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| LAS
MEJORES SOLUCIONES PARA LA CALVICIE |
La alopecia sigue
siendo un problema que afecta psicológicamente
a muchas personas. Sin embargo, hoy es posible
solucionarlo gracias al desarrollo de diversas
técnicas de reposición capilar compatibles
entre sí como el microinjerto o autotransplante
y la reducción quirúrgica de la calvicie,
intervenciones sencillas que permiten en poco
tiempo repoblar el cuero cabelludo a cualquier
edad sin los inconvenientes de la implantación
de pelo artificial.
Las razones de que se caiga el cabello
son variadas aunque la verdad es que también
en esta cuestión estamos sujetos a la tiranía
de los genes. Es decir, que de la codificación
genética de cada persona dependerá si seremos
o no calvos. Lo que no determinan los genes
es a qué edad se empezará a perder el pelo
y si se perderá totalmente. Además, factores
como el estrés, la mala alimentación o el
exceso de seborrea, entre otros, influyen
en que esa caída capilar se acelere o no.
En suma, no se puede corregir lo transmitido
por los genes y si la caída del pelo está
programada aunque se lleve una vida relajada,
se haga dieta mediterránea y se utilicen los
champús más neutros no se podrá evitar la
calvicie. Y digamos ya que no existen fórmulas
"milagrosas" ni para evitarla ni para solucionarla.
La forma de tener pelo una vez perdido pasa,
pues, por someterse a las técnicas de reposición
capilar que se practican en centros especializados.
UN PROBLEMA PRIMORDIALMENTE
MASCULINO
Hay que añadir
que la calvicie es fundamentalmente un problema
masculino y el temor a sufrirla ha acompañado
a los varones de diferentes generaciones -en
mayor o menor medida- desde que existe constancia
del devenir histórico del ser humano. Nada
debe extrañarnos, pues, que se haya recurrido
a las fórmulas más disparatadas tanto para
hacer crecer el pelo como para disimular el
lampiño cuero cabelludo. Afortunadamente,
el desarrollo de diferentes técnicas de cirugía
estética permite hoy dejar atrás los brebajes
de todo tipo y las pelucas tan al uso en épocas
no muy lejanas.
LA CAÍDA DEL PELO
ES ALGO NORMAL
Tradicionalmente,
se ha considerado que la propia caída del
cabello era la causa principal y única que
llevaba a una persona a ser calva. Pero eso
no es del todo cierto porque, en realidad,
el problema no es que el pelo se caiga sino
que llega un momento en el que el cuero cabelludo
no regenera los pelos que pierde. Es decir,
no nos quedamos calvos porque se nos caiga
el pelo sino porque no nos nacen cabellos
nuevos.
El pelo tiene una vida de entre 2 y 4 años
pero lo normal es que cuando un pelo se cae
salga en su lugar otro ya que en la papila
quedan las células que así lo hacen posible.
Se trata, pues, de un proceso natural que
tiene lugar a lo largo de los años hasta que
llega un momento en el que los ciclos de renovación
se hacen demasiado cortos y el pelo termina
consumiéndolos. Si, además, se dan en esa
persona unas codificaciones genéticas que
la predisponen a la calvicie ese pelo nacerá
cada vez más débil hasta que la papila o folículo
queda totalmente cicatrizada y ya no genera
otro cabello.
Es el componente genético, pues, el que hace
que la persona que tenga predisposición a
la calvicie pueda empezar a perder pelo, incluso,
a los 18 o 20 años. Lo que puede ocurrir aunque
el padre no sea calvo ya que el joven puede
haber heredado los parámetros genéticos de
su abuelo.
"Al final, esa persona terminará siendo
calva y la mejor solución es el microinjerto",
nos diría el doctor Ildefonso García
Martín, Director Médico de la madrileña
Centro Médico Infanta Mercedes cuyos
equipos llevan más de 12 años investigando
y constatando los resultados de distintas
técnicas de reposición capilar en personas
con problemas de calvicie incipiente o generalizada.
