Reportajes de denuncia

 

A lo largo de 99 números Discovery DSALUD ha publicado numerosos y extensos reportajes de denuncia sobre lo que acontece en el ámbito de la salud en el convencimiento de que esa información sería útil y permitiría tomar conciencia de la realidad a los ciudadanos y a nuestro representantes políticos, a los enfermos y a los profesionales de la salud. Y estamos tan seguros de haberlo conseguido como de que casi nadie está dispuesto a mover un dedo para modificar la situación. Hay demasiado miedo y demasiados intereses en juego. Por nuestra parte, hemos cumplido y seguiremos haciéndolo. En cuanto a la postura de quien lee ahora estas líneas, usted verá. Pero si el día de mañana usted mismo o alguien de su entorno sufre las consecuencias de lo que aquí denunciamos no podrá argüir que no lo sabía o no es responsable de lo que le suceda. Y si le parece que exageramos lea los resúmenes que a continuación exponemos y entenderá la gravedad real de la situación.

La curación depende de nosotros, no del médico

La mayoría de las personas tiene la singular creencia de que la enfermedad es algo ajeno a ellas, es decir, sobre la que no tienen ninguna responsabilidad y, por tanto, esperan que la solución les llegue de fuera, especialmente del médico y de su arsenal de fármacos. Y, sin embargo, salvo excepciones, las causas de la enfermedad están en nosotros al igual que los medios para la curación. Hoy día al médico se le pide, entre otras cosas, que sea honesto, trabajador, competente, amable, consejero, educador, esté al día y, además, sea accesible, nos comprenda y, por supuesto, nos cure. Y qué duda cabe de que sería fantástico que pudiera reunir todas esas cualidades pero nos olvidamos de que los profesionales de la Salud son sólo personas más o menos formadas y entregadas a su oficio, con sus virtudes y sus carencias, por lo que lo más probable es que, como persona, tenga algunas de esas cualidades técnicas, morales y psicológicas pero difícilmente todas. Se hace imprescindible empezar a entender que el restablecimiento de la salud es responsabilidad de uno mismo. Luego, partiendo de ahí, se puede pedir la ayuda que necesitemos. Pero sin olvidar que el equilibrio perdido se recupera partiendo de nosotros mismos. Es necesario que este cambio de mentalidad nos abra a nueva información, que incida en la comunidad para que modifique el carácter estático de sus instituciones y apoye la formación, docencia e investigación de profesionales de la salud que incorporen estudios y técnicas multidisciplinares. y, sobre todo, que preste atención al ser humano desde el mismo momento de su concepción, valorando y cuidando de manera especial el periodo de gestación, el nacimiento y los siete primeros años de vida ya que hoy sabemos que la salud de la persona adulta está muy condicionada por esa etapa.
(Más información en el número 1).

Dolor de muerte

Apenas días después de que el primer número de esta revista viera la luz nuestro compañero y amigo Luis Arribas -entoncesDirector de Publicidad yMarketing de la misma nos dijo que llevaba dos o tres días sintiendo una ligera presión en el pecho que le obligaba a tener que tomar alguna que otra respiración profunda y le tenía un poco preocupado ya que hace un par de años había tenido un infarto de miocardio que afortunadamente no le dejó secuelas. Así que una noche –como contaría él mismo en un reportaje que publicamos- al irse a la cama se puso bajo la lengua una pastilla de nitroglicerina intentando ver si remitía la molestia. Pero ésta no desapareció y prefirió, por si acaso, averiguar a qué podía deberse. Así que por la mañana, en compañía de su mujer, fue al servicio de Urgencias del Hospital Puerta de Hierro de Madrid donde explicó lo que le ocurría y que estaba preocupado no fuera a tratarse del preludio de un segundo infarto. Le realizaron pues las consabidas pruebas de control (análisis de sangre, radiografías, electrocardiograma, etc.) y un par de horas después le dieron los resultados: no se detectaba nada anormal. Por lo que le recetaron un analgésico a fin de aliviar el dolor del pecho y le dijeron que esperara unos minutos que le iban a dar el informe. Bien, pues no habían transcurrido ni dos minutos de tan tranquilizadora noticia cuando de pronto sintió un fortísimo dolor en el pecho, como si una mano invisible le estuviera estrujando el corazón. E inmediatamente notó que le abandonaban las fuerzas y comenzaba a sudar copiosamente, con un sudor frío al parecer típico del proceso. Su mujer, alarmada, se levantó de inmediato para pedir ayuda. Unos segundos después estaba tumbado en una camilla y alguien se dedicaba a quitarle la ropa mientras la camilla emprendía una veloz carrera. A partir de ese momento Luis Arribas viviría en primera persona la escena tantas veces repetida en las películas en las que se ven pasar rápidamente las luces del techo de los pasillos del hospital mientras una voz intentaba tranquilizarle. Luis confiesa que su vida cambió radicalmente a partir de aquel día y que desde entonces afronta los problemas cotidianos con mucha más tranquilidad. “Los problemas tienen solución, la muerte no –diría-. Y entre un problema laboral, económico o de cualquier otra índole y la vida humana siempre hay que dar prioridad a esta última… o se habrán acabado todos los problemas”. Por lo que se refiere a sus compañeros aquella experiencia nos permitió saber algo tan esclarecedor como preocupante: la absoluta relatividad de las pruebas médicas para prevenir accidentes cardiovasculares. Porque a  nuestro amigo acababan de hacerle las pruebas clásicas y decirle sólo dos minutos antes que no había riesgo de que tuviera un infarto… y lo tuvo. Y no sólo lo sufrió sino que tuvo otro más pocas horas después mientras estaba en la UVI atendido, medicado y vigilado. Invitamos a los lectores a leer su experiencia en la web.
(Más información en el número 2).

