Indignante presión a muchos padres para que vacunen a sus hijas

Varias consejerías de Sanidad de las comunidades autónomas están dirigiéndose a los padres que no han vacunado a sus hijas contra el virus del papiloma humano ¡presionándoles para que lo hagan! Promocionan así con dinero público una vacuna absolutamente innecesaria que además tiene constatados riesgos para la salud sin que quienes tienen el encargo institucional de velar por la salud de nuestros menores de edad muevan un solo dedo. En suma, los recursos del estado se han puesto una vez más al servicio de dos grandes multinacionales farmacéuticas a costa de someter a muchas adolescentes a riesgos absolutamente injustificados.

La Consejería de Sanidad y Consumo de Murcia envió en noviembre pasado varios SMS a los padres que decidieron no inocular a sus hijas con las presuntas vacunas contra el virus del papiloma humano para presionarles… ¡MINTIENDO! Lo demuestra más allá de toda duda uno de los textos que se mandaron a los teléfonos móviles de sus progenitores al que hemos tenido acceso y que decía así: “Os toca a las del 97. Evita el cáncer de cuello de útero ¡VACÚNATE! Si no tienes la carta llámanos: 968366811. Consejería de Sanidad y Consumo”. Cuando cualquier persona medianamente informada sabe que afirmar que esas vacunas previenen el cáncer de útero es RADICALMENTE FALSO. Nadie puede garantizar tal cosa.

La alarma de tan ignominiosa operación de puro marketing financiada institucionalmente saltó cuando los padres de una niña de 14 años del municipio de Yecla (Murcia) que padece problemas de salud a causa de la acumulación de productos tóxicos en su organismo -según aseveran los terapeutas que la han atendido en los últimos años- fueron conminados mediante una carta de la Consejería de Sanidad murciana a vacunarse contra la difteria y el Virus del Papiloma Humano (VPH), éstos contestaron que no iban a vacunarla y unos días después -justo el día previo a la vacunación- recibieron ¡en el buzón de mensajes de su teléfono móvil! el breve texto que antes mencionamos. Posteriormente sabrían, al hablar con otros padres de compañeras de su hija que igualmente habían decidido no vacunar a las suyas, que todos ellos habían recibido el mismo SMS en sus móviles.

En suma, puede afirmarse que los padres murcianos que deciden no vacunar a sus hijas -sobre todo con el preparado que presuntamente previene el contagio del virus del papiloma humano- están siendo presionados por autoridades sanitarias para que lo hagan. A pesar de que en España ninguna vacuna es obligatoria, estén o no incluidas en el llamado Calendario Vacunal.

Obviamente al llegarnos esta información nos pusimos en contacto con María del Mar Adame Botas, responsable de prensa de la Consejera de Sanidad y Consumo murciana María Ángeles Palacios Sánchez, quien en un primer momento se comprometió a intentar ponernos con la consejera o, en su defecto, con el Director General de Salud Pública de la comunidad, Francisco José García Ruiz, quien según nos explicó era “el responsable de la campaña”. Sin embargo los días pasaron sin que hubiera respuesta. Decidimos pues recordarle su compromiso, esta vez por correo electrónico, y nos respondió lo siguiente: “Tal como te comenté por teléfono desde la Consejería de Sanidad y Consumo se envían mensajes recordatorios a todos los padres de todas las niñas en edad de vacunarse, no sólo a los padres que no desean que sus hijas se vacunen como tú señalas, sino a todos los padres. El envío de SMS a los padres es una de las medidas para informar y recordar a los padres que sus hijas deben vacunarse del VPH (la negrita y el subrayado son nuestros).El procedimiento que se sigue es el siguiente: primero se envía una carta informativa a los padres ofreciéndoles la posibilidad de vacunar a sus hijas contra el virus del papiloma. Después se envían SMS recordatorios a los móviles recordando que sus hijas pueden vacunarse. Desde la Consejería de Sanidad y Consumo no se obliga a los padres a que vacunen a sus hijas, sólo se les ofrece la posibilidad y se les recomienda que vacunen a sus hijas. La vacunación es totalmente voluntaria”.

Sin embargo decir a unos padres que “deben” vacunar a su hija no se interpreta por “pueden”. De hecho pocos padres saben que ese “deben” no es una imposición ya que en España no es obligatoria ninguna vacuna. Lo que ellos interpretan es que si la Consejería de Sanidad les hace esos recordatorios por escrito y luego ¡por SMS! es que puede estar pasando algo grave. La verdad, sin embargo, es mucho más lamentable: lo que esa Consejería hace es simplemente promocionar un tratamiento que ni los propios laboratorios pueden hacer porque la publicidad de los medicamentos que necesitan receta está prohibida. Y encima con el dinero de los contribuyentes.

