominado "Triple
terapia: Viusid, Interferón y Ribavirina en el tratamiento de
la hepatitis crónica C. Estudio piloto aleatorizado y controlado".
En él se han comparado los efectos de la terapia combinada (interferón
más ribavirina) más un complemento nutricional -el Viusid-
frente a los efectos de la terapia combinada sin ningún añadido.
El estudio está terminado y aunque los resultados se publicarán
oficialmente en revistas de referencia de hepatología después
del verano han sido adelantados en la XV Reunión Anual de la
Asociación Europea para el estudio del Hígado celebrada en
París el pasado mes de abril y por el propio doctor Vilar en Madrid
en dos reuniones a las que acudieron conocidos hepatólogos españoles.
Los resultados abren nuevos caminos para mejorar la vida de los
enfermos hepáticos. Incluso de los enfermos cirróticos y "no respondedores"
-es decir, que no responden a los tratamientos conocidos-. "En
el futuro -asegura el doctor Vilar- los pacientes que siguen
el tratamiento de interferón con ribavirina deberían pasar a consumir
también Viusid puesto que mejora muchas variables. Y los pacientes
que no responden a los tratamientos establecidos o tienen cirrosis
hepática -sobre todo los que son descompensados-, para los que
no hay tratamiento reconocido, podrán plantearse su uso como monoterapia
dado que es inocuo. Especialmente si los resultados de los estudios
multicéntricos actualmente en marcha son tan positivos como esperamos.
Y todo ello a un coste muy inferior a los tratamientos habituales:
menos del 10% de lo que suele pagar un paciente mensualmente para
tratarse esta enfermedad".
LA
HEPATITIS C, UNA PLAGA PARA LA HUMANIDAD
La hepatitis C es una enfermedad causada por
el virus HCV (Human C Virus) -perteneciente a la familia Flaviviridae
- que entra en el hígado y termina infectándolo por completo.
En un 15% de los casos no tiene consecuencias pero en la gran
mayoría de los infectados la enfermedad se convierte en crónica
y daña progresivamente el hígado pudiendo llegar a desencadenar
cirrosis o cáncer. A veces tarda en diagnosticarse porque los
síntomas son genéricos y propios de múltiples enfermedades -cansancio,
dolor de estómago, orina más oscura, pérdida de apetito, ictericia...-
pero incluso puede cursar sin síntomas por lo que es difícil de
detectar hasta que el estado físico se deteriora.
Actualmente la padecen más de 200 millones de personas de las
que 800.000 son españolas. Sin embargo, una reciente investigación
dirigida por nuestro compatriota Vicente Carreño -presidente
de la Fundación para el Estudio de las Hepatitis Virales
y que fue publicada en The Journal of Infectious Diseases-
asegura que la cifra podría ser mayor. Y no sólo porque un paciente
puede estar infectado sin tener síntomas sino porque en algunos
casos la infección resulta indetectable con los sistemas de detección
convencionales. Carreño estima que podría haber otros 85.000 españoles
y más de 29 millones de personas en todo el mundo infectadas de
hepatitis C sin saberlo.
Hoy día no existe vacuna contra la hepatitis C y el tratamiento
se reduce a la combinación de dos fármacos: un antiviral denominado
ribavirina (que se toma por vía oral) y un inmunoestimulador,
el interferón (bien Alfa-2, bien Interferón pegilado,
bien Peginterferón alfa-2a). El interferón es un tipo de
proteína que producen las células del cuerpo como reacción a los
virus -al de la hepatitis y a otros- y cuya misión es estimular
el sistema inmune para combatir las infecciones e inhibir la replicación
de los virus en el interior de las células.
Cabe añadir que la pegilación consiste en unir una o más cadenas
de polietileno-glicol o PEG -un compuesto gelatinoso que se usa
para espesar las comidas- a una molécula de interferón. Se obtiene
así el Interferón pegilado cuya ventaja es que permite
poner una sola inyección por semana en vez de las tres del interferón
corriente. El número de pacientes que responde al tratamiento
-es decir, desapareciendo los virus de la sangre- es aproximadamente
del 54%.
