Manifiesto por una Ciencia Postmaterialista

Dos centenares de destacados expertos e investigadores de muy distintas disciplinas académicas entienden que ha llegado el momento de abandonar el actual paradigma científico materialista y reduccionista repleto de dogmas obsoletos porque obstaculizan el desarrollo científico, social y cultural y así lo piden en su Manifiesto para una Ciencia Postmaterialista entre cuyos firmantes se hallan personalidades tan conocidas como Rupert Sheldrake, Larry Dossey, Mario Beaugerard, Lisa Jane Miller, Gary E. Schwartz, Alexander Moreira-Almeida, Marilyn Schlitz y Charles Tart entre otros muchos científicos de grandes universidades. Se postula pues dar un salto cuántico y asumir el nuevo paradigma al que nos han llevado los descubrimientos y avances de las últimas décadas e impedir que el viejo y caduco paradigma imposibilite a la sociedad avanzar rápidamente; especialmente en el ámbito de la salud.

Hace ahora dos años entrevistamos al conocido bioquímico británico Dr. Rupert Sheldrake con motivo de la publicación en España de su libro El espejismo de la ciencia en el que plantea con rigor cómo el paradigma científico actual, basado en un conjunto de ideas dogmáticas no comprobadas, está frenando el avance de la sociedad. Sheldrake -que ya en 1981 contribuyó a abrir puertas a la investigación con su obra Una nueva ciencia de la vida en la que explicaba su teoría de los campos morfogenéticos o patrones cuánticos que ordenan la naturaleza y trasmiten información- ya nos decía en aquella entrevista que “la mayoría de los científicos están constreñidos por la ortodoxia académica en la que viven, que es esencialmente materialista y mecanicista” pero también que “hay mucha gente en el mundo científico cuestionándose el materialismo mecanicista” (lea la entrevista en www.dsalud.com/reportaje/rupert-shledrake-la-ciencia-no-puede-basarse-en-creencias-pero-es-lo-que-sucede-hoy/).

Pues bien, ya entonces Sheldrake estaba elaborando junto con otros científicos heterodoxos un proyecto que se propone liberar a la ciencia de los dogmas que la constriñen y avanzar hacia territorios inexplorados, proyecto al que ya se han sumado un centenar de científicos relevantes de todo el mundo y cuya “cabeza de puente” es el documento titulado Manifiesto para una Ciencia Postmaterialista (puede leerse íntegramente, difundirse y firmarse en la web http://opensciences.org/about/manifesto-for-a-post-materialist-science) cuyas claves vamos a explicar a continuación.

Los firmantes parten del hecho innegable de que buena parte de la ciencia actual está enraizada en la Física materialista -según la cual toda realidad existente es material- y por una visión reduccionista que pretende conocer lo complejo dividiéndolo en partes más simples al entender que analizándolas por separado podrá comprender su globalidad. Un planteamiento que se perfiló y fortaleció durante el siglo XIX originando el llamado “materialismo científico”, sistema de creencias que considera la mente resultado de la actividad física del cerebro y niega la posibilidad de que nuestros pensamientos puedan tener efecto alguno sobre el cuerpo, nuestras acciones o el mundo en el que vivimos. Una ideología que a lo largo del siglo XX se impuso en los círculos académicos haciendo creer a la mayoría de los científicos que se basa en “evidencias constatadas y constatables” y es la única forma racional de concebir el mundo. Y es verdad que con esa filosofía se han conseguido avances tecnológicos en el mundo material pero paralelamente se ha dificultado y obstaculizado el desarrollo de la mente y la espiritualidad ya que muchos científicos, constreñidos por un enfoque puramente materialista, niegan la dimensión subjetiva de la experiencia humana provocando una clara distorsión de la comprensión integral del ser humano y su lugar en la naturaleza. Los impulsores del manifiesto, por su parte, consideran que la ciencia debe ser un “método no dogmático que ha de tener la mente abierta a adquirir conocimientos sobre la naturaleza mediante la observación, la investigación experimental y la explicación teórica de los fenómenos” y no debería pues apoyar ningún sistema de creencias, dogmas o ideologías.

De hecho a principios del siglo XX la irrupción de la Mecánica Cuántica ya cuestionó seriamente los principales dogmas del materialismo científico al constatar que los átomos y las partículas que los componen no son “objetos sólidos” e, incluso, que no existen en un lugar y tiempo definidos. Introduciendo este descubrimiento la mente de forma explícita en el ámbito de la Física al descubrir que el observador no puede desligarse de lo observado porque su mente afecta al mundo físico que observa o estudia. Llevando ello a la conclusión de que el mundo material ni es el único ni el principal componente de la realidad y de que ésta no puede ser entendida completamente sin la mente.