Por si todo esto fuera poco nos hemos enterado por los propios padres de que la vacunación se realiza ¡durante las clases y en los propios colegios! “En el colegio de nuestra hija es la propia Jefa de Estudios –nos cuenta un padre- la que va aula por aula llamando a la vacunación: ‘Vamos, chicas, seguidme todas para vacunaros contra el cáncer del cuello de útero’ (Pausa). ‘¿Y vosotras dos? ¿Es que vuestros padres no quieren que os pongan la vacuna contra el cáncer?’. ¿La consecuencia? Esas niñas quedan señaladas y estigmatizadas por el resto del colegio como ‘raras’, ‘diferentes’ y ‘enfermizas’, como futuras portadoras del VPH y enfermas de cáncer nada menos que en los órganos genitales”.

Es decir, ¡los propios profesores de los colegios se han convertido en agentes comerciales gratuitos de los grandes laboratorios! Sin duda con buena intención porque también se han creído que la vacuna previene el cáncer cuando tal aseveración es absolutamente gratuita. Y porque, erróneamente de nuevo, creen que la vacuna carece de peligro. La otra posibilidad es que alguien les pague por hacer esa “labor social”.

Cabe añadir que además de las cartas y los SMS la Consejería de Sanidad murciana ha preparado una “campaña informativa” -a costa de los contribuyentes pero a beneficio de los laboratorios- para captar la atención de las jóvenes “en edad de vacunarse” mediante la difusión de “chapas” de vivos colores con “mensajes cortos y claros” como “For you, Para ti”, “La solución está en ti” o “Sólo para chicas”.

Y en el díptico de presentación de la misma se hacen afirmaciones que no son ciertas. Entre otras que la vacuna “no presenta efectos secundarios relevantes”. Para muestra un desgraciado botón: durante el mes de noviembre pasado, mientras documentábamos este reportaje, el diario digital murciano Vegamedia Press contaba que una niña sufrió un shock anafiláctico en el Colegio Parra de Murcia ¡tras recibir la vacuna contra el virus del papiloma humano! Hasta el lugar se desplazó una UME del 061 que asistió a la niña y la trasladó al Hospital Morales Meseguer. Luego recordaba que en nuestro país ya existe una Asociación de Afectadas por la Vacuna del Papiloma (AAVP) nacida ante la impotencia de las familias afectadas por la indefensión en las que las han dejado las autoridades sanitarias españolas y las empresas fabricantes de la vacuna, Merck y GlaxoSmithKline, que niegan que los efectos adversos que sufren tantas niñas tras vacunarse… se deba a las vacunas. ¿Que en Estados Unidos ya se han reconocido oficialmente 84 muertes y 21.101 casos de efectos adversos por las vacunas? No importa: aquí esas cosas no pasan. Hay muchos políticos e incluso jueces dispuestos a asegurarlo.

Y EN VALENCIA… 

Obviamente esto no está pasando sólo en Murcia. Ya en octubre de 2008 el Conseller de Sanitat de la Comunidad Valenciana, Manuel Cervera Taulet, escribió una misiva para comunicar a todos los progenitores valencianos que había incluido en su Calendario Vacunal la Vacuna del Virus del Papiloma Humano. Y en esa carta tenía la desfachatez de decir lo que ni los propios laboratorios se atreven a afirmar: que la vacuna es “preventiva y segura”. “En algunas ocasiones –decía simplemente- se pueden observar reacciones locales leves como dolor en el punto de inyección”.

Las graves reacciones a la vacuna que sufrieron varias niñas de la comunidad desmintieron rotundamente sus palabras pero las reuniones de carácter político disfrazadas de ciencia que desmintieron oficialmente tan clara relación le permitió al año siguiente -en mayo de 2009- mandar otra carta a los padres valencianos para recordarles que la campaña iniciada el año anterior continuaba. E insistía de nuevo en que la vacuna es “preventiva y segura tal y como han vuelto a indicar la Agencia Europea del Medicamento (EMEA)y la Agencia Española del Medicamento y Productos sanitarios (AEMPS)”. Añadiendo: “A pesar de los recientes acontecimientos relacionados con esta vacuna, tras un análisis exhaustivo de toda la información relacionada con estos casos, tanto la AEMPS como la EMEA han concluido que la relación beneficio-riesgo de las vacunas frente al VPH no ha sufrido variación y sigue siendo favorable”. Eso sí, al hablar de sus posibles efectos colaterales decidió esa vez cubrirse las espaldas y al mero “dolor en el punto de inyección” añadía que podía provocar “desmayo (en ocasiones acompañados de movimientos tónico-clónicos que pueden aparentar convulsiones) si bien la frecuencia de este tipo de problemas es muy baja”. Claro que ahora los consejeros de Sanidad en España están mucho más “arropados”: los médicos de los centros sanitarios públicos ya saben que si una niña sufre extraños efectos graves tras vacunarse ¡no ha sido la vacuna! Tienen que buscar otra razón –léase excusa– y si no la hayan hablar de una dolencia “idiopática”, es decir, de origen desconocido. En suma, las autoridades sanitarias han decidido que la vacuna carece de riesgos y por tanto si alguien tiene problemas graves tras vacunarse hay que negar de manera rotunda que pueda ser la causa. ¡Problema resuelto!

