Terapias y técnicas de tratamiento

 

A los médicos formados en las facultades de Medicina se les ha hecho creer que la única manera de afrontar la mayoría de las enfermedades es mediante fármacos o, en su caso, cirugía. Una completa falacia que se ha intentado justificar afirmando que la Medicina convencional, alopática, farmacológica o bioquímica es la única validada por el llamado “método científico” y de ahí la reciente estrategia de rebautizarla llamándola Medicina Científica en un patético intento de hacer creer que las demás concepciones de la salud y la enfermedad no se apoyan en la Ciencia ni en realidades medibles y reproducibles. Lamentablemente lo único que se ha conseguido con ello es convertir a nuestros médicos –excepción hecha de los que luego se han formado por su cuenta- en profesionales con tales lagunas de conocimiento que empiezan a ser inútiles a la hora de afrontar cualquier dolencia. No en vano los médicos son hoy los profesionales con mayor tasa de suicidio del mundo. Tal es el grado de impotencia e insatisfacción que muy buena parte sufre en silencio. Y, sin embargo, hay concepciones de la salud y la enfermedad mucho más avanzadas científicamente que la bioquímica y terapias infinitamente más útiles que la farmacología de síntesis que no cura prácticamente nada y, encima, provoca graves problemas de salud a quienes consumen los medicamentos que hoy produce la gigantesca industria farmacéutica. Hemos hablado de muchas de ellas. Las recordamos en este breve resumen que en modo alguno pretende ser exhaustivo.

Anatheóresis

Anatheóresises una revolucionaria técnica terapéutica que permite viajar hacia el pasado, bucear en el fondo de la mente y encontrar los episodios traumáticos que llevan a una persona a enfermar en la fase adulta con el fin de disolverlos y recupere la salud. Ante todo es necesario explicar que los pacientes tratados con esta técnica –creada tras treinta años de investigación por el español Joaquín Grau, miembro de nuestro Consejo Asesor- son sometidos a un estado de relajación profunda en el que no pierden la consciencia como sí ocurre cuando son llevados a un estado de hipnosis profunda. Es simplemente una relajación en el que se lleva al cerebro de los pacientes a funcionar en ritmos theta, ritmos más lentos y profundos aún que los ritmos alfa, ya de por sí propios de una relajación suave. Pues bien, resulta que en ese estado de ritmos theta, y en especial cuando se le lleva al paciente exactamente a los cuatro ciclos por segundo, éste puede revivir -incluso con los sentimientos originales- cualquier experiencia desde el momento mismo de la concepción. Y es que según Grau la mayor parte de las enfermedades que sufrimos los seres humanos suelen tener su raíz en una vivencia que acaeció durante nuestra gestación en el seno materno o durante nuestra infancia (aproximadamente hasta los siete años). Es decir, que nuestras enfermedades de adultos no serían en la mayoría de los casos sino reactivaciones, por así decirlo, de un problema o conflicto vivido durante ese periodo. Y lo que es más importante: reviviendo ese conflicto en estado sofrónico, es decir, en estado inducido de duermevela (sin perder la consciencia), podemos sanar de nuestros conflictos actuales. Hoy la Anatheóresises un auténtico cuerpo doctrinal científico basado en la experiencia clínica y está avalada por un altísimo porcentaje de curaciones en casos que no pudo resolver la Medicina convencional.
(Más información en los números 1 y 2). 

La Noesiterapia 

La Noesiterapia o Curación por el pensamiento es toda una filosofía de vida que nos ayuda a estar sanos y, en el caso de caer enfermos, a recuperarnos rápidamente sin necesidad de fármacos. Basta aprender a controlar los pensamientos, a programar el cerebro con el pensamiento para que no decodifique los impulsos eléctricos que le lleguen desde la zona del cuerpo afectada por algún estímulo nocivo como puede ser el dolor. Y no se trata ni de sofrología ni de hipnosis. No es una técnica de sugestión. Es una forma de entender la vida y, muy especialmente, la importancia que tiene lo que pensamos. Su creador es el médico cirujano español Ángel Escudero Juan –miembro de nuestro Consejo Asesor-, auténtico pionero en el uso de la anestesia psicológica lo que le llevaría a ser mundialmente conocido ya que en la actualidad lleva practicadas más de un millar de intervenciones quirúrgicas con la Psicoanalgesia Volitiva, nombre con el que denomina su personal método de conseguir la anestesia psicológica. Quien desconozca los fundamentos de la Noesiterapia quizás piense que debe tratarse de algo difícil de aprender y que los resultados serán muy sutiles, poco apreciables. Pero se equivocaría si así pensase. En primer lugar porque, según afirma el propio doctor, la capacidad de controlar el dolor o de conseguir una analgesia psicológica está al alcance de cualquier persona. Y en segundo lugar porque –valga como ejemplo- el Dr. Escudero lleva más de 30 años operando en quirófano sin anestesiar a sus pacientes. Incluso operaciones enormemente traumáticas como corregir un “genu varo” -rodilla en forma de paréntesis- sin anestesia química de ninguna clase.
(Más información en los números 6 y 24 y en la sección de Noesiterapiapublicada en los números 9, 10, 11, 12, 13, 14 y 15).

La Medicina Orgonómica

La Orgonomía es la ciencia que estudia el equilibrio y desequilibrio de la energía vital –ésa que algunas filosofías llaman prana y otras chi– tanto en el ser humano como en la Naturaleza. Esta disciplina es el legado del doctor Wilheim Reich –fallecido en 1957- que llegó a la conclusión de que si todo lo que nos rodea está animado por la misma energía vital -a la que llamó orgón– cualquier organismo vivo posee cierta cantidad de ella. Para él, cualquier organismo que se encuentre en un estado de desorganización vital en el que sus pulsaciones no son armónicas se halla en situación de desequilibrio y acaba por enfermar. Por tanto, la salud es la pulsación constante y universal del organismo y la labor del médico orgonomista debería ser la de tratar de restablecer la armonía de la energía vital equilibrando cualquier posible alteración. Y para ello puede utilizar lo que se conoce como Acumulador de Energía Orgónica que es como una especie de cabina hecha de capas alternas de materia orgánica e inorgánica que tiene la particularidad de poder acumular en él la energía de la Naturaleza para aprovecharla con fines terapéuticos. Es decir, lo que hace es condensar energía vital para que ésta pueda ser absorbida por el paciente que se introduce en él. Recarga orgónica que produce un aumento de temperatura y modifica el campo áurico reorganizando la energía del organismo y devolviéndole al estado de equilibrio y de salud.
(Más información en el número 7).