Es más, una serie de estudios posteriores demostrarían que la actividad mental consciente puede influir en el comportamiento: creencias, objetivos, deseos, expectativas… Luego los pensamientos son potentes agentes causales.

Paralelamente, investigaciones efectuadas por expertos en Psiconeuroinmunología -disciplina que estudia las interrelaciones mente-cuerpo y sus implicaciones clínicas- indicarían que nuestros pensamientos y emociones pueden afectar la actividad fisiológica de los sistemas inmunitario, endocrino y cardiovascular. Sumándose todo ello a lo constatado en investigaciones anteriores que ya habían determinado la influencia de la mente en la actividad del cerebro, la regulación emocional y la importancia y eficacia real del llamado efecto placebo.

Otro campo de investigación que ha aportando evidencias en el mismo sentido es el de los denominados “fenómenos Psi” que ya ha demostrado que los seres vivos podemos recibir información sin mediación de los sentidos ordinarios y de formas muy diversas que trascienden los límites espaciales y temporales habituales. La investigación sobre los fenómenos Psi demuestra que es posible mentalmente influir a distancia sobre dispositivos físicos y organismos vivos -seres humanos incluidos- e incluso que dos mentes separadas en el espacio pueden reaccionar de modo similar aunque no estén conectadas por ningún dispositivo o aparato conocido. Hablamos de experiencias tan comunes que no pueden achacarse a casualidades o excepciones de leyes naturales sino a fenómenos que reclaman un marco teórico que vaya más allá del materialismo para poder ser explicados.

Otro grupo de acontecimientos aparentemente inexplicables que también exigen la ampliación de ese marco teórico el es el de las experiencias cercanas a la muerte ya que algunas han demostrado que incluso personas sin actividad cerebral registrable -por ejemplo tras un paro cardiaco- han sido capaces de percibir visualmente su entorno y hasta de escuchar conversaciones. Ni siquiera es desdeñable a nivel científico el fenómeno de la mediumnidad porque ya se ha investigado de forma controlada en laboratorios.

En fin, hablamos de investigaciones que apoyan ante todo la tesis de que la mente no está en el cerebro.

 UN NUEVO PARADIGMA

Los impulsores del manifiesto consideran asimismo que negar sin más los resultados de todas esas investigaciones o negarse a publicarlas se debe al hecho de que socavan los cimientos del “materialismo científico” y por tanto se hace todo lo posible para ocultarlas o desprestigiarlas lo que es contrario al verdadero espíritu de la investigación científica y de la propia Ciencia. De hecho en el manifiesto se indica que “los fenómenos Psi, las experiencias cercanas a la muerte tras un paro cardíaco y las evidencias replicables de médiums creíbles parecen anómalas solo cuando se ven desde la óptica del materialismo”. De ahí que propongan abandonar cuanto antes “los grilletes y anteojeras de la vieja ideología materialista para agrandar nuestro concepto del mundo natural y adherirnos a un nuevo paradigma postmaterialista”. Paradigma que según explican requiere asumir que…

…la mente utiliza el cerebro para ejecutar las acciones físicas pero existe en un nivel inmaterial.

…el plano mental es tan importante o más que el físico y existen interconexiones profundas entre los dos.

…la mente puede influir en el mundo físico mediante intenciones, emociones o deseos.

…es posible que exista una única mente ilimitada que incluya las mentes individuales.

…la espiritualidad es un aspecto central de la experiencia humana y no puede excluirse en una investigación.

En suma, el nuevo paradigma no rechaza el antiguo sino que lo complementa y supera permitiendo expandir la capacidad humana para comprender mejor la naturaleza y “redescubrir la importancia de la mente y el espíritu como partes del tejido central del universo”. Algo que sin duda tendrá consecuencias trascendentales. Para empezar porque cambiará la visión que tenemos de nosotros mismos aportando valores positivos de respeto, compasión y paz puesto que rescatar la conexión que tenemos con la naturaleza supondrá una mayor conciencia medioambiental y de preservación de la biosfera. De ahí que el manifiesto diga de forma expresa: “El cambio de una ciencia materialista a una postmaterialista puede ser de vital importancia para la evolución de la civilización humana”.

