Dr. Marcos Mazzuka: “Muchas vacunas son peligrosas y no se justifican”

Dr. Marcos Mazzuka: "Muchas vacunas son peligrosas y no se justifican"

“¡No a las vacunas y, por supuesto, no a la Vacuna del Virus del Papiloma Humano! Tan contundente afirmación nos la ha hecho el doctor Marcos Mazzuka, pediatra y experto en medicina regenerativa celular que ante la pasividad de la Sanidad Pública se ha visto obligado a especializarse en el tratamiento de las niñas y jóvenes españolas gravemente afectadas por Gardasil. Y es que a pesar de que los efectos de la vacuna son inadmisibles y hay numerosas niñas con graves problemas de salud tras recibirla se sigue comercializando; padecimientos absolutamente reales, constatados y no “autoinventados” como alegaban hipócritamente los médicos a los que las niñas acudieron al enfermar.

Hola: me llamo Zuriñe, voy a hacer 14 años y desde los 12 tengo problemas para andar. Me vacunaron con un medicamento llamado GARDASIL. Antes de que me vacunaran yo jugaba a futbol 7, entré en la selección riojana de futbol y además hacia atletismo. Era una niña de Sobresaliente en Educación Física y ahora tengo un Suficiente porque no puedo realizar Educación Física. Y me pusieron el Suficiente por hacer un trabajo sobre el ciclismo. Si tuviera 88 años entendería lo que me pasa pero tengo 13 y no creo que sea normal estar así. Los médicos no quieren aceptar que es de la vacuna pero yo creo que es más importante la salud de las personas a la vergüenza de reconocer que se han equivocado. Todas las niñas necesitamos que nos curen. ¿Es que acaso esto no se puede curar? Por favor, quiero volver a jugar al futbol, al baloncesto, seguir teniendo Sobresaliente y ser de las mejores de mi clase. Ahora mismo no llego ni a coger a mi hermano que tiene 8 años”. Las líneas precedentes pertenecen a la Carta Abierta que Zuriñe, una de las muchas niñas afectadas por la mal llamada Vacuna del Virus del Papilom Humano que en España se comercializa como Gardasil, publicó en Internet reclamando mayor atención médica y que además escribió para que otras niñas de su edad sepan lo que les puede ocurrir si se la inoculan. Un caso que se verá en los tribunales porque la querella presentada por sus padres ha sido ya admitida a trámite.

Lamentablemente Zuriñe lleva ya dos años siendo reenviada desde los servicios hospitalarios de Urgencias hasta los psiquiátricos porque en decenas de hospitales públicos de nuestro país las víctimas de la citada vacuna siguen siendo tratadas como niñas con “problemas mentales” a las que se deriva a los psiquiatras porque los médicos no asumen que sus problemas neurológicos pueda haberlos provocado la vacuna. Se les ha “impuesto” la “verdad oficial” -que la vacuna no es la responsable- y se ven obligados a acatarla o a jugarse sus carreras y sus puestos de trabajo. A pesar de que hoy ya están constatados los problemas que causa y que nosotros llevamos años denunciado como el lector puede comprobar leyendo los textos publicados en www.dsalud.com/index.php?pagina=virus_papiloma.

INTERVENCIÓN DE LA WACR

Es más, recordemos que la World Association for Cancer Research (WACR)Asociación Mundial para la Investigación del Cáncer- hizo llegar el 12 de septiembre de 2008 a la práctica totalidad de los medios de comunicación españoles un comunicado de advertencia sobre la llamada Vacuna del Virus del Papiloma Humano del que no se quiso hacer eco prácticamente ninguno. Por su interés e importancia lo transcribimos de nuevo íntegramente -ya lo publicamos en su día- en un recuadro al final de este texto sin un solo comentario por nuestra parte. Solo añadiremos que ante la desidia de las autoridades sanitarias, médicos y medios de comunicación la WACR optó por acudir a los tribunales y pedir una moratoria sin que tampoco los jueces, condicionados por las posturas oficiales, atendieran su requerimiento. El tiempo ha demostrado que había razones para atender aquella petición. Es más, a juicio de la WACR resulta intolerable que tanto Gardasil como la otra vacuna que se comercializa para lo mismo, Cervarix, se sigan comercializando.

De hecho basta molestarse en leer hoy la ficha técnica de Gardasil para comprobar que todos los problemas de salud que aparecieron en las niñas afectadas y se negaron inicialmente por el laboratorio fabricante, los médicos de las sociedades que salieron a apoyar su comercialización y el propio Ministerio de Sanidad ¡se encuentran hoy reconocidos en el prospecto! Porque en él se admite -aunque se diga que ello no es habitual o frecuente- que puede provocar artritis, artropatía o enfermedad de Charcot, tiroiditis autoinmune, celiaquía, diabetes mellitus insulinodependiente, eritema nodoso, hipertiroidismo, hipotiroidismo, enfermedad de Cröhn, colitis ulcerosa, esclerosis múltiple, nefritis, neuritis óptica, desorden de pigmentación, psoriasis, fenómeno de Raynaud, artritis reumatoide, esclerodermia, síndrome de Stevens-Johnson, lupus eritematoso sistémico y uveítis. Problemas a los que el pasado mes de marzo de 2014 se han añadido otros que según la propia multinacional se han detectado durante la fase de comercialización.  Así lo explican textualmente: “Los siguientes eventos adversos han sido comunicados de forma espontánea durante el uso posterior a la aprobación de Gardasil. Debido a que estos eventos fueron reportados voluntariamente por una población de tamaño incierto no es posible estimar de manera fiable su frecuencia o establecer una relación causal con la exposición a la vacuna”.

