La enorme importancia del agua en la salud

 

Lo afirmamos rotundamente: ni siquiera los médicos son realmente conscientes -al menos en su inmensa mayoría- de la enorme importancia que el agua tiene en la salud. Sencillamente porque nadie se lo ha explicado. Y, por ende, lo ignora igualmente el 99% de la población. Por supuesto, todos entienden la importancia de beber agua potable lo más limpia y purificada posible pero hasta ahí llega su conocimiento. De ahí que en Discovery DSALUD decidiéramos dedicar tantos reportajes al agua y a sus increíbles propiedades y posibilidades. Invitamos al lector a informarse de ello leyendo al menos los resúmenes que a continuación presentamos.

Plasma de Quinton

El llamado Plasma de Quinton no es sino agua de mar extraída de grandes profundidades y purificada estando constatado que su ingesta de forma periódica ayuda a curar o mejorar los síntomas de patologías tan dispares como las afecciones de la piel -incluidas las quemaduras y la psoriasis-, la alopecia, la desnutrición, el asma, la tuberculosis, los problemas de próstata, la artritis, la osteoporosis, la bronquitis, la gingivitis, los problemas gastrointestinales, la obesidad, el alcoholismo, el cansancio, la sinusitis, la anorexia, las infecciones, la fatiga crónica y aguda, los desórdenes de huesos en adultos, los dolores del crecimiento en niños, embarazo y lactancia, el estrés y el desequilibrio de los sistemas nervioso central e inmune además de actuar como normalizador de las deficiencias nutricionales. Y aunque no se han descrito incompatibilidades ni efectos secundarios no se recomienda a personas con presión sanguínea alta ni enfermedades del riñón o del corazón. Cabe añadir que tan numerosos usos terapéuticos se deben a su capacidad para renovar, purificar y regenerar el fluido interior del organismo así como para mantener el equilibrio vital. Recordemos que el agua de mar tiene una composición similar a la de la sangre. La diferencia es que tiene unos 30 gramos de sales marinas por litro cuando la sangre contiene alrededor de 9 gramos. Y de ahí que baste rebajar esa concentración a la tercera parte para poder utilizar agua de mar como plasma sanguíneo en las transfusiones. ¿Por qué no se hace?
(Más información en el número 30).

El Agua de la vida

El turco Ayham Doyuk afirma haber descubierto una fórmula basada en ¡agua! que permitiría –entre otras muchas cosas– descontaminar el planeta entero de la polución, especialmente de la causada por el petróleo y sus derivados. Es más, asegura que con algunas de las variantes que ha elaborado se puede prevenir un incendio y apagar rápidamente cualquier fuego –incluyendo los causados por metal, vapor, gas, líquidos y materiales sintéticos y eléctricos–, descontaminar el aire y la tierra así como las aguas de mares, ríos, lagos, estanques, pantanos y pozos dejándolas cristalinas, desalinizar el agua, deshacer la nieve y el hielo de calles y carreteras, desinfectar los vertederos, eliminar las emisiones de gases dañinos por la combustión de basura, descontaminar y fertilizar por completo cualquier terreno, proteger las cosechas de plagas dañinas, evitar la deshidratación y congelación de los vegetales a causa del calor intenso o las heladas, curar enfermedades… y muchas cosas más. Afirmaciones tan extraordinarias que resultan difíciles de creer a pesar de las demostraciones que ha hecho en numerosos países, incluido el nuestro. Claro que ha llegado a asegurar que su agua energetizada es capaz de revertir cualquier enfermedad no genética. Desde un cáncer pasando por una enfermedad degenerativa a un caso grave de arteriosclerosis. Se ofreció a demostrarlo, vino a España, habló con nuestras autoridades y finalmente éstas no se decidieron a hacer nada. Desde entonces no hemos vuelto a saber apenas nada de él aunque nos consta que sigue intentando ser escuchado en otros países.
(Más información en los números 42 y 45).

Agua Dialítica

Hace ahora 40 años el finado sacerdote españolJosé Ignacio Martín Artajo inventó un método que permite modificar la posición de los átomos de hidrógeno y oxígeno que conforman la molécula de agua y aumentar así su capacidad para disolver cuerpos cristalinos. Y lo hizo mediante una energía débil capaz de influir sobre la distancia –para aumentarla- y la colocación -disminuyendo el ángulo espacial de los átomos de hidrógeno respecto del de oxígeno- ya que si la fuerza fuera demasiado potente –por ejemplo, una descarga eléctrica- se corre el riesgo de destruir la molécula. Fuerza débil que consiguió mediante los pequeños campos electrostáticos que generan los cristales de cloruro de sodio y cloruro de litio y que, debidamente tratados y almacenados en ampollas de vidrio, logran ese efecto estando simplemente en contacto con el agua. De hecho hace años ya que se comercializan en forma de ampollas -en farmacias y tiendas de dietética- con el nombre deSlackstone II. Pues bien, estáconstatado que el agua dialítica es capaz deromper los cálculos renales y biliares grandes en trozos más pequeños,eliminar las capas más superficiales de los pequeños -vértices y aristas- favoreciendo su expulsión-, liberar las células de los endotelios que recubren los conductos urinarios de los depósitos microscópicos de sales cálcicas evitando que al perder elasticidad aparezcan más cálculos y aumentar la solubilidad de las sales minerales que circulan por la sangre y la orina -especialmente las cálcicas- evitando así que precipiten y constituyan nuevos cálculos o incrementen el grosor de los existentes. Y es asimismo eficaz para afrontar el exceso de ácido úrico.
(Más información en el nº 44).