La Homeopatía 

Cuando hace algo más de dos siglos el médico alemán Samuel Hahnemann planteó su famoso principio "similia similibus curantur" (las cosas similares se curan con cosas similares) dio lugar a un nuevo planteamiento del arte de curar pues proponía crear una enfermedad artificial similar a la que pretendía tratar y que ponía en marcha los sistemas defensivos específicos del organismo estimulando la movilización de las defensas naturales de la misma manera que un virus puede iniciar el proceso de inmunización frente a una determinada enfermedad que es lo que conocemos como vacunación. Obviamente los postulados de Hahnemann iniciaron una violenta polémica que dura hasta nuestros días entre los defensores de sus ideas y los de la medicina alopática o convencional que se caracteriza precisamente por lo contrario, es decir, por intentar curar con fármacos de efectos contrarios a los síntomas que presenta el enfermo. Guerra dialéctica en la que a los homeópatas se les ha considerado habitualmente poco menos que personas ignorantes e indocumentadas -en el mejor de los casos- o meros charlatanes -casi siempre-. Lo cierto es que para el homeópata no existe el concepto de enfermedad tal como lo entiende la medicina alópata y considera ésta un conjunto de síntomas físicos, psíquicos y sociales que afectan a un individuo determinado por lo que el tratamiento se establece también de manera individual. Además considera que las sustancias curativas son más activas cuanto más diluidas están. Quizá por eso la Homeopatía tiene fama de ser un procedimiento demasiado lento a la hora de obtener resultados cuando eso no es así en absoluto: es de efectos rápidos y además actúa sobre las causas de la patología y no sobre los síntomas. Y por si fuera poco es atóxica ya que actúa con concentraciones infinitesimales y carece pues de efectos secundarios. Su eficacia está comprobada desde hace más de 200 años. Aunque haya aún muchos médicos alópatas indocumentados e ignorantes que no lo sepan.
(Más información en la sección de Medicinas Complementariasdel número 10 y en el número 23).

La Cromoterapia

La Cromoterapia se basa en la consideración de que existe una energía global de la que la materia es una manifestación más y plantea que cada color tiene su efecto compensador -yin o yang- para conseguir el equilibrio orgánico que es la salud. Esta antigua terapia fue puesta al día y popularizada por el Dr. Kuppusuami, el llamado "médico de los Himalayas", más tarde maestro espiritual bajo el nombre de Swami Sivananda y que saltó al mundo creando numerosas escuelas, especialmente en Estados Unidos y Francia, países donde cuenta con gran número de practicantes. La Cromoterapia correlaciona los cinco colores básicos con los órganos rectores del cuerpo a través de los meridianos de energía que lo recorren considerando a los órganos no al modo occidental, como una entidad anatómica, sino como una energía con relación preferencial con el órgano físico y con las funciones por él controladas. Así, el verde corresponde al hígado, el rojo al corazón, el amarillo al bazo, el blanco al pulmón y el negro al riñón. Estos cinco colores -y sus órganos correspondientes- tienen distintos tipos de energía. El yin es solar, masculino, caliente y secretor mientras el yang es oscuro, femenino, frío, subterráneo y absorbente. El rojo, el amarillo y el blanco (con todos sus compuestos) son yin y el negro y el verde yang. Esta terapia tiene además la ventaja de que -como la mayor parte de las medicinas alternativas- carece de efectos secundarios y puede ser utilizada en procesos de autocuración por cualquier persona con una preparación mínima. Y funciona.
(Más información en la sección deMedicinas Complementarias del número 11).

La Acupuntura 

La Acupuntura –de origen chino- es uno de los métodos más antiguos de curar y no sólo mantiene su vigencia sino que se ha impuesto en todo el mundo de tal manera que sus enseñanzas se imparten ya en universidades y colegios médicos y sus tratamientos son cubiertos por buena parte de los sistemas de Seguridad Social occidentales. Su reconocimiento en el mundo científico occidental vino de los estudios que la relacionaban con la liberación de endorfinas en el sistema nervioso central con lo que se daba una explicación “aceptable” para los médicos alópatas de la conexión entre ese antiguo conocimiento y las vías de transmisión del dolor en la médula nerviosa y el cerebro. Para los orientales la energía universal –tao, chi'i o kundalini– forma parte de la propia estructura de la materia-energía humana y circula por nuestro cuerpo a través de unos canales energéticos -los meridianos– que se extienden longitudinalmente por la superficie de nuestro organismo a partir del eje central de la columna vertebral. Hay doce meridianos principales o kings en los que se determinan los puntos de energía que pueden ser estimulados por la colocación -en los lugares precisos- de las agujas de acupuntura. Cada uno de esos doce meridianos principales –hay otros canales bioenergéticos secundarios que se conocen como nadis– corresponde a un conjunto de funciones reguladas por un órgano particular de tal manera que se equilibran perfectamente cuando el organismo funciona en la forma adecuada. Se trata, en fin, de una técnica de tratamiento inocua, útil en multitud de dolencias y superior a la medicina convencional en el tratamiento de muchas de ellas.
(Más información en la sección deMedicinas Complementarias del número 12 y en el número 36).