Lamentable excusa para justificar una puesta en el mercado que jamás debió permitirse. Porque los nuevos efectos negativos detectados tras empezar a inocularse según la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) son todos estos:

Trastornos generales y alteraciones en el lugar de administración: eritema, dolor, hinchazón, pirexia, hematoma, prurito, astenia, escalofríos, fatiga y malestar.
Trastornos gastrointestinales: náuseas y vómitos.
-Trastornos del sistema nervioso: dolor de cabeza, mareos, síndrome de Guillain-Barré y síncope acompañado algunas veces de movimientos tónico-clónicos.
Trastornos de la sangre y del sistema linfático: púrpura trombocitopénica idiopática y linfoadenopatía.
Trastornos del sistema inmune: reacciones de hipersensibilidad, incluyendo reacciones  anafilácticas/anafilactoides.
Trastornos musculoesqueléticos y del tejido conjuntivo: dolor en las extremidades, artralgia y mialgia.
Trastornos respiratorios, torácicos y mediastínicos: broncoespasmo.
Infecciones e infestaciones: celulitis en el lugar de inyección.

Este es el enlace donde puede leerse el documento íntegro del que hemos extraído la información precedente: http://www.ema.europa.eu/docs/es_ES/document_library/EPAR_-_Product_Information/human/000703/WC500021142.pdf

Vomitivo, ¿no? Porque es obvio que finalmente se reconocen la mayoría de los síntomas que sufrieron las niñas vacunadas que según los médicos “se inventaban“.

Bueno, pues si vomitivo resulta saber ahora esto mucho más lo es aún algo que exige una explicación inmediata cuando no la intervención de oficio de la Fiscalía General. Porque resulta que la FDA -la agencia del medicamento estadounidense- reconoce también otros efectos adversos que la agencia europea oculta en la medida en que no los recoge: convulsiones, parálisis, encefalomielitis aguda, mielitis transversa, enfermedad de la neurona motora, embolia pulmonar, pancreatitis e, incluso, la MUERTE. Este es el enlace en el que puede comprobarlo: www.fda.gov/downloads/biologicsbloodvaccines/vaccines/approvedproducts/ucm111263.pdf.

Y añadiremos que las negritas y palabras subrayadas las hemos destacado nosotros porque varias se refieren a los síntomas que hace años sufrieron las primeras niñas afectadas por Garsadil, la WACR denunció y oficialmente se negó pudieran deberse a la vacuna.

Aunque lo más inconcebible es que a pesar de todo esto Gardasil sigue sin ser retirada y aun hay médicos y otros profesionales sanitarios tan manifiestamente incompetentes como para seguir recomendándola y enviando a las niñas que sufren los citados síntomas al psiquiatra alegando que “se los inventan“.

En Japón y Austria en cambio ya ha sido al menos retirada del calendario oficial. Y en Estados Unidos las presiones para su retirada total son enormes. En Francia en cambio se quiere rebajar la edad de vacunación a los 9 años e incluso ponérsela a los niños aun cuando ya se han contabilizado al menos 135 casos de patologías autoinmunes y 15 de esclerosis múltiple. Y de hecho el oncólogo Henri Joyeux, miembro del Comité Científico del Instituto para la Protección de la Salud Natural, acaba de hacer un llamamiento por Internet para recoger firmas y oponerse a la intención del Consejo Superior de Salud Pública de Francia repitiendo en su manifiesto los mismos argumentos que una y otra vez hemos señalado en la revista: la falta de eficacia demostrada de la vacuna, sus graves efectos secundarios y las mentiras  que permitieron poner en marcha las campañas de vacunación por parte de las multinacionales (las personas interesadas pueden apoyarla entrando en este enlace: www.ipsn.eu/actualites/non-a-la-vaccination-massive-des-enfants-contre-les-papillomavirus).

Agregaremos que en Estados Unidos el organismo encargado de registrar los efectos secundarios de las vacunas, el VAERS, contabiliza ya ¡más de 170 fallecimientos asociados a esta vacuna solo en ese país!

NO ES UN SÍNDROME DE CONVERSIÓN

Gardasil, en suma, debería ser retirada inmediatamente del mercado. Y los responsables de su injustificada comercialización procesados penalmente; incluidos los responsables del laboratorio, de las agencias de control y de los altos cargos ministeriales que lo consintieron y consienten.

En cualquier caso hay otro problema urgente que abordar: en el mundo hay miles de niñas gravemente dañadas a las que no se está ofreciendo ayuda eficaz. Muchas de ellas en España. ¿Y cómo hacerlo? Pues dada la ignorancia en la que se encuentran nuestros médicos y autoridades sanitarias buscando alternativas en quienes han estudiado el problema. Y ese es el caso de dos médicos, Marcos y Rosella Mazzuka -hermanos-, que aseveran estar consiguiendo buenos  resultados en el tratamiento de algunas de las niñas españolas afectadas con un protocolo de regeneración celular que, entre otras cosas, se basa en la desintoxicación del organismo y una adecuada nutrición. De ahí que quisiéramos hablar con ellos para conocer mejor sus protocolos así como con Carlos Olano, nutricionista que conjuntamente las está tratando y es director de los centros médicos LifePlus de Madrid y Mallorca. Y lo hicimos conversando primero con Marcos Mazzuca, pediatra especializado en desintoxicación de metales pesados y regeneración celular.

-Díganos, doctor, ¿cuál es su opinión sobre la llamada Vacuna del Virus del papiloma Humano, es decir, de Gardasil?

-Ustedes han publicado de forma amplia y reiterada las razones por las que la vacuna es no ya innecesaria sino peligrosa así que no voy a incidir en ello. Pero estoy en condiciones de confirmar que Gardasil ha provocado en un buen número de niñas patologías de tipo cerebeloso – pérdida de conocimiento, ataxia, déficits de la marcha…- y toda una serie de problemas neuroendocrinos graves que no se han visto con otras vacunas; por tanto ha de existir algún desencadenante que, a nuestro juicio, está relacionado con la presencia en la sangre del ADN recombinante (ADNR) del virus del papiloma -que ha sido creado por ingeniería genética, no se olvide- y, sobre todo, por la presencia de aluminio en la vacuna. De hecho así lo advirtió hace ya unos años la doctora Stejskal, profesora de Inmunología de la Universidad de Estocolmo (Suecia) y una de las mayores eminencias en alergias a metales pesados y patologías autoinmunes y neurológicas como el alzheimer, el parkinson y la esclerosis múltiple.