Las fantásticas propiedades terapéuticas del agua

Poca gente entiende que el agua es el medicamento por excelencia ya que sus posibilidades terapéuticas son inmensas. Y no nos referimos al consumo corriente de aguas minerales naturales, a su uso en balneoterapia o a las propiedades del agua de mar, tanto ingerida como en baños terapéuticos. Alexis Carrol -Premio Nobel de Medicina- llegaría en su día a relacionarla con la inmortalidad: “La célula es inmortal –afirmaría-.Es realmente el fluido en el que flota, básicamente agua, lo que degenera. Renovando ese fluido a intervalos proporcionaríamos a las células lo que necesitan para su alimentación y, hasta donde nosotros conocemos, el pulso de la vida continuaría para siempre”. Obviamente hablaba de agua pura, cristalina. Por su parte, el médico de origen iraní F. Batmanghelidj afirma: “La deshidratación crónica es la raíz de la mayor parte de las enfermedades degenerativas del cuerpo humano. Y la tragedia más grande de la historia de la Medicina que los médicos no hayan entendido -y sigan sin entender- la diversidad de señales que emite un cuerpo cuando, simplemente, reclama agua”. Cabe agregar que si sus posibilidades curativas son tan amplias se debe a que al agua es el disolvente universal por excelencia y además se puede activar, energetizar, dinamizar, indumizar, oxigenar, ozonizar, cromatizar, sonorizar, ionizar, alcalinizar, acidificar, destilar, polarizar, magnetizar… Lo que abre todo un mundo de increíbles posibilidades terapéuticas que apenas se investiga.
(Más información en el nº 51).

Por qué ingerir poca agua es causa de tantas enfermedades

El doctor iraní Feydoon Batmanghelidj afirma que la deshidratación crónica es la causa real de muchas de las llamadas enfermedades que luego se tratan –inútilmente- con fármacos. Y que en muchas ocasiones bastaría proporcionar suficiente agua a diario al organismo para recuperar la salud. Una tesis que explica ampliamente en su obra Su cuerpo reclama agua a gritos en la que denuncia además que la estructura sanitaria actual sólo busca vender productos que los médicos saben que no curan y recetan sólo porque se les ha hecho creer que no se puede hacer otra cosa.Batmanghelidj afirma sin embargo -con rotundidad- que “el agua es la mejor medicina natural para gran número de las llamadas enfermedades”. Y que lo que para muchos médicos es un "cuerpo enfermo" para él no es, con frecuencia, más que un "cuerpo sediento". Un problema que propicia el hecho de que en la sociedad actual muchas personas toman todo tipo de líquidos cuando tienen sed en lugar de agua -zumos y refrescos industriales, aguas carbonatadas, colas, sodas, gaseosas, horchatas, granizados, cerveza, vino, leche, café, té, alcohol, etc.- cuando tales líquidos no son sustitutivos del agua natural. Porque todas esas bebidas contienen agua, es verdad, pero en muchas los demás elementos que contienen son agentes deshidratantes. Es decir, cuando se ingieren el organismo elimina el agua que contienen… y mucha más ya que poseen una fuerte acción diurética. Batmanghelidj asegura, en definitiva, que toda deshidratación prolongada suele terminar provocando una disfunción, una patología, lo que llamamos una enfermedad. Y se lamenta de que a sus colegas no se les haya explicado esta cuestión tan simple y sencilla y por eso se dedican a acallar con productos químicos síntomas que, en general, no son sino avisos del cuerpo reclamando agua.
(Más información en los números 55 y 56)

Masaru Emoto: la estructura del agua cambia con el sonido, las emociones y los pensamientos