Peligros y beneficios de las vacunas

Las vacunas son, qué duda cabe, necesarias. Pero no en todos los casos. Añádase que todas las vacunas -incluso las tenidas como más seguras- comportan un riesgo potencial para la salud y se entenderá que no es admisible que esa decisión se deje siempre en manos de los gobiernos o de los médicos. Antes bien, el ciudadano tiene derecho a estar informado tanto de los beneficios como de los posibles riesgos. Y, por supuesto, tener la última palabra. Algo que, sin embargo, no ocurre siempre. La falta de información veraz es la causa de que muchas personas acepten vacunarse contra todo aquello que les recomiendan las autoridades, convencidas de que si lo dicen los expertos es lo que hay que hacer. Se alega que son los ciudadanos quienes presionan a los gobiernos para que pongan en marcha programas de vacunaciones masivas cuando existen brotes infecciosos pero se obvia decir que la gente carece en general de la información necesaria y desconoce los riesgos que ello conlleva. Y precisamente con el fin de que el ciudadano tenga acceso a una información menos sesgada sobre las vacunas y pueda tomar sus decisiones libre y responsablemente han surgido asociaciones en todo el mundo. Siendo en nuestro país la primera la Liga para la Libertad de Vacunación -con sede en Barcelona-, nacida para ofrecer un marco que garantice a las personas el derecho a decidir si quieren o no vacunarse así como para velar por los intereses de los afectados por las vacunas.
(Más información en el número 3).

¿Es la Propecia la solución de la calvicie?

Estamos viviendo la era de los tratamientos-milagro. La Viagra que resuelve la impotencia, el Orlistat que promete ayudar a adelgazar casi mágicamente a los gordos y el último boom, Propecia, para resolver la calvicie. Problema éste tan extendido que todos los medios de comunicación se hicieron eco de tal "prodigio" de la técnica presentándolo en muchos de ellos como la "solución definitiva" de la calvicie y en otros muchos como la esperanza mejor fundada de todos los calvos del mundo. La realidad es que el finasteride, principio activo de la Propecia, sólo actúa en el caso de un tipo determinado de pérdida de pelo, la alopecia androgenética o calvicie común del varón. Además, según el propio laboratorio investigador sólo estimuló el crecimiento del pelo en un 66% de los pacientes tratados. Además el tratamiento con Propecia es caro (unos 60 euros mensuales) y su actividad -como los tratamientos externos anteriores con el famoso minoxidil (Regaine)– sólo se mantiene mientras se toma el fármaco; es decir, que es una medicación que hay que tomar durante toda la vida. El mejor tratamiento preventivo para evitar la caída del cabello es una higiene capilar adecuada: un lavado de cabeza frecuente, diario, utilizando un champú suave, que puede combinarse con un champú de tratamiento dependiendo de la patología de cada caso.
(Más información en el número 4).

Xenical: la “píldora milagro” para adelgazar, otro buen negocio

Comercializada primero en Estados Unidos en España se presentó prometiendo cumplir el sueño dorado de cualquier gordo o gorda: perder peso sin sacrificios, dietas ni ejercicios. Y sin efectos secundarios. Se trata del Orlistat, un producto químico que bajo el nombre comercial de Xenical -dicen- bloquea la tercera parte de la absorción de grasa por el intestino. Sin embargo sus efectos secundarios no están suficientemente estudiados. Precisamente uno de los más conocidos es esa mala absorción de grasas que influye no sólo en una disminución del aporte general de calorías sino también en una disminución del ingreso de muchas sustancias que se vehiculan en las propias grasas -como las vitaminas llamadas liposolubles (A, D y E especialmente)- lo que puede causar problemas de todo orden a la larga. No conviene olvidar el ejemplo de otros moderadores del apetito -como la femfluoramina- que en su momento se consideraron cuasimágicos y después de muchos años se tuvieron que retirar del mercado debido a su asociación con problemas valvulares cardiacos y tras varias decenas -posiblemente centenares- de muertes por su causa. La Dieta Definitiva propuesta en esta revista es más efectiva y no tiene más efecto secundario que el de recuperar la salud.
(Más información en el número 4).

Anorexia: 80.000 casos nuevos y cien muertos al año

La anorexia se ha convertido –dicen- en uno de los problemas de salud más graves en las sociedades modernas. Y España tiene el triste “privilegio” de estar entre los primeros puestos de la Unión Europea en casos de anorexia y bulimia. De hecho, es la primera causa de enfermedad entre nuestra juventud femenina después del asma bronquial y la obesidad. Son ya decenas de miles los casos anuales que se dan en nuestro país. Hay pues que empezar a tomar medidas inteligentes y útiles. Ahora bien, para ello hay que saber primero qué provoca la anorexia. Y eso es algo sobre lo que aún no hay acuerdo. Y la causa real de la anorexia -y de la bulimia- está a nuestro juicio en la creencia por quienes la “sufren” de que serán aceptados, queridos y admirados por los demás si consiguen parecerse a esos modelos que –creen ellos- tienen el cariño, admiración y respeto de todo el mundo. En suma, la anorexia y la bulimia no son sino la expresión externa de un conflicto interno que se oculta y genera baja autoestima. Y es sobre ese conflicto interno sobre el que hay siempre que actuar. Desde el punto de vista psicológico la anorexia se trata convencionalmente con psicoterapia, bien a través de sistemas conductistas -que pretenden cambiar los hábitos de alimentación-, bien con terapias de apoyo para intentar mejorar la pobre imagen propia. Y eso no basta. La Psicología de vanguardia, sin embargo, busca directamente la causa del conflicto para hacerlo aflorar e intentar resolverlo.
(Más información en el número 5).

El petróleo, principal causa de las alergias

En España hay más de ocho millones de personas alérgicas al polen y la cifra sube espectacularmente cada nueva primavera. Lo singular es que las alergias eran un fenómeno raro hace sólo unas décadas y hoy los países más industrializados están viviendo un incremento dramático de personas afectadas, especialmente las producidas por inhalación, como las polinosis o las reacciones al polvo de cualquier clase. Está fuera de toda duda que más del 80% de los problemas de asma bronquial están producidos por una alergia y que en este momento un 7% de la población global y más del 10% de la infantil (lo que representa un total de casi tres millones de personas en España) padece asma. Hoy se cuentan por cientos de millones en el mundo los afectados. Bien, pues todo apunta a que la causa principal está en los derivados del petróleo. Existen pruebas de laboratorio que demuestran que las partículas procedentes del gasoil provocan que los pólenes sean cada vez más alergénicos y que los pacientes se sensibilicen con mucha más facilidad. No es exagerado pues vaticinar que la mitad de los europeos terminará sufriendo alergias. Y no tanto en las zonas campestres, como cabría pensar al haber más flores y plantas, sino sobre todo en las grandes ciudades que es donde hay más contaminación por hidrocarburos.
(Más información en el número 5).