La Risoterapia 

La convicción de que la risa actúa benéficamente es muy antigua ya que se remonta a Galeno, considerado junto a Hipócrates uno de los “padres” de la Medicina Occidental. Pero desde hace unos años se habla mucho del poder curativo de la risa. Especialmente desde que se comprobó en experimentos realizados en hospitales que la risa ayuda a recuperar antes la salud de los enfermos porque produce cambios en la química del cuerpo, modifica la frecuencia de las ondas cerebrales, activa áreas dormidas del cerebro, produce conexiones entre éste y el corazón creando estados de armonía interior, restablece el equilibrio biológico de las células del organismo, aumenta el ritmo cardiaco, estabiliza la presión sanguínea, oxigena la sangre, provoca un sano “masaje” en los órganos vitales –por las vibraciones que produce en el hipocondrio-, facilita la digestión, potencia el sistema inmune, aumenta la producción de endorfinas, disminuye el estrés, aquieta el sistema nervioso, armoniza la respiración, despierta la inteligencia y produce una sensación de bienestar. El sentido del humor y la risa son pues saludables fuentes de bienestar físico, psíquico y social. De hecho se ha comprobado que hay más casos de cáncer entre las poblaciones donde el sentido del humor y la predisposición al chiste por parte de sus habitantes es menor que allí donde la gente se toma la vida con más alegría. Y es que la risa es, sin duda, una de las mejores formas de librarnos de la tensión de la vida diaria y de prevenir enfermedades.
(Más información en los números 12, 26 y 85).

La Kinesiología Aplicada

La Kinesiología Aplicada considera al ser humano desde un punto de vista trilateral que conforma el triángulo del arte curativo en estructura, química y mentalidad incluyendo en algunos casos la dimensión espiritual. El kinesiólogo se plantea que, ante cualquier alteración orgánica, desde un fallo glandular hasta una torcedura de tobillo, el cuerpo es capaz de "diagnosticar" ese fallo a través de unas estructuras conocidas desde antiguo, los propioceptores, que son pequeños corpúsculos nerviosos ampliamente extendidos a través de nuestro organismo. Estos propioceptores informan al cerebro del desarreglo a través de sus propias vías nerviosas y éste responde con señales muy determinadas que se reflejan en determinados puntos correlativos de la masa muscular en forma de debilidad de puntos concretos de las fibras. La búsqueda de esos puntos y su corrección mediante masaje muscular, manipulación de articulaciones y rectificación de los malos hábitos de vida constituyen la base de la Kinesiología. Y partiendo de la Quiropráctica -que establece que las disfunciones y desequilibrios de la columna vertebral pueden producir interferencias en la función nerviosa normal y, a través suya, una mala función de órganos y glándulas- la Kinesiología Aplicada penetra aún más en la interrelación de órganos y sistemas y afirma que los diversos músculos del cuerpo están sobre esquemas nerviosos y energéticos particulares los cuales podrían correlacionarse con estos órganos particulares y sus funciones. En suma, si un determinado músculo está débil la insuficiencia puede encontrarse en cualquiera de los sistemas energéticos relacionados indicando una posible insuficiencia en las glándulas u órganos correspondientes. Se trata de una disciplina aún joven y en constante evolución cuyas posibilidades están apenas esbozadas y que puede llegar a ser una buena herramienta de diagnóstico y tratamiento.
(Más información en la sección de Medicinas Complementariasdel número 13).

La Vibración Inducida

La Vibración Inducida es una revolucionaria metodología desarrollada por Manuel Almendro -psicólogo y psicoterapeuta transpersonal español miembro de nuestro Consejo Asesor- que se encuadra en el ámbito de la Bioenergía -en sentido amplio- y se basa en la práctica de una serie de posturas corporales que tienen por objeto despertar en la persona una vibración que se activa desde el sistema nervioso autónomo. Un proceso durante el cual es fundamental tanto la respiración como el sonido de una serie de ritmos y músicas especiales. Gracias a esta técnica toda persona que se abre de verdad a la experiencia puede localizar sus bloqueos físicos, emocionales o mentales y desbloquearlos. Y ello merced a un simple movimiento autónomo de carácter vibratorio que abre la puerta de la Sabiduría Interior, verdadera fuente de curación y consciencia. Básicamente consiste en colocar el cuerpo de una determinada manera, mantenerse quieto y dejar la mente en blanco escuchando una música especial hasta sentir cómo fluye por nuestro interior una potente energía que hará que todo el organismo vibre, se ponga en funcionamiento y se disuelvan los bloqueos energéticos que pueden estar provocando enfermedades y así se recupere el equilibrio, la energía vital fluya libremente y se recupere la salud. Una terapia sin duda eficaz y espectacular.
(Más información en el número 13). 

La Gemoterapia

Nuestro planeta es un gigantesco imán con sus propias líneas de fuerza que se encuentra inmerso en campos energéticos extraterrestres: las energías cósmicas que nuestra tecnología es capaz de medir y, parcialmente, interpretar. Pues bien, ese poder universal ha sido utilizado desde tiempos inmemoriales para la curación a través de muy diversas técnicas que pretenden canalizar y armonizar esa fuente inagotable de fuerza para recuperar la perdida salud de los pequeños microcosmos humanos. Y una de esas técnicas es la Gemoterapia, tan antigua que de hecho los egipcios ponían piedras en sitios muy determinados de las envolturas de sus momias para mantener la energía de sus centros energéticos y fortalecer así las posibilidades del muerto en el largo y difícil viaje al otro mundo. La Medicina Tradicional China, por su parte, utilizaba polvos de distintas piedras como medicamentos y la sabiduría védica de los antiguos hindúes ha utilizado las piedras preciosas como armonizadores de los centros vitales, los chakras, que rigen la energía de nuestros cuerpos material y astral. Las gemas actúan pues, por un lado, como catalizadores de la luz y el color con sus propios efectos cromoterápicos pero también tienen vibraciones energéticas específicas que potencian la energía global de nuestro organismo y estimulan los distintos centros vitales. La Gemoterapia es, en fin, una forma de tratamiento holístico que se alinea junto con otras formas de medicina energética comprobadamente eficaces y no agresivas, tan denostadas a veces pero tan innegablemente activas siempre.
(Más información en la sección de Medicinas Complementariasdel número 14).

