Desarrollan un método para regenerar heridas y revertir los signos del envejecimiento cutáneo

Un amplio grupo de investigadores de varias universidades estadounidenses ha descubierto un proceso natural que permite regenerar células grasas a partir de miofibroblastos ayudando a curar las heridas sin cicatrización y además podría servir para revertir parcialmente los signos del envejecimiento cutáneo. El trabajo acaba de ser publicado en Science y ha sido ya probado con éxito en ratones adultos tratándoles de grandes heridas que se regeneraron sin apenas dejar cicatrices; de hecho la herida es al final casi indistinguible con la piel que rodea la cicatriz. La clave está en conseguir que los miofibroblastos se conviertan en adipocitos, tipo de células grasas necesarias para una piel sana. Christian F. Guerrero Juárez -uno de los autores del trabajo- nos ha explicado detalladamente el alcance y posibles aplicaciones de tan sorprendente e importante novedad científica.

HERIDAS

Sumarios:

Se ha descubierto cómo regenerar células grasas a partir de miofibroblastos ayudando a curar las heridas sin cicatrización; método que además podría servir para revertir parcialmente los signos del envejecimiento cutáneo.

La regeneración de células grasas a partir de miofibroblastos en heridas se ha probado ya con éxito en ratones adultos sin dejar apenas cicatriz; de hecho es casi indistinguible.

 “Nuestros resultados muestran que existe la posibilidad de conseguir que un tejido se regenere sin formarse cicatriz”, afirma Maksim V. Plikus.

Todo indica que la técnica desarrollada para regenerar la piel sin dejar cicatrices podría aplicarse para tratar arrugas profundas; en especial las de la cara.

“Una de las complicaciones más comunes de las quemaduras cutáneas de segundo y tercer grado es la formación de cicatrices hipertróficas que se caracterizan por la presencia de miofibroblastos así que es probable que nuestro método de reprogramación celular pueda extrapolarse a ellas pero hay que comprobarlo clínicamente”, explica Christian F. Guerrero-Juárez.

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Abril 2017
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