TÉCNICAS DE REPOSICIÓN
CAPILAR
Es obvio que la
calvicie es un problema estético, no una enfermedad.
Por tanto, lo que lleva a una persona a someterse
a una intervención de reposición capilar es
-como nos decía el propio doctor García Martín-
"el deseo de verse mejor cuando se mira
al espejo. En todo caso, hay que decir que
lo más importante en cirugía estética es llegar
a mejorar la imagen, no cambiarla".
Y entre esas "otras cosas", ¿cuál o cuáles
son las más idóneas. Para García Martín no
hay duda: "el microinjerto o autotrasplante
es la mejor de las técnicas de eliminación
de la calvicie por su durabilidad y porque
supera los inconvenientes de otros tipos de
intervenciones como la implantación de cabello
artificial".
"Ahora bien, no es la única técnica de reposición
capilar a nuestro alcance -añadiría-.
Gracias a la denominada 'reducción de la
calvicie', una especie de lifting en el cuero
cabelludo, se están consiguiendo también resultados
espectaculares que permiten a casi cualquier
persona acercarse al ideal estético que persigue."
Ahora bien, estas técnicas no son válidas
en todos los casos ya que hay una serie de
condicionantes para que se den los resultados
previstos. En el caso del microinjerto o autotrasplante
es condición imprescindible que la zona donante
esté lo suficientemente poblada como para
repoblar la zona receptora. Y hay que entender
como "zona donante" la parte media-baja de
la cabeza, es decir, la zona más próxima a
la nuca (el pelo de la nuca, por su ADN, es
genéticamente más fuerte y nunca se cae si
no es por un problema de salud) y los parietales
o laterales de la cabeza. En el supuesto de
la reducción de la calvicie es necesario que
la piel del cuero cabelludo tenga la elasticidad
suficiente.
EL MICROINJERTO
O AUTOTRASPLANTE
El microinjerto
de cabello natural convierte a una persona
en su propio donante de cabello. Es una intervención
sencilla que se practica con anestesia local,
de forma ambulatoria y que permite a quien
se somete a ella cubrir su zona de calvada
en apenas 6 meses con las ventajas de portar
su propio cabello, lo que evita el rechazo
que se puede producir en el caso de que el
trasplante se haga con cabello artificial.
La duración de esta intervención, prácticamente
indolora y sin pérdida de sangre, es de entre
dos horas y dos horas y media, durante las
que el paciente es perfectamente consciente
de todo lo que ocurre.
El autotrasplante o microinjerto -como su
nombre indica- consiste en trasplantar cabellos
propios en forma de injertos de 1 a 3 pelos
desde las zonas donde estos son resistentes
a la caída (sobre todo, los de la zona de
la nuca) hacia las regiones del cuero cabelludo
donde existe una calvicie incipiente o ya
instaurada. Como el pelo que se va a trasplantar
es "genéticamente resistente" a la caída,
no caerá una vez arraigado en la zona receptora.
Mediante esta técnica se puede devolver progresivamente
la densidad de pelo que se precise, avanzar
las "entradas" o poblar la "coronilla".
LA OPERACIÓN
Una vez que el
paciente está anestesiado y monitorizado,
el procedimiento del trasplante propiamente
dicho comienza por extraer de las regiones
occipital, parietal o ambas (en función de
la densidad de pelo) una franja de cuero cabelludo
del tamaño necesario para obtener el número
de injertos necesario y que, por sesión, viene
a ser del orden de los 1.300 a 1.500 cabellos
aunque se puede llegar a 2.000.
Esa franja de pelo, obtenido preferentemente
de la nuca y de unas dimensiones aproximadas
de 10 centímetros de largo por medio centímetro
de ancho, se va seccionando de forma muy cuidadosa
y delicada en porciones de tres a cuatro pelos
cada una. Estas tríadas de cabellos se conocen
como macros y se irán segregando hasta obtener
un solo cabello o microinjerto que se colocará,
uno a uno, en la zona receptora.