El principal problema del tratamiento es su mala tolerancia. Cuando
se inyecta el interferón muchos pacientes sufren un cuadro pseudogripal,
es decir, sienten como si tuvieran una gripe, con dolores musculares,
fiebre, escalofríos, etc. Algunos pueden sufrir incluso depresión
ya que el interferón puede causar o agravar padecimientos neuropsiquiátricos,
autoinmunes, isquémicos (irrigación sanguínea insuficiente) o
infecciosos. La ribavirina, por su parte, usada en la terapia
de combinación puede causar anemia. Estos efectos secundarios
son los que llevan a prescribir además a los pacientes otros medicamentos:
diuréticos si han retenido líquidos, vitaminas para evitar el
sangrado, fármacos que bajan la presión para reducir el riesgo
de sangrado de las varices esofágicas, etc.
La respuesta al tratamiento depende en todo caso de lo avanzada
que esté la infección y de su genotipo. Así, los pacientes que
ya padecen cirrosis tienen menos posibilidades de responder o
su mejoría será menos espectacular que la de aquellos que están
en fases más precoces de la enfermedad. En los pacientes que desarrollan
cirrosis o cáncer de hígado se suele optar por un trasplante hepático.
LA
TRIPLE TERAPIA VIUSID-INTERFERÓN-RIBAVIRINA
Nuestro encuentro con Eduardo Vilar se produjo
después de la presentación de su trabajo a un grupo de colegas
en el Hospital La Princesa de Madrid. Y desde el principio
nos insistió en dejar una cosa bien clara. "Yo trabajo para
el sistema público de salud y no para el fabricante de Viusid,
los Laboratorios Catálysis -nos diría con rotundidad-. Nosotros
en Cuba no defendemos los intereses de ningún laboratorio, sólo
los de los enfermos cubanos y por extensión los de todo el mundo.
Cuando ese laboratorio vino a mi país a proponernos que realizáramos
un ensayo clínico para probar las posibilidades del producto examinamos
la documentación aportada y vimos que merecía la pena. Como nosotros
garantizamos prácticamente al cien por cien de los pacientes que
lo necesitan la cobertura con interferón y ribavirina pensamos
que no nos vendría mal emplear un producto que pudiera añadir
algún beneficio extra, sobre todo teniendo en cuenta que venia
avalado con resultados muy buenos y muy pocos efectos adversos.
Al final, tras someterlo a los distintos comités éticos y científicos,
acordamos hacer el ensayo clínico pero siempre con el objetivo
principal de buscar una alternativa que pueda mejorar la salud
del paciente con hepatitis crónica C. Es decir, pensando siempre
en el paciente cubano... aunque sepamos que este estudio va a
beneficiar también al resto de pacientes del mundo".
El Viusid es un combinado de sustancias naturales (lea el lector
en nuestra web lo publicado sobre él en los números 57
y 61)
reforzadas gracias al método de "activación molecular" desarrollado
por el investigador español Antonio González que, entre
otras cosas, incrementa el poder antioxidante de las moléculas.
LA
ENTREVISTA
-Tenemos entendido que el estudio se realizó
en pacientes que no habían sido sometidos a tratamiento antiviral
al menos 6 meses antes de comenzar el estudio. Y que de ellos
49 tomaron interferón -5 MU en días alternos-, ribavirina
-13.5 mg/Kg al día- y Viusid -tres sobres diarios por vía
oral- mientras otros 51 tomaron las mismas dosis de interferón
y ribavirina pero sin Viusid. ¿Cuál es el resumen de las
conclusiones?