El investigador japonés Masaru Emoto afirma que tanto la voz como los pensamientos y las emociones pueden alterar la estructura molecular del agua. Y para demostrarlo hizo infinidad de pruebas cuyos resultados plasmó en miles de fotografías, algunas de las cuales pueden contemplarse en los dos volúmenes de su libro Mensajes del agua. Todo comenzó cuando en 1994 recogió agua cristalina de una fuente, congeló unas gotas, las examinó bajo un microscopio electrónico de campo oscuro y las fotografió. Una vez reveladas las fotografías mostraron un hermoso hexágono cristalino parecido a un copo de nieve. Emoto tomaría entonces agua de un río contaminado, la congeló, fotografió unas gotas y comprobó que la imagen que aparecía en ellas era la de un turbio patrón sin forma reconocible, algo completamente desestructurado. A aquellos experimentos iniciales seguirían tantos otros que Emoto afirma poseer hoy más de 10.000 imágenes de diferentes muestras de agua. Y gracias a su experiencia hoy puede afirmar que “el agua no sólo almacena información sino también sentimientos y conciencia, reaccionando a cualquier mensaje”. Agregando:“Toda la información que alberga la estructura se hace visible cuando se fotografía una gota de agua en estado de congelación”. En suma, para Masaru Emoto sus fotografías demuestran que los pensamientos, la voz y las emociones humanas pueden alterar la estructura molecular del agua. Y huelga decir que se trata de un descubrimiento trascendente ya que el 70-75% de nuestro cuerpo es agua. Abre pues unas posibilidades terapéuticas realmente insospechadas… y aún desaprovechadas.
(Más información en los números 52 y 78).

El Activador GIE

El agua es un elemento tan extraordinario que a pesar de que se la contamine y someta a diferentes tratamientos conserva al menos un 4% de la estructura residual de su fase cristalina. Y ese resto, aunque mínimo, permite reactivar la vida que hay en ella. Al menos así lo asegura el investigador alemánPeter Gross, creador de un aparato de uso doméstico bautizado como Activador GIEcon el que –afirma- se puede convertir agua corriente desestructurada y desenergetizada en agua viva, estructurada, de gran valor biológico y notables cualidades terapéuticas. Según explica Gross el agua corriente tiene una radiación de biofotones relativamente baja y, por tanto, de escasa calidad biológica. En cambio, si se la hace pasar por el Activador GIE el ángulo vinculante del hidrógeno -recordemos que el agua es H20- se abre de 104,5º a 109,5º y ello permite que se formen nuevas moléculas que en grupos de ocho se asocian para formar nuevas estructuras cristalinas estables. Es decir, el agua corriente tratada con el aparato se transforma en un agua de mucha mayor calidad biológica al ser revitalizada, magnetizada, oxigenada y energetizada. En menos de medio segundo además que es el tiempo que tarda en pasar por un potente remolino electromagnético que cambia varias veces su sentido de giro -en milisegundos- para luego, una vez limpia, ser cargada con más de 10.000 frecuencias naturales.
(Más información en el nº 53).

El Generador de Agua Sana Photon: eligiendo la alcalinidad del agua

Un grupo de investigadores japoneses ha desarrollado un dispositivo doméstico bautizado como Generador de Agua Sana Photon que permite no sólo purificar y ionizar el agua de grifo sino también elegir su mayor o menor acidez a voluntad: proporcionándola alcalina si la queremos para beber y cocinar o ácida para usarla en labores de higiene, tratar heridas menores o usarla como plaguicida en la agricultura. El dispositivo es interesante porque el agua alcalina ionizada favorece la digestión de los alimentos, neutraliza la hiperacidez gástrica, evita las fermentaciones en el intestino y ayuda en los casos de diarrea crónica y estreñimiento así como en las enfermedades estomacales además de favorecer la alimentación de las células, la eliminación de sustancias residuales del metabolismo y combatir la acidez orgánica ocasionada tanto por la “comida basura” como por las dietas excesivamente ricas en carne y productos refinados. A medio plazo los beneficios de beber agua alcalinizada iónicamente se traducen en la prevención de gran número de dolencias: diabetes, asma bronquial, dermatitis, hepatitis, artritis crónica reumática, colesterol alto, síndrome de Meniere, insomnio, obesidad, dolores de espalda, neuralgias, enfermedades del climaterio, hemorroides, disentería crónica, etc. Los efectos del agua alcalina producida por el aparato se mantienen siempre que se beba de inmediato o se guarde en una botella opaca para ser consumida antes de 48 horas si se guarda en nevera o antes de 24 si se mantiene fuera pero en un lugar oscuro.
(Más información en el nº 58).