La Psicotrónica

Puede decirse que esta actualísima rama del arte de curar viene a ser una síntesis de conceptos tradicionales expresados desde la más antigua Medicina Tradicional China: la idea del equilibrio entre el positivo y el negativo, lo masculino y lo femenino, lo oscuro y lo luminoso. Esta disciplina parte del planteamiento de que el ser humano es una suma de energías que deben permanecer equilibradas para el buen funcionamiento del conjunto, no sólo orgánico sino también mental. Reconoce y maneja dos tipos básicos de energía que hace complementarias: la eléctrica y la magnética, cada una de las cuales puede ser positiva o negativa, activa o pasiva, alterna o directa e intermitente o constante. Para la Psicotrónica todas las personas necesitan cargar su pila personal para funcionar de manera equilibrada lo que se hace accediendo a determinadas fuentes naturales y con una serie de ejercicios de autoconsciencia para aprender a dirigir la energía a los centros cerebrales que han de recanalizarla posteriormente. Y ello sin olvidar que las personas de sexo masculino son más eléctricas que las de sexo femenino y que, en general, se es más eléctrico cuando se actúa de manera impulsiva y directa, cosa que hay que tener en cuenta ya que las personas eléctricas tienen menos necesidad de cargarse que las magnéticas y pueden llegar, con relativa facilidad a una sobrecarga. Para enmendar esta situación los psicotrónicos emplean el antiguo concepto chino del yin y el yang y utilizan elementos equilibradores de origen mineral -sobre todo piedras preciosas y semipreciosas- sobre los chakras pero también recurren a la alimentación y a la corrección de algunos hábitos para facilitar el regreso al equilibrio.
(Más información en la sección de Medicinas Complementariasdel número 15).

Las Terapias Vertebrales

La columna vertebral, móvil y flexible, eje de nuestro cuerpo, está -como el resto de nuestro organismo- increíblemente bien diseñada… pero no aguanta muchas veces el mal uso que hacemos de ella. Y de ahí que Osteopatía, Kinesiología, Shiatsu, Quiropráctica y algunos otros sean términos que han entrado en nuestro lenguaje diario. Y es que, con variantes de técnica y abordaje, estas disciplinas tienen un objetivo común: el alivio de los dolores crónicos articulares y, más concretamente, el de espalda. Por ejemplo, la Osteopatía consiste en manipulaciones manuales -especialmente de la columna- para desplazar los huesos a localizaciones más adecuadas según la patología que presenta el paciente. Obtiene buenos resultados en trastornos crónicos como artrosis, lumbago, algunos tipos de ciática, jaquecas, vértigos, insomnios, gastritis, colitis espásticas o hemorroides y también en algunos tipos de asma, bronquitis irritativas y sinusitis. En cuanto a la Quiropráctica, a diferencia de la Osteopatía centra su actuación exclusivamente sobre las presiones directas ejercidas sobre las vértebras a las que consideraba fuentes únicas de patología. Los kinesiólogos, por su parte, utilizan la Termocopla o Neurocalómetro junto con la máquina buscapuntos de la Acupuntura y establecen los diagnósticos por alteraciones de la forma y la función muscular. Por lo que respecta al Shiatsu viene a ser un masaje de palmas y dedo pulgar que sigue los puntos de acupuntura, especialmente a lo largo de la espalda y en el trayecto de los largos nervios de las piernas. A diferencia de las técnicas anteriores se trata de una "medicina energética" que estimula los puntos correspondientes a la acupuntura china estimulando el sistema muscular, vascular y linfático. El punto débil de estas técnicas es que al no actuar muchas veces sobre las causas que producen la enfermedad (sobrepeso, estrés…) resuelven el tema momentáneamente pero las causas iniciales siguen actuando.
(Más información en la sección de Medicinas Complementariasdel número 16).

El Shiatsu

Es una técnica de relajación parecida a la Digitopuntura a la japonesa ya que fue en este país donde nació a principios de siglo y desde allí se ha hecho popular en el resto del mundo por su facilidad de aprendizaje y sus buenos resultados. El Shiatsu se basa en los conceptos de "ho" (dar energía) y "sha" (quitar energía) y sirve precisamente para eso: a través de la presión con los dedos o la palma de la mano –pero también de los codos, rodillas y hasta de los hombros- pretende armonizar la energía del organismo afirmando o dispersando la misma con la presión sobre los meridianos que recorren el cuerpo. El Shiatsu puede practicarse como una terapia o un sistema de masaje. Para la shiatsu-terapia, basada en la filosofía médica oriental, hace falta una amplia formación que permita llegar a un diagnóstico correcto y aplicar una serie de técnicas -a veces bastante complejas- para conseguir la curación o armonización del enfermo. Pero el shiatsu-masaje, en cambio -que es el que generalmente se enseña y practica-, busca sólo el alivio de los síntomas y por eso puede ser una buena técnica de ayuda en muchas enfermedades concretas así como para mantener un cuerpo sano. En cualquiera de los dos casos lo que se estimula son los puntos energéticos de la Acupuntura por lo que, además de relajar, esta técnica refuerza el sistema linfático, tonifica el sistema nervioso y ayuda a recuperar el tono vital. Lo bueno del Shiatsu es la inmediatez de sus resultados: tras un masaje de presión los músculos contracturados se sueltan y la sensación es de un gran bienestar que persiste muchas horas.
(Más información en la sección de Medicinas Complementariasdel número 17).

La PNL

La Programación Neurolingüística (PNL) es una manera de enfocar el aprendizaje humano que desarrolla maneras de enseñar a la gente a usar su propio cerebro. Hay que explicar que normalmente nuestra mente funciona de acuerdo a tres sistemas de representación: el visual, el auditivo y el kinestésico (tacto y sus especializaciones). Pues bien, para la PNL estos sistemas son susceptibles de programación lo mismo que cualquier ordenador. Sus practicantes insisten en que no se trata de una técnica psicológica; sin embargo, los resultados que se consiguen en determinadas áreas del comportamiento pueden ser muy llamativos. Así, en las conductas no deseadas -como pueden ser las fobias, los miedos o los llamados “traumas" de la infancia-, los frutos de su aplicación son realmente espectaculares. Hasta el punto de poder curarse una insectofobia en una sola sesión de media hora tras haberla padecido décadas. También en problemas de comunicación la PNL consigue muy buenos resultados, especialmente en los casos de dificultades de expresión en público, timidez o tartamudeo. Las relaciones interpersonales pueden igualmente mejorar con la aplicación de este sistema, tanto las dificultades de convivencia familiar y laboral como las relaciones de pareja; y, por supuesto, ayuda al logro de objetivos sociales o de estudio. La PNL está en sus comienzos pero tiene un amplio campo de trabajo que simplifica muchos conceptos sobre la conducta y la relación entre las personas y la convivencia con uno mismo. Por tanto, su futuro es prometedor.
(Más información en la sección de Medicinas Complementariasdel número 18).