Hijos de la pantalla: el fin de la inocencia

Nacen sometidos a un bombardeo incesante de mensajes mediáticos que exaltan la violencia, la rivalidad y el consumismo. Son la generación de la pantalla y la influencia de sus efectos empieza a traducirse en un alarmante incremento de la agresividad infantil. Hoy día los niños viven y aprenden en la “cultura de la pantalla” donde ficción y realidad son casi la misma cosa… sin la presencia de unos adultos que les ayuden a interpretar y discernir entre el bien y el mal. No parece entenderse que  los niños aprenden por imitación sin apenas capacidad para distinguir entre el bien y el mal. Antes observaban a sus mayores pero hoy observan personajes de ficción que usan la violencia para resolver sus problemas. De ahí que las conductas de agresividad y violencia gratuitas del cine y la televisión estén llevando a los niños a aceptar de manera natural ese tipo de actuación infundiéndoles una noción de la vida muy alejada de la realidad. Bueno, pues según dos estudios recientes los videojuegos no sólo provocan pensamientos negativos y agresivos sino que son mucho más perjudiciales aún que las películas violentas ya que al ser interactivos el jugador se identifica a menudo con el papel del agresor.
(Más información en el número 17).

Herejes de la Medicina

Investigadores comoRyke Geerd Hamer, Fernando Chacón, Antonio Brú y muchos otros, hoy perseguidos por sus planteamientos sobre la curación del cáncer, no hacen sino repetir –desgraciadamente- páginas negras de nuestro pasado. A lo largo de la historia ha habido siempre hombres y mujeres que se adelantaron a su época sin que sus coetáneos supieran entenderles ni valorar sus aportaciones al conocimiento humano. Y muchos de ellos murieron vilipendiados y ultrajados, algo de lo que se ocuparon los poseedores de la “verdad oficial”, generalmente los más ignorantes, prepotentes y soberbios de sus compañeros. El arte de curar ha avanzado muchas veces gracias al esfuerzo de unos pocos que se enfrentaron a la opinión de la mayoría sufriendo por ello todo tipo de ataques injustos. Ahí están para el recuerdo Miguel Servet y la circulación pulmonar-, Ambrosio Paré -tachado de ignorante por su técnica de ligadura de los vasos sanguíneos como “un procedimiento bárbaro y digno sólo de un verdugo”-, Ignaz Philipp Semmelweis –que planteó por primera vez que la desinfección de las manos y utensilios médicos podía evitar las muertes de muchas parturientas- o Joseph Lister -quien inventó un apósito que impedía la infección de las heridas abiertas y muchas cosas más-. Sus colegas se mofaron de ellos durante largo tiempo. Sus vidas no fueron fáciles y sus muertes, en algunos casos, horrorosas; pero sus avances salvaron -y siguen salvando- millones de vidas.
(Más información en el número 25).

Lo que no se cuenta de la enfermedad de las vacas locas

Desde que en 1985 se descubrió el primer caso de Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB) en Inglaterra los europeos fuimos testigos de un problema sanitario nuevo y enormemente complejo. La teoría oficial sostiene que los priones, responsables del llamado mal de las vacas locas, son la consecuencia de alimentar a una vaca, biológicamente herbívora, con harinas de subproductos cárnicos de su misma especie y de otros animales convirtiéndola en carnívora con el único fin de incrementar su producción lechera. Bueno, pues Rudolf Steiner ya advirtió en 1923 que si en lugar de vegetales las vacas se pusiesen a comer carne se volverían locas. Solo que nadie le hizo caso. El consumo de harinas infectadas, pues, tiene sin duda un papel importante en toda esta historia… pero esa explicación, por sí sola, no es suficiente. En Inglaterra el número de casos aumentó de forma considerable, independientemente de haber retirado las harinas de subproductos de la cadena alimenticia. Se silenciaron además otras posibilidades como que el mal de las vacas locas pudiera tener que ver con un insecticida organofosforado denominado en Inglaterra Phosmet que al ser aplicado sobre la columna vertebral del animal y absorberse a través de la piel hasta el interior del organismo retiene y secuestra el cobre, sustancia natural inherente al prión. Según un equipo de bioquímicos de Cambridge cuando el cobre de la proteína de los priones se sustituye por manganeso los priones adoptan precisamente la conformación que les distingue como agentes productores de la enfermedad.
(Más información en el número 25).

Vacas locas: ¿son seguros los productos lácteos?

¿Pueden la leche y sus productos derivados contagiar el llamado mal de las vacas locas? ¿Qué indican los estudios científicos efectuados hasta la fecha? ¿Podemos los consumidores estar tranquilos y tener la certeza de que no contraeremos la enfermedad tomando hoy leche, queso, yogur, flan, natillas, cuajada, crema, nata, polos, helados, batidos, bollería, pasteles, tartas, caramelos, galletas, bombones, etc.? Hace ya una década se dio de comer y se inyectó leche de vacas enfermas -intraperitoneal e intracranealmente- durante casi dos años a ratones y ninguno enfermó. Sin embargo, si a esos mismos ratones se les da de comer o se les inyecta tejido enfermo se contagian. Lo que dejó claro que la leche no puede transmitir la enfermedad. La Comisión Europea aseguró que no hay riesgo de infección a través de la leche a pesar de lo cual, y como medida extra para ampliar aún más el margen de seguridad, ha decidido que ni ésta ni el calostro de las vacas sobre las que exista la simple sospecha de que pudieran estar infectadas puedan comercializarse. El departamento británico encargado de regular la calidad de la alimentación en el Reino Unido ordenó además iniciar una nueva investigación que se basa en dar leche de vacas enfermas a terneros sanos a fin de comprobar si alguno resulta afectado. Nunca más se ha vuelto a plantear como problema ante las medidas tomadas.
(Más información en el número 31).