A nosotros lo que nos abruma en los casos de estas niñas es la velocidad con la que en algunas ocasiones se han desarrollado los síntomas. Algunas ya presentan síntomas importantes tras la primera o segunda dosis. Hay quien dice, sin duda para justificar su inacción, que son niñas con un cierto grado de “predisposición” pero el hecho de que estadísticamente se trate de un pequeño porcentaje de casos -que cada vez es mayor por cierto- no justifica que no se les escuche y atienda. Hay gente que solo valora las cifras pero estamos hablando de seres humanos, de niñas sanas cuyos bienintencionados padres confiaron en el sistema sanitario a las que la vacuna puede haber dañado de por vida; llevando a otras a la muerte. No hablamos pues de una subida de fiebre o de pasar una mala noche. Estamos hablando de niñas sanas algunas de las cuales sufren hoy tras recibir la vacuna una ataxia brutal y que prácticamente no pueden ni caminar, que están completamente descoordinadas. Y eso sin hablar de la pérdida de memoria, de la pérdida de concentración, de que confunden letras con signos o de que sufren otros muchos trastornos, especialmente endocrinos y neurológicos. Cuadros que no tienen nada que ver con algo psicológico como se nos ha intentado hacer creer.

-¿Y cómo se explica que tantos médicos hayan sostenido hasta hoy -porque tras el reconocimiento de los nuevos efectos secundarios ya no podrán hacerlo- que todo se debía a un “síndrome de conversión” habiendo niñas que incluso han estado a punto de fallecer?

-El llamado “síndrome de conversión”, expresión que se aplica para definir la existencia de síntomas físicos que causa en alguien a nivel inconsciente un evento traumático o estresante –lo que antes se llamaba “histeria”- no puede provocar la autodestrucción de una persona. Insisto: los casos de estas niñas no tienen origen en un trauma psicológico. Sufren una clarísima patología neuroendocrina, básicamente autoinmune, en la que se desencadenan toda una serie de mecanismos celulares que llevan a un deficiente funcionamiento del sistema endocrino e, incluso, a su destrucción progresiva. ¿Que puede provocar un fallo respiratorio? Obviamente. ¿Y llevar a un paro cardiopulmonar? También. ¿Y ser tan grave como para dejarte en una silla de ruedas? Sin duda. Es pues imposible que los efectos adversos sufridos por estas niñas tras vacunarse se deban a la somatización de un problema psicológico o que se los hayan podido inventar.

El problema es que hoy el médico del sistema público de salud es un funcionario que hace lo que le dicen desde la Consejería de Salud de su comunidad autónoma o desde el Ministerio de Sanidad. ¿Que le dicen que la vacuna no provoca daños y hay que poner tres dosis?  Pues lo acepta sin rechistar y pone las tres dosis. ¿Y podría negarse? Por supuesto, pero eso lo haría solo alguien bien informado y la mayoría no lo está. Se limitan a asumir las verdades oficiales porque no quieren problemas. Además negarse implica enfrentarse a las autoridades, a los que mandan, que es de quienes depende su futuro profesional. Así que la inmensa mayoría se limita a obedecer.

¿Y ante tal panorama qué aconsejaría usted a los padres?

-Les animo a que le digan al médico que quiere convencerles de que pongan la vacuna a su hija que antes les garantice por escrito que no va a producirle efecto negativo alguno y lo firme. Dudo mucho que haya un solo médico en el mundo que se atreva a firmar un escrito en el que ponga algo así como “Declaro que la vacuna ‘ X’ que he inoculado a la niña ‘Z’ no le va a producir ningún tipo de efecto adverso”. Aunque en el caso de Gardasil  me temo que si unos padres le preguntan al médico si él se la pondría a su hija muchos responderían afirmativamente porque he comprobado hablando con muchos el grado de desinformación que hay sobre ella. Y eso que los efectos adversos están bien especificados en la ficha técnica pero es que la mayoría ni la lee…

-¿A su juicio se trata de un problema puntual con Gardasil o el peligro es inherente a todas las vacunas?

-De todas las vacunas. Hace ya 36 años que obtuve mi título de médico e inicialmente trabajé durante 15 años como pediatra en los que atendí a muchísimos niños enfermos. Hasta que en un momento dado me harté de ver niños enfermos, pensé que tenía que haber alguna manera de prevenir las patologías y comencé a constatar en mi propia consulta que los niños que no habían recibido ningún tipo de vacuna eran completamente sanos, niños de distintas creencias religiosas que solo tenían dos denominadores comunes: que sus padres les habían ofrecido una buena nutrición y que se habían negado a inmunizarles, a ponerles vacunas. Fue así como decidí empezar a estudiar de nuevo y adquirir conocimientos que no se ofrecen en las facultades de Medicina. Y a entender que el propio sistema inmune, cuando uno está razonablemente sano, es capaz de afrontar cualquier problema de salud. Hay ya multitud de trabajos que confirman esta tesis. El último que he leído efectuado por el Departamento de Inmunología Clínica de la prestigiosa Universidad de Harvard titulado Antibodies are not required for immunity against some viruses (No se precisan anticuerpos para crear inmunidad contra algunos virus) y dirigido por Ülrich von Adrian que apareció en 2012 . Estudio realizado con ratas transgénicas monoclonales que demuestra que el sistema inmune innato se basta y sobra para defender el organismo sin necesidad alguna de vacunas.

EL TRATAMIENTO

-¿Cuántas afectadas por Gardasil ha tratado ya en su consulta?

Cerca de una veintena que llegaron a mí tras peregrinar de hospital en hospital. Todas padecen un profundo desequilibrio en su bioquímica celular con un estrés oxidativo cuantificable que les provoca muchísimos desequilibrios neuroendocrinos y hepatointestinales; porque ya sabemos -y ustedes lo han publicado en diversas ocasiones- que el intestino juega un papel fundamental en dos funciones básicas: las neurológicas y las inmunitarias.

-¿Y con qué resultado?