La Medicina Sintergética

Prestigioso médico de renombre mundial el doctor Jorge Carvajal -miembro de nuestro Consejo Asesor- se dedica desde hace décadas a la investigación, docencia y desarrollo de terapias encuadradas en el ámbito de la Bioenergética y es el creador de la Medicina Sintergética. En su práctica de la medicina este singular y extraordinario médico no sólo reconoce la validez de la observación objetiva sino que reivindica la necesidad de una aproximación subjetiva al hombre cuya desarmonía se arraiga frecuentemente en la profundidad de sus emociones. Su trabajo implica rescatar para la medicina al hombre, esa humanidad viva en terapeutas y pacientes. Porque sólo una ciencia médica con sujeto puede tener objeto. La Bioenergética ha propuesto el rescate del sujeto en su plena integridad volviendo a integrar aquello que descuartizamos en nuestra loca carrera hacia las subespecialidades. Desespecializar, integrar y rescatar ese territorio de la conciencia donde tienen plena vigencia las sincronicidades y las correspondencias es la propuesta de la Medicina Bioenergética. Lo cierto -para asombro de muchos de sus colegas- es que los resultados que obtiene con sus pacientes son tan eficaces que en su entorno se van agrupando cada año más profesionales que ven en su práctica no tanto algo de carácter alternativo o complementario sino una manera de actuar y entender al ser humano, la propia existencia y la medicina más acordes con los conocimientos del siglo XXI. Pero lo que más destaca de este excepcional filósofo de la Medicina que un día se hizo cirujano es la filosofía que sobre la vida, el hombre, el mundo, el universo y, por ende, la Medicina, posee.
(Más información en el número 18).

La Hipnosis y la Sofrología

A muchas personas les cuesta aceptar aún que con la Hipnosis o la Sofrología pueda ser posible no sólo proporcionar una notable mejoría en muy diversas patologías sino incluso propiciar la sanación de enfermedades consideradas incurables, como el cáncer. Pero no es una cuestión discutible: está fehacientemente demostrado. Explicaremos, por un lado, que el estado hipnótico es una situación de trance artificial que se alcanza induciendo voluntariamente en el paciente una relajación cada vez más profunda en la que el consciente se “desconecta” casi por completo mientras el subconsciente se “abre” y las funciones corporales quedan a cargo del inconsciente. El hipnoterapeuta actúa sobre la zona de los recuerdos -los impactos emocionales negativos o traumáticos que sufrimos a lo largo de nuestra vida se “almacenan” en el subconsciente pudiendo llegar a generar patologías- a fin de modificar aquello que nos hace estar mal y liberando recursos mentales para ayudar a recuperar la salud. Eso sí, el simple hecho de llegar a un estado hipnótico no cura nada. Es la terapia que se aplica en ese estado la que lo hace posible. Se trata de una técnica muy rápida en sus conclusiones, directa en la operativa y eficaz en los resultados. En cuanto a la Sofrología, a través de una inducción -que puede ser hecha por el propio sujeto o por un terapeuta- el paciente se relaja lo suficiente para entrar en un nivel intermedio entre el sueño y la vigilia y, a su través, acceder al estado de consciencia sofrónica que se ha llegado a llamar de “superconsciencia". En ese estado de duermevela –en el que permanecen “abiertos” consciente y subconsciente- pueden controlarse de forma más o menos voluntaria determinadas funciones orgánicas y mentales, disminuye el nivel de estrés, el organismo produce menos adrenalina -y el resto de elementos bioquímicos responsables de la situación de "alerta máxima" en el que habitualmente nos movemos- y a partir de ahí puede profundizarse en ese estado sofrónico y dirigirlo hacia la acción curativa que se desee.
(Más información en la sección de Medicinas Complementariasdel número 19 y en los números 54 y 58). 

La Musicoterapia

Esta rama de la Psicología preconiza el uso de los sonidos curativos en tres circunstancias fundamentales: los desórdenes espaciotemporales, los trastornos del pensamiento y los de la afectividad. Siempre, por supuesto, como sistema complementario de otras técnicas de actuación psicoterapéutica. Hay dos circunstancias básicas en las que la terapia musical está indicada: la debilidad intelectual y las psicosis profundas; siempre como método para contactar con el paciente y herramienta para su reeducación. En el déficit intelectual -y también en los casos de niños autistas- la música permite "contactar" con los niveles más primarios del paciente a través de una primera fase rítmica que estimule el nivel fisiológico y permita una toma de conciencia elemental por parte de la persona tratada. En las psicosis -que comportan un trastorno de la personalidad- la música es un elemento imprescindible para la toma de contacto. La característica de universalidad y la actuación con los distintos planos psicosomáticos del ser humano hace que pueda manejarse de acuerdo con cada caso y, por supuesto, sin recetas específicas. Y no sólo eso. La música se está utilizando cada vez más en situaciones muy variadas que no son propiamente enfermedades mentales sino muchas veces situaciones o secuelas de otro tipo de problemas generales (en terapia de pareja, en problemas como el alcoholismo, en la preparación del parto, como técnica complementaria para el tratamiento del dolor, etc.) Se trata, en suma, de una técnica con posibilidades ilimitadas sobre la que actualmente se están llevando a cabo numerosas investigaciones y estudios para conocer a fondo su campo de acción y sus posibilidades terapéuticas.
(Más información en la sección de Medicinas Complementariasdel número 20). 

