Luis Jiménez: “El sector de las terapias naturales y no convencionales va por fin a regularse”

Los profesionales de la Medicina Natural han conseguido por fin agruparse mayoritariamente en una sola asociación: la Confederación de Terapias Naturales y No Convencionales (COFENAT) de cara a la definitiva regulación del sector que en la actualidad se negocia con el Ministerio de Sanidad y Consumo. Su máximo responsable, Luis Jiménez –hasta ahora presidente de FENACO- nos cuenta cómo se está desarrollando la negociación y cuáles son los planes de formación previstos para la obtención en el futuro del título universitario.

¿Quién no ha recurrido en algún momento a las terapias naturales o no conoce a alguien que lo haya hecho? Según datos estadísticos de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos -dependiente de la UGT- existen en la actualidad unos 50.000 profesionales dedicados a las terapias naturales en nuestro país, sector que movería alrededor de 4.500 millones de euros al año según datos de la Confederación de Terapias Naturales y No Convencionales (COFENAT)que fueron presentados ante las Cortes de Aragón y que se basan en la extrapolación de los siguientes datos:

-5 pacientes atendidos diariamente por consulta.
-200 días hábiles al año.
-30 € de media como honorarios por consulta.
-60 € por persona en productos dietéticos y naturales recomendados por el profesional y de venta en tiendas especializadas y farmacias.

Cifras que no sólo hablan de un negocio rentable sino, sobre todo, de un apoyo social que no puede seguir fuera del control de una Administración que con los gobiernos anteriores ha preferido contemplar a los profesionales de la salud natural simplemente como elementos de recaudación impositiva. Hoy los profesionales de las terapias naturales tienen un epígrafe en Hacienda (el 841) y están incluidos en la Clasificación Nacional de Ocupaciones del Ministerio de Trabajo. Sin embargo, siendo actividades asumidas por la legislación tributaria y laboral han venido siendo excluidas de la ordenación profesional sanitaria y formativa. ¿Por qué? Porque detrás de esa actitud hay una filosofía restrictiva de lo que es la salud y porque prima la defensa de los intereses corporativos de los colegios médicos y de los laboratorios farmacéuticos, empeñados en que se ignore que tanto la Unión Europea como la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconocen las capacidades terapéuticas de las llamadas Medicinas No Convencionales, Alternativas, Complementarias o Tradicionales.

No es menos cierto, sin embargo, que si esta situación de opacidad administrativa -que indudablemente perjudica a los consumidores- se ha mantenido hasta ahora ha sido en buena parte por la falta de unión de un sector que durante mucho tiempo se ha mostrado incapaz de unificar posturas antes de exigir a la Administración que pusiera orden en el sector.

Afortunadamente el esfuerzo realizado con la puesta en marcha de la denominada Mesa de Unidad en septiembre del pasado año ha culminado ahora -coincidiendo con el cambio de gobierno- con la creación de la Confederación Española de Terapias Naturales y No Convencionales (COFENAT) que agrupa ya a las 45 asociaciones más importantes del sector de la salud natural. Esta nueva confederación, apoyándose mediante acuerdos marco en la Fundación Europea de Medicinas Alternativas (FEMA) y la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), ha conformado una estructura de trabajo dedicada a negociar la regularización del sector de las terapias naturales y dotar su práctica del necesario rigor académico a través de un plan de formación universitario que inicialmente empezará a ser impartido por el Real Centro Universitario “Escorial-María Cristina” a partir del curso 2005/2006.

Luis Jiménez es el nuevo presidente de COFENAT. Malagueño, de verbo fácil y habla pausada, tiene 44 años y lleva trabajando con la terapia floral desde hace catorce. Durante los últimos once años ha estado vinculado a la Federación Española de Asociaciones Profesionales de Naturópatas(FENACO)desde donde trabajó a favor del actual proceso de unidad y durante el cual la organización ha perdido su personalidad jurídica en beneficio de un proyecto mucho más ambicioso: la ya mencionada confederación. Posteriormente, por acuerdo de las asociaciones representadas en la Mesa de Unidad, Luis Jiménez pasaría a ser la cabeza visible de COFENAT.