-Los resultados varían; desde curaciones completas a distintos grados de mejoría en función del nivel de afectación.

-¿Y en qué consiste el tratamiento que les pauta?

-Cuando llega alguna joven afectada lo primero que hacemos es un estudio del estrés oxidativo que sufre midiendo su nivel de radicales libres; asimismo se mide el nivel de inflamación conociendo los niveles de proteína C-reactiva (PCR) -que determina el nivel de inflamación de las arterias-, glucosa y triglicéridos -dato éste que puede además indicar un posible déficit de antioxidantes y vitaminas-. Y paralelamente encargamos un estudio de los niveles de minerales -incluyendo la posible intoxicación por metales pesados- enviando a analizar algunos pelos del cabello -lo que tarda unos días- y de vitaminas. Luego analizamos el estado de su flora intestinal. Conocidos estos datos pasamos a pautarles un tratamiento de nutrición ortomolecular para proporcionar al organismo todo lo que le falta, preferiblemente por vía endovenosa ya que es más rápido pero cuando no puede ser así por vía oral.  Y a continuación nos planteamos desintoxicar el organismo tras valorar primero cómo están sus intestinos y el colon así como los riñones y el hígado. Una vez lo sabemos procedemos a desintoxicar al paciente mediante hidroterapia de colon, quelación intravenosa u oral y limpieza de la sangre ozonizándola. Y, claro está, nutriéndolo ortomolecularmente. Es imprescindible quelar todos los tóxicos y metales pesados. Y, finalmente, se le pauta la dieta adecuada a su caso porque en la alimentación está siempre la clave de la salud.

-¿Y cuánto dura un tratamiento?

-Depende de los casos; en el de las niñas gravemente afectadas por Gardasil es largo. El tiempo de recuperación puede ir de dos a cinco años. Hay que tratar un deterioro grave que ha dado lugar a un problema inmunológico global difícil de revertir. Un problema para aquellas niñas cuyos padres no pueden desplazarse hasta Madrid tan a menudo como convendría para aplicarles la nutrición y la quelación endovenosa mucho más eficaz que la oral. Otro problema es el de saber si el enfermo está siguiendo el tratamiento correctamente tal como se le ha indicado o lo hace solo a medias.

-¿En el caso de las niñas afectadas por Gardasil es posible una recuperación importante e, incluso, completa?

-Eso depende del grado de afectación y de cómo se respeta el tratamiento pautado aunque en todos los casos tratados se ha obtenido mejoría; sin embargo solo podemos hablar de curación total en uno. Se llama María, vino con 16 años y tenía el Síndrome Asia del que hablasteis en la revista correspondiente a julio-agosto. Era una niña que estando de pie a veces se desplomaba; incapaz de realizar ningún tipo de labor. Le daban vértigos, le subía y bajaba la tensión, estaba constantemente cansada y padecía dolores osteomusculares intratables; es decir casi una extrapolación de una fibromialgia aguda. Incapaz de concentrarse no podía ni estudiar y estaba sumida en una profunda depresión. Bueno, pues en dos años se recuperó por completo. No pudo hacer sus estudios durante ese tiempo pero luego logró recuperarlos y ahora está en la universidad. Claro que venía a consulta todas las semanas. Un auténtico esfuerzo físico y económico para sus padres que al principio tenían además que desplazarse desde Sevilla hasta Mallorca porque aún no pasábamos consulta en Madrid. El problema es que otras niñas viven también lejos de Madrid y sus padres no tienen los medios económicos para afrontar los viajes y el tratamiento. Y eso influye en el tiempo de recuperación.

En la querella admitida por los tribunales contra el Ministerio de Sanidad y Sanofi Pasteur Merck, Sharp & Dohme (MSD) –el laboratorio fabricante de Gardasil– se afirma que estamos ante niñas a las que la vacuna “ha encerrado en cuerpos de viejos”…

-Es correcto; al generarles estrés oxidativo. La vacuna ha llevado a un envejecimiento prematuro de estas niñas porque la mayor parte de las veces produce mitocondriopatía, es decir, una disminución de la capacidad de funcionamiento de las mitocondrias -las centrales de energía de las células- por aumento desmesurado de radicales libres y el agotamiento de nutrientes. Lo que cabe esperar en una persona de 50 o 60 años tras una vida de mal comer y mal vivir con estrés psíquico pero no en una chica de quince años. El nivel de radicales libres que uno espera encontrar en alguien de esta edad es de 180 -250 en un adulto sano-  pero en las niñas afectadas por la vacuna ese nivel es de ¡280! Cien puntos por encima de lo normal. Un caso claro de envejecimiento prematuro.

-¿Háblenos de su protocolo básico de actuación una vez conoce el estado de un paciente?

-Lo primero que hacemos una vez conocido el estado del paciente es nutrirle de forma óptima aportándole por vía endovenosa todas las vitaminas, minerales, enzimas y antioxidantes que su organismo precisa para funcionar adecuadamente. Hay que nutrir las células y, por ende, los tejidos y órganos. Nutrición que habrá que continuar luego a lo largo de todo el proceso de recuperación ya que al hacer eso ayudamos al organismo a recuperar la flora intestinal y las funciones hepáticas. Porque es vital asegurarse de que la flora intestinal está en perfectas condiciones. Y lo mismo cabe decir del hígado. Hecho esto pasamos a quelar al paciente, a eliminar de su organismo los posibles tóxicos y metales pesados que almacene con sustancias quelantes que introducimos en vena mediante goteo intravenoso. Ustedes han hablado ya de esta técnica en la revista hace varios años. Lo que hacemos, insisto, tras nutrir antes a las células porque no puede desintoxicarse a un paciente desnutrido a nivel celular ya que si el quelante llama a la puerta de la célula para recoger la basura de su interior –a eso se llama metilación- ésta no tendrá energía suficiente para arrojarla fuera y permanecerá en ella. Quelantes conocidos desde hace un siglo en algunos casos pero también otros más actuales y específicos para determinados metales pesados; para el aluminio en el caso de las vacunas. Obviamente recurrimos también a la hidroterapia de colon a fin de hacer una limpieza física a fondo del moco intestinal y eliminar heces, bacterias y hongos -como la candidiasis- que puedan impedir la absorción de nutrientes. Y para completar el protocolo ozonizamos la sangre para desinfectarla y oxigenarla. En fin, es una terapia dinámica. El problema para quien no puede venir cada semana es que un tratamiento de nutrición endovenosa equivale a un mes de tratamiento de desintoxicación bien llevado por vía oral.