El Photoreading 

Hace veinte años el científico y filósofo norteamericano Paul R. Scheele comenzó a estudiar a aquellas personas aparentemente superdotadas que eran capaces de incorporar información con mayor rapidez, profundidad y comprensión que la media de los mortales. Y Scheele llegó a la conclusión de que el secreto de las mentes superdotadas es su capacidad para integrar, tanto consciente como inconscientemente, el hemisferio lógico con el intuitivo. Y entendió que ésa era la clave que les permitía un mejor aprovechamiento de sus recursos mentales, capacidad que puede ser estimulada y entrenada. A partir de ese hallazgo acometió la tarea de diseñar un método que ayudara a ejecutivos, estudiantes y educadores a incrementar su habilidad para manejar con éxito la ingente cantidad de documentación que nuestras sociedades modernas generan. Y pronto, su sistema -conocido como Photo-reading o Foto-lectura y que se basa en la capacidad mental para procesar información en un nivel preconsciente y requiere un mínimo de confianza y apertura hacia un potencial que hasta el momento nos resulta desconocido- comenzó a cosechar éxitos y numerosas empresas enviaron a sus ejecutivos a ejercitarse en uno de los programas más innovadores de aprendizaje acelerado que se conocen en nuestros días. Por poner un ejemplo, diremos que con Photoreading se pueden leer 25.000 o más palabras por minuto. Además logra un aumento de la concentración, potencia la inteligencia y la creatividad y nos hace más intuitivos.
(Más información en el número 21).

ElTratamiento Metabólico

En 1944 un joven médico mexicano decidió cambiar el tratamiento farmacológico que se le dispensaba a su madre, afectada de insuficiencia cardiaca global, por un tratamiento de su creación que la permitiría llevar una vida normal durante los últimos 15 años de vida. Aquel joven era el doctor Demetrio Sodi Pallarés –fallecido en 2003 después de dedicar casi 70 de su 90 años a la Medicina- y el tratamiento que ensayó con su propia madre sería el germen de lo que años después se convertiría en el Tratamiento Metabólico, método que ha salvado miles de vidas y permitido arrojar luz sobre importantes aspectos de la salud humana. Sodi no dudó en afirmar –la experiencia le avalaba- que su tratamiento, básicamente orientado a la producción masiva de Adenosintrifosfato (ATP) por las células del organismo, conseguía resultados muy superiores a los obtenidos con los tratamientos habituales en Cardiología, disciplina en la que hoy -según sus propias palabras- “se está cometiendo terrorismo molecular”. El Adenosintrifosfato o ATP –al que él llamaba “la molécula de la vida”- es el transportador universal de energía de nuestro cuerpo y no sólo es necesario para la mayoría de las funciones orgánicas sino imprescindible para todo proceso de curación. Con este método Sodi obtuvo durante décadas resultados espectaculares en distintas patologías coronarias hasta el punto de salvar la vida a varias personas para las que la única posibilidad convencional era el trasplante de corazón. Pero, además, este tratamiento también se ha demostrado útil en la paralización de procesos tumorales cancerosos, en la mejoría de problemas óseos y en las enfermedades autoinmunes y reumáticas; incluso ha habido buenos resultados en enfermos de Sida (vea lo dicho en este mismo número en el apartado Entrevistas).
(Más información en los números 20, 42, 44 y 55).

La Técnica Metamórfica 

En el conjunto energético que es nuestro organismo existen una serie de canales y vórtices de energía que fueron ya delimitados por las antiguas culturas orientales y aprovechados –mediante su estimulación- para el tratamiento de muchas enfermedades. Pues bien, a principios del siglo pasado -tras dedicar varios años al estudio de los meridianos y puntos reflejos descritos por la medicina oriental- W. Fitzgerald dividiría el cuerpo en diez zonas planteando que la energía que fluye por ellas tiene su correspondencia en puntos reflejos de manos y pies estableciendo así el primer mapa occidental de Reflexología Plantar. Pero el paso más importante lo daría R. St. John quien llegó más tarde a la conclusión de que las alteraciones que encontraba en el estudio de las zonas reflejas del pie tenían además su correspondencia con bloqueos de la columna vertebral y problemas en la esfera psíquica. De ahí que planteara la existencia de una matriz temporal en los puntos reflejos vertebrales dando lugar a lo que llamaría Técnica Metamórfica, aplicable no sólo a los problemas físicos generales sino a los desequilibrios de la esfera psíquica y espiritual en la medida en que también actúa sobre el esquema prenatal que todos llevamos superpuesto en las zonas reflejas. El practicante de esta técnica –que consiste básicamente en masajear las manos, los pies o la cabeza, indistintamente- no tiene en cuenta pues los síntomas ni las enfermedades sino que actúa siempre sobre ese esquema prenatal para que sea la propia fuerza vital del organismo la que armonice de nuevo a la persona enferma y ésta sane. En resumen, se trata de uno de los métodos más sencillos para conseguir bienestar y, practicada con frecuencia, contribuye a mejorar el estado físico gracias a la activación de la circulación de retorno y a una mayor actividad en la eliminación de tóxicos.
(Más información en la sección de Medicinas Complementariasdel número 23). 

La Iridología 

Se trata de una disciplina desarrollada en la segunda mitad del siglo XX que estudia la parte pigmentada del ojo -el iris- y analiza su estructura y cambios de pigmentación para establecer un balance de la salud global de un individuo. Y es que en los ojos se refleja el estado de cada uno de nuestros órganos.Actualmente con la Iridología no sólo es posible saber si un ser humano está sano o no sino que además permite conocer el estado, el tipo de dolencia y la gravedad de la misma. Por ejemplo, en el iris pueden reconocerse tanto las tendencias patológicas, los procesos agudos o crónicos o las lesiones como los cambios favorables de dolencias que se encuentran en fase de remisión. En el iris se pueden observar debilidades y fortalezas adquiridas o innatas de los diferentes tejidos, glándulas y órganos, el estado de los sistemas gastrointestinal, nervioso o circulatorio y, en general, la situación del organismo del individuo. Sustancias tóxicas, congestiones, inflamaciones o infecciones también provocan signos en los iris y en ellos es posible leer el grado de acidez del organismo y deficiencias nutricionales así como el grado de respuesta del cuerpo a un tratamiento que se esté llevando a cabo. Pero también se pueden prevenir enfermedades ya que permite detectar el comienzo de una dolencia antes de que se manifieste físicamente. Así ocurre por ejemplo con la diabetes, los trastornos cardiovasculares, la apendicitis o las anemias. Pero también en el caso de la tuberculosis, que se ve en el iris mucho antes de que se pueda hallar el bacilo de Koch en el esputo del paciente o en los análisis con rayos X. Pues bien, recientemente esta disciplina ha dado un salto cuantitativo y cualitativo en su desarrollo científico con la postulación de la llamada Iridología de Reflejo Múltiple, propuesta que cuestiona en buena medida las teorías publicadas hasta el momento y que aporta conocimientos novedosos (lea lo que explicamos sobre ello en este mismo número en el apartado dedicado a Métodos de Diagnóstico).
(Más información en la sección de Medicinas Complementariasdel número 25 y en el número 71).