-El estudio está concluido. Sólo quedan pendientes los resultados
de unas pocas biopsias para definir la mejora histológica de los
pacientes pero ya podemos decir que la triple terapia Viusid-interferón-ribavirina
muestra una capacidad antiviral mayor. La diferencia estadística
es discreta -un 8%- pero quizás sea por el propio tamaño de la
muestra. Tampoco en el resto de los estudios que se han hecho
con nuevos medicamentos las diferencias son muy superiores ya
que oscilan entre el 12 y el 13%. Es el caso, por ejemplo, de
los estudios que realizó Laboratorios Roche con el interferón
pegilado ya que su muestra fue de 1.121 pacientes, considerablemente
mayor y que hace que las diferencias más pequeñas sean estadísticamente
más significativas (estudio de Fried, et al. N Eng J Med 2002).
En cualquier caso, la respuesta más importante de añadir Viusid
fue la bioquímica, la normalización de las transaminasas. El producto
demostró durante todo el tratamiento (48 semanas) así como después
de haber sido suspendido (24 semanas) una superioridad importante
sobre el grupo que no lo tomó. En cuanto a la respuesta histológica
-la mejoría que puede apreciarse comparando una biopsia inicial
del hígado con una biopsia del hígado 24 semanas después de haber
terminado el estudio- refleja, sobre todo en la fibrosis, punto
fundamental que valoran casi todas las investigaciones, una mejoría
sustancial en el grupo del Viusid.
Y hay otras ventajas que no son directamente evaluadas en el estudio
pero sí indirectamente. Por ejemplo, hemos tenido resultados importantes
en las concentraciones de hemoglobina. Mientras que los pacientes
que son tratados con ribavirina tienden a sufrir descensos
de la cifra de hemoglobina durante todo el tratamiento -sobre
todo de forma muy acusada en las primeras doce semanas- los pacientes
que tomaron Viusid no sufrieron esa reducción. Se constató
una diferencia de entre un gramo y gramo y medio en los dos grupos.
Otro de los aspectos fundamentales fue el relacionado con la calidad
de vida de los pacientes. Y la superioridad fue absoluta entre
quienes tomaron Viusid respecto a los que no lo tomaron
durante el tratamiento. Aunque lo que llamó más la atención fue
que después de suspenderlo la respuesta en calidad de vida del
grupo del Viusid fue también claramente superior. La gran
ventaja de la triple terapia es, pues, que a igualdad de duración
del tratamiento la calidad de vida de los pacientes que toman
Viusid es mucho mejor.
-Luego Viusid resulta especialmente útil en pacientes cirróticos...
-En realidad lo que hemos demostrado es que el producto tiene
funciones aún más importantes que las antivirales, son las antioxidantes
e inmunomoduladoras. Creemos que las funciones antivirales del
Viusid son consecuencia indirecta de su actividad inmunomoduladora,
básicamente sostenida en el ácido glicirrínico, utilizado de forma
inyectable durante muchísimo tiempo en Japón para la hepatitis
C crónica. En el estudio multicéntrico, aleatorizado y controlado
con placebo de Kumada -aparecido en la revista Oncology el
año 2002 sobre la aplicación de ácido glicirrínico por vía endovenosa
en pacientes con hepatitis C crónica- se comprobó su capacidad
para normalizar las transaminasas y disminuir la aparición de
cirrosis hepática y carcinomas hepatocelulares.
Por tanto, al ser Viusid un producto inmunomodulador y
antioxidante estamos cubriendo el punto más débil provocado por
la hepatitis C: los casos de los no respondedores y los cirróticos,
pacientes que están, por decirlo de alguna manera, desahuciados
y no reciben ningún tipo de tratamiento válido. Todo lo probado
con ellos ha sido insatisfactorio por lo que estamos seguros de
que Viusid les beneficiaría mucho. Y para corroborarlo
ya hemos diseñado un ensayo clínico con enfermos de cirrosis hepática
a escala 1 de evidencia, es decir, multicéntrico, a doble ciego,
con placebo y a nivel internacional. Se va a realizar entre la
República Dominicana, México y Cuba con 240 pacientes. Y haremos
otro con no respondedores en colaboración con algunos países europeos
entre los que creemos estará España.