-¿Y cuáles son los principales déficits nutricionales que en general presentan las niñas afectadas por Gardasil?

-La verdad es que cuando uno ve los resultados se queda desagradablemente impresionado. Están totalmente desmineralizadas. No sólo de macroelementos -como el calcio, el hierro y demás-  sino de micronutrientes. Presentan importantes déficits. Voy a mencionarle 4 elementos fundamentales de los que suelen carecer estas niñas, entre otros muchos, a fin de no hacer una lista demasiado larga: el selenio -fundamental porque sirve para fabricar el glutatión, uno de los más importantes antioxidantes intracelulares naturales que a su vez sirve para expulsar la basura de la célula-, el manganeso -que a través de la superóxido dismutasa (SOD), enzima antioxidante natural, neutraliza los radicales libres y preserva a la mitocondria de ataques-, el zinc -que hace lo mismo con la superóxido dismutasa (SOD) tipo 1 que está en el citoplasma- y el cobre -que lo hace con la superóxido dismutasa (SOD) que está fuera-. Y hay otro mineral que todas traen agotado, el litio, que está relacionado con el metabolismo celular y la energía; se trata de una macromolécula llena de electrones. Lo malo es que como han prohibido los suplementos de litio -probablemente porque le hacía la competencia natural al Orfidal– debemos proporcionarlo a través de alimentos.

Mire, en Estados Unidos hicieron un panel sobre el autismo, patología neurológica que creemos guarda relación con los metales pesados, repasaron todos los déficits y la palabra que lo resumía todo era inmunodeficiencia. El “detalle” es que esa inmunodeficiencia está relacionada con una profunda desnutrición intracelular debido a que las células tienen que utilizar sus minerales para hacer funciones que no les corresponde: ¡limpiar la basura!

-¿Y de vitaminas cómo están?

-También presentan severos déficits; sobre todo de las vitaminas que se producen a nivel intestinal. Como todos los complejos B, que son neuroprotectores y tratamos de recuperar a través de la nutrición. Y al hablar de la absorción del grupo B tenemos que hablar de la biota, de la flora intestinal, fundamental igualmente para la absorción de las vitaminas necesarias para la supervivencia de la célula y que se ve claramente afectada por la intoxicación que provoca la vacuna.

-¿Qué opina usted de las vacunas?

-Que muchas son peligrosas y no se justifican.  Nosotros apostamos por hacer la prevención mediante una adecuada nutrición Y, por supuesto, entiendo pues que Gardasil debe dejar de ponerse de inmediato.

-Pues no parece que las autoridades vayan a retirarla porque hay un gigantesco negocio tras ella…

-Lamentable. Lo que no entiendo es que si deciden continuar inoculándola no se exige al menos que antes de poner la vacuna se haga a cada niña un análisis genético para comprobar cómo está su sistema de metilación. Si la niña tiene el famoso gen MTRHF -clave en los procesos de desintoxicación- mutado o bloqueado no se le puede vacunar de nada. Es más, sus padres deben asegurarse de que no consuman xenobióticos, es decir, antibióticos, antipiréticos y toda otra sustancia química que no sea nutricional. Y quiero ir un paso más allá respecto a esos niños “a los que no les pasa nada” y los defensores de las vacunas ponen como ejemplo. ¿Por qué no se hace un seguimiento de los mismos a lo largo de varios años y no de unas pocas semanas y se comprueba cuántos terminan en fracaso escolar, cuántos sufren fatiga crónica, fibromialgia o problemas depresivos? ¿Por qué no se les sigue durante 20 años antes de afirmar que las vacunas no tuvieron en ellos consecuencias adversas? Es más, ¿por qué se han disparado todas las patologías infantiles relacionadas con el sistema inmune? ¿Cómo puede negarse apriorísticamente que las vacunas no tienen nada que ver con ello? Mire, habría que dejar al sistema inmune tranquilo y potenciarlo de forma inocua con nutrición celular en lugar de introduciendo en él todo tipo de agentes tóxicos y alimentos adulterados.

PAUTAS NUTRICIONALES

Carlos Olano, nutricionista y director de los centros médicos LifePlus de Madrid y Mallorca en los que se llevan a cabo los tratamientos de regeneración celular antes citados, coincide con los planteamientos del Dr. Marcos Mazzuca.

-¿Usted también se opone sin reservas a las vacunas?

-Sí. Yo tengo dos hijos pequeños y cuando fui consciente de los problemas que causan decidí no inoculárselas. De hecho mi hija pequeña no ha recibido ninguna y el mayor no recibirá ninguna más. Aún recuerdo al jefe de Pediatría de un importante hospital de Mallorca, empeñado en que vacunara a mi hija pequeña, relatándome las presuntas desgracias y problemas que podía sufrir si no la vacunaba. Lo que en ningún momento mencionó es todo lo que podía sucederle si la vacunaba. De eso ni una palabra. Cuando todos los profesionales sanitarios y muy especialmente los médicos tienen la obligación ética y legal de ofrecer al paciente toda la información existente para luego, en función de ella, decidir. Pero a los padres nunca se les da a leer los prospectos de las vacunas ni se les explican los posibles efectos secundarios adversos que pueden sufrir los vacunados. Y eso es inadmisible e ilegal.

-¿Qué tipo de pautas nutricionales deben seguir las niñas afectadas por Gardasil?