La inmunoestimulación con tambores

Los pueblos llamados primitivos demuestran constantemente poseer un grado de intuición difícilmente concebible desde una perspectiva etnocentrista. Y la ciencia occidental no hace, en muchas ocasiones, más que terminar reconociendo la eficacia terapéutica de sus remedios ancestrales. Pues bien, uno de esos remedios cuyas bondades han sido científicamente validadas es el sonido de los tambores, empleado por numerosas culturas en sus ceremonias colectivas de sanación. Y es que según el Instituto del Bienestar Mente-Cuerpo adscrito al californiano Centro Médico de Meadville un tipo particular de tamboreo de grupo, conocido como tamboreo compuesto, está relacionado con un incremento en la actividad de las células defensivas capacitadas para combatir el cáncer y las enfermedades virales. Es más, además de aumentar la fortaleza de las células asesinas naturales y de los linfocitos el estudio corroboró otro hecho significativo: las personas sometidas a la terapia mejoraban su situación de estrés al aumentar en el plasma sanguíneo la proporción de la DHEA respecto al cortisol lo que beneficia al sistema inmune. El estudio concluye que el tamboreo posee el potencial de modular determinados parámetros neuroendocrinos y neuroinmunológicos. ¿Y por qué el tamboreo resulta ser una experiencia tan poderosa? Las razones científicas no se conocen bien aún pero los sacerdotes y chamanes, desde su propia perspectiva mística, afirman que todo lo que existe posee una vibración y que ese ritmo primario, “el latido del universo”, es despertado en el microcosmos del individuo por el sonido del tambor y experimentado como una energía interna que permite la experiencia terapéutica.
(Más información en el número 26).

LaOzonoterapia

Corría el año 1785 cuando el científico holandés Von Marum descubrió que las descargas eléctricas dejan en el aire un olor extraño pero tuvieron que pasar más de cincuenta años para que el investigador alemán C. F. Schoenbein clasificara ese “extraño aroma en el aire” dándole el nombre de “ozono” que en griego significa “olor”. Más tarde el también científico J. L. Soret descubriría que es un gas compuesto por tres átomos de oxígeno y M. P. Otto estableció su densidad, peso molecular, etc., logrando producirlo y controlarlo artificialmente. Siendo Werner von Siemens el primero que creó –ya en el siglo XIX- un generador de ozono en el que se inspiran los ozonizadores que se emplean en la actualidad para diferentes usos. Tal es, de forma muy resumida, la secuencia de los pasos que llevaron al descubrimiento y catalogación química del ozono. Luego, ya en el siglo XX, comenzaría también a acumularse la documentación científica y médica sobre sus numerosas y diversas propiedades terapéuticas entre las que se cuentan las de ser un excepcional microbicida, disminuir los efectos nocivos de los radicales libres, estimular el sistema inmune, combatir todo tipo de infecciones, corregir las huellas del envejecimiento prematuro, desintoxicar, revitalizar y tonificar el organismo, actuar como antiagregante plaquetario y ser útil en el tratamiento de dolencias tan diversas como las hernias discales, la fibromialgia, las migrañas, la hepatitis, las varices, la angina de pecho, la psoriasis, el hígado graso, la artritis reumatoide, la celulitis o afecciones neurodegenerativas como el Parkinson, la demencia senil, la hipoacusia neurosensorial o las maculopatías, entre otras muchas. Además es un excelente desinfectante y conservante de productos alimenticios, imprescindible en la preservación de carnes, pescados, mariscos, frutas, hortalizas, quesos, huevos, embutidos, etc. Sin reacciones adversas. Es más, en algunos productos mejora incluso sus propiedades nutricionales y/o funcionales.
(Más información en los números 27, 33, 34, 36, 98 y en la sección de Alimentacióndel número 99). 

La Quiropráctica 

Algunos expertos aseguran que con la Quiropráctica pueden solucionarse el 85% de los problemas cervicales y el 87% de los dolores lumbares. Pero a pesar de estas contundentes cifras y de que se creó hace más de un siglo esta técnica terapéutica sigue siendo poco conocida en España. Su nacimiento se remonta a 1895 cuando David D. Palmer, tras estudiar a fondo la relación de la columna vertebral con el sistema nervioso, la musculatura y los órganos del cuerpo desarrolló un método de tratamiento que centraba su actuación exclusivamente en las presiones directas ejercidas sobre las vértebras a las que consideraba fuentes únicas de patología. Y es que el quiropráctico no se limita a “colocar las vértebras en su sitio" con maniobras rápidas y precisas. En realidad, con los ajustes lo que consigue es restaurar el flujo nervioso y hacer que el sistema nervioso funcione normalmente. Además el quiropráctico aconseja sobre la dieta más adecuada, la higiene postural correcta y recomienda los ejercicios y técnicas de relajación más apropiados para el paciente. Con ello logra resolver muchas veces problemas que aparentemente tienen poco que ver con las alteraciones de la propia columna como dolores de cabeza, fatiga general, falta de apetito, insomnio e, incluso, determinados tipos de estreñimiento, constatando así la estrecha relación existente entre la columna vertebral y el sistema nervioso. La ventaja del método es que no utiliza ningún tipo de cirugía ni medicación química salvo ocasionalmente algo de calcio y, generalmente, en formas biológicas. En muy pocas ocasiones se producen reacciones al tratamiento; y en caso de producirse duran uno u dos días y van desde somnolencia o exceso de vitalidad hasta mareos o dolor de cabeza.
(Más información en el número 28). 