Los increíbles efectos del ruido en la salud

Cada vez son más las personas conscientes -médicos incluidos- de hasta qué punto el ruido del entorno puede ser perjudicial para la salud. Y es que el ser humano no está preparado para soportar el ruido ambiente de las sociedades modernas. De hecho hemos pasado de soportar un nivel de ruido mínimo en la vida diaria a un ruido ensordecedor. Y no ya por su potencia sino por su cantidad. La Comunidad Europea reconoce que la cuarta parte de la población del Viejo Continente sufre una reducción de su calidad de vida a causa del ruido y que entre el 5% y el 15% padece perturbaciones graves del sueño que pueden derivar en múltiples patologías físicas y psicológicas por esa causa. Es más, las dolencias que pueden llegar a generar el ruido son mucho más numerosas y graves de lo que la mayoría piensa porque no sólo afecta al oído. En algunos locales cerrados el ritmo y volumen de la música son tan exagerados que no sólo sufre el oído sino que pueden verse seriamente afectados el cerebro y el corazón. Incluso puede ser causa de patologías cuyo origen hasta ahora se desconocía como es el caso de los llamados ataques de pánico. El cerebro tiene un límite de saturación. Y cuando se satura se “desconecta” automáticamente. De hecho las borrascas, los aumentos de humedad y temperatura, el descenso o aumento de velocidad del aire, los cambios bruscos de altura, la inmersión acuática o los cambios de presión en espacios cerrados pueden provocar un ataque de pánico si hay saturación cerebral.
(Más información en el número 34).

Las verdaderas razones del fracaso escolar

¿Cómo se explica que uno de cada tres niños fracase en la escuela? ¿Tienen sentido las explicaciones que se dan sobre ello? ¿Es culpa del niño? ¿Quizá es que es menos inteligente que sus compañeros? ¿Más vago o rebelde? ¿O es fallo del sistema educativo? Pues bien, a juicio de Carlos Gardeta, director de los Institutos Fay para la Estimulación Sensorial, la mayor parte de los fracasos se debe probablemente a que esos niños tienen una pequeña disfunción por inmadurez del sistema nervioso central. Hoy se puede comprobar científicamente que en muchos de esos niños las funciones cerebrales que debieran ser capaces de realizar con cada uno de sus órganos sensores no están neurológicamente maduras por lo que algunas -o todas- de las funciones musculares complejas, como el desplazamiento, la manualidad o la función ventilatoria asociada al lenguaje, no están bien desarrolladas. Un problema que podría ser fácilmente corregido si padres, profesores y autoridades no siguieran ignorándolo. En los Institutos Fay se ha desarrollado una metodología analítica que permite encontrar aquellos niveles de organización cerebral en los que hay una deficiente -o, incluso, casi inexistente- red neuronal. Hecho esto, las “herramientas” que se emplean para recuperar al niño son simples programas terapéuticos domésticos con los que poco a poco el niño logra una completa reorganización neuronal.
(Más información en el número 41).

¿Qué cura la Medicina Oficial?

La Medicina alopática, convencional o farmacológica ha decidido autodenominarse Medicina Científica en un intento de autoprestigiarse y de marcar distancias con otras concepciones de la salud y de terapias que, a su juicio, no han demostrado sus fundamentos. Pero, ¿qué cura en realidad la autodenominadaMedicina Científica? Pues la verdad es que muy pocas cosas. La mayor parte de lo que ofrece –excepción hecha de la cirugía- son fármacos sintomáticos con una gran cantidad de efectos secundarios. Y la prueba más evidente de que la medicina moderna se halla en una profunda crisis es el hecho de que se consideren normales los actuales niveles de implantación y evolución de las enfermedades crónicas aún sabiendo que en muchos casos existen métodos sencillos y naturales de prevenirlas. Los prebostes de la medicina convencional han atacado, calumniado y denostado de manera sistemática cualquier innovación o idea original que proviniera de las fuentes de conocimiento de las medicinas alternativas. Sin embargo muchos médicos ya se han percatado de que algo falla en los planteamientos de la Medicina que practican cuando sus pacientes presentan desórdenes del sistema inmunitario y, por tanto, manifestaciones en forma de dolencias que para un sistema inmune intacto no representarían problema alguno.
(Más información en los números 41 y 47).

La Terapia Metabólica del Dr. Sodi Pallarés

En Cardiología se está haciendo terrorismo molecular” Tan contundente afirmación nos la hizo el prestigioso cardiólogo Demetrio Sodi Pallarés –fallecido en el 2003- quien no dudaba en añadir que los tratamientos habitualmente utilizados por los cardiólogos con sus pacientes “no sólo son inútiles sino altamente tóxicos. A veces incluso contribuyen de forma importante a empeorar el estado del enfermo y a que luego precise un trasplante.” Sodi Pallarés nos contaría –sólo unos meses antes de morir- los espectaculares casos de curación de cardiopatías severas que se consiguen con la aplicación de su Tratamiento Metabólico. Y no sólo cardiopatías. Con el Tratamiento Metabólico se han logrado excelentes resultados en enfermedades cardiovasculares, degenerativas, autoinmunes, reumáticas e, incluso, cáncer. El Tratamiento Metabólico consta de tres elementos o fases. El primer elemento de esa triada es seguir una dieta baja en sodio y rica en potasio. En segundo lugar, durante el tratamiento se suministra al paciente -por vía intravenosa- soluciones polarizantes de insulina, glucosa y potasio. La tercera fase consiste en someter al paciente a la acción de campos magnéticos pulsantes (no constantes como los generados por imanes). El campo magnético pulsante atraviesa el cuerpo llevando energía a cada célula y logrando un aumento de la permeabilidad de la membrana lo que facilita el intercambio de potasio y sodio además de mejorar la absorción del oxígeno y los nutrientes.
(Más información en el número 42).