Y EN MADRID… 

El Director General de Atención Primaria de la Comunidad de Madrid, Antonio Alemany López, también ha firmado cartas a los padres con “hijas en edad de vacunar” para que las vacunen contra el virus del papiloma humano. En concreto les dijo: “Estimados padres de… Me pongo en contacto con ustedes porque en nuestro sistema de registro de vacunación no consta que su hija haya completado la vacunación frente al virus del papiloma humano de alto riesgo oncogénico (VPH-AR) a la que por edad tiene acceso por estar incluida en el Calendario de Vacunaciones de la Comunidad de Madrid. De acuerdo con los estudios realizados de eficacia de la vacuna es muy importante completar la pauta de tres dosis en el periodo de un año, desde el inicio de la vacunación, para conseguir los niveles de protección adecuados. Les animamos a que se pongan en contacto con su centro de vacunación habitual para que a su hija le administren las dosis que le faltan. Si ya tiene todas las dosis puestas comuníquelo en el mismo lugar para que sean correctamente registradas. Esta medida tendrá un efecto muy beneficioso en el futuro sobre una enfermedad tan importante como el cáncer”. En suma, otro comercial al servicio de los laboratorios.

El Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad, por su parte, contribuye a “tranquilizar” a los padres y madres críticos con la vacuna. Durante el pasado mes de septiembre la Asociación de Afectadas por la Vacuna del Papiloma (AAVP) envió una queja a la Casa Real por la aplicación en el calendario vacunal de este preparado. Y la “respuesta” la recibió de la Subdirección General de Atención al Ciudadano: “Entendemos la preocupación que para su asociación despierta la vacunación frente al virus del papiloma pero al mismo tiempo deseamos transmitirle la tranquilidad que los resultados de las repetidas evaluaciones realizadas aconsejan (…) Al igual que sucede con cualquier otro medicamento la administración de Gardasilno está exenta de la potencial aparición de reacciones adversas. Tales reacciones adversas aparecen convenientemente recogidas tanto en la ficha técnica como en el prospecto además de formar parte de la práctica clínica habitual el que los profesionales sanitarios que prescriben y administran vacunas informen a las pacientes y/o a sus familiares sobre la posible aparición de las mismas. Desde que la vacuna Gardasilfue autorizada y comenzó a administrarse su relación beneficio-riesgo ha sido reevaluada en varias ocasiones por comités científicos constituidos por expertos de distintos países de la Unión Europea”.

Pues bien, debemos repetir una vez más que nuestro ministerio falta a la verdad. Lo hemos denunciado ya varias veces y lo repetimos. El lector tiene en nuestra web –www.dsalud.com– numerosos textos donde lo explicamos y a ellos nos remitimos; especialmente el que con el título El sinsentido de laVacuna para el Virus del Papiloma Humano publicamos en el nº 99.

Añadiremos que es cierto que tras los graves casos de Valencia se celebró un “cónclave científico” para dirimir si los efectos adversos sufridos por aquéllas niñas tenían relación con la vacuna que acababan de recibir decidiéndose que no había relación ¡sin ver siquiera a las afectadas! Pero lo que no se comunicó a la población es que dicha reunión se celebró en la Fundación Merieux cuya financiación corre a cargo de varias multinacionales, entre ellas ¡las que venden las vacunas! Y aquellos expertos tan “independientes” dieron carpetazo al asunto sin estudiarlo realmente con la complicidad de las autoridades sanitarias.

Recordemos que cuando se decidió incluir la vacuna en el calendario vacunal español la World Association for Cancer Research (WACR) requirió a los responsables del Ministerio de Sanidad y Consumo así como a los de las Consejerías de Saludautonómicas a que adoptasen de manera inmediata una moratoria solicitando también “la intervención del Defensor de la Comunidad de Madrid porque tal acción no se justifica ni médica ni científicamente ya que ni se ha probado que la vacuna sea eficaz ni es cierto que impida a las vacunadas contraer en el futuro cáncer cérvico-uterino, ni hay estudios que avalen su seguridad. Antes bien hay datos suficientemente alarmantescomo para aplazar esa decisión cuya urgencia no se justifica en absoluto”. Es más, llevó el asunto a los tribunales. ¿Con qué resultado?

Con que tanto el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid como los jueces entienden que si las autoridades sanitarias creen que es eficaz y segura y así lo asumen las “sociedades científicas” que apoyaron su uso debe ser verdad. Y ninguno está dispuesto a exigir a las autoridades y a los laboratorios que demuestren lo que afirmen.

Así que preparémonos porque lo que a partir de ahora diga la flamante ministra de Sanidad,Política Social e Igualdad Leire Pajín Iraola va a ser en este ámbito la verdad oficial; que tenga apenas 34 años y su bagaje en el ámbito sanitario sea casi inexistente es lo de menos.

Miguel Jara

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Enero 2011
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