Las causas del glaucoma no están claras

Hasta hace muy poco tiempo los oftalmólogos creían que la causa del glaucoma era el exceso de tensión ocular. Sin embargo, se ha descubierto que en más de la mitad de los casos de glaucoma no existe esa hipertensión. Los expertos sospechan ahora que la causa real pueda estar en la falta de irrigación sanguínea en el cerebro. Falta comprobar que esas sospechas son ciertas.

El glaucoma es una enfermedad que puede afectar a personas de cualquier edad o sexo aunque es más frecuente en las mujeres que en los varones y su incidencia aumenta a partir de los 40 años. En España, como en los países occidentales, afecta al 3% de la población aunque se calcula que sólo están diagnosticados el 1%. Y hablamos de una afección grave porque se trata de la segunda causa de ceguera en el mundo occidental. Lo singular es que todo lo que se sabía hasta hoy de sus causas está en entredicho. Así nos lo ha explicado al menos el doctor Carlos Vergés, director del Centro Oftalmológico del prestigioso Instituto Dexeus de Barcelona.

Hasta ahora se creía que el glaucoma lo producía un exceso de tensión ocular y que ello generaba la atrofia del nervio óptico. Y dado que éste es una prolongación que llega al cerebro, al cual lleva la sensación óptica, una vez queda afectado no se recupera.

Sin embargo, las cosas han cambiado porque en este momento sabemos que el 60% de las lesiones por atrofia del nervio óptico se producen sin que haya subidas de presión ocular. Eso implica que los oftalmólogos de todo el mundo hemos estado equivocados durante años al hacer los diagnósticos. De hecho, hemos tenido que incorporar la expresión glaucomas normotensionales para definir aquellos en los que la tensión ocular permanece estable, donde no hay indicios de hipertensión.

-Pero, entonces, ¿cuáles son las causas generadoras del glaucoma?

-Es lo que estamos investigando. No hemos descartado que la hipertensión ocular sea una de las causas pero nos estamos planteando que también la hipotensión, es decir, una baja tensión, pueda tener el mismo efecto negativo.

Eso sí, seguimos pensando que enfermedades como la diabetes o los vasosespasmos no controlados tiene alguna responsabilidad en el proceso.

-En todo caso, no se puede asegurar ya que sea sólo el exceso o defecto de tensión ocular la causa del glaucoma…

-No. Pensamos que se debe principalmente a una menor irrigación sanguínea de la cabeza -y, por ende, de los ojos- lo que provocaría el deterioro del nervio óptico.

-Es decir, que la arterioesclerosis podría ser un factor importante a la hora de generarse un glaucoma…

Obviamente. Por eso en la actualidad estudiamos sobre todo si la persona con problemas en la vista es diabética o tiene problemas vasculares. En ese sentido, nos parece importante sensibilizar a los médicos generalistas y de cabecera para que sean los primeros que, ante patologías sospechosas, recomienden revisiones oftalmológicas periódicas.

-Todo esto implica que el glaucoma requiere los mismos cuidados preventivos que un problema de arterioesclerosis.

-Sí. Para prevenir el glaucoma habrá quetener en cuenta lo mismo que se recomienda en general para ese problema: no fumar, ingerir pocas grasas saturadas, consumir poca o ninguna sal, no hacer vida sedentaria, controlar el nivel de estrés, controlar la tensión, prestar atención a la diabetes, vigilar los niveles hormonales y, en suma, hacer lo necesario para mejorar la circulación sanguínea. Y, por cierto, deben cuidarse particularmente de forma preventiva las personas aquejadas de migrañas pues con frecuencia se deben a una circulación defectuosa de la sangre en la cabeza.

-Siendo así, ¿cómo controlan ahora los riesgos del glaucoma? Porque ya no bastará medir la tensión ocular…

-En nuestra Unidad de Hemodinámica Ocular utilizamos el Eco-Doppler, un sistema no invasivo basado en ultrasonidos que ya se utiliza en Angiología y Cirugía Vascular. Lo hemos puesto en marcha con la asesoría técnica del Dr. Eusebio Sala Planell, reconocido angiólogo y cirujano vascular de Barcelona. El Eco-Doppler nos permite medir el volumen del flujo de sangre que llega a los distintos tejidos oculares. Es decir, cuánta sangre llega al ojo y cómo se distribuye. Esto representa una novedad en su aplicación porque hasta ahora la circulación ocular ha sido la gran desconocida.Se trata de una técnica que constituye un perfecto sistema de diagnóstico, preventivo en muchos casos.

-Entonces, si he entendido bien, es igualmente importante que la tensión de los ojos no esté ni demasiado alta ni demasiado baja…

-Exacto, debe mantenerse estable. Así como la presión intraocular, que corresponde a la pared de los vasos oculares ya que el flujo sanguíneo está en función del diámetro interno de los mismos. Si la presión es baja indicará que el diámetro interno es mayor; en cambio, una presión alta significa una disminución de la luz o diámetro interno del vaso. Algo sobre lo que podemos actuar usando fármacos que mejoren la circulación de los ojos. Generalmente utilizamos inhibidores de los canales del calcio o inhibidores de la anhidrasa carbónica. Y, en menor medida, derivados del Ginkgo Biloba, planta medicinal que actúa muy positivamente en la circulación.

-Tengo entendido, en cualquier caso, que ustedes han logrado una significativa mejoría en las operaciones quirúrgicas de glaucoma que ha recibido reconocimiento internacional.

-Es cierto. Lacirugía se utiliza a veces para reducir mecánicamente la presión del ojo en los casos en que los hipotensores pueden actuar negativamente en el paciente. Por ejemplo, porque es asmático, porque tiene arritmia o, simplemente, porque no son suficientes. En esos casos la técnica quirúrgica utilizada hasta ahora es la trabeculectomía, denominada así porque actúa en la zona del trabéculo. Consiste en la realización de un pequeño agujero en la pared del ojo, en la zona porosa, con el fin de facilitar el desagüe o descompresión. Esta técnica tiene sus problemas porque se ha de ser muy preciso y no deja de ser la provocación de una lesión en el ojo. Pues bien, nosotros introdujimos hace ya tres años el uso del láser de Erbium-YAG para efectuar la trabeculectomía, lo que nos valió el premio a la más importante aportación científica de la Academia Americana y de la Sociedad Española de Oftalmología el año pasado. Con el láser podemos ser mucho más precisos y lo que hacemos no es practicar un agujero sino rebajar un poco la zona del trabéculo e introducir en ella una pequeña placa o lámina de metacrilato o poliacrílico de 0,2 mm. que actúa de válvula ya que presiona la parte porosa. Con lo cual, no llegamos a perforar el ojo. Una técnica que hemos denominado Escleroctomía profunda no perforante.

-Una última cuestión: ¿podemos contar con que nos tendrán informados de los futuros avances que logren sobre el glaucoma?

-Por descontado. Nosotros trabajamos para servir a la gente y la información es muy importante. Especialmente cuando es rigurosa.

Ricard Anglada

Recuadro:


LÁSER ÓPTICO DE 4ª GENERACIÓN PARA OPERACIONES DE GLAUCOMA 

El láser óptico de cuarta generación –que acaba de introducirse en España hace unos meses- no sólo permitirá operar con mayor efectividad la miopía, el astigmatismo y la hipermetropía sino también el glaucoma.
Su utilización supone un importante paso ya que, al operar sin invadir el interior del globo ocular, podrá hacerse en régimen ambulatorio como en el caso de la miopía y la catarata. El enfermo se recupera antes y la agresión que se ocasiona es muy inferior.

 

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25
Febrero 2001
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