-Aunque haya que esperar a que los grandes estudios avalen
su eficacia con evidencias estadísticas tenemos entendido que
las experiencias "anecdóticas", es decir, casos de pacientes tratados
pero que no forman parte de ningún estudio, sí están al parecer
mostrando resultados importantes tomando sólo Viusid. ¿Es
así?
-Hay en efecto algunos pacientes no respondedores y cirróticos
a los que se les ha administrado sólo Viusid y ha mejorado
en general su funcionamiento hepático, su bioquímica y su calidad
de vida. Por eso creemos que puede ser útil también en el caso
de quienes están en lista de espera para un trasplante de hígado
ya que entre el 30 y el 40% muere sin llegar a recibirlo. Pensemos
que Viusid es completamente inocuo por lo que si el paciente
mejora su función hepática quizás podamos alargar el tiempo de
espera y que lo haga con mayor calidad de vida.
Añadiré, aunque sea efectivamente "anecdótico", que tenemos casos
con disminución de la progresión de cáncer hepático. Pacientes
terminales a los que se les dio el Viusid mejoraron mucho.
-Habrá que esperar pues los estudios clínicos que lo verifiquen
pero lo que sí parece clara es su utilidad como producto complementario...
-Así lo indica el resultado del estudio.
-¿Van los médicos en Cuba a aplicar la triple terapia, incluyendo
Viusid en el protocolo de tratamiento de los enfermos de
hepatitis C, después de este trabajo?
-El Ministerio de Sanidad cubano está pendiente de la publicación
de los resultados finales para tomar la decisión. Y si los últimos
datos,.como esperamos, confirman lo dicho se empleará sin duda.
-¿Por qué se desarrollan en Cuba tantos ensayos últimamente,
especialmente de productos naturales?
-Probablemente porque sale más barato y porque tenemos un sistema
de salud bastante abierto, gratuito para toda la población y que
se ha encargado de que se respeten todas las terapias, no sólo
las farmacológicas. En mi país se utilizan normalmente terapias
alternativas en muy diferentes enfermedades tras comprobarse que,
al menos, no son dañinas. Y se respetan e impulsan porque, por
contra, buena parte de los fármacos son tóxicos. Además, toda
terapia alternativa que se utiliza en Cuba está avalada. Si no,
no se autoriza.
-¿Cree que está cercana la solución definitiva para la hepatitis
C?
-Creo que el antiviral ideal que logre curar la hepatitis C y
sea además inocuo no aparecerá antes de quince o veinte años.
Por eso debemos echar mano de toda la terapéutica suplementaria
que tenemos -antioxidantes, inmunomoduladores, antiinflamatorios...-
a fin de mejorar la función hepática y la fibrosis. Haciéndolo
así prolongaremos al menos la vida del paciente con mayor calidad.
En todo caso, lo que es evidente es que Viusid abre expectativas
que otros productos no tienen. Y además a un costo muy inferior
al de los medicamentos.
Antonio
F. Muro
Alternativas
en el tratamiento de la hepatitis C
Además del Viusid, el interferón
y la ribavirina en el tratamiento de la hepatitis C han
demostrado notables propiedades terapéuticas el Bio-Bac
-producto creado por D. Fernando Chacón- y el Zapper
-aparato basado en los descubrimientos de la Dra. Hulda Clark
que "electrocuta" los virus-.
En el ámbito de la Medicina Ortomolecular se trata con suplementos
que contengan las vitaminas del grupo B (especialmente las B9
y B12) y la C, selenio, , metionina, ácido lipoico, N-Acetil cisteína,
betaglucanos y el alga clorella.
En cuanto al ámbito farmacológico cabe añadir que el Departamento
de Investigación y Desarrollo Químico de Boehringer Ingelheim
en Québec (Canadá) desarrolló un nuevo fármaco llamado BILN
2061 orientado a bloquear la acción de una enzima del virus,
la proteasa NS3, responsable de su replicación. Su administración
en 8 pacientes hizo disminuir los niveles en sangre del virus
de la hepatitis C de 100 a 1.000 veces en las 48 horas del tratamiento
sin reacciones adversas. Sigue en proceso de investigación.
J.
A. C.
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