La curación con luz natural

Muchas veces las enfermedades que padecemos pueden deberse al gran número de horas al día que pasamos en interiores con poca o ninguna luz solar ya que trabajar con iluminación artificial fluorescente -de espectro incompleto- afecta al sistema endocrino y reduce las defensas del organismo. Un estudio realizado en Estados Unidos indica que una buena iluminación puede aumentar hasta en un 86% el nivel de energía personal y en un 75% la productividad. La retina humana contiene al menos cuatro de los seis neurotransmisores más importantes, razón por la cual la cantidad y calidad de la luz que llega a los ojos es fundamental para el correcto envío de información desde el sistema nervioso central hasta el endocrino y el inmunológico. La falta de luz natural puede por ello agravar -o ser la causa- de infertilidad, fatiga y cansancio injustificados, depresión, irritabilidad, trastornos del sueño, variación de peso estacional, falta de concentración, inapetencia sexual, dolores de cabeza… Bien, pues Ginés Roa, óptico-optometrista e investigador en Neurociencia, ha desarrollado un método con el que de forma rápida y no invasiva se puede conocer el estado del ojo y saber qué sistemas orgánicos pueden estar alterados como consecuencia de los bajos niveles de neurotransmisores. Y luego, mediante un programa de entrenamiento, poder incrementar el nivel de los neurotransmisores o mejorar su funcionamiento. Pueden así tratarse la fibromialgia, los dolores y la rigidez muscular, el dolor torácico, los manos y pies fríos, los dolores de cabeza y muchos otros síntomas o desórdenes.
(Más información en el número 42).

La Fundacion Vanessa

El actual Ministro de Sanidad y Consumo, Bernat Soria, anunció recientemente que una de las prioridades de su departamento será ocuparse de aquellas enfermedades que padecen con enorme sufrimiento una pequeña parte de la población, tan pequeña que hasta el momento ha sido ignorada por los laboratorios y los centros de investigación porque no son negocio. La noticia ha sido obviamente bien acogida por quienes llevan años luchando por ese reconocimiento en nuestro país. Un movimiento a la cabeza del cual se encuentran sin duda Vanessa Jiménez –más conocida como la niña de cristal– y Margarita García -su madre- que llegaron a reunir 500.000 firmas para llevar al Congreso de los Diputados un Proyecto No de Ley. Tres años de viajes por toda España llamando a miles de puertas dieron como resultado un documento que pedía que, por ley, se prestara en España asistencia digna a los más de 800.000 niños afectados por enfermedades calificadas como crónicas y que, por si eso sólo no fuera suficiente, no tienen dinero para costearse tratamientos que en muchos casos podrían devolverles la salud. Pues bien, después de muchos años siendo ignoradas sus peticiones puede que esta vez sean por fin atendidas.
(Más información en el número 42).

Negligencias médicas

Negligencias médicas que quedan impunes, falta de información a pacientes y familiares, desidia por parte de los profesionales de la salud, ambulancias que tardan horas en llegar, listas de espera interminables, personas que fallecen esperando una prueba diagnóstica, privatización encubierta, infecciones hospitalarias de las que nadie se responsabiliza, servicios de urgencias que no funcionan, médicos inexpertos atendiendo situaciones que no saben manejar, intrusismo profesional galopante y un corporativismo cómplice. Ésta es la radiografía que Carmen Flores, presidenta de la Asociación El Defensor del Paciente (ADEPA), hace de la Sanidad española. En su denuncia Flores señala que la situación de la Sanidad española es insostenible y que en nuestro país muere mucha gente en los hospitales a causa de la mala praxis de quienes se supone deben velar por la salud. Llega a denunciar la práctica en centros privados de personas que no están tituladas ni preparadas para realizar determinadas intervenciones. Y respecto al corporativismo de la profesión médica -muchas veces denunciado- ADEPA señala que lo habitual es que en sus informes el forense no aprecie la existencia de responsabilidad en la actuación del médico acusado, ya sea por falta de especialización en el asunto del que debe informar, ya sea por corporativismo, amistad, presiones, etc.
(Más información en el número 44).

El negocio de la salud

Si alguien cree que los furibundos ataques que cada cierto tiempo reciben investigadores independientes de todo el mundo a los que se acusa de charlatanes o estafadores -con el apoyo de los ministerios de Sanidad, medios de comunicación, colegios profesionales de médicos y farmacéuticos, asociaciones de enfermos y diversas fundaciones de salud- se deben a que éstos velan por nuestra salud pública es un auténtico ingenuo. La razón es que la salud es hoy un negocio controlado por una gigantesca mafia que compra voluntades. Los laboratorios invierten miles de millones en medicamentos y no dudan en realizar grandes campañas de marketing para incitar a su uso con el apoyo de un cierto número de científicos con prestigio social. Al mismo tiempo muchos científicos cobran de las farmacéuticas por firmar artículos que no han escrito ellos sino “negros” para publicar en prestigiosas revistas británicas y estadounidenses que se benefician de la publicidad de los laboratorios. Y mientras, productos que son válidos terapéuticamente son perseguidos. Es más, el Ministerio de Sanidad y Consumo español llegó a crear en el año 2000 una fundación para financiar investigaciones sobre el Sida cuyo patronato lo formaban representantes del ministerio… y de seis de los laboratorios farmacéuticos que tienen fármacos contra el sida: Abbott, Boehringer, Bristol-Myers, Glaxo, Wellcome yRoche. Y son sólo algunos ejemplos. Fuller Torry, director ejecutivo de la Fundación Stanley para Programas de Investigación, resumía así la situación en The Guardian: “Muchos creemos que el actual sistema se aproxima a algo que podríamos denominar prostitución profesional de alto nivel”.
(Más información en el número 46).