-Fundamentalmente una alimentación libre de tóxicos y xenobióticos, es decir, de todo producto químico ajeno a nuestro organismo: pesticidas, aditivos, vacunas, antibióticos, hormonas… No olvidemos el viejo adagio de que “somos lo que comemos” y de que los animales que comemos también son lo que han comido. Así que todo lo que consumamos nosotros, pero también ellos, debe ser natural. Si lo que comen nuestros animales es de pésima calidad y está cargado de tóxicos estaremos ingiriendo alimentos verdaderamente nocivos para la salud.

En cuanto al hígado el primer paso para desintoxicarlo es dejar de ingerir tóxicos y eliminar todo aquello que desgasta el sistema inmune. Y eso incluye determinados alimentos; especialmente los que contienen gluten – auténtica neurotoxina para la gran mayoría de la población- y los lácteos. En cuanto al asunto que hoy nos ocupa debe tenerse en cuenta que casi todas las niñas afectadas por Gardasil sufren el síndrome de intestino permeable lo que implica que los péptidos de los lácteos no pasan en forma de aminoácidos al torrente sanguíneo sino enteros y el sistema se agota tratando de hacer procesos de aglutinación a nivel intestinal. Y eso en niñas cuyo sistema inmune ha quedado deprimido.

-¿Realmente puede afirmarse que el gluten es una neurotoxina, es decir, un tóxico que afecta a las neuronas tanto a nivel intestinal como cerebral?

-Lo es. Así lo confirmó recientemente un equipo conjunto de investigadores españoles de los departamentos de Neurología y Aparato Digestivo del Hospital Universitario Central de Asturias en un trabajo publicado en 2011 titulado Neurogluten: patología neurológica por intolerancia al gluten. No solo define la intolerancia autoinmune al gluten sino que además habla de “la gran variedad de síndromes neurológicos” que provoca.

-¿Quiere decir que el gluten no solo provoca celiaquía?

-En efecto. Hoy se sabe que el 76% de la población mundial tiene lo que podría llamarse “pseudo-celiaquía”. Porque no son celíacos que vayan sufrir diarreas hemorrágicas por consumirlo pero sí  intolerancia que puede dar lugar a otros muchos síntomas; como cefaleas, migrañas, confusión mental, ataxia, neuritis periférica, insomnio… O sea, toda una serie de patologías neurológicas producidas por el gluten. “Pseudo-celíacos” que reaccionan al gluten como si fuera una toxina y que si toman trigo un día lo toleran, al segundo empiezan a sentir problemas y al tercero probablemente tengan ya sensación de hinchazón, retención de líquidos y quizás migrañas, dolores musculares y problema para dormir bien. Afortunadamente puede comprobarse si es así y corregirse porque si se detiene su ingesta a las 48 horas el cuerpo comienza a recuperarse.

-En los números 163 y 164 de la revista publicamos en dos partes un reportaje titulado La intolerancia al pan y a los productos hechos con trigo es cada vez mayor explicando que el trigo que se cultivaba hace solo 50 años apenas se comercializa ya siendo el actual tan distinto que es incapaz de crecer en estado salvaje y probablemente por eso son cada vez más las personas que no toleran ni el pan ni sus derivados. Explicando que según numerosos estudios el trigo moderno puede ser causa de muy diversas patologías o agravarlas. Entre otras, de la celiaquía, la obesidad, la hipertrigliceridemia, la resistencia a la insulina, la diabetes tipo II, la hipermeabilidad intestinal, el autismo, la esquizofrenia, la hiperactividad y hasta el cáncer. Recordando que en junio de 2007 un equipo de investigadores del Hospital Clínico de la Universidad de Valladolid publicó un esclarecedor trabajo según el cual las gliadinas del gluten de trigo provocan una respuesta autoinmune ¡en todas las personas! sean o no celíacas.

-Es cierto; la información es correcta. Por eso nosotros estamos en contra del trigo “meta-mutado” de hoy. Y como quiera que la harina hecha con ese trigo se halla hoy en multitud de productos el problema ha adquirido grandes proporciones. Por eso tanto a las afectadas por Gardasil  como a las de cualquier otra vacuna les recomendamos no ingerir nada que contenga trigo.

-Y tampoco leche ni sus productos derivados…

-Cierto. Ustedes mismos han hablado largo y tendido de los problemas que causan la leche de vaca y los productos  que se hacen con ella. Y es que ojalá el único problema de la leche fuera la lactosa como algunos pretenden hacer creer. Mire, el depósito de los residuos tóxicos en los mamíferos es ¡la grasa! Por eso ni las embarazadas ni las madres lactantes deben tomar xenobióticos de ningún tipo;  por tanto no deben ingerir tóxicos -y eso incluye a los fármacos- ya que terminarían llegando al feto o al bebé. Solo que lo mismo ocurre con las vacas: prácticamente todo lo que se les da -pesticidas, vacunas, hormonas,  antibióticos…- termina en la grasa de la leche. Y es esa grasa la que más problemas da; muy superiores a los de la lactosa. Sin hablar de las hormonas de la vaca que suponen otro importante problema para el ser humano.

Es más, contiene caseínas muy distintas a las del ser humano; caseínas que además, cuando son uperizadas o pasteurizadas como exige la legislación, se convierte en auténtico “pegamento”, en una película que tapa los enterocitos intestinales y no deja al intestino ni nutrirse, ni funcionar adecuadamente. Me gustaría recordar que la Escuela de Salud Pública de Harvard publicó recientemente su Healthy Eating Plate proponiendo sustituir la tradicional pirámide nutricional y en él la leche  prácticamente ha desaparecido dados los riesgos que para la salud supone su consumo.

-De hecho los conocidos doctores T. Colin Campbell y Howard Jacobson acaban de publicar un libro titulado Integral (Ed. Sirio) –Whole en inglés- en el que afirman sin tapujos que la caseína de la leche es “el carcinógeno más potente que existe“. Solo que ambos desaconsejan en todos los casos de patologías crónicas y degenerativas -incluidos los casos de cáncer- además del trigo y los lácteos todo tipo de proteína animal. ¿Piensa usted lo mismo sobre esto último?

