La cura depurativa con uvas

Ya en el número de Diciembre nos referimos al ayuno como una de las posibilidades existentes para desintoxicar nuestro organismo así como a la cura con sirope de savia de palma y arce, especialmente recomendada por la revista (ver nº 12). Pues bien, en esta ocasión, con la llegada del otoño, vamos a dedicar la sección a otro tipo de cura depurativa con una fruta de temporada que resulta también especialmente eficaz: la uva.

Y es que en cada estación nuestro cuerpo tiene una serie de necesidades directamente relacionadas con los cambios climáticos de la Tierra. En otoño comienzan a acortarse los días, bajan las temperaturas y predomina la humedad. Cambios de estación que en Naturopatía se tienen en cuenta procurando potenciar la relación con los elementos naturales para lograr un buen equilibrio. Por ello, si queremos comenzar con buen pie esta estación deberíamos limpiar lo que nos sobra y que hemos acumulado en el verano. Y sepa que la cura a base de uvas facilita este hecho y capacita a nuestro organismo para afrontar las inclemencias del frío y los trastornos del invierno

CUÁNTO TIEMPO DEBE SEGUIRSE

Lo aconsejable es hacer la cura depurativa con uvas durante tres días pero sin prolongarla más allá. Luego podemos hacerla durante 24 horas una vez por semana. Pero sólo durante tres semanas.

QUIÉNES PUEDEN SEGUIRLA

* Está indicada para todos aquellos que quieran limpiar su organismo a pesar de sentirse bien y, muy especialmente, en aquellas personas con problemas de hígado, renales, gota, artritis, estreñimiento o trastornos circulatorios, entre otras dolencias.

 

* Está desaconsejada, por el contrario, para los enfermos de diabetes, las personas con tendencia a las colitis y para las mismas personas a las que se desaconseja el ayuno.

PROPIEDADES DE LA UVA

* Desinfectante: neutraliza algunas sustancias cancerígenas a través de su acción antioxidante.

 

* Energética: por sus azúcares simples, como la fructosa y la glucosa. Se asimila fácilmente al llegar rápidamente a la sangre.

 

* Diurética: al aumentar la producción de orina. Gracias a ello se eliminan las toxinas a través de ésta.

 

* Laxante: por su alto contenido en fibra.

 

* Rica en minerales: contiene potasio, hierro, magnesio, flúor, fósforo, zinc y calcio

 

* Rica en vitaminas: tiene vitaminas A, B1, B3, B6, B9 y C.

CUÁNDO HACERLA

La mejor época, como ya dijimos, es en otoño: desde septiembre hasta final de año.

EFECTOS

Uno de los síntomas de que la cura va bien es que comenzaremos a eliminar toxinas a través de la orina por lo que ésta se tornará más oscura. Asimismo, pueden aparecer en la piel impurezas –por ejemplo, granos- y las heces serán fétidas (de pésimo olor) y con mal aspecto. Pueden aparecer, igualmente, dolores de cabeza y sensación de cansancio. También el aliento –y los gases que expulsemos- pueden ser bastante desagradables. Pero todos ellos son síntomas de que el cuerpo se está librando de las toxinas.

De ahí que recomendemos que la cura se realice en periodo de descanso y que vivamos este proceso en un lugar tranquilo y de manera sosegada dedicándonos tiempo a nosotros. Sugerimos realizar paseos suaves por la naturaleza o descansar plácidamente en el lugar elegido.

QUÉ CANTIDAD COMER

Durante los tres días comeremos sólo uvas con su pulpa, piel y semillas. Eso sí, pueden ser de distintos tipos: moscatel, italiana, rojiza, etc.

En cuanto a la cantidad diaria que puede ingerirse depende sobre todo del apetito de cada uno pero ha de oscilar entre un kilo doscientos gramos como mínimo y dos kilos como máximo repartidos a lo largo del día en pequeñas tomas cada dos o tres horas.

Decir, por último, que es aconsejable beber mucha agua durante la cura, tanto al levantarse -en ayunas- como durante el resto del día. Y caminar no menos de media hora diaria.

Luis Jiménez

Este reportaje aparece en
21
Octubre 2000
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