ABRIR LA CIENCIA A OTRAS DIMENSIONES

“El día que la ciencia empiece a estudiar los fenómenos no físicos hará más progresos en una década que en todos los siglos anteriores”. No está comprobado que tal cosa la dijera el gran inventor Nicola Tesla aunque se le arroga a él pero lo cierto es que encaja con su personalidad visionaria y apoya los postulados de los redactores del manifiesto que comentamos entre los que además de Rupert Sheldrake se hallan otras siete conocidas personalidades. Nos referimos a Mario Beauregard -conocido autor de más de un centenar de publicaciones sobre Neurociencia, Psicología y Psiquiatría que fue seleccionado por World Media Net por sus investigaciones como uno de los Cien pioneros del siglo XXI-, Larry Dossey -prestigioso médico autor de doce libros y numerosos artículos sobre salud actualmente editor de la revista Explore: The journal of Science and Healing-, Lisa Jane Miller -profesora de Psicología Clínica y Directora del Instituto Cuerpo-Mente y Espíritu de la Universidad de Columbia de Nueva York (EEUU)-, Alexander Moreira-Almeida -profesor de Psiquiatría de la Universidad Federal de Juiz de Fora (Brasil)-, Marilyn Schitz -doctora en Antropología Social y Presidenta Emérita del prestigioso Instituto de Ciencias Noéticas-, Gary Schwartz -Doctor por la Universidad de Harvard, exprofesor de Psiquiatría y Psicología de la Universidad de Yale en la que dirigió el Centro de Psicofisiología y fue codirector de la Clínica de Medicina Comportamental entre 1976 y 1988 así como actual director del Laboratorio para el Avance de la Conciencia y la Salud– y Charles T. Tart -experto en Psicología Transpersonal y profesor de Psicología de la Universidad de California (EEUU)-. Todos ellos personalidades de prestigio mundial de impresionantes currículos que no mencionaremos por razones de espacio.

Y los citados son solo una muestra destacada porque en agosto de 2017 ya habían firmado el manifiesto dos centenares de científicos, filósofos y líderes de opinión de numerosos países en una iniciativa que se explica en la web OpenSciences.org, creada en febrero de 2014 como parte de la Campaña por una Ciencia Abierta lanzada con el fin de traspasar los dogmas que dominan actualmente la ciencia dando a conocer numerosos descubrimientos en muy distintas áreas del conocimiento que incluyen la Física, la Química, la Biología, la Cosmología, la Medicina Integrativa, la Conciencia y las fuentes alternativas de energía, entre otras. Ocupándose incluso de buscar patrocinadores dispuestos a financiar investigaciones que vayan más allá del paradigma materialista así como recoger un banco de recursos, bibliografía, enlaces a revistas y asociaciones o cursos y departamentos universitarios interesados en organizar conferencias y otros eventos relacionados con el nuevo paradigma científico propuesto.

De hecho ya se han unido al proyecto una treintena de organizaciones entre las que están Animal Navigation -que estudia el misterio de las migraciones y desplazamientos de animales por aire y mar-, la Unidad de Investigación de Experiencias Anómalas de la Universidad de York, el CERCAP -un centro similar de la Universidad de Lund (Suecia)-, el Instituto para la Investigación de Experiencias Extraordinarias de Francia, la Academia Internacional de Consciencia –organización no lucrativa con presencia en nueve países y laboratorios de investigación en Portugal-, el ya mencionado Instituto de Ciencias Noéticas, el Centro Nacional para Medicinas Complementarias y Alternativas -creado en 1998 por el Congreso de Estados Unidos y los Institutos Nacionales de Salud para estimular y financiar investigaciones en el ámbito de las medicinas alternativas-, la ONL multidisciplinar Plantando Consciencia de Brasil y la organización internacional con sede en Reino Unido Red Científica y Médica que incluye investigaciones basadas en la intuición y la crítica de teorías médicas convencionales así como un conjunto de investigaciones sobre el agua, sus propiedades y sus implicaciones biológicas.

PREGUNTAS ABIERTAS

Agregaremos que los creadores del manifiesto proponen una serie de preguntas dispares sobre muy distintos temas que tratan de contestar como forma de evidenciar de forma manifiesta las limitaciones de la ciencia materialista. Veamos algunas de ellas como ejemplos.

-¿Se pueden fabricar dispositivos de energía libre? La biblioteca virtual de Open Sciences dispone de un millar de artículos científicos sobre las posibilidades de la fusión fría, enlaces a investigaciones sobre vacío cuántico, energía de punto cero y otras tecnologías que no por casualidad son desconocidas por el público en general.

¿Son ilusorios los fenómenos psíquicos? A pesar del rechazo visceral por parte de los científicos materialistas existe cada vez mayor y más sólida evidencia sobre los fenómenos psíquicos. Evidencia que se recoge en libros como Entangled Minds: Extrasensory Experiences in a Quantum Reality (Mentes en red: experiencias extrasensoriales en una realidad cuántica) de Dean Radin o The Sense of Being Stared at And Other Unexplained Powers of Human Minds (La sensación de que te miran fijamente y otros poderes inexplicados de la mente humana) del propio Rupert Sheldrake.