Al representante de esta nueva entidad le gusta decir que en su consulta diaria ha aprendido a escuchar y que, por tanto, el diálogo tiene que ser la base del entendimiento entre todos los profesionales de la salud. Tiene también claros los objetivos de la organización en esta primera etapa y sabe que la actitud mostrada por los nuevos responsables del Ministerio de Sanidad, radicalmente diferente a la de los gestores del Partido Popular, puede ser definitiva para conseguir la tan deseada ordenación profesional y académica. Talante, como se dice ahora, no le falta. Y buena muestra de ello es que está dispuesto a admitir que se hable de Terapias Naturales y no de Medicinas Naturales así como de terapeutas y no de médicos en un intento de buscar acercamientos que permitan la convivencia pacífica con los colegios médicos. Cree que lo importante es poder seguir atendiendo con terapias naturales a los pacientes -como se ha venido haciendo desde hace casi un siglo en nuestro país- y le da igual si eso implica que se les califique de parasanitarios y no de sanitarios.

Discovery DSALUD conversó con él con motivo de la firma del acuerdo con el Real Centro Universitario “Escorial-María Cristina” -centro adscrito a la Universidad Complutense- para la puesta en marcha de los estudios de Titulado Superior en Terapias Naturales, título propio y privado del Real Centro Universitario “Escorial-María Cristina” pero acorde al nuevo sistema de créditos marcado por la Unión Europea.

-Parece que las expectativas del actual proceso de negociación son buenas pero no faltan, incluso dentro de su propio sector, quienes piensan que se trata sólo de un nuevo intento cargado de buena voluntad para situar a los profesionales de la salud no sanitarios en la posición que socialmente merecen pero que hay escasas posibilidades de conseguirlo…

-Es cierto, es un intento más. Pero no es menos cierto que esta vez se trata de un proyecto en el que se ha trabajado mucho desde que el 23 de septiembre del pasado año se constituyera la Mesa de Unidad y al que hemos aportado mucha creatividad, perseverancia y capacidad de acción. Y con todo mi respeto hacia quienes en el pasado dieron pasos que fueron transcendentales y de los que hoy nos estamos beneficiando el sentir popular que hay ahora mismo, la percepción que existe tanto a nivel social como en los distintos ministerios es que por fin se va a regular el sector. Es más, a la vista de los logros conseguidos durante este último año nadie puede dudarlo… a menos que existan otros intereses para mantener la duda. Desde la lógica de los acontecimientos cualquier persona que esté atenta y observe el proceso sabe que hay una intención real de regular el sector. Y para ello era necesaria una organización lo suficientemente estructurada y dotada de recursos como para poder llevar a la sociedad las actividades que ejercemos a la altura académica y profesional que merecen. Obviamente, esa empresa no la podía afrontar ninguna entidad minoritaria y no representativa de la mayoría de los profesionales implicados y por eso se ha constituido COFENAT tras el histórico acuerdo de unidad alcanzados por la inmensa mayoría de los terapeutas del sector y de las asociaciones en que se agrupan.

-Ser políticamente correctos en la búsqueda de un lugar bajo el sol les ha llevado a apartar de su vocabulario expresiones como Medicina Natural o médicos naturópatas. ¿No ha sido demasiado ceder?

-No podemos quedar bloqueados por cuestiones semánticas. Permítame un ejemplo muy simple. Yo soy de Málaga y, como sabe, nos gusta disfrutar del pescado frito. Bueno, pues si yo pido allí boquerones sé que me van a dar lo que exactamente quiero comer. Sin embargo, si me voy a San Sebastián y pido boquerones a lo mejor me dan lo que en mi tierra se conoce como anchoas. Luego si quiero comer allí boquerones tengo que buscar el término exacto que me permita comerlos. Entrar en conflicto por un término semántico me parece pues fuera de lugar en estos momentos.

Nosotros lo que estamos defendiendo, para todos los profesionales de las terapias naturales, es una praxis y una manera de mirar el mundo y entender la vida así como unas determinadas actuaciones para potenciar la salud. En el fondo, y ésta es una postura consensuada con las personas que forman la organización, nos da igual cómo nos denominen… siempre que se respete lo que queremos hacer y se mantenga la actuación histórica que hemos venido desarrollando en estos últimos siglos. Por tanto, ¿por qué mantener un conflicto en torno al término Medicina si entre todos estamos consiguiendo que la expresión Terapia Natural esté cada vez más consolidada dentro de la sociedad y en el ámbito de las administraciones públicas? La Consejería de Salud de la Generalitat, por ejemplo, al afrontar la regulación está hablando de Terapias Naturales. Existe ya en España, por tanto, una tendencia a reconocer esta expresión como propia de un sector parasanitario que ejerce los métodos naturales de salud sin pretender entrar en confrontación con el sector sanitario que utiliza estas mismas técnicas pero desde otra filosofía diferente.