Después de diseñar la futura línea del pelo
se colocan los microinjertos mediante pequeñas
incisiones en el cuero cabelludo de dos milímetros
de profundidad y separadas entre dos y tres
milímetros entre sí para asegurar su prendimiento.
En el caso de que fuera necesario realizar
más intervenciones para repoblar la zona de
calvada se injertarían los cabellos entre
los huecos dejados en sesiones previas.
Por término medio -nos aseguraría el director
médico de la Centro Médico Infanta Mercedes-,
el porcentaje de cabellos microinjertados
que llega a prender está entre el 80 y el
90% siempre que se tengan en cuenta unas mínimas
recomendaciones en aras a proteger la zona
intervenida, como no manipular la zona y evitar
ejercicios bruscos.
La intervención se da por terminada cuando
se coloca al paciente un pequeño vendaje que
se retirará al día siguiente. Diez días después
de la intervención se retiran los puntos de
sutura de la zona donante y la cicatriz queda
prácticamente oculta por la línea del pelo.
Durante los días siguientes a la sesión, el
paciente podrá lavarse el cuero cabelludo
(incluyendo las zonas injertadas) con un champú
suave pero sin masajear en exceso la zona
intervenida a fin de evitar que los cabellos
puedan desprenderse. Se le recomendará también
que tome un antibiótico y un antiinflamatorio
para combatir las molestias de las primeras
horas. No hay más postoperatorio y sólo cabe
esperar a que los pelos implantados aparezcan
(algo que tardará entre cuatro y seis semanas
en producirse) y crezcan, normalmente un centímetro
al mes. Es importante señalar que la caída
del cabello no implantado no se detiene y
que, por tanto, pueden ser necesarias sesiones
posteriores para reemplazar el pelo que se
va perdiendo. En ese caso, el intervalo entre
sesiones ha de ser de, al menos, 3 meses.
REDUCCIÓN DE LA
CALVICIE
Consiste en una
especie de lifting o estiramiento del
cuero cabelludo para cubrir la calvicie de
la zona que conocemos como coronilla. También
se realiza con anestesia local y ligera sedación,
y tiene una duración aproximada de hora y
media tras la cual el paciente abandona la
clínica por su propio pie y con la cabeza
vendada a fin de evitar complicaciones posteriores.
Cada intervención de reducción de calvicie
permite eliminar unos 3 centímetros de calva
aunque la superficie que se pueda reducir
dependerá en este caso de la elasticidad de
la piel del paciente. Al igual que con el
autotrasplante, es posible que sean necesarias
varias reducciones pero, si se observa que
ya no es posible volver a estirar la piel
del cuero cabelludo, se puede completar el
tratamiento de reposición capilar con la realización
de microinjertos en las zonas que hayan quedado
sin repoblar. Mediante la utilización de esta
técnica es posible reducir una alopecia de,
incluso, el 70% del cuero cabelludo.
Los cuidados postoperatorios permiten una
actividad normal en 24 o 48 horas durante
las cuales es muy probable que el paciente
experimente cierta sensación de tirantez.
En cuanto a la cicatriz que deja esta intervención,
tendrá forma de herradura pero será inapreciable
por quedar oculta en la línea de implantación
del pelo.
El beneficio que se obtiene con esta técnica
es un pelo definitivo que no se caerá y el
paciente sólo necesitará pequeños retoques
en el caso de que su calvicie continúe avanzando.
En definitiva, tales son las técnicas de reposición
capilar más avanzadas que existen actualmente.
Su experimentación y resultados están haciendo
olvidar otras prácticas quirúrgicas que hasta
ahora se habían considerado casi exclusivas
a la hora de eliminar la calvicie.
Laura Jimeno
Costes
El coste tanto de
una sesión completa de autotrasplante capilar
como de reducción de la calvicie oscila entre
las 350.000 y las 400.000 pesetas. En este precio
se incluyen todos los procesos que van desde
los primeros análisis preoperatorios hasta el
alta definitiva (diez días después de la intervención).