La mafia médica 

Ghislaine Lanctôtejerció la Medicina durante 27 años. Ahora no ejerce… aunque quisiera. Hace ocho años la retiraron la licencia por publicar La mafia médica (Ed. Vesica Piscis), obra en la que realiza una descripción exhaustiva de lo que define como el “sistema de enfermedad” –y no sanitario- que actualmente existe. Y que resume en una contundente afirmación: “El sistema sanitario es una verdadera mafia que crea enfermedades y mata por dinero y poder”. En la clarificadora entrevista que nos concedió Lanctôt denunció la corrupción que a su juicio subyace en el actual sistema, permitida y amparada por médicos y gobiernos en beneficio de las grandes empresas farmacéuticas y en detrimento de los ciudadanos. De ahí que propugne la vuelta a la soberanía individual sobre la salud como forma de acabar con esa mafia. Y lo hace con frases tan significativas como éstas: “A poco de acabar la carrera de Medicina llegué a la conclusión de que las medicinas no agresivas son más eficaces que la Medicina convencional, más baratas y, encima, con menores efectos secundarios(…) Hoy son las multinacionales farmacéuticas las que deciden todo; desde lo que se enseña o no a los estudiantes de Medicina en las facultades hasta lo que se publica y expone en los congresos de Medicina. El control es absoluto”. Y mucho más que podrá leer en este artículo.
(Más información en el número 47).

Lamentable situación de los médicos españoles

La inmensa mayoría de las personas cree que los médicos –que están entre los profesionales mejor valorados por los españoles- están bien pagados y gozan de numerosos privilegios. Craso error. La mayor parte malvive con sueldos irrisorios para su categoría profesional, están sometidos a férrea vigilancia por sus propios colegios y el Ministerio de Sanidad, y se encuentran tan condicionados que no pueden ejercer con libertad su profesión. Es más, los médicos españoles están entre los peor pagados de Europa a pesar de que trabajan muchas más horas que sus colegas y el estrés hace mella en ellos con asiduidad. Un médico español del más alto nivel que desarrolle su labor en un hospital público gana en torno a 40.000 euros anuales mientras un colega británico cobra 120.000, uno alemán 174.000 y uno suizo 228.000. La estructura sanitaria, en suma, los explota y encima les hace trabajar en condiciones laborales lamentables. Y si a un médico en España se le ocurre plantearse soluciones terapéuticas al margen de lo oficialmente bendecido se encontrará con muchos problemas, incluida la persecución de los guardianes de la ortodoxia de su propio colegio médico. Aunque lo peor es que la lamentable situación económica de muchos médicos les hace más receptivos a los cantos de sirena de las multinacionales farmacéuticas. Lo saben bien los visitadores de algunos grandes laboratorios cuando entran en sus consultas cargaditos de propuestas para alegrarles la vida.
(Más información en el número 48).

Persecución organizada de los productos naturales

El Ministerio de Sanidad y Consumo ha presumido en ocasiones de haber retirado del mercado de forma masiva centenares de “productos ilegales” pero la verdad es que la gran mayoría han sido productos naturales cuyos fabricantes han tenido simplemente la “osadía” de decir para qué patologías están indicados, algo que el ministerio reserva en exclusiva –legal pero absurdamente- a los fármacos. Y encima, según denuncian muchos de los fabricantes afectados, abusando de la ley porque la Agencia Española del Medicamento no puede proceder legalmente a la retirada de un producto del mercado y prohibirlo sin abrir antes un expediente sancionador, oír el dictamen de la Comisión Nacional de Farmacovigilancia o del Instituto de Salud Carlos III y dar audiencia al interesado. Y, sin embargo, lo ha hecho en reiteradas ocasiones. No es admisible la secuencia a que nos pretende llevar la interpretación de la ley que hace la Agencia Española del Medicamento y que es: planta medicinal = sustancia medicinal = medicamento = especialidad farmacéutica. Muchos de los productos naturales retirados por la agencia no son pues “medicamentos ilegales” como ésta afirma. En todo caso serían productos no regulados por falta de normativa. La inmovilización de productos efectuada a varias empresas alegando que se trata de “medicamentos” porque alegan propiedades terapéuticas es manifiestamente injusta. Y se trata de un asunto grave porque se está poniendo en riesgo, ilegalmente, su supervivencia.
(Más información en el número 48).

Mitos y realidades de la industria farmacéutica

El gasto en medicinas no deja de aumentar año tras año en España algo que se justifica alegando una mayor cobertura sanitaria y una mejor atención al paciente con la incorporación de nuevos fármacos al sistema sanitario. La industria, por su parte, alega los altos costes de sus inversiones en investigación, especialmente en lo que a eficacia y seguridad de los fármacos se refiere. Mitos que encubren una realidad bien distinta: la industria vive de la enfermedad, gasta más en aumentar sus mercados que en investigación, comercializa medicamentos que no aportan nada nuevo y proporcionan información incompleta. Alguna otra afirmación como que las multinacionales farmacéuticas tienen que resarcirse de los costos inherentes al desarrollo con productos farmacéuticos caros no son más que verdades a medias porque la realidad es que alrededor del 90% de los fármacos más vendidos recibieron fondos gubernamentales en alguna de sus fases de desarrollo. “La prescripción racional –resumía la revista The Lancetestá inevitablemente amenazada cuando, por ejemplo, los líderes de opinión están promocionados por los fabricantes, cuando los grupos defensores del paciente están apoyados por la industria, cuando -como sucede en muchos países- hay pocas fuentes de información independientes, cuando los controles de la promoción son débiles y los excesos promocionales enormes, cuando los reclamos de la publicidad de fármacos no están apoyados por referencias bibliográficas o cuando la mayoría de los médicos jóvenes reciben ‘regalos’ por respaldar a determinadas compañías o a sus productos”. Esta es la realidad que les mostramos.
(Más información en el número 50).

La corrupción del sistema sanitario

El gasto farmacéutico descontrolado llevó al Ministerio de Sanidad y Consumo a dictar nuevas normas para las visitas de los comerciales de los laboratorios a los médicos. ¿Y por qué esa medida y no otra? Pues porque los regalos e incentivos económicos de las multinacionales para conseguir un aumento en la prescripción de determinados medicamentos han corrompido el sistema. La relación visitador-médico se ha convertido en muchos casos en una relación viciada en la que los laboratorios aprovechan la lamentable situación sociolaboral de los médicos para alquilar voluntades -y conciencias- mediante regalos, congresos, viajes o, directamente, dinero en metálico. Las multinacionales farmacéuticas han creado un enorme agujero negro que lo devora todo (voluntades, vocaciones, dinero…) y del que sólo pueden percibirse los límites, no por lo que se puede ver de él sino por sus efectos sobre todo lo que le rodea. Y lo que se percibe es ya escandaloso. “Es ingenuo –declararía Santiago Martín Moreno, médico internista del Hospital General de Segovianegar la influencia de los regalos que recibimos sobre nuestro comportamiento. Sería acusar también de ingenuidad a una de las industrias más poderosas del planeta” Y tampoco se escapan las agencias reguladoras: “Las agencias del medicamento –afirma John Abraham, del Centro para la Investigación en Salud y Medicina de la Universidad de Sussex (Reino Unido)- ceden con demasiada frecuencia a los intereses del sector relajando sus exigencias sobre la seguridad y eficacia de los fármacos y, en definitiva, poniendo en peligro los intereses de los consumidores a los que se supone defienden”. Y que lo vemos es tan sólo la punta del iceberg.
(Más información en el número 50).