Así que entiendo que podemos llegar a un acuerdo que beneficia en definitiva a todos. A partir de ahora, desde nuestro punto de vista de profesionales de las terapias naturales, vamos a entender como Medicina Natural la práctica que realizan los médicos y profesionales sanitarios con métodos naturales de salud. Y denominaremos a esas prácticas Medicina Natural para diferenciarlas de las Terapias Naturales propias de los naturópatas, osteópatas, y terapeutas tradicionales chinos que no sólo utilizan técnicas naturales sino que además tienen una filosofía y una visión diferente de la vida que se enmarca en el paradigma de los métodos naturales de salud.

Y este mismo planteamiento es el que le hemos hecho a la Administración con la que tuvimos una reunión hace escasas semanas y hay prevista otra para dentro de poco. Al subsecretario responsable del área de Ordenación Profesional, Javier Rubio, le dejamos claro que no íbamos a luchar por ser sanitarios en lugar de parasanitarios ya que nuestro objetivo no es un término sino mantener el marco que nos permita realizar nuestra praxis de la manera en que nosotros queremos hacerlo. Eso sí, nos denominemos como nos denominemos, queremos tener todas las garantías jurídicas para ejercer de forma autónoma, con calidad, con prestigio y con el reconocimiento de lo que somos por nuestra particular manera de ver el mundo y de sentir la vida desde la cultura de la salud en armonía con la Naturaleza.

-Luego tras la travesía del desierto que supuso para las Terapias Naturales la gestión del Partido Popular parece cierto que el actual gobierno ha decidido cumplir los compromisos recogidos en su programa electoral y regular por fin el sector.

-Una vez se produjo la victoria electoral socialista retomamos las conversaciones que habíamos mantenido cuando estaban en la oposición y que llevaron a incluir la regularización de nuestro sector en el programa electoral del PSOE. A partir de ese instante ha habido una continuidad, un proceso de seguimiento y un desarrollo de lo que se está denominando el “marco regulador”. Comenzamos con reuniones dentro del propio partido socialista cuando todavía no estaba diseñada la estructura del Ministerio de Sanidad para pasar a reuniones en el Ministerio donde hemos mantenido una serie de sesiones de trabajo que nos confirman que se está llevando a cabo el compromiso electoral que el partido socialista adquirió. Obviamente, esto no quiere decir que esté ya todo hecho. Ahora viene la parte en la que hay que negociar porque existen otros colectivos que demandan algo que creen que les pertenece. En los últimos meses me he dado cuenta de que existe una gran desinformación, un gran desconocimiento de lo que somos. Cuando nos sentemos con el colectivo médico o de enfermería les trasladaremos que entendemos que hay sitio para todos, que hay espacios muy concretos y áreas específicas de actuación sin que tengan porqué mezclarse y que, llegado el caso, trabajar en equipos interdisciplinares puede resultar muy beneficioso para los ciudadanos. Pero no todo es incomprensión. Puedo decir, por ejemplo, que hay dos sociedades científicas que están dentro de la confederación. Creo que no estamos tan lejos de poder actuar de forma convencional y natural frente a un problema de salud.

-Optimismos aparte es evidente que el trabajo que se está realizando en la Generalitat de Cataluña actuará en los próximos meses como una auténtica locomotora de la regularización. De momento ya se ha pasado de la declaración pública de intenciones a sentar en la misma mesa a sanitarios y parasanitarios.

-Sí; y me gustaría aprovechar para dar públicamente las gracias a la Consejera de Salud Marina Geli y a todo su equipo porque están haciendo algo histórico. Ha asumido que existe la necesidad social y tiene la intención de regular con conciencia. Es decir, escuchando, atendiendo, observando. No se puede obviar una realidad cuando es tan patente y forma parte de la vida diaria de cientos de miles de personas en nuestro país. La iniciativa catalana ha sido algo trascendente. Supone pasar de las palabras a los hechos. Cuando Marina Geli dice que se va a buscar el camino entre todos pero que el acuerdo debe existir está declarando desde la instancia máxima del poder en Cataluña que va a haber regulación y que, por tanto, no hay manera de que no exista un acuerdo. Los convocados a la mesa, sanitarios y no sanitarios tienen claro a partir de ese momento que no queda más remedio que ponerse de acuerdo.