-¿Son correctas las explicaciones convencionales de los impulsos nerviosos y las contracciones musculares? La investigación con agua estructurada parece ponerlo seriamente en duda. De hecho los fenómenos atribuidos a mecanismos moleculares podrían explicarse de un modo más simple como fases de transición del agua estructurada. Y muchos aspectos de la biología celular pueden recibir una interpretación radicalmente distinta a la luz de los nuevos descubrimientos. De ello se ocupan obras como las dos escritas por Gerald H. Pollack: The Fourth Phase of Water (La cuarta fase del agua) y Cells, Gels and The Engines of Life: a New Unifying Approach to Cell Function (Células, geles y las máquinas de la vida: una nueva aproximación unificada a las funciones de las células).

-¿Están las galaxias conformadas por fuerzas eléctricas y magnéticas? La Cosmología actual se basa en teorías gravitacionales lo que hace que la mayoría de las explicaciones sobre la naturaleza de las galaxias se atribuyan a conceptos casi carentes de contenido; como la “materia oscura” y la “energía oscura”. Sin embargo otras hipótesis apuntan la posibilidad de dar respuesta a los enigmas de la Astronomía y la Cosmología aludiendo a la existencia de corrientes eléctricas y campos magnéticos en el interior de las galaxias así como entre ellas. De hecho distintos proyectos de investigación vienen analizando esa posibilidad desde hace años; como The Electric Universe Movement (El movimiento universo eléctrico) o The Thunderbolts Project (El proyecto Rayo).

-¿Está la memoria almacenada en el cerebro? Nadie ha explicado el mecanismo exacto que fundamenta tal creencia y de ahí que filósofos como Henri Bergson o Ludwig Wittgenstein ya lo pusieran en duda. Pues bien, el propio Sheldrake aporta otras explicaciones a partir de su teoría de la Resonancia Mórfica en libros como The Presence of the Past (La presencia del pasado) y el ya citado El espejismo de la ciencia.

-¿Cómo funcionan las terapias complementarias y alternativas? La medicina mecanicista convencional cree que solo funcionan por el efecto placebo o porque la persona hubiese mejorado igualmente de no haber hecho nada. Pero resulta que el efecto placebo se da igualmente en la medicina convencional y lo que demuestra es la influencia que tienen las expectativas, las convicciones, la esperanza y las creencias en los procesos curativos. Open Sciences aporta de hecho una base de datos con revistas, videos, libros y universidades sobre numerosas terapias y las teorías en las que se apoya su eficacia.

-¿Ha perdido el rumbo la Física Teórica? La mayoría de los físicos teóricos está trabajando en versiones de la Teoría de las Supercuerdas o la Teoría M que son estructuras matemáticas enormemente complejas basadas en la existencia de diez u once dimensiones. Sin embargo éstas teorías -y otras- son imposibles de demostrar o refutar al igual que ocurre con muchos otros aspectos de la Física actual y de la Cosmología; por ejemplo la Teoría de los Multiversos. Algunos piensan pues con preocupación que la Física Teórica actual ha perdido el rumbo en medio de una multitud de teorías indemostrables y especulaciones. Así lo explican el libro The Trouble with Physics (El problema con la Física) del profesor de Física de la Universidad de Yale Lee Smolin o los trabajos del prestigioso cosmólogo sudafricano George Ellis, profesor de Física de la sudafricana Universidad de Ciudad del Cabo.

-¿Cuál es la naturaleza de la conciencia? Esta es una de las grandes preguntas sin respuesta de la ciencia. En el siglo XVII Descartes dividió la naturaleza en dos territorios separados: la materia y el espíritu. En el siglo XIX el dualismo se resolvió a favor de la materia y el resto quedó como producto de la actividad del cerebro sin existencia real y desde entonces el materialismo domina las ciencias y las principales instituciones académicas. Algo que cada vez se cuestiona más profundamente. Libros como The Self and its Brain (Uno mismo y su cerebro) del filósofo de la ciencia Karl Popper y el neurocientífico John Eccles, Realistic Monism: Why Physicalism Entails Panpsychism (Monismo realista: por qué el físicismo se conecta con el panpsiquismo) del filósofo Galen Strawson y Mind and Cosmos: Why the Materialist Neo-Darwinian Conception of Nature is Almost Certainly False (Mente y Cosmos: por qué la concepción materialista neodarwinista de la naturaleza es casi con seguridad falsa) del filósofo Thomas Nagel son solo de hecho una pequeña muestra de las numerosas publicaciones en las que este terma se debate.

En cuanto al ámbito de la salud es obvio que la Medicina convencional, ortodoxa o farmacológica que reclama ser la única “científica” lo hace apoyándose en el viejo y obsoleto materialismo científico. E intenta que las instituciones y medios de comunicación de masas lo acepten considerando a todos los temas pseudocientíficos o curanderos estafadores. Una falacia que solo asumen quienes en realidad no saben nada de Ciencia o pertenecen al grupo de poder que ya no defiende sus creencias con argumentos sino con exabruptos y descalificaciones.

 

Jesús García Blanca

Este reportaje aparece en
208
Octubre 2017
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