Quieren acabar con la formulación magistral

¿Imagina poder acudir al médico y que éste le recete el medicamento indicado a su dolencia en la dosis adecuada a su peso, estatura, edad y estado general? Ideal -pensará- porque no todos somos iguales. Y habría menos efectos secundarios y reacciones adversas. Pues esa posibilidad existe. Fue la base de la farmacología moderna y ha sobrevivido en el alma de algunos médicos y en el corazón de las reboticas de muchas farmacias. Es la formulación magistral y está recogida en la Ley del Medicamento de 1990 como una posibilidad más de las que dispone el médico para tratar la salud de sus pacientes. Hoy, sin embargo, tras siglos de supervivencia, los intereses económicos de algunos mandan y a los médicos que la practican se les ha perseguido hasta casi su desaparición. Para los farmacéuticos formulistas hay pocas dudas de que lo que pretende en realidad el Ministerio de Sanidad y Consumo español es acabar con toda la formulación magistral. Y no dudan de que detrás de esta trama está la industria farmacéutica. Para poder elaborar fórmulas magistrales una farmacia va a tener que cumplir casi una normativa similar a la de un laboratorio industrial debiendo invertir unos 60.000 euros. Todo apunta además que la persecución orquestada contra médicos y farmacéuticos formulistas parece tener mucho que ver con los tratamientos farmacológicos contra la obesidad. Y el apoyo a fármacos muy concretos -superventas en otros países- podría explicar la causa de toda la trama.
(Más información en el número 53).

¿Por qué en España la Medicina convencional o farmacológica es la única sufragada por el estado? 

En muchos países los enfermos pueden elegir libremente entre acudir a un médico convencional o alópata u optar por alguna de las numerosas terapias alternativas existentes… costeándolo la Seguridad Social. En España, no. Aquí ni siquiera se reconocen las terapias ni los títulos de los practicantes de otras formas de entender la salud y la enfermedad que no sea la alópata. Las administraciones sanitarias de nuestro país, tan dadas a arroparse con las directrices de la Organización Mundial de la Salud  (OMS) cuando les interesa, están ignorando sin embargo sus recomendaciones en este campo. La salud ha sido secuestrada por las multinacionales farmacéuticas y el estado ignora sus directrices en ese sentido. Porque la OMS ha reconocido que es la propia población mundial quien está provocando un uso cada vez más amplio y creciente de las medicinas alternativas a pesar de las excelencias pregonadas de la medicina convencional o farmacológica. Y de ahí que en sus resoluciones decidiera “alentar a los gobiernos a reconocer la importante contribución que determinadas formas de la Medicina Tradicional o Alternativa pueden hacer para mejorar y mantener la salud”. La estrategia de la Organización Mundial de la Salud sobre la Medicina Tradicional oAlternativa comprende cuatro objetivos: incrementar la accesibilidad de las medicinas alternativas entre la gente, fomentar su uso terapéutico, lograr su integración en los sistemas de salud nacionales y fomentar su seguridad, eficacia y calidad difundiendo los conocimientos básicos sobre ellas y ofreciendo directrices sobre normas y estándares. Por supuesto, ada de eso se ha hecho en España.
(Más información en el número 55).

El peligro del Codex Alimentario

Los países con menos tradición en medicina natural pretenden que las normas que elabora el Codex Alimentarius -una comisión internacional creada para desarrollar normas alimentarias, reglamentos y otros documentos relacionados con la protección de la salud de los consumidores- sean las mismas que las recogidas en la dura reglamentación europea y que además sean adoptadas como obligatorias por todos los países miembros de la Organización Mundial de Comercio. La libertad de prescripción de los médicos y terapeutas así como la libertad de elección de terapia de cualquier enfermo están intentando ser cercenadas. Y centenares de empresas amenazadas de cierre. Además nuestro arsenal terapéutico quedará limitado. Y es que la nueva legislación europea pretende prohibir taxativamente que los complementos alimenticios sugieran o afirmen en sus etiquetas poseer propiedades terapéuticas. Hasta se quieren limitar las dosis recomendadas para evitar que sean realmente eficaces. Según la lista de productos admitidos por la regulación europea y española más de 300 sustancias nutrientes quedarán excluidas; entre ellas, un número elevado de las que durante décadas se han mostrado más seguras, más fácilmente asimilables y más eficaces. En el más absoluto de los silencios, sin ningún debate, sin consultar a los médicos, farmacéuticos y demás profesionales del sector relacionados con la medicina natural nuestros gobernantes -con el silencio cómplice de la oposición- siguen adoptando posturas sistemáticamente contrarias al uso de la medicina natural.
(Más información en el número 56).