Marina Geli ha querido escuchar a las personas, ha querido escuchar al colectivo y eso mismo es lo que está haciendo Javier Rubio desde su responsabilidad. En las reuniones que hemos mantenido con él nos ha manifestado su deseo de escuchar a todas las partes pero como vemos que existen ciertos intereses individuales que trascienden los intereses globales creemos que hace falta un motor que impregne la necesidad de regular. Le pongo un ejemplo: la Ley de Bolonia contempla que antes del 2010 tienen que estar adaptados todos los sistemas universitarios a nivel europeo. La Administración acaba de decir que en el 2010 no, que en el 2007. Ese es el motor, esa es la responsabilidad del gobierno y los sectores afectados tendrán que trabajar para ello. Por eso creemos desde COFENAT que sería bueno que el Gobierno pusiera encima de la mesa una fecha para la regulación. Y aquí sí debo decir que me encanta el modelo de Cataluña porque ha sido así como se ha hecho. A finales del 2005, han dicho, el sector tiene que estar allí regulado. Y a partir de esa intención se están desarrollando una serie de actuaciones para llegar a esa fecha con el marco regulador finalizado y en actividad. En diciembre de este año todas las comisiones -médicos, diplomados en enfermería, fisioterapeutas, farmacéuticos y profesionales de las terapias naturales, que son los cinco grupos que hay en la mesa de regulación- tienen que presentar un informe del plan de desarrollo de regulación con sus conclusiones. Luego, de enero a diciembre del 2005, se estudiarán y refundirán para que a partir de esa fecha el plan de regulación esté completamente estructurado y pueda llevarse a cabo. En suma, hay marcada una fecha para Cataluña y nosotros desearíamos que, al margen del calendario de trabajo que se va a desarrollar con el Ministerio de Sanidad y Consumo, se estableciera una fecha también para la regulación a nivel nacional. Y para ello vamos a trabajar.

-Sabemos que también se ha desarrollado ya un plan de estudios para dotar a las terapias naturales de titulación universitaria y que ello va ser posible merced al acuerdo al que han llegado ustedes con elReal Centro Universitario “Escorial-María Cristina”.

-Uno de los elementos que como sector no habíamos tenido hasta ahora ha sido una estructura de carácter formativo que tuviera una relación directa con la realidad docente desde el punto de vista universitario. Por eso ya en la Mesa de Unidad constituimos comisiones de trabajo que culminaron con la presentación ante la Administración de la propuesta de creación de una titulación universitaria que englobe nuestras tres principales áreas de ejercicio profesional a fin de que los futuros estudiantes de las terapias naturales posean una formación de grado superior adaptada a la nueva ley que entrará en vigor en el 2007.

Y para lograrlo están desarrollados ya hasta los contenidos académicos que, de hecho, van a poderse estudiar a partir de ahora en el Real Centro Universitario “Escorial-María Cristina” y que tienen una estructura de créditos y desarrollo similar a la de cualquier otra carrera de las Ciencias de la Salud. Será un título propio y privado que se denominará Titulado Superior en Terapias Naturales y que contará con tres grandes áreas o especialidades: la rama de Naturopatía, la rama de Osteopatía y la rama de Terapia Tradicional China.

Durante los tres primeros años los alumnos cursarán una serie de materias comunes, troncales, porque entendemos que hay una clara base común en las tres especialidades. Serán tres años de formación con un total de créditos similar a cualquier otra carrera universitaria de grado. Después el alumno podrá optar por hacer el segundo ciclo -de dos años- en cualquiera de las especialidades antes mencionadas. Está previsto que la carrera pueda empezar a estudiarse a partir de octubre del 2005.

-¿Y qué va pasar con los terapeutas actualmente en ejercicio?

-No olvidamos al colectivo histórico. Hay que tener en cuenta que hablamos de unos 50.000 profesionales que están hoy ejerciendo, muchos de los cuales cotizan en Hacienda y están dados de alta en la Seguridad Social. Pues bien, con la intención de dotar de homogeneidad la formación de los profesionales en activo (algo que ha sido presentado siempre como un obstáculo para la regulación) hemos pactado con el Real Centro Universitario “Escorial-María Cristina” como excepción para los profesionales en ejercicio la creación de un curso de adaptación semipresencial con clases magistrales y material docente, especifico para cada especialidad. Este “curso de adaptación” tendrá una duración  de nueve meses, comenzará en enero del 2005 y una vez el profesional en ejercicio lo apruebe obtendrá su Titulo Superior en Terapias Naturales. Y hemos acordado que sea un tribunal independiente quien se encargue de ello para no tener que ser nosotros los que digamos quién puede optar al título y quién no. Y no estamos con esto juzgando quién es o no buen profesional, simplemente estamos preparando un futuro en el que esperamos que el reconocimiento académico sea obligatorio para el ejercicio de la profesión dentro del marco de normalización que pretendemos para el sector. Añadiré que aunque sea una entidad privada la que imparta durante los próximos años el plan de formación el hecho de que los cursos que se van a poner en marcha tengan los mismos créditos y estructura que los exigidos por la legislación europea para carreras universitarias implica indudablemente que estas titulaciones podrán ser reconocidas el día de mañana.