-Yo creo que la proteína animal es sana. El problema es que hoy los animales están intoxicados y, por ende, la carne que consumimos. Es un problema que nos encontramos también en la clínica con algunos pacientes de cáncer a los que sus oncólogos, que no son nutricionistas, les dicen que no coman carne roja y entonces se dedican a ingerir a diario pollos de crianza intensiva estresados que no ven la luz del sol, siguen una alimentación no natural y son sometidos a todo tipo de xenobióticos. Y yo a esos pacientes les digo que si pueden comerse un chuletón de venado salvaje que vive en libertad, come de forma natural y no ha sido dopado con nada lo prefieran mil veces antes que a cualquier otro animal de cría intensiva. No se puede decir simplemente carne roja no, carne blanca sí. Se trata de saber de dónde procede la misma y de cómo vive y ha sido alimentado el animal. Y tomarla sin abusar. Evidentemente las personas, especialmente las enfermas, deben abstenerse de ingerir la carne de cualquier animal criado de esa manera antinatural.

-¿Y respecto a las bebidas?

-Pues ante todo hay que eliminar las que contenga azúcar ya que es el mayor veneno existente en la alimentación actual; además de provocar una adicción mayor casi que la cocaína producen unos desarreglos orgánicos tremendos afectando negativamente al sistema inmune Por desgracia se añade a multitud de productos, no sólo a las bebidas. Y, por supuesto, evitar o restringir el alcohol y las bebidas gaseosas y con cafeína.

-Una última pregunta: usted no recomienda entonces las vacunas…

-No; como antes le dije yo no vacuno a mis hijos y eso expresa mi opinión al respecto mejor que nada. Y así será hasta que no se revisen aquellos elementos de sus composiciones que sabemos dan problemas.

Antonio F. Muro

Recuadro:


Carta a las madres de niñas afectadas por Gardasil

Reproducimos en este recuadro sin comentario alguno por nuestra parte la Carta Abierta que Pilar Alonso Burgos, madre de una niña afectada por Gardasil -la mal llamada “vacuna del virus del papiloma humano”- que ha conseguido recuperarse de los graves problemas provocados por ella gracias al tratamiento de regeneración celular descrito en el reportaje adjunto.

“Con esta carta me gustaría ayudar a aquellas familias que están en una situación como la que nos encontramos después de vacunar a nuestra hija con la Vacuna del Papiloma por recomendación médica. Nuestra hija, María, se puso las tres dosis con catorce años. Nunca nos hubiéramos imaginado que esos dolores de espalda que luego le pasaron a cuello, hombros, brazos… en fin, a todo el cuerpo, eran consecuencia de los efectos secundarios. Todo le dolía tanto que no se la podía rozar, ni siquiera darle un beso o un abrazo. Pasaba los días en cama pero lo peor eran los dolores. Tampoco podía ir al colegio. Se estaba perdiendo toda su juventud y parecía que tenía ochenta años. En Sevilla unos “médicos” que no quiero ni recordar nos dijeron que ‘ni con morfina se le irían esos dolores’. Nuestra hija empeoraba por momentos; unido al agotamiento, lipotimias, pérdida de visión, hormigueos en las manos… Estaba diagnosticada únicamente como Fibromialgia Severa sin solución. Decidimos no rendirnos; no podíamos verla así. Después de visitar un rosario de médicos acudimos en Barcelona a ver al doctor Mundo para tratarla de la fibromialgia y fue él quien nos dijo que todo podía ser consecuencia de esta vacuna. Leímos en la revista Discovery SALUD lo que publicaban sobre la vacuna y las niñas de Valencia que estaban ingresadas así que por Internet buscamos la Asociación de Afectadas por la Vacuna del Papiloma (AAVP) y a través de ella nos pusimos en contacto con la doctora Rosella Mazzuka y su hermano el doctor Marcos Mazzuka. Estaban en Palma de Mallorca así que nos pusimos en sus manos. María ni siquiera podía andar por el aeropuerto. Después de hacerle análisis de mineralograma de cabello, orina y metabolitos orgánicos nos dieron un diagnóstico certero de lo que tenia nuestra hija. Efectivamente: era una intoxicación por metales pesados (mercurio, aluminio…) Vamos, estaba como envenenada. ¡Nos sonaba todo tan extraño! Era otro tipo de tratamiento que nunca habíamos escuchado pero no teníamos otra opción. Era Medicina Ortomolecular, Nutrición Celular, Ozono… Primero nutrirla para luego poderle hacer quelación y así eliminar poco a poco todos estos metales tóxicos. Os digo que a la doctora Mazzuka y al doctor Mazzuka le debemos ‘una hija nueva’. Ahora vamos cada seis meses para una revisión a Madrid ya que ahora tienen allí consulta. Gracias a ellos como médicos y como personas y a su gran equipo María ha salido adelante. ¡Es otra! Fueron dos años muy duros pero finalmente hoy veo con alegría cómo mi hija se encuentra perfectamente bien y ha comenzado sus estudios de Derecho. Gracias a todas las personas, familia, amigos y profesores que nos han ayudado en tantos y tantos días malos y que ahora nos parece mentira verla así. Y gracias a la revista Discovery DSALUD por haber estado todo el tiempo al lado de las afectadas. Mucho ánimo a todas. Sé lo que es ver a un hijo malo y estar perdida de médico en médico. Espero que el ejemplo de nuestra hija os anime para seguir luchando”.

Pilar Alonso Burgos

Recuadro:


Comunicado de la WACR sobre Gardasil y Cervarix

“La World Asociattion for Cancer Research (WACR), ante el comienzo en España de la inoculación masiva en niñas de la llamada Vacuna del Virus del Papiloma Humano, emitió el 12 de septiembre de 2008 un comunicado público afirmando que “tal acción no se justifica ni médica ni científicamente porque ni se ha probado que la vacuna sea eficaz, ni es cierto que impida a las vacunadas contraer en el futuro cáncer cervicouterino, ni hay estudios que avalen su seguridad”.

