La Organización Mundial de la Salud la controlan grupos privados

La sociedad cree ingenuamente que la Organización Mundial de la Salud (OMS) es una institución pública independiente, neutral y fiable por lo que cree a pie juntillas sus comunicados, acepta sus cifras y datos y considera lo que respalda garantía de seguridad y eficacia. Y nada más lejos de la realidad. La controlan multinacionales sanitarias, fundaciones privadas y gobiernos cuyos responsables sanitarios tienen fuertes lazos con la industria que son quienes deciden las prioridades, las inversiones, la investigación, la formación de los profesionales de la salud y la información que llega al público en función de sus intereses económicos, políticos y académicos. Les damos los datos.

OMS

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228
Julio-Agosto 2019
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