El Agua Grander

El naturista austriaco Johann Grander es el inventor de una tecnología con la que asegura no sólo poder revitalizar el agua contaminada, eliminar, reducir o neutralizar el impacto negativo de sus elementos tóxicos y devolverla sus propiedades energéticas originales sino además dotarla de una especie de “sistema de defensa” por el que ese agua se “inmuniza” durante años; es decir, no puede volver a contaminarse energéticamente. El método se basa en la capacidad del agua para almacenar y transmitir información y lo que hacen sus aparatos es, simplemente, “reinformar” al agua. Hay que aclarar en todo caso que se trata de un proceso que no elimina los elementos tóxicos del agua -a pesar de lo cual se ha constatado que los efectos tóxicos de algunos metales pesados (plomo, cadmio y mercurio) son menores- sino la “información negativa” de toda sustancia tóxica que haya estado en contacto con ella. Lo sorprendente es que numerosos estudios científicos llevados a cabo en diferentes países han llegado a la conclusión de que el Agua Grander disminuye efectivamente la radiactividad del agua potable y mejora su situación microbiológica. Se asegura además que su consumo habitual potencia los efectos de los medicamentos homeopáticos, mitiga el dolor, favorece la rápida curación de infecciones y enfermedades de la piel, acorta el tiempo de convalecencia en caso de lesiones musculares, estimula la capacidad de autosanación del cuerpo y, en general, energetiza el organismo y ayuda a conservar la salud. Cabe añadir que en el proceso sólo se utiliza el agua de una fuente situada en la región austriaca de Jochberg que es conocida como Fuente Stephanie de la que emana un agua especialmente cristalina y pura.
(Más información en los números 69 y 73)

Activador de Agua Vital

El Activador de Agua Vital es un singular dispositivo de pequeño tamaño inventado por el experto en Electrónica de origen alemán Sascha Witschonke que permite al agua recuperar su estructura genuina, natural, pura, merced al Principio de Resonancia según el cual cuando un sistema de orden superior armónico entra en contacto con un sistema caótico desarmonizado el orden natural implícito de éste se recupera al entrar en resonancia con el primero. En otras palabras, el aparato devuelve al agua sus características originales de pureza neutralizando las informaciones patógenas que pueda contener. ¡Y en milésimas de segundo! Así se ha constatado en un estudio efectuado en el Instituto Hagalis (Alemania) donde se verificó que el aparato permite convertir agua de grifo en agua de "alto valor biológico" y características similares a las del agua de manantial. Es más, el dispositivo aumenta la cantidad de oxígeno disuelto en el agua y disminuye el pH ligeramente. Otra investigación demostró que apenas veinte minutos después de beber agua tratada con el Activador de Agua Vital los glóbulos rojos de la sangre de las 100 personas que la ingirieron, inicialmente apelmazados por diversas razones, se separaban permitiendo que la sangre fluyera y se oxigenara mejor. También hace perder dureza al agua habiéndose comprobado que los cristales de cal que en muchos sitios se forman en las tuberías se ablandan desprendiéndose.“La clave de funcionamiento del método –nos diríaWitschonkeestá en el Principio de Resonancia. Es decir, en la capacidad que tiene toda frecuencia armónica de armonizar las no armónicas. Y el dispositivo tiene en su interior una estructura geométrica metálica diseñada por mí que, al igual que la Naturaleza, es de orden superior. Y cuando el agua desestructurada se pone en contacto con ella entra en resonancia y entonces, al ser la estructura que hay en el aparato de orden superior el agua vuelve a reestructurarse recuperando las características originales, las del agua de manantial que una vez fue. En apenas una milésima de segundo”.
(Más información en el nº 94).

¿Es mejor beber agua destilada que agua mineral?

¿Es mejor beber agua mineral o destilada? Si uno pregunta a los médicos la mayoría le responderá que el agua destilada no es apta para el consumo humano. Y, sin embargo, no es así. El agua destilada y luego reestructurada y energetizada es mucho más saludable. Para empezar debe saberse que los minerales del agua no se asimilan por el organismo y los expertos calculan que a lo largo de la vida alguien que bebe agua natural -sea mineral o de grifo- puede llegar por ello a ingerir el equivalente a 450 vasos de minerales sólidos, residuos que el cuerpo debe expulsar porque si no se terminan acumulando o corroyendo tejidos dando lugar a numerosas dolencias. Algo que no ocurre en el caso del agua destilada donde los minerales inorgánicos desaparecen. Y no sólo ellos. Destilar el agua hace que desaparezcan también la arena y todos los contaminantes, tanto los inorgánicos y orgánicos como los radioactivos y los biológicos. Desde los pesticidas y herbicidas hasta los sulfatos y cloruros pasando por las microalgas, las bacterias, los hongos, los virus y los mohos. A fin de cuentas una destiladora de agua lo que hace es imitar el mecanismo de limpieza de la Naturaleza cuando evapora el agua de mares, ríos y lagos para luego, purificada y libre de cualquier agente potencialmente patógeno, devolverla a la superficie en forma de nieve o lluvia. Eso sí, conviene antes de ingerirla reestructurarla, energetizarla y cargarla de información. Las posibilidades en ese sentido son muchas y nuestro director, José Antonio Campoy, las explica en este texto en detalle.
 (Más información en el nº 97).

Este reportaje aparece en
100
Diciembre 2007
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