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Diciembre 2019
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Josep Pàmies: «Las mejores medicinas están en los huertos, no en las farmacias»

Fundador de la asociación Dulce Revolución el agricultor catalán Josep Pàmies se ha convertido en símbolo de la resistencia del campo a las «soluciones» de la industria agroquímica y acérrimo defensor de la eficacia de las plantas medicinales en todo tipo de patologías –posición que afecta a los intereses de la gran industria químico-farmacéutica que nos envenena hoy con tóxicos plaguicidas y fármacos iatrogénicos– ya que sus principales principios activos se encuentran en ellas en sinergia con otras sustancias haciendo que su consumo sea más eficaz y seguro. No dice pues nada que no sepan las personas mejor informadas –una exigua minoría– pero su agresivo discurso y amplia actividad –da charlas por toda España y ha cruzado el Atlántico para hacer lo mismo en varios países de Iberoamérica– ha molestado tanto a quienes manejan el negocio que sus testaferros en varios medios de comunicación llevan unos años dedicándose a intentar calumniarle, vejarle e insultarle llamándole despectivamente «curandero», palabra que por cierto es sinónima de sanador y no puede desgraciadamente aplicarse hoy a la mayoría de los médicos. El problema es que tras años explicando su postura se ha dedicado últimamente a defender además las terapias alternativas y complementarias, a criticar las vacunas y a defender sustancias eficaces e inocuas que la gran industria no quiere que se utilicen porque dañan las ventas de sus fármacos. Y de todo ello hemos hablado con él en nuestra redacción.