LaApiterapia

Utilizar picaduras de abeja para curarse puede parecer una conducta extraña pero la Apiterapia -que así se llama esta técnica- no es algo nuevo. Hipócrates ya trataba su reumatismo con veneno de abejas y el emperador Carlomagno lo utilizaba para sus ataques de gota. Sin embargo, el despegue de la Apiterapia moderna se sitúa en 1935 al publicarse el libro Terapia con veneno de abeja del doctor Bodog F. Beck en el que se menciona que, además de natural, este remedio es muy eficaz para tratar muchas dolencias. Entre ellas, artritis reumatológicas, psoriasis, verrugas, herpes, hernias, lumbalgias, asma, enfisema, obstrucción pulmonar crónica, hipertensión, arritmias, aterosclerosis, varices, pérdida de audición o de vista y glaucoma. Además estimula la curación de los huesos y se emplea para tratar la depresión. Las abejas, depositadas sobre el cuerpo del paciente, terminan clavando su aguijón –quizás como mecanismo de defensa- allí donde perciben una concentración excesiva de energía y no pican si no es “el sitio” adecuado. Es como si las abejas supieran dónde picar y, curiosamente, lo hacen en los mismos puntos que describe la Acupuntura. Es más, según quienes la practican, en una fase ya avanzada, tras varias sesiones, al recibir la picadura de la abeja los pacientes perciben claramente que la energía vuelve a circular por sus meridianos energéticos. La eficacia del tratamiento con Apiterapia según un estudio efectuado sobre 101 enfermedades en 2.010 pacientes es del 64,5% aunque en algunas enfermedades la efectividad ronda el 100%. Hoy día no es necesario someterse a la picadura de la abeja directamente pues existen ya productos que comercializan los ingredientes del veneno y permiten aplicarlos de forma más cómoda, rápida, aséptica y controlando la dosis.
(Más información en el número 29).

LaHipoterapia

El uso de animales como agentes auxiliares del hombre tiene larga tradición en el ámbito de la rehabilitación. Y uno de esos “animales terapéuticos” es, sin duda, el caballo. Así, la Hipoterapia es una modalidad terapéutica aún poco conocida en España pero muy recurrente en otros países que utiliza al caballo para rehabilitar, estimular y relajar al paciente además de corregir dolencias o patologías puntuales y mejorar el metabolismo global de cualquier persona. Se trata de una especie de eslabón que engarza de forma armónica e integral la rehabilitación, la psicoterapia y el deporte. Con la Hipoterapia la recuperación muscular y la mejora del equilibrio y la coordinación ocurren paralelamente al desarrollo de la autoestima en personas víctimas de accidentes graves, parálisis cerebral, síndrome de Down, autismo, esclerosis múltiple y otras discapacidades.Esa mejora de la salud en general se consigue a través de la marcha cadencial de un caballo debidamente conducido por un hipoterapeuta. Y es que el paso del animal transmite a quien lo monta -dependiendo del tamaño del caballo- entre 90 y 110 impulsos rítmicos por minuto en los tres planos del espacio. Ello hace que el jinete experimente fuerzas opuestas (centrífugas y centrípetas, de avance y retroceso, elevación y descenso, desplazamientos laterales y rotaciones) que repercuten sobre su pelvis, cintura, columna y caja torácica. Estos movimientos inducidos y reiterados activan un gran número de cadenas cinéticas e, incluso, repercuten sobre la dinámica respiratoria además de provocar activación sensorial, acción muscular y despertar los reflejos del jinete. De ahí que se pueda coincidir con el historiador Jenofonte que ya en el siglo V antes de Cristo hablaba del “saludable ritmo del caballo”.
(Más información en el número 29).

ElMétodo Tomatis

Para la Otorrinolaringología la función del oído es oír. Para Alfred A. Tomatis –también otorrinolaringólogo- es escuchar. Y ahí empezó la polémica. Porque la diferencia entre oír y escuchar es muy clara: oír es un acto pasivo y escuchar un proceso activo. A partir de ahí Tomatis desarrollaría un método que hoy sirve tanto para ayudar a las mujeres a tener un mejor embarazo y parto como para resolver problemas de aprendizaje en los niños (miles de niños han mejorado su habilidad para la lectura y el lenguaje aumentando notablemente su rendimiento escolar) o tratar patologías mentales en adultos (este método se emplea como terapia para la depresión en personas con episodios reiterativos o con tendencia hacia la angustia). ¿Y en qué consiste el método? Pues inicialmente fue un sistema terapéutico que basaba la curación en la recreación de la voz materna tal como se oye cuando aún estamos en el útero. Hoy es mucho más. El sistema es simple: la voz de la madre se introduce en una máquina creada por Tomatis –a la que se conoce como el Oído Electrónico– que la transforma en un sonido similar al que oiría el enfermo si estuviera en el interior de la madre. El médico francés observó –y sus numerosos seguidores lo siguen haciendo- que esos sonidos producen un gran impacto tanto en los niños como en los adultos. Los niños, por ejemplo, se relajan ya que oír la voz de su madre como sonaba cuando estaban en su interior les tranquiliza y a los adultos oír esa voz transformada les sirve para completar su proceso de desarrollo reprogramando cada etapa por medio de esa experiencia. Los resultados terapéuticos son tan espectaculares que el trabajo de Tomatis terminaría recibiendo el reconocimiento de la Academia Francesa de Ciencias.
(Más información en el número 29).

LaEstimulación Multisensorial

Afortunadamente hoy las personas que sufren lesiones cerebrales graves causadas por un mal parto así como las que padecen parálisis cerebral, retraso psicomotor, autismo, hemiplejia, tetraplejia, hiperactividad, hidrocefalia, dislexia, síndrome de Down o cromosoma X frágil pueden mejorar notablemente su calidad de vida y sus capacidades físicas, sensoriales e intelectuales gracias a las técnicas –poco conocidas aún en nuestro país pero que son el resultado de décadas de trabajo e investigación por parte de expertos, especialmente neurólogos norteamericanos- que se aplican en los madrileños Institutos Fay para la Estimulación Multisensorial que dirige Carlos Gardeta, miembro de nuestro Consejo Asesor. Su filosofía se basa en el hecho de que el ser humano está utilizando un porcentaje mínimo de su capacidad cerebral total lo que implica que existe una cantidad muy alta de neuronas sanas que, con la estimulación adecuada, pueden llegar a especializarse en las funciones de aquellas que murieron. Así, se podrían cerrar los circuitos rotos a causa de la lesión cerebral y se reconst

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100
Diciembre 2007
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