Añadiendo: “Antes bien, hay datos suficientemente alarmantes como para aplazar esa decisión cuya urgencia no se justifica en absoluto. Basta para entenderlo saber que:

1. La eficacia real de la vacuna no podrá constatarse antes de 30 o 35 años. Lo reconoció públicamente la ex Ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado.

2. No hay datos suficientes que avalen la seguridad de la vacuna. La FDA norteamericana aprobó la vacuna por la vía rápida -incomprensiblemente porque la incidencia de este problema en el mundo es muy baja- permitiendo al laboratorio fabricante que la vendiera sin tener que presentar el estudio masivo exigido ¡hasta septiembre del 2009! Luego, ¿por qué no se espera al menos hasta esa fecha?

3. No se han realizado ni siquiera estudios de genotoxicidad y carcinogenicidad de la vacuna a largo plazo. Luego, paradójicamente, nadie puede asegurar que las niñas no contraigan cáncer por vacunarse. O que se intoxiquen a nivel genético.

4. Nadie puede garantizar que las niñas no padecerán cáncer cervicouterino en el futuro por vacunarse. Quien afirma tal cosa miente.

5. A la opinión pública se le está ocultando que según la organización no gubernamental estadounidense Judicial Watch -dedicada a examinar las acciones del Gobierno norteamericano- hasta mediados de junio de este año ha habido en Estados Unidos 18 personas muertas y 8.864 que han sufrido efectos adversos tras ser vacunadas con Gardasil. Las autoridades sanitarias dicen que aunque la relación en el tiempo es evidente –tuvieron lugar después de vacunarse- no hay pruebas concluyentes de que la causa sea la vacuna. Cabe agregar que tampoco de lo contrario.

6. La urgencia por vacunar no se justifica. El Virus del Papiloma Humano no es una enfermedad aerotransportada altamente infecciosa que justifique una vacunación obligatoria. No hay un riesgo inmediato de transmisión rápida del VPH en nuestras escuelas al igual que pudiera llegar a ocurrir en un momento dado con un brote de meningitis o sarampión.

7. No se está informando adecuadamente a la ciudadanía de que la vacuna es voluntaria. Antes bien, se está haciendo creer a los padres que es poco menos que imprescindible mediante informaciones sesgadas y campañas publicitarias claramente engañosas.

8. Los tipos de alto riesgo del virus para los que se supone sirve la vacuna (16 y 18) tienen en España un predominio muy bajo. En nuestro país la prevalencia de infección por VPH es de hecho una de las más bajas de Europa.

9. Ni siquiera se conoce durante cuánto tiempo protege la vacuna. Y ello puede obligar a tener que revacunar a las niñas y jóvenes una y otra vez cada cierto tiempo.

10. No se ha incidido suficientemente en el hecho de que la vacuna sólo funciona –si realmente lo hace- cuando la persona que la recibe no está ya infectada por alguno de los virus incluidos en ella en el momento de la inoculación. A pesar de lo cual se piensa poner la vacuna a todas las niñas sin comprobarlo.

11. Se ha hecho creer a la sociedad que en el seno de la comunidad médica y científica hay consenso sobre la eficacia y seguridad de la vacuna y sobre la conveniencia de utilizarla pero eso es absolutamente falso. El actual Director General de Salud Pública, D. Ildefonso Pérez, se mostró pública y rotundamente contrario a la vacuna antes de asumir su actual cargo cuando ejercía como catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública en la Universidad Miguel Hernández-. Y el Dr. Juan Gérvas -miembro del equipo CESCA, colectivo español que agrupa a muchos médicos de Atención Primaria- se manifestó en el mismo sentido. Es más, recordamos que hay un manifiesto solicitando la moratoria de la vacuna firmado por numerosos médicos entre cuyos firmantes están Carlos Alvarez-Dardet -catedrático de Salud Pública de la Universidad de Alicante y Director del Journal of Epidemiology and Community Health-, Miquel Porta -catedrático de Salud Pública en el Instituto Municipal de Investigación Médica y en la Universidad Autónoma de Barcelona-, Beatriz González López-Valcárcel -catedrática de Economía Aplicada en la Universidad de las Palmas de Gran Canaria-, María José Rabanaque Hernández -Profesora Titular de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Zaragoza-, Soledad Márquez Calderón –miembro de la Fundación Instituto de Investigación en Servicios de Salud de Sevilla-, Lucía Artazcoz –investigadora del Centro de Análisis y Programas Sanitarios Leonor Taboada-, Carmen Valls Llobet –especialista en Medicina Interna y Endocrinogía-, Carmen Sánchez Contador -doctora del Servicio de Promoción de la Salud en la Consejería de Salud de Baleares-, Carmen Mosquera Tenreiro –epidemióloga en la Consejería de Salud y Servicios Sanitarios de Asturias-, María José Hernandez Ortiz -presidenta de ADIBS (Asociación de Mujeres y Salud de las Islas Baleares) y Jimena Jiménez Madrazo –doctora del Instituto DIS (Dona i Salut) de Baleares. Y así hasta más de 3.700 personas que exigen que se informe de la verdad.

12. La vacuna puede crear a la larga un falso sentido de protección al no afirmarse claramente que no inmuniza contra el cáncer de cerviz lo que puede originar descuidos en los controles anuales que sí se consideran cruciales para diagnosticar displasias antes de que puedan convertirse en cáncer.

13. No se han dado a conocer los artículos existentes sobre los posibles efectos secundarios de la vacuna, ni sobre los riesgos que comporta que la misma se inocule a la vez que otras.

14. Tampoco está debidamente explicado por qué Merck testó Gardasil contra un placebo que contenía aluminio. Mientras la mayoría de los placebos tienen base salina la FDA permitió a Merck usar un placebo con aluminio lo que indudablemente reduce la posible diferencia estadística en el número de efectos secundarios entre el producto y el placebo.

15. Se trata de una vacuna con un coste elevado. ¿A qué otros servicios médicos públicos tiene que renunciar o dejar de atender la sociedad debido al coste de la vacuna teniendo en cuenta la relación coste-beneficio de la misma?”

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176
Noviembre 2014
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