Estamos todos altamente contaminados

La noticia aparecida en la revista Science informando de que el salmón de piscifactoría estaba contaminado y que ingerirlo más de dos veces por semana podía ser peligroso causó bastante preocupación entre los consumidores. La verdad, sin embargo, es que lo del salmón no era más que la punta del iceberg: la Mount Sinai School of Medicine analizó hace algo más de 2 años a 9 personas voluntarias que no pertenecían a grupos de especial riesgo y encontró en ellas hasta 167 sustancias tóxicas -utilizadas en una variedad amplia de productos como las pinturas y los pegamentos – y metales tóxicos -como el plomo y el mercurio- de las que 76 son cancerígenas, 94 dañinas para el sistema nervioso y el cerebro, y 79 pueden provocan defectos de nacimiento o un desarrollo deficiente, entre otras cosas. Pero todo esto se oculta. Un simple ejemplo: si se sabe desde hace décadas que los pesticidas y sustancias organocloradas actúan como disruptores endocrinos y están íntimamente ligados a la aparición de los tipos de cáncer hormonodependientes (mama, próstata, ovarios, testículos, etc.) y hay cientos de trabajos científicos que demuestran la intensa presencia de estas sustancias en la grasa de personas afectadas, ¿por qué la prevención se sigue basando en la detección precoz y no en la determinación de esas sustancias en la sangre y los tejidos? Cabe añadir que entre 1992 y 1999 en Estados Unidos aumentó la incidencia de cánceres de mama, tiroides, riñón, hígado, piel, tejido conectivo de la cavidad abdominal y algunos tipos de leucemias.
(Más información en los números 58 y 59).

Las multinacionales farmacéuticas y la persecución de los disidentes

Por una vez -y esperemos que sirva de precedente- la Justicia protegió a David frente a Goliat, el derecho a la opinión independiente de Joan Ramon Laporte -director del Instituto Catalán de Farmacología y miembro destacado del Comité de Medicamentos de la OMS- frente a los intentos de acallar sus críticas conclusiones de la multinacional farmacéutica Merck Sharp & Dohme (MSD). Laporte se atrevió a calificar de “fraude científico” los ensayos para la aprobación del Rofecoxib, el antiinflamatorio estrella de la compañía. La demanda interpuesta por la multinacional sería desestimada por el Juzgado nº 37 de Primera Instancia de Madrid imponiéndose el pago de las costas judiciales a la multinacional. La estrategia de Merck Sharp & Dohme de demandar al investigador español no le pudo salir peor porque con su intento de silenciar las críticas a su producto lo único que consiguió es que ciertos comportamientos de la industria que normalmente se llevan de manera discreta acabaran llegando a todo el mundo. “El intento (de Merck Sharp & Dohme) de amordazarme es evidente -afirmaría Joan Ramón Laporte-. La soberbia y la prepotencia -‘Métele una demanda y verás cómo rectifica’ o ‘A ese tío lo voy a poner yo en su sitio’ son frases que se dijeron entre ellos- explica que la demanda fuera técnicamente deleznable. No creían que llegarían a juicio. Pensaban que yo cedería antes”. “España –denuncia Joan Ramón Laporte- es mal comprador de tecnología farmacéutica en el mercado global. Nos engañan con pedacitos de cristal de colores. Nos venden humo a precio de oro”.
(Más información en el número 59).

Lamentable situación de las Urgencias en España

La Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias-ocho mil profesionales (médicos, enfermeras, técnicos…) dedicados a cuidar de nuestra salud en los momentos más delicados- asegura que la situación de los servicios españoles de Urgencias es, lisa y llanamente, grave. Algo que achacan a la falta de una política responsable por parte del Ministerio del Sanidad y Consumo. Según un informe sobre la situación real de nuestras Urgencias falta personal, no hay suficientes camas, los servicios están saturados y la mayoría de los médicos que trabajan en ellas carecen de formación y experiencia. Al punto de que el 90% de las urgencias hospitalarias son hoy atendidas por médicos residentes que no han cumplido su primer año y en muchos hospitales, además, no se atiende a la gente en función de la gravedad sino del orden de llegada. Es verdad que en todo servicio de Urgencias hay al menos un adjunto –normalmente un médico con experiencia- que tutela a los otros médicos recién salidos y sin experiencia que atienden a los enfermos pero muchas veces debe tutelar hasta a 15 y eso es, sencillamente, imposible. Dieciséis años después de que el Defensor del Pueblo emitiera un informe catastrófico -“La asistencia urgente en España –se afirmaba- carece de una organización y planificación general que garantice la adecuada atención a todo paciente que la demande”- pero realista sobre la situación en España de los servicios hospitalarios de Urgencias la cosa no sólo no ha mejorado sino que está cada vez peor.
(Más información en el número 60).

La Directiva Europea sobre suplementos nutricionales ante el Tribunal Europeo de Justicia

Un juez británico encontró suficientes argumentos en la denuncia de Alliance for Natural Health (Alianza para la salud natural) contra la Directiva Europea sobre Complementos Alimenticios como para solicitar al Tribunal Europeo de Justicia que se defina sobre las verdaderas razones de la directiva. El argumento de que se ha aprobado para “proteger a los consumidores” no ha sido considerado razón suficiente por el juez Richards, encargado del caso. Las directivas europeas sobre productos farmacéuticos, productos a base de plantas medicinales tradicionales y complementos alimenticios se han elaborado con el pretexto de proteger a los consumidores de los potenciales peligros de determinados productos naturales y para facilitar la libre circulación entre los estados miembros de esos nutrientes y de los productos que los contienen… pero nada más alejado de la verdad. Para Robert Verkerk, Director Ejecutivo de la Alianza para la Salud Natural, el fallo del tribunal londinense fue importante porque suponía la posibilidad de corregir lo que calificó de “auténtico disparate legislativo”. "Dicen que esa directiva -explicaría- pretende promover el comercio de complementos alimenticios en la Unión Europea pero en realidad tiene el efecto contrario: permitirá prohibir la venta de muchos de los suplementos más avanzados y seguros actualmente disponibles en el Reino Unido, Suecia, Irlanda y Holanda obligando a esos países a implantar un régimen mucho más restrictivo, típico de los regímenes existentes en países como Alemania y Francia, gobiernos abiertamente hostiles a los suplementos dietéticos avanzados”.
(Más información en el número 61).

¿Podrá la industria química seguir contaminándonos impunemente? 

La industria química se resiste a ser controlada. De hecho consiguió que se retocara el proyecto de ley REACH (siglas en inglés de Registro, Evaluación y Autorización de Químicos) antes de ser enviado al Parlamento Europeo que debía decidir si se prohíben las sustancias químicas sobre cuya seguridad hay dudas o si se sigue a

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100
Diciembre 2007
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