Existe la posibilidad de practicar sesiones
cortas o medias sesiones, pensadas para personas
con problemas de hipertensión o con, en el caso
del autotrasplante, zona donante limitada. En
estos casos el precio no se reduce exactamente
a la mitad.
El plan de tratamiento establece como ideal
para eliminar el problema de calvicie la realización
de dos o tres sesiones completas y una sesión
corta de retoque.
Recomendaciones postoperatorias
Se recomienda mantener
la zona limpia utilizando un champú suave con
PH neutro y sin frotar excesivamente, evitar
la exposición excesiva al sol, no dormir completamente
tumbado y no realizar ejercicios bruscos en
las 48 horas posteriores a la intervención.
Riesgos
Un microinjerto
o una intervención de reducción de la calvicie
no conlleva ningún tipo de riesgo más allá de
los de cualquier otro tipo de intervención quirúrgica.
Es una cirugía menor que se practica con anestesia
local y, además, después de la misma se administra
al paciente un tratamiento analgésico, antibiótico
y antiinflamatorio con el que se evita cualquier
posible complicación postoperatoria.
Datos de interés
Por sexo:
hay 30 hombres con problemas de calvicie por
cada mujer pero es cada vez mayor el número
de éstas que se someten a estas intervenciones
aunque en ellas no se produzca alopecia total.
Por eso la intervención más demandada por las
mujeres es la de repoblación.
Por edad: la edad de quienes deciden
hacerse un implante de pelo abarca prácticamente
desde los 20 a los 65 años. Sólo depende de
la preocupación o estímulo de cada persona.
Sí se ha observado que en los últimos años los
jóvenes están cada vez más sensibilizados por
la estética, en general, y por los problemas
de calvicie, en particular.
Consideración socioeconómica: la cirugía
capilar es una práctica cada vez más generalizada
entre los distintos grupos de población. Se
observa que quienes más demandan este tipo de
intervenciones son aquellas personas que, por
su profesión, están "de cara al público" aunque
el factor determinante a la hora de decidirse
suele ser, según parece, el deseo de encontrarse
estéticamente mejorado al mirarse al espejo.
Calvicie masculina-calvicie
femenina
Los hombres son
el grupo de población con más riesgo de sufrir
calvicie siendo mayoritaria la conocida como
androgénica que tiene su origen en las
descompensaciones hormonales que se producen
en el varón.
Se observa desde hace unos años -a causa de
los nuevos hábitos de vida- que la mujer sufre
también una mayor pérdida de cabello aunque
sólo en raras ocasiones llega a la alopecia
total. Para la mujer, el mayor riesgo es lo
que se conoce como alopecia postparto,
momento en el que se producen grandes alteraciones
hormonales. En este caso, el pelo perdido suele
recuperarse casi todo.
Ventajas
e inconvenientes del implante de cabello artificial
La
implantación de cabello artificial es una técnica
estética que cada vez tiene menor demanda por
los excelentes resultados que ofrecen otras
prácticas quirúrgicas como el microinjerto o
autotrasplante. Cada una de estas técnicas tiene
unas ventajas y unos inconvenientes que han
de ser tenidos en cuenta a la hora de decidirse.
En cuanto al implante de cabello artificial,
éstas son sus:
- ventajas: tener pelo de forma inmediata
con el color y longitud que el paciente desee.
- Inconvenientes: no es duradero (se
produce una pérdida de entre un 20 y un 25%
de cabellos al año) y, además, se puede producir
reacción a un cuerpo extraño aunque el cabello
implantado -de fibra- es biocompatible con el
organismo humano.
Las dos técnicas son compatibles entre sí, pero
se recomienda el microinjerto porque se eliminan
los inconvenientes del implante artificial y
porque el cabello autotrasplantado no se cae.
Eso sí, hay que esperar entre 2 y 4 meses para
tener pelo y más de 6 para tener una longitud
suficiente como para cubrir la zona de calvada.
Otro inconveniente es que, según los casos,
pueden ser nacesarias varias intervenciones
ya que, en cada sesión, sólo se trasplantan
entre 1.300 y 1.500 pelos.
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