-¿Y qué va a pasar con los centros que han sido hasta ahora la base de la enseñanza de todos los profesionales del sector? ¿Tendrán que desaparecer?

-No hemos olvidado que un elemento fundamental para el desarrollo del sector han sido las escuelas que funcionan en nuestro país desde hace casi cien años. Por eso cuando empezamos a trabajar en el proyecto entendimos que una de las áreas a cuidar era la conformada por las escuelas. Y en este proceso les hemos transmitido que, de acuerdo al desarrollo académico que se va a imponer en España, si las actuales escuelas no cumplen unos requisitos mínimos, si no están dotadas de las instalaciones adecuadas, si sus contenidos académicos no son suficientes o si no tienen alguna forma de reconocimiento del profesorado… entonces seguramente tengan que cerrar.

Así que les hemos propuesto desarrollar paralelamente, de forma conjunta, un trabajo desde el punto de vista de la gestión, del asesoramiento, para que ellos como escuela puedan acceder a ese rango, a ese nivel necesario para seguir trabajando en el futuro. Hemos buscado las fórmulas para que los nuevos cursos estén ligados a las escuelas, para que los alumnos puedan seguir a través de las escuelas la nueva formación. Pero a cambio se les va a exigir unos requisitos mínimos y vamos a trabajar con ellas para que los alcancen. Y habrá que hacer esto en los seis primeros meses del próximo año. Es decir, en función de los contenidos y características de las escuelas se verá que áreas podrán o no podrán transmitir. Serán escuelas asociadas a lo que se denomina Proyecto Philippus. Ahora bien, por el acuerdo alcanzado con el Real Centro Universitario “Escorial-María Cristina” las escuelas que quieran entrar en el proyecto deberán ser miembros de COFENAT al igual que los profesionales que quieran acceder al examen de adaptación. Porque somos nosotros los que nos hemos comprometido a velar por la profesionalidad de los terapeutas y de las escuelas.

-¿Pretenden quizás que COFENAT sea como un sello de calidad?

-Así es. COFENAT se constituye como un auténtico precolegio profesional y debe realizar la labor de velar por la seguridad del ciudadano, potenciar la ética y la deontología en el ejercicio profesional, defender a los propios profesionales y, al mismo tiempo, dotar de calidad el ejercicio profesional en todos los sentidos. Queremos que de cara al próximo trimestre COFENAT sea igual a calidad en todos los sentidos. Entendemos que el proceso iniciado es el mejor camino para garantizar que las consultas estén atendidas por profesionales debidamente cualificados que dan el mejor trato posible a los pacientes.

-Tenemos igualmente entendido que tampoco van a olvidar las actividades culturales y científicas y que la encargada de impulsar tales actividades va a ser la Fundación Europea de Medicinas Alternativas (FEMA).

-El volumen de trabajo es tal que hay que dividirlo en áreas para que haya posibilidades reales de sacarlo adelante. Y es obvio que hace falta estructura para poder desarrollar tan diversas actividades. La Fundación Europea de Medicinas Alternativas va a ser la encargada pues de ello, por supuesto en colaboración con COFENAT y con equipos de la actual confederación; por ejemplo, del área de Formación y Didáctica, del Consejo de Escuelas, del área de Actividades Científicas y del propio Consejo General. Ello nos va a permitir desarrollar toda una serie de proyectos que estaban parados porque no había estructura ni personal suficientes para poder atenderlos. Y añadiré que el próximo 6 de mayo volveremos a hacer la Gala de la Salud Natural, esta vez en Madrid y bajo el amparo de la Fundación. Allí presentaremos lo que ya se ha puesto en marcha y lo que se pondrá en marcha en el segundo semestre del año.

-Una última pregunta: ¿cree posible de verdad entenderse con los colegios médicos cuando, en defensa de sus particulares intereses, éstos llevan años boicoteando sus aspiraciones?

-Me gustaría pedir a los responsables de los colectivos sanitarios que hoy, por encima de todo, sean seres humanos. Debemos sentarnos y hablar como personas que buscan lo mismo: la salud del género humano que es por lo que alguien entra en esta profesión. Yo creo que aquello que hace que alguien se sienta mejor desde la compasión, desde la tolerancia, desde el amor, desde el servicio no puede darse sin vocación; y esa vocación es humanista. Por tanto, invito a los médicos y demás colectivos a que tengan amplitud de miras a fin de que nos podamos sentar a dialogar. Luego ya hablaremos de protocolos y denominaciones… pero desde el común deseo de ayudar a mejorar la salud de nuestros semejantes.

Helena Santos

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67